19 de febrero de 2010

Dudamel dirigirá la Novena de Mahler en 2011

La agenda de Gustavo Dudamel como la de otros grandes, se prepara con años de antelación. Ya está presentando la próxima temporada de la que sabemos que actuará con Juan Diego Flórez, o que para mi 52 cumpleaños (el domingo 23 de enero de 2.011) estará en Madrid dentro de la gira europea de 16 días con la Filarmónica de Los Ángeles de la que también es titular, y en estos "dos años Mahler" no sólo de "La Bolívar" o la Göteborgs Symphoniker se alimenta su currículo. Para el Auditorio Nacional madrileño, su única actuación en España, ha elegido la Novena Sinfonía de Mahler con la mezzosoprano Kelley O'Connor, aunque en Portugal, Alemania, Inglaterra, Francia, Hungría y Austria incluirá también obras de John Adams (con el que debutó en LA), la Primera sinfonía "Jeremiah" de Bernstein y la Séptima de Beethoven (que ya grabó para DG con la Quinta). De la mezzo elegida para Madrid dejar constancia de su participación como "Federico García Lorca" en la grabación de la ópera Ainadamar (2003) del argentino Osvaldo Golijov, con Dawn Upshaw en el rol de "Margarita Xirgu" entre otros, una obra que se va cayendo un par de veces de los programas ovetenses aunque fuese en versión concierto. Sobre la orquesta del Walt Disney Hall ya escribí precisamente el día de la presentación como titular de Dudamel.
Vemos cómo el director venezolano está ampliando su repertorio a pasos agigantados, combinándolo con ese "fondo de armario" adquirido dentro de El Sistema. Aquí dejo el segundo movimiento de la Sinfonía nº 10 de Shostakovich y el Danzón nº 2 del mexicano Arturo Márquez, con la Orquesta Juvenil "Teresa Carreño" como muestra de su formación desde niño que el tiempo está demostrando óptima. Me parecen excelentes tanto formación como director, aunque quienes me leéis sabéis mi adoración por el barquisimetano, incluso dirigiendo Mahler...

Y quiero dejar una de esas noticias con más de una errata que marca época: el Archivo de Música de Asturias anunciaba en su web (de ahí está capturada la imagen inferior) El Holandés Errante hoy en Avilés con David Colado de director (¿del teatro?), y Norbert Baxa como director musical, en la Sala Principal (¡el teatro avilesino no es el auditorio de Oviedo y no creo que toquen en el vestíbulo!) y lo mejor de todo: "Entrada libre hasta completar aforo" para después indicar Precios de las entradas, eso sí, por pisos, 30€, 12€ y 6€ ¿en qué quedamos? ¿no pagamos si llenamos? ¿una vez lleno les mandamos salir a pagar? Creo que hay que tener cierta seriedad también en la información (?) que se publica y no limitarse al "copia y pega" (Cut & Paste) tan tristemente extendido en la era informática...
Leyendo así la noticia me recuerda aquel cartel que anunciaba en grande "Comida gratis..." y añadía debajo en letra pequeña "...pagando por adelantado".

Academia de Música Antigua de Gijón: Módulo II

La formación asturiana Forma Antiqva presenta el II Módulo de la Academia de Música Antigua de Gijón recientemente inaugurada, a celebrar los próximos días 27 y 28 de febrero que paso a detallar para información de todos los interesados, tanto a nivel de alumnado como de público. El módulo se celebrará en el Taller de Músicos de la Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular de Gijón, en el Centro de Cultura Antiguo Instituto, c/ Jovellanos 21 de Gijón, y los cursos tendrán una duración de 8 horas repartidas en dos días y con un horario aproximado de 10.15h a 14.15h., con clases individuales y horario que se repartirá entre el número de alumnos inscritos con al menos una clase por día de una hora de duración. Añadir la charla y el concierto de "clausura" de este segundo de los cuatro módulos previstos:
Sábado 27 de febrero, 18:30h. Charla didáctica a cargo de Javier Guijarro.
Sábado 27 de febrero, 19:30h., Concierto a cargo de Rami Alqhai (viola da gamba), Daniel Zapico (tiorba) y Aarón Zapico (clave).
II Módulo:
Especialidades: cuerda pulsada (Daniel Zapico), viola da gamba (Rami Alqhai), clave y música de cámara (Aarón Zapico).
Clave - Aarón Zapico.
Dirigido a estudiantes y profesionales del clave o piano.
Programa: el repertorio es libre. Como orientación se aconsejan obras de autores como William Byrd, Girolamo Frescobaldi, Domenico Scarlatti, François Couperin o Johann Sebastian Bach. Asimismo, se aceptarán obras de continuo o clave obligado.

Cuerda pulsada - Daniel Zapico.
Dirigido a estudiantes y profesionales de la guitarra o de instrumentos del Renacimiento y Barroco.
Programa: el repertorio es libre. Como orientación se aconsejan obras de autores como Kapsberger, De Visée, Piccinini, Gaspar Sanz, Santiago de Murcia, Narváez, Mudarra, etc. Asimismo, se aceptarán obras de continuo.

Viola da gamba - Rami Alqhai.
La viola da gamba, una mezcla entre guitarra, violonchelo, violín y voz humana. El curso está dirigido a estudiantes y profesionales de la viola da gamba, violonchelistas que toquen repertorio de viola o quieran iniciarse en ella y personas que quieran tener un contacto con el instrumento. Se trabajarán la interpretación, la relación física con el instrumento, el estilo y las diferentes técnicas de arco y mano izquierda.
Programa: el repertorio es libre. Como orientación se aconsejan las sonatas de Bach para viola da gamba y continuo, suites de Marin Marais o Forqueray, obras de Diego Ortiz, disminuciones italianas como Anchor che col partire, Simpson, Abel, etc.

Música de cámara - Aarón Zapico.
Dirigido a estudiantes y profesionales de instrumentos antiguos y/o modernos. Se aceptarán tanto agrupaciones formadas como inscripciones individuales.
Programa: el repertorio es libre. Según el orgánico se propondrán diferentes obras para su trabajo.

Relacionado con esta formación asturiana de trayectoria universal, comentar que dos de sus trabajos discográficos ya están en la popular tienda "on line" de iTunes©. La última joya del Amore X Amore dedicado a Händel está editado por el prestigioso sello alemán Winter & Winter.

18 de febrero de 2010

OSPA y Per Poc... para todas las edades

Jueves 18 de febrero, 10:30 horas. Auditorio de Oviedo. Conciertos Pedagógicos. OSPA, Per Poc (marionetas); director: Jordi Bernácer. Romeo y Julieta de Prokofiev.
Mañana fría de jueves con un auditorio lleno de alumnos de todas las edades que disfrutaron del primero de los cuatro conciertos didácticos programados por la OSPA, siendo el quinto del próximo sábado 20, como apuntaba en la anterior entrada del blog, en Beneficio de los Niños de Haití.
Y me alegra pensar que de entre tantos chavales saldrán los melómanos de mañana, con un espectáculo para todas las edades basado en uno de los mejores y más musicados argumentos dramáticos como es el siempre eterno (por atemporal) de Shakespeare.
La calidad estuvo en todos y cada uno de los detalles, desde la elección de los números de la obra del ruso (no llega a la hora de duración para que nadie se inquiete en sus asientos) pasando por un joven director alcoyano de larga y demostrada valía, con una orquesta de la que sigo presumiendo (hoy jueves 18 retransmite Radio Clásica el concierto del 15 de mayo con el genovés Marco Guidarini a la batuta) porque es capaz de darlo todo a una hora tan poco musical como las diez y media de la mañana. Si a ello le sumamos una maravilla de espectáculo con unos títeres tan ensamblados en el discurso musical, y una narración femenina de tanta calidad (amplificada correctísimamente), el resultado ha sido de sobresaliente. Mis alumnos, de 4º de ESO y unos poquitos de Bachillerato, disfrutaron de esta "clase fuera del Aula" perfectamente llevada, aunque tengo que reconocer que los profes mucho más... Seguiré defendiendo conciertos didácticos como éste, siempre que la calidad prime sobre cualquier otro aspecto.
Y espero que el lleno para la mañana del sábado sea total, primero para que disfruten como nosotros, y sobre todo porque la causa por Haití bien vale pagar 20€ por un espectáculo musical total.
P.D.: Mi querido Aurelio M. Seco, profe como servidor y que también asistió el jueves a este espectáculo (él entraba y yo salía), publica una entrevista con el joven director en LVA del sábado 20.

13 de febrero de 2010

Una OSPA de lujo

Viernes 12 de febrero, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Concierto nº 7 de abono de la OSPA, director: Michal Nesterowicz. Obras de Beethoven y R. Strauss.
Como comentábamos o casi aventurábamos desde este blog el pasado jueves, esperaba que en las dos obras elegidas el director polaco afincado en Santiago de Chile pudiese obtener de nuestra formación asturiana lo mejor de ella, como sólo batutas con las ideas claras han conseguido, y por una vez en esta semana, no salí defraudado.
La obra elegida para abrir el concierto es piedra de toque, casi "padrenuestro" de todo director y orquesta que se precie, la Primera Sinfonía en Do Mayor, Op. 21 de Beethoven que todo buen melómano habrá escuchado cientos de veces, y precisamente por ello difícil de convencer plenamente. Las amplias y excelentes notas al programa volvían a ser las de mi compañera de profesión, socióloga, escritora y colaboradora de Scherzo y Opus Música Hertha Gallego de Torres y sobre la Primera comienza escribiendo que "La recepción de la vida y obra de Ludwig van Beethoven ha sufrido una evolución, paralela a la de la sociedad que "consume" su magnífica obra, y que cada vez es más globalizada, heterogénea, y crítica, sin que falten en la valoración del que fuera considerado el héroe romántico por excelencia, esas sombras que se han instalado permanentemente en la postmodernidad...", analizando sus cuatro movimientos tan detallistas como resultó la dirección del maestro polaco, sin tarima por su altura y toda de memoria (no podía ser de otra forma). Citar la introducción de la sinfonía "como una cálida invitación al Sensücht, esa nostalgia o anhelo por el infinito que sólo parece contener esta palabra alemana" es textualmente lo que hizo nuestra OSPA en formación casi de cámara, comprendiendo por qué los nombres en inglés no resultan bien en nuestro idioma (PACO = Principado de Asturias Chamber Orchestra, PASO = Principado de Asturias Symphony Orchestra, ASO = Asturias Symphony Orchestra). Bromas aparte, aunque el Scherzo resultase precisamente "broma", nuestra orquesta sonó plenamente clásica, más haydniana que nunca porque así está en la partitura y también lo quiso su director invitado, nada de relecturas o inspiraciones, gesto claro y preciso, sin aspavientos y con fidelidad a la obra en desarrollos claros, tempi correctos que dejaban salir a flote los distintos temas, dinámicas contenidas pero muy logradas, y varios atriles principales no habituales (también refuerzos llegados para la segunda parte) que han corroborado la fortaleza de nuestra orquesta en el sentido de sonoridad propia y seguridad total en todos y cada uno de los instrumentistas que salen "al terreno de juego", independientemente de "los minutos que les dé el entrenador-director". Y qué mejor broma en pleno ambiente carnavalesco que ese Finale con "falsas salidas" (a las que Hertha también hace referencia) que nos dejó con ganas de seguir sentados esperando otra sinfonía del sordo de Bonn, por qué no la Eroica que tan mal sabor de boca me dejó este lunes pasado. La broma aún siguió al salir el director por una puerta equivocada...
Hertha Gallego, en el centro
Tras mi cigarrillo del intermedio llegaba R. Strauss y su Así habló Zarathustra, Op. 30. Una orquesta reforzada (que algún espero sea la plantilla real) para una obra que el polaco Michal Nesterowicz dirigió de memoria con una elegante lectura que nos dejó lo mejor del concierto. No sé si para ganar el Concurso de dirección de la Orquesta de Cadaqués (como Pablo González) se busca un estilo como el de los dos citados, o ser el actual director artístico de la Orquesta Sinfónica de Chile le ha dado esta gestualidad y forma de ver las obras, pero en el conocidísimo arranque straussiano (¿hay algún estudio sobre las obras clásicas utilizadas por Kubrick?) ya presentó sus credenciales como el propio compositor, con un don especial para los comienzos (lo comenta también Hertha Gallego). Una orquesta capaz de interpretar lo que le echen, unos músicos en estado de gracia (cada una de las intervenciones solistas fueron extraordinarias) y tan profesionales que siguen puntualmente, sin nada que objetar, cada una de las indicaciones de una batuta con ideas clarísimas sobre lo protagonista y lo acompañante, lo básico y lo accesorio (que también hay en la obra de Strauss), fueron desgranando cada uno de los nueve números de este poema sinfónico plenamente romántico de forma magistral. La "idea dominante" del conflicto entre naturaleza y humanidad en esta velada sinfónica creo que se decantó por lo segundo tras ese "paseo" por lo transmundano, los mundos escondidos, la aspiración suprema, la llegada de las pasiones (ese chelo sigue siendo una de ellas), pero incluso El canto de la tumba resultó optimista tras El convaleciente, dinámicas increíbles del ff al pp perfectamente ensambladas, encajadas, planos sonoros convincentes subrayando pasajes plenamente virtuosísticos en cada una de las secciones que cumplieron "todas a una" para darnos dos cantos de la danza y del viajero de la noche realmente vieneses tocados por un ruso ya asturianizado, con ese final "nihilista" que resonó en las paredes antes de provocar el aplauso. No son habituales bises, pero marcharnos con el alma en un puño en Carnaval no nos parecía lo más correcto (la duración del concierto ayudó también) y pudimos volver a disfrutar de El sol se eleva para volver a clamar a los cuatro vientos que la OSPA es un lujo y no tiene tanta prensa y ni fama como otras formaciones, sobre todo con directores como el de este viernes. ¿Será culpa nuestra? Al menos tengo la conciencia tranquila y no me cansaré de repetirlo: quien escuche Radio Clásica, emiten todos sus conciertos y es sólo cuestión de consultar la Guía de Programación Mensual (en PDF). Si tengo tiempo, lo escucharé de nuevo el día que lo emitan y grabaré, e incluso intentaré "subirlos" a la red (si el Gobierno no me cierra por hacerlo) para que todos puedan escuchar y juzgar (aquí un avance de cómo suena la OSPA con Adrian Leaper):

12 de febrero de 2010

No nos desinflamos

¿No piensan al menos discutirla? ¿Seguirán gobernando a golpe de Decretos como tanto criticaron cuando eran oposición?

10 de febrero de 2010

Bostezo de una noche de invierno

Miércoles 10 de febrero, 20:00 horas. "Los Conciertos del Auditorio", Oviedo. Orquesta de Cadaqués, José María Gallardo del Rey (guitarra), Elena Copons y Marta Mathéu (sopranos), Jordi Dauder (narrador), Coro Fundación Príncipe de Asturias. Sir Neville Marriner, director. Obras de Mendelssohn y Rodrigo.
Será el resfriado que arrastro desde el domingo o que los años me hacen un repugnante, pero de nuevo otra desilusión pese al cartel de una fría tarde de febrero.
Pude escuchar a la orquesta catalana el año pasado en Valladolid bajo la dirección del asturiano Pablo González, y mis impresiones se han corroborado con el tiempo, una formación más en el amplio panorama sinfónico español, con desajustes achacables probablemente a una falta de "implicación" mayor, pues se dieron en todas las obras interpretadas y no puntualmente, lo que sería más comprensible.
Orquesta de Cadaqués
Tampoco entiendo la elección de un programa con Mendelssohn escoltando a Joaquín Rodrigo ya finalizado el 2009 que sirvió de centenario de nacimiento del alemán y los diez años de la muerte del saguntino, aunque Arturo Reverter en las notas al programa titule "Tributo a la noche" comenzando con que "Bajo el signo o el manto de la sabia Naturaleza discurre esta amena sesión..." que sin entrar en celebraciones, tampoco puedo confirmar lo leído: ni amensa ni pleno disfrute pese a lo conocido del respertorio elegido.
Arrancaba el concierto con Las Hébridas (La gruta del Fingal), Obertura en Si m., op. 26 que la orquesta, excelentemente conducida por un Marriner por el que no pasan los años (nacido un 15 de abril de 1924 en Lincoln, Reino Undo), no fue capaz de seguir las precisas indicaciones del maestro, como un primer aviso que no merma una sonoridad cuidada y unos tempi correctos para poder disfrutar de esas melodías ya con sello propio del compositor hamburgués fallecido en Leipzig.
José María Gallardo del Rey
El archiconocido Concierto de Aranjuez nos traía de solista a un guitarrista sevillano más preocupado por "parecerse" al irrepetible Paco de Lucía que a Narciso Yepes, con una sencilla amplificación que sirvió precisamente para captar los "errores", unos dedos no "muy finos", con excesos de ornamentación en una partitura que tampoco los necesista, y de nuevo desajustes entre solista y orquesta -pese a ser deudora de la grabación en la versión que interpretó del mismo "el niño de Algeciras" con el propio Rodrigo presente en el escenario, con Edmon Colomer-. Aquí reconozco que las comparaciones son odiosas y más que interpretación fue "adaptar una versión" que no es propia... Pero siguió en "sus trece" al regalarnos la Danza del molinero de Falla desde la óptica flamenca del mentado Francisco Sánchez. Y para no olvidar que para el sevillano "lo clásico estaba de más", una composición propia, In Memoriam de Django Reinhardt pero con todos los dedos de la mano izquierda, más un título ya utilizado por otros jazzmen mucho más reputados que el compositor, director y guitarrista sevillano (del que las críticas hablan muy bien, al menos las que él pone en su web).
La segunda parte la ocuparía una versión poco habitual de El sueño de una noche de verano, Op. 21 (Obertura) / Op. 61 de Mendelssohn, con la excelente narración de una de las voces de terciopelo catalanas, y las breves pero correctísimas intervenciones de las dos sopranos,
Jordi Dauder
Elena CoponsMarta Mathéu
también catalanas, con las mujeres del Coro de la Fundación Príncipe de Asturias, lo mejor de la velada (y no por lo breves de las intervenciones), demostrando afinación, perfección y ajustes que no se lograron desde los atriles.
Un sencillo juego de luces ayudó a crear un ambiente que mi cabeza no hacía más que visionar la película homónima de Michael Hoffman (con Kevin Kleine de Fondón, la guapísima Michelle Pfeiffer como Titania y Rupert Everett de Oberón entre otros). Cierto que la música es la protagonista, pero en esta versión narrada conseguimos imaginar todo ese ambiente bucólico de cuento de elfos y hadas, versión más didáctica e infantil que sinfónica, que me provocó algún bostezo que otro.
Sir Neville Marriner ya tiene su placa en el Auditorio de Oviedo, al lado de grandes batutas que han pasado por la capital asturiana... Mientras, espero que mi nariz deje de pingar y mi caracter deje de ser tan refunfuón, porque ¡vaya dos conciertos esta semana!

1 de febrero de 2010

Mahler se impuso a Chopin

Domingo 31 de enero, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo. Jornadas de piano "Luis G. Iberni". Orquesta Sinfónica de Bamberg (Bamberg Symphonker), Dejan Lazic (piano), Jonathan Nott (director). Obras de Chopin y Mahler.
Muchos retoques desde el avance de programación para esta jornada dominical: nada de Orquesta Sinfónica de Estocolmo con Sakari Oramo de director, la crisis nos cambió una orquesta sueca por otra alemana, y al director finlandés por el británico. Tampoco al pianista cubano Horacio Gutiérrez, ingresado con una neumonía, sino al croata Dejan Lazic (1ue además compone e incluso hace transcripciones curiosas como la del Concierto para violín nº3 de Brahms), información puntualmente colocada en la web de mi querido Aurelio M. Seco.
Pero a la vista del programa, que sí se mantuvo, y los nuevos intérpretes contratados, el resultado no podía ser malo, coincidiendo además dos centenarios: Chopin (1810-1849) y Mahler (1860-1911), con una parte para cada uno.
Esta gran orquesta y su titular cumplirán pronto 10 años trabajando juntos, y han conseguido una perfecta compenetración, además de un sonido en cierto modo aterciopelado incluso en momentos de tensión, una paleta cromática (en el sentido del color) tan amplia y específica para cada sección, buscando cada una su identidad denetro de la homogeneidad y siempre atentos a las "peticiones" de los mandobles en la batuta que blande el británico, por lo que a la vista de sus trayectorias, más lo escuchado en Oviedo, hacen de Mahler su seña de identidad. Pese a algunos "gazapos", más por tensión exigida que por inexperiencia, en algunos vientos, realmente pueden afrontar con total seguridad otras obras, como la que abría esta jornada.
No quiero obviar la ubicación en nuestro auditorio de los músicos, una "colocación vienesa" algo variada, con los contrabajos detrás de los violines primeros, el arpa detrás de los segundos y delante de los timbales, con la percusión centrada atrás y las trompas a la izquierda, trombones y tuba a la derecha, más trompetas de llaves en vez de pistones (de nuevo el gusto vienés) en el centro. La sonoridad conseguida resultó mucho más equilibrada para la dinámica y texturas mostradas en la tarde dominical.
El Concierto nº 1 para piano y orquesta en Mi menor, Op. 11 del polaco, con el croata de solista, era buena forma de comenzar, y mi oído aventuró ya en los primeros acordes orquestales, corroborado en la entrada del piano, que este Chopin iba a resultar algo más "calmado" que en otras versiones no muy lejanas del auditorio.
Lazic tiene un sentido del rubato y de los propios tempi de este conocidísimo concierto más "reposados" que las nuevas hornadas orientales, por lo que el Allegro maestoso resultó como se indica en la partitura, majestuoso, pudiendo escuchar todas y cada una de las notas empleando el pedal con mucho tino permitiendo disfrutar de la sonoridad plena de esa joya que es "nuestro Steinway". Stefano Russomanno en sus notas al programa recuerda el "modelo de concierto biedermeier donde el protagonismo del piano era casi absoluto, el diálogo con la orquesta -rebajada a la condición de simple acompañante- se reducía a la mínima expresión y el elemento virtuosístico tenía un papel preponderante". También habla de las supuestas deficiencias históricas de los conciertos para piano de Chopin, así como las críticas sobre la pobreza de su escritura musical, pero realmente la orquesta magistralmente llevada por Mr. Nott hizo algo más que acompañar este larguísimo primer movimiento, fundiéndose su sonoridad con la del piano incluso en los pasajes donde más que virtuosismo lo que el croata brindó fue total lirismo. Ni que decir tiene que la Romanza (Larguetto) resultó conmovedora y que el Rondó. Vivace volvió a corroborar el perfecto acoplamiento entre todos los artistas, con un clima sonoro realmente impactante.
Y aunque pueda parecer que me ciega la pasión, por lo antes comentado sobre el marchamo mahleriano de director y orquesta, la Sinfonía nº 1 "Titán" en Re Mayor iba a ser realmente lo que quedaría en mi "consciente musical".
Ese inicio "Léntamente, arrastrándose" (Langsam, schleppend) parecía un índice de lo que vendría a continuación. Como apuntaba más arriba, creo que la colocación de los músicos resultó muy estudiada para lo mucho que debía tocarse. Los violines I y II tuvieron ese "protagonismo" tímbrico y de presencia mayor que con la colocación habitual, al menos con Mahler. La madera presentó sus credenciales en todos y cada uno de sus atriles. Los "bronces" no se amilanaron pero nunca llegaron a excesos sonoros. Las trompetas fuera de escena y sin ver al director, sonaron tan encajadas que me hicieron pensar en alguna cámara. Cuando volvieron simplemente ganamos color pero no necesariamente más volumen. Y la percusión avanzó la dualidad entre el subrayado y lo protagónico. Los comentarios del primer movimiento reflejan esa especie de índice que yo digo: "es como una caja de Pandora llena de sorpresas, desmesuras, incongruencias, cruces imposibles y mezclas sonoras nada convencionales". También comentaba que la orquesta ha modelado su propia sonoridad en cada una de sus secciones, consiguiendo transmitirnos el ámbito liederístico que flota en toda la sinfonía. Evidentemente el director, con la obra dominada y de memoria, tiene mucho que ver.
El länder del siguiente movimiento, "Poderoso, agitado" (Kräftig, beweget), resultó más de lo primero que de lo segundo, recordándome mucho la versión de Bernstein con los filarmónicos vieneses, que tengo cercana tras el visionado de su DVD "The little drummer boy" precisamente ensayando y comentando la Titán. Creo que la comparación (al menos el recuerdo) deja clara mi impresión de este segundo "round", tal vez menos rubato de lo esperado.
"Solemne y medido, sin retardarse" (Feierlich und gemessen, ohne zu schleppen) es lo que mejor define el tercer movimiento. Ese canon del Frère Jacques (Brother Peter, Lego Diego...) pasado a modo menor que arranca el contrabajo, ubicado además a nuestra izquierda, da paso al resto del "cortejo", y me pone la carne de gallina. Para mí estuvo "presente" mi añorado "Cuervito López" porque esta Titán la hubiese disfrutado como yo, y la "Marcha fúnebre a la manera de Callot" me evocó a este argentino que tanto escuchó y analizó la obra de Mahler. A raíz de ésto, quiero recordar el testigo recogido en el universo blogger por su amigo y colega Fernando G. Toledo desde su blog "Oído fino", que también adora, como sus colaboradores, al gran Gustav. Los cambios de tempo y el retorno de nuevo a esa paz liederística, funcionaron algo "cojos" pese a los deseos del británico, creo que iban "un poco por detrás" de sus indicaciones, pero se logró jugar con una tímbrica que remarcó el caracter deseado por el compositor bohemio.
El cuarto movimiento nos transporta como en una montaña rusa a velocidad de vértigo, "Atormentado, agitado" (Stürmich bewegt), de nuevo el desasosiego y la piel de gallina, las siete trompas en pie para mayor agitación también interior, dramatismo, tensiones, lucha, dolor y frustración pero con "final feliz", aún optimismo y triunfo que se tornarían totalmente opuestos en obras posteriores.
Una maravilla ver cómo Jonathan Nott condujo, y nunca mejor dicho, a su orquesta por estos caminos tan tortuosos, sin notar virajes forzados, sobresaltos en el piso o derrapes para el espectáculo. Sigo prefiriendo el anglicismo de conductor al de director, porque realmente conforman un engranaje que logra la unidad, y donde es necesaria una conducción clara para que el camino recorrido sea lo más preciso y sin sorpresas. La Sinfónica de Bamberg me ha dejado alguna joya por internet, y una es la Quinta dirigida por un jovencísimo Dudamel el 2 de mayo de 2.004 que se alzaría con el primer premio en la primera edición del concurso Mahler de dirección (Regnitz Preisträgerkonzert des Gustav Mahler-Dirigentenwettbewerb), aunque tengo que reconocer que el titular hoy, demostró quién manda...
P.D.1: Críticas de Aurelio M. Seco en Codalario y de JOAQUÍN VALDEÓN en LNE del martes 2 de febrero.