31 de agosto de 2009

Victor Borge, piano con humor

Por mis enlaces de Facebook® veo que han triunfado entre mis amistades unos cuantos vídeos que me encontré por la red aunando piano y humor, y al igual que hice con Dudley Moore, quiero rendir otro pequeño tributo a los pianistas con humor (que no es lo mismo que el humor de los pianistas), de los que desgraciadamente sólo parece quedar vivo Carlos Núñez Cortes, el de Les Luthiers, otro auténtico fenómeno de las 88 teclas.
Hoy me corresponde citar a Børge Rosenbaum más conocido como Victor Borge, "The Great Dane", un auténtico niño prodigio del piano nacido en Copenhagen (Dinamarca) un 3 de enero de 1909 y fallecido en Greenwich (Connecticut, USA) el 23 de diciembre de 2000, quien se crió rodeado de música (padre violinista de la Capilla Real Danesa y madre pianista) que comenzó con tres años a practicar el instrumento que le acompañaría su longeva vida, primero niño prodigio que dió su primer concierto a los ocho años y ganando en 1918 el premio de "Artista Revelación" de la Real Academia Danesa de la Música hasta su "transformación" como auténtico showman.
Victor Borge: "What Does A Conductor Do?":

De nuevo, aunque más "actual", dirigiendo "Dance of Comedians":

Pero pronto daría ese giro "cómico" a sus interpretaciones y giras por Europa, sin olvidar nunca su formación de virtuoso ni de director de orquesta. Durante la ocupación nazi de Dinamarca le tildaron de antinazi precisamente por su "humor musical" (como si la música tuviese ideologías), lo que le llevo a tocar en Suecia, Finlandia y finalmente su viaje con la Legión Americana en 1940 hasta EE.UU. donde llegó con sólo 20 dólares y sin hablar ni pizca de inglés (que aprendió viendo mucho cine), de donde volvería en un viaje relámpago enrolado como marinero en plena Segunda Guerra Mundial a su Dinamarca natal para visitar la tumba de su madre antes de regresar a los Estados Unidos de América, su segunda patria. Volvería a su país a dirigir en 1992 la Royal Danish Symphony Orchestra.
Interpretando "a su manera" Liszt: Rapsodia húngara nº 2:

Contando (in english, of course) "La historia del piano":

Es en 1941 cuando toma su definitivo nombre artístico con el que comenzó a triunfar en su país de acogida, nacionalizándose como "ciudadano americano" en 1948, y siendo una auténtica figura mediática en cualquier película y show que se preciase, primero de radio y sobre todo con la llegada de la televisión, actuando incluso en Sesame Street ("Barrio Sésamo" en España).
Aquí un ejemplo donde aparece en The Muppet Show (aquí los llamábamos "Los Teleñecos"):

Por la red en castellano tenemos una breve biografía así como un sentido homenaje en Pianored.com., pero evidentemente es en danés y sobre todo en inglés donde están casi todos sus datos para quien quiera ahondar en este interesantísimo músico que bien merecería una película como con las que aprendió su nuevo idioma y con el que los signos de ortografía cobrarían sonido propio (algo que ví y escuché hacer a Nacha Guevara).
"Musical Phonetic Punctuation" con Dean Martin:

Para finalizar la entrada de hoy, aquí dejo algunos ejemplos más de su fino humor pianístico en YouTube® y Google®:
Con el pianista y compositor Leonid Hambro: en el "Vals del minuto" de Chopin:

Un excelebte "toque de humor" con el Concierto nº 1 de Tchaikovsky:

Otro genial número con "el pasahojas":

Y para "terminar" con la soprano Marilyn Mulvey, un vídeo "partido" en dos:



28 de agosto de 2009

Requiem por las vacaciones que terminan

Viernes 28 de agosto, 20:15 horas. VI ciclo de Música en el Claustro de San Nicolás de Bari (Avilés). Mozart: Requiem en Re menor, KV. 626. Orquesta y Coro "Sabugo Filarmonía", María Fidalgo (soprano), Julia Arellano (mezzo), Pedro González (tenor) y Axier Sánchez (barítono). Director: Rubén Díez.
Con petardos en la calle rememorando los tiempos de Napoleón en pleno día grande (San Agustín) de la Villa del Adelantado de la Florida tras disfrutar con mis amigos avilesinos de una excelente comida en esta fiesta local, y abandonando la terraza con el cubata sin acabar para dirigirme a escuchar mi Requiem por las vacaciones (que están dando sus últimas bocanadas, eso sí, con la música siempre presente), entré con tiempo suficiente para encontrar sitio en una iglesia a rebosar y un público que tuvimos que esperar casi 15 minutos por el estruendo (exterior e interior) que no parecía disminuir.
Foto de Pablo, la música en Siana (móvil)
Media hora antes actuaba en La Granda el tenor avilesino Aurelio Gabaldón acompañado por la mierense Yolanda Vidal al piano, pero cercanía y programa me hicieron decantarme por el niño de Salzburgo. Además el candasu José Manuel Rodríguez Gutiérrez, alias Chonchi, me escribió a mi noticiario bloggero para recordarme este concierto "made in Avilés", lo que siempre es un tanto a favor por "jugar en casa". Pero evidentemente no es igual mi oído que el de Diana Díaz (a la que incluso ví tomar notas durante la ejecución, no como servidor que espera a llegar a casa) ni mucho menos el de los familiares y amigos de los intérpretes, y más cuando se trata de la Misa de Requiem de Mozart, por lo que utilizando el refranero que tanto me gusta, "mi gozo en un pozo".
Si mi visión no era la adecuada, el oído no suele traicionarme. La acústica de San Nicolás de Bari era perfecta para la obra, la plantilla orquestal parecía que también (aunque resultó algo pobre el volumen de la cuerda, que no excesivo el del viento) tal vez para evitar más desequilibrio en las voces: el coro "titula" que luchó con una obra que exige mucho (los pp correctos pero los ff quedaron en f), con una cuerda de bajos de escaso volumen y unas sopranos "tirantes" (por no escribir "chillonas") en las notas agudas.
El Dies Irae resultó poco convincente, el Confutatis otro tanto, aunque algo mejor el Lacrimosa.
Del joven cuarteto solista no quiero castigarles mucho pero creo que aún les queda mucho trabajo por delante. En el Tuba mirum me costó escuchar al barítono irundarra (que no bajo aunque me insistan) pese a una orquesta "contenida", el Recordare me insinuó a María Fidalgo, pero en el Domine Jesu sufrí para paladear este concertante. El bellísimo Benedictus mostró las carencias de un tenor con quien Beatriz Díaz ya actuó.
Mozart es perfecto para cualquier músico, y en especial para los cantantes, pero desde su aparente sencillez se esconde mucho estudio para conseguir exprimirle y darle todo el sentido que cada nota atesora. En el caso de los solistas elegidos faltó un color de voz más homogéneo en toda su tesitura (el talón de Aquiles de muchos) pues no se trata sólo de dar las notas de la partitura (que lo hicieron) sino que necesitan conseguir volumen en el registro grave (difícil incluso para cantantes consgrados). Los fraseos están para respetarlos, las respiraciones son precisas y claras en la partitura, lo que se canta es una misa de difuntos y no arias de concierto, y en su "descargo" tal vez faltó un poco más de dirección, en el sentido de dirigir y no sólo concertar, a los solistas así como una interpretación más precisa y clara (¿personal?) de esta obra póstuma mozartiana a cargo del avilesino Rubén Díez que estaba al frente de "su formación", la cual bastante hizo con lograr un sonido aseado, sin excesos en ninguna sección y bastante correctos todos sus primeros atriles.
Curiosamente el "Ave Verum Corpus" KV. 618 que nos ofrecieron de propina resultó mucho mejor que la misa de difuntos (que me hizo rememorar versiones "menos ténebres" como la de Jordi Savall de hace muchos años), aunque tampoco resultase como esta del enlace:

Sí quiero destacar el esfuerzo por ofrecer conciertos populares con formaciones locales y solistas afianzándose en su carrera -de hecho ya hay grandes músicos- que están rodándose en este difícil mundo musical, lo que no me hará ser menos crítico con los resultados (aunque sé que me juzgarán para "ponerme verde" muchos padres, olvidando que cuanto escribo ES MI OPINIÓN). Dice otro refrán que "Lo cortés no quita lo valiente".
Lo dicho, requiem por unas vacaciones que están agonizando...
P.D.: Comentario en LNE del Sábado 29, y críticas de Y. de Luis en "El Comercio" del Sábado 29 y Díana Díaz el Lunes 31.

19 de agosto de 2009

Noticias musicales en el verano asturiano

Las vacaciones estivales son propicias para conciertos, festivales, cursos o directamente programar actividades musicales para turistas y lugareños que también en verano tienen su perfecto derecho a dedicarse a lo que les gusta.
El pasado viernes 14 de agosto, mientras escuchaba a la OSPA en Gijón, el tenor Joaquín Pixán daba un concierto solidario en Pravia aprovechando para presentar otro disco (¿lo encontraré en librerías o en tiendas especializadas, o tal vez ni lo pueda conseguir?), acompañado al piano por Mario Bernardo.
El sábado 15 de agosto, nuestra soprano más internacional, Beatriz Díaz, aprovechaba los huecos de su apretada agenda para cambiar de estado civil con Jorge Fernández. En un Rolls Royce para la ocasión, resultó como es evidente, una boda muy musical con asistencia de muchos amigos comunes que daría para una crónica social de las que tanto le gustan a Regina Buitrago con comentarios incluso sobre las bellezas femeninas y todo lo referente al vestuario, pero no estuve ni me dedico al couché. Hay fotos en Facebook© de muchos de los asistentes a la boda, aunque por respeto a la intimidad de los contrayentes no pienso publicar más que una.
Boda Bea y Jorge, en PABLO, LA MÚSICA EN SIANA
De entre los muchos invitados (en la foto se ven algunos) tengo que citar instrumentistas como la violinista María Díaz-Caneja o el joven chelista Gabriel Urueña Hevia, al director de orquesta Rubén Díez Fernández, y evidentemente mucha "gente de la lírica" como la cantante y profesora de Bea Elena Pérez Herrero y su marido el tenor Mauricio Sánchez, al profesor y tenor Tino Reguero Santimoteo, componente del Coro de la Fundación como María Prieto, Ana Isabel Fernández (Ana Miestrella) o Yolanda Secades, pendiente de la novia en todo momento (hasta que dejó de ser novia para convertirse en esposa), y un largo etcétera. Pese a dudas de última hora por causas mayores (que tampoco quiero comentar) finalmente se celebró esta "fiesta musical" deseándole a la nueva pareja cual dúo operístico, "mucho cucho" y felicidad.
Siguiendo con la lírica, Gijón se está convirtiendo con sus festivales y su Temporada Lírica "Antonio Medio" en capital musical del verano asturiano (pese a la pugna con Oviedo que en estío se descuelga pese a intentarlo), centrándose en La Laboral muchas de sus actividades, y así representarán el próximo día 22 de agosto Madama Butterfly (entradas agotadas) y el 5 de septiembre La Bohéme donde intervendrán dos viejos conocidos (que no conocidos viejos): el tenor Alejandro Roy como Rodolfo, y el bajo Miguel Ángel Zapater con su Colline que domina a la perfección, acompañados por el Coro y Orquesta Sinfónica "Ciudad de Gijón" que dirige Oliver Díaz, intercalándose un West Side Story los días 26 y 27 de agosto.
Precisamente Oliver estará en algún momento de este verano -del 18 al 27 de agosto- con la OSPA, que ha entrado en su gira de conciertos de verano por la geografía astur (patrocinada por CajAstur), actuando normalmente en iglesias que son donde caben pero no con las mejores condiciones para desplegar su buen hacer, en un programa de obras muy conocidas para hacer más llevadero este compromiso para músicos y público.
Finalizar citando a "mi segundo pueblo", Candás, que recupera del 18 al 22 de agosto su Festival Internacional de Música José Luis Vega "Pelís" organizado por la Banda de Música que dirige desde 1992 el tubista de la OSPA David Moen, también muy relacionada con Oliver (la Escuela de Música lleva su nombre), y que ha potenciado José Miguel Carrera (hermano de mi amigo Joaquín Carrera, DJ de Zappin en nuestros años mozos y tuba de la banda candasina), presidente de la agrupación desde 1987, y auténtico alma mater de este festival con asistencia de auténticos talentos del piano.
Pese a intentar "tomarme unas vacaciones", para la música nunca las hay. Ésto me llena de satisfacción.
P.D.: Mi amigo José Manuel Rodríguez Gutiérrez me amplía el noticiario para añadir el Requiem de Mozart el viernes 28 de agosto a partir de las 20:15 horas dentro de las de las actividades musicales del VI ciclo de Música en el Claustro de San Nicolás de Bari (Avilés) con la Orquesta y Coro "Sabugo Filarmonía" que dirige Rubén Díez. y el siguiente reparto vocal:
María Fidalgo (soprano), Julia Arellano (mezzo alumna de Giancarlo del Monaco), Pedro González (tenor) y Axier Sánchez (barítono).
Gracias Chonchi por seguirme e informarme.

15 de agosto de 2009

Precoz madurez de Martín García

Viernes 14 de agosto. 20:00 horas. Teatro de la Laboral, Gijón. Concierto Extraordinario de Verano, OSPA, Martín García (piano), director: Max Valdés. Obras de José Peris, Grieg y Shostakovich. Precio: 15 €. Media entrada.
Primer concierto de esta temporada a cargo de "mi orquesta" antes de su gira de verano por iglesias y plazas asturianas, con un programa variado que no logró llenar este excelente teatro de La Laboral, por cierto mucho mejor en todos los sentidos (salvo no estar en el centro de la ciudad que aducen muchos) que el Jovellanos, sede habitual de los conciertos de abono en la villa marinera.
José Peris y su amigo el nóbel Severo Ochoa, en De todo un poco
La velada comenzaba con Música grave para orquesta de cuerda (Homenaje a Severo Ochoa) del maño José Peris Lacasa (1924) quien además de compositor y musicólogo ha sido Catedrático de Música de la Universidad Autónoma de Madrid o Asesor de Música del Patrimonio Nacional, entre su amplísimo currículum. Su formación como compositor es digna de leerse en cualquiera de los enlaces de este párrafo, y la obra hoy escuchada está escrita originalmente para cuarteto de cuerda en 1993 y orquestada para esta ocasión. En ella se nota todo su bagaje humano y musical: Guridi, Toldrá, Mompou, Montsalvatge, Esplá, Milhaud, Boulanger o Carl Orff , entre otros, lo que consideró fundamental para su carrera artística el contacto con tan extraordinarios maestros, “ejemplos de elevada personalidad y alto comportamiento ético y moral”, y quienes han dejado huella en su amplio catálogo de composiciones sin olvidar a Penderecki, a quien el propio Peris propuso desde el jurado para que ganase el Príncipe de Asturias de las Artes de 2001. El propio compositor en la entrevista de mi amigo Aurelio M. Seco el día 14, recuerda que "es una música triste por la pérdida de un gran amigo. La escribí como un cuarteto, porque la música de cámara me parece más adecuada para la intimidad. Para el concierto de Gijón me pareció mejor hacer una adaptación para gran orquesta, que mantiene el espíritu de la obra de cámara". La cuerda de la OSPA sonó como nunca, bien llevada por el maestro Valdés que supo lograr un equilibrio digno del cuarteto de cuerda original, y con una acústica asistida en la sala que me recordó el sonido grabado por la perfección de los planos sonoros. Me quedo con ganas de escuchar más obras del compositor aragonés, quien saludó desde el pie del escenario y aplaudió, como todos, la excelente interpretación de nuestra orquesta asturiana, sumándose a este homenaje póstumo al luarqués y único Premio Nóbel Asturiano.
Pero aún quedaba el conocidísimo y bastante escuchado e interpretado Concierto para piano en la menor, op. 16 de Grieg -cerró la temporada 2008-09 de la OSPA- actuando de solista el gijonés Martín García, a quien ya había escuchado en el nº 9 KV 271, Concierto Jeunehomme de Mozart con la OSPA el 31 de octubre pasado. La carrera que tiene ¡con 12 años! ya es de impresionar y no hace mucho dejó boquiabierto al público del Festival de Granada. Pero afrontar este concierto del noruego eran palabras mayores, más con el recuerdo aún cercano de la misma formación y director, y realmente no defraudó. Sin importar mínimos desajustes -recordar su edad y por tanto su ímpetu- con la orquesta o en algunos pasajes arpegiados, Martín nos ofreció una auténtica interpretación, jugando con los tempi, pendiente en todo momento del director -que supo llevar una concertación perfecta en el amplio sentido de la palabra, una obra que conoce a la perfección-, con una dinámica realmente poderosa no sólo de los dedos sino de todo su cuerpo y un lirismo fuera de serie para alguien tan joven. Como titulo en la entrada, es de una precocidad madura, pues si bien es cierto que los mínimos errores se deben más a su "corto bagaje" (pese a los años y conciertos que lleva a sus espaldas) que a su técnica -es increíble el manejo de los pedales, la sonoridad que logra del instrumento, los ataques, los tenidos y todo lo que queramos añadir-, hay que reconocerle ya una personalidad interpretativa, destacada en todas y cada una de las cadencias, que ya está dando mucho que hablar.
Si recordaba el ofrecido por el canadiense Louis Lortie, de verdad que el de Martín García no desmerece en cuanto a la impronta personal que consiguió el joven gijonés, quien aún se atrevió con dos propinas, de Chopin el Estudio Op. 10 nº 12, Revolucionario, para corroborar aún más todo lo dicho anteriormente, auténtica interpretación personal, sin concesiones, y una fantasía de Schumann sobre el Carnaval.
Foto de Pablo, la música en Siana (móvil)
Para la segunda parte la esperada Sinfonía nº 11 en sol menor, op. 103 de Shostakovich, que forma díptico con la nº 10 (que también escucharemos así como la nº 12 esta próxima temporada con Pablo González en el podio), un repertorio que nuestro titular y próximo director honorífico Max Valdés domina como nadie tal y como pudimos comprobar, sacando lo mejor de nuestra orquesta que brilló como nunca, contenida en los tempi de cada movimiento que discurrieron sin pausas pero diferenciando cada movimiento cual "capítulo de este "poema sinfónico", y a la vez sin necesidad de contener una dinámica que podría "desbocarse" pero que no sólo afinó y empastó como nunca sino que se contuvo cuando así lo exigía el discurso musical, con gesto claro y preciso sin concesiones a una gestualidad ampulosa desde la batuta, jugando de nuevo con el título de la entrada de hoy, "precoz madurez", esta vez en el sentido de no estar aún rodada -era el primer concierto tras las vacaciones de verano- y con una partitura que es una auténtica maravilla de la orquestación, que exige a todos y cada uno de los músicos lo mejor de ellos, dándolo todo cuando desde el podio se dirige con conocimiento, convencimiento y "madurez en la pasión".
Espero que sólo sea el aperitivo a la temporada que se nos avecina, pues de seguir in crescendo con el trabajo demostrado esta noche, esta orquesta nuestra puede darnos muchísimas alegrías y el "definitivo reconocimiento en casa" que ya tiene fuera.
Sólo tengo elogios para todas y cada una de las secciones, y si los principales tocaron cual virtuosos -muchos lo son y lo demostraron-, el tutti ha conseguido un empaste y un color orquestal digno de las mejores grabaciones, de una sonoridad rotunda y sin estridencias (= violencia de la expresión o de la acción), pese a necesitar esta sinfonía desde un toque chillón de la madera, a la brutalidad del metal o al sonido mordido y hueco de la cuerda, todo con tanta personalidad en esta interpretación como la demostrada con y por el joven pianista. No sé si ha sido contagioso o que realmente la madurez es una segunda juventud.

7 de agosto de 2009

Concierto alpino en Asturias...

Viernes 7 de agosto. 20:00 horas. Auditorio de Oviedo. Joven Orquesta Internacional Oviedo Filarmonía, Orquesta Oviedo Filarmonía. Benjamin Schmid, violín. Friedrich Haider, director. Obras de Wolf-Ferrari y Richard Strauss. Entrada libre.
Foto de Pablo, la música en Siana (móvil)
Me enteré por la prensa de este concierto (que coincidía con otro, ¡qué raro!) cual "pausa" en el foso de la joven orquesta que es titular de la zarzuela La del manojo de rosas representada a lo largo de este mes en el Teatro Campoamor de Oviedo, y me dirigí con tiempo para escuchar sobre todo la segunda parte del programa, con la feliz sorpresa de que ERA GRATIS, lo que evidentemente ayudó a una excelente entrada y un público heterogéneo pero educado (toses, paraguas que se caen y móviles, ya son parte del paisaje sonoro). Como no estaba numerado tomé posesión de mi butaca habitual y me dispuse a echar un vistazo al programa de esta velada donde destacaba la unión de las dos orquestas en la segunda parte.
El concierto comenzó con la "orquesta grande" bajo la batuta de su titular, Friedrich Haider, quien eligió para arrancar un compositor del que está realmente "enganchado" (grabando sus obras para el sello PhilArtis entre las que estará la de hoy), el italiano Ermanno Wolf-Ferrari, con un violinista vienés que nos dejó asombrados con su sonido y técnica, Benjamin Schmid, quien luchó con el Concierto para violín y orquesta Op. 26 (de 1944), una obra de virtuosismo para el solista pero un pastiche sonoro que recuerda muchos otros aunque ninguno en concreto, y no precisamente por lo bueno. No sé si aún nos falta ponernos a punto a músicos y espectadores en esta "pretemporada", o es que la obra no daba para muchas emociones, pero me resultó difícil seguirla aunque reconozco dificultades en la partitura que no son agradecidas ni para intérpretes ni para público.
La Pasacaglia de Heinrich Ignaz Baber como propina no hizo sino confirmar las excelencias del solista compatriota del director y explicar su llegada a Oviedo para grabar esta obra (desde el lunes 10 al miércoles 12).
Foto de Pablo, la música en Siana (móvil)
Y la Joven Orquesta Internacional Oviedo Filarmonía "reforzada" por su hermana mayor (y no al revés, pues los atriles fueron ocupados por la cantera) puso más de 120 músicos sobre el escenario del auditorio para interpretarnos la Sinfonía Alpina, Op. 64 de Richard Strauss, obra impensable de programar de no hacerse así (y con alguna grabación histórica). Es curioso cómo también fue la elegida por Gustavo Dudamel para clausurar el Festival de Juventudes en el Teatro Teresa Carreño de Caracas el pasado días 26 de julio.
Nadie diría que los jóvenes de la OFil están haciendo zarzuela estos días por cómo cambian de "registro" y lo bien que sonaron, empastados y afinados todos ellos, para una partitura que exige a todos (a diferencia de la obra que abría la velada) y donde el maestro Haider se mueve como pez en el agua. Este poema sinfónico estrenado el 28 de octubre de 1915 en Berlín y dirigido por el propio compositor, consta de 22 escenas que se ejecutan sin pausa (45 minutos sin "coger aire") narra la ascensión (mediante un leit motiv) a un pico de los Alpes Bávaros y el retorno a valle, aunque me pareciese el Picu Urriellu (Naranjo de Bulnes) en los Picos de Europa, y toda la variedad cromática y tímbrica de la gran orquesta que tan bien dominaba el compositor muniqués, inundó el auditorio carbayón dejándonos exhaustos como si realmente hubiésemos realizado la subida con todos ellos. El propio compositor la consideraba su más perfecto trabajo de orquestación, algo que no perdió de vista el director vienés, aunque más que interpretación propia, creo que se limitó a mantener -no siempre- el necesario equilibrio dinámico de una masa sonora con la que no es difícil "lidiar". Enhorabuena a los jóvenes que se han mostrado realmente maduros y sin olvidar la suerte de poder trabajar con los titulares al completo en obras difíciles y mantener un nivel profesional pese a estar aún estudiando. "Sus mayores" se enfrentan hasta el día 26 de agosto a la grabación de la obra citada más el Otelo de Verdi, aunque desconozco las voces, pero demuestra que están en pleno trabajo.
Como "pretemporada" no ha estado mal, y aunque agosto sea plenamente laborable para los músicos en activo, el ambiente vacacional aún lo notamos los "auditores".
Y en mi vacación estival espero poder escaparme a Gijón el próximo viernes 14 (víspera de Begoña) para "tantear" la OSPA con Grieg y el joven pianista gijonés Martín García, o la Sinfonía nº 11 de Shostakovich con Max Valdés antes de los conciertos de verano y preparándose para volar a Puerto Rico (con problemas en esa orquesta).