28 de octubre de 2010

Habemus organum

Entrada original del día 28 de octubre de 2010 a las 22:30 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act), sigo sin saber la razón. No hay links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), así que la dejo como estaba ¡y con las FOTOS!:
Llegó el día esperado e histórico no sólo para Avilés sino para todo Asturias. Jueves 28 de octubre, 20:00 horas: La Iglesia de Santo Tomás de Cantorbery tiene ya el órgano soñado, atrás queda sólo el recuerdo del viejo instrumento dando sus últimas bocanadas allá por marzo de 2007, precisamente con Izumi Kando, una japonesa afincada en España, que volverá este viernes 29 de octubre cual asignatura pendiente de aprobar.
La Fundación "Avilés Conquista Musical" sería quien canalizase un proyecto caro (casi 500.000€) y ambicioso para lograr la construcción del nuevo órgano de la popularmente conocida como Iglesia Nueva de Sabugo, encargado a Arcitores S.L. en Torquemada (Palencia), casi tan grande como el de Covadonga -del mismo fabricante-. Suscripciones populares, exposiciones, donaciones de artistas (hay que recordar al gran pintor Favila), patrocinios de CajAstur, Rotary Club de Avilés, la propia Consejería de Cultura (que organiza el concierto del viernes) y un último "empujón" de la Fundación Masaveu consiguieron hacer realidad el sueño de José María Martínez Sánchez, "Chema" para todos, por lo que llegué a citar el nuevo instrumento como "El nenu de Chema" que hoy será bautizado nada menos que por el Arzobispo de Oviedo  D. Jesús Sanz Montes, y las primeras notas que suenen serán, como no podía ser de otra forma, de J. S. Bach precisamente interpretado por "el padre de la criatura".
Me consta que es un honor para este gran músico allerano afincado en Avilés ver hecho realidad su sueño, estrenar el órgano, pero también una enorme responsabilidad no exenta de emociones totalmente distintas de las sentidas en otros conciertos como el que dió el pasado 11 de septiembre en el Pirineo Catalán (San Lorenzo de Morunys) y con un repertorio totalmente distinto al elegido para este "bautizo".
Para todos los que conocemos este largo proceso, desde el proyecto inicial a la llegada y montaje del órgano (enlace con fotos mías que también pongo unas líneas más abajo) hasta la larga espera del día señalado (pospuesto varias veces), es una alegría indescriptible que me hizo escaparme a La Villa del Adelantado y perderme el Concierto del Auditorio de este jueves en Oviedo, pero a esta "fiesta familiar" y musical del rey de los instrumentos no quería faltar.
Dejo aquí el programa porque hoy (y sin que sirva de precedente) me limitaré a hacer de notario. A la salida del concierto nos dejó al órgano las notas del Aleluya perteneciente a "El Mesías" de Händel.

P. D.: Reseñas en La Voz de Avilés y LNE del 29 de octubre, así como el 30 de octubre en  LNE con el primer concierto "oficial" a cargo de Izumi Kando.

26 de octubre de 2010

Y vaya propinas...

Lunes 25 de octubre, 20:00 horas. Conciertos del Auditorio, Oviedo. Orquesta Filarmónica de L'Aquila; Fabrizio Meloni (clarinete); Giancarlo de Lorenzo (director). Obras de Rossini, Mozart, Schubert... y Piazzolla.
Velada algo más que solidaria (el importe de las entradas, de taquilla al menos (1), se destinará a la zona aún afectada tras el terremoto) con la Orquesta Sinfónica Abruzzese, con un programa de claro sabor italiano perfectamente adaptado a una formación para ello y con un director de "largo recorrido" que logra una homogeneidad y dinámicas de la formación italiana dignas de encomio, superando ligeros desajustes en partes puntuales pero que dieron como resultado final una tarde agradable de sabor clásico.
Nadie mejor que Rossini para abrir boca con la obertura de El contrato de matrimonio (La cambiale di matrimonio) de 1809, breve pero fresca antes de volver a escuchar en el auditorio el famoso Concierto para clarinete y orquesta en LA M., K. 622 (1791) de Mozart con el clarinete solista de la Orquesta della Scala. Diálogos bien conseguidos entre orquesta y solista en ese Adagio que nos evoca las Memorias de África de Pollack (también apuntado en las estupendas notas al programa de Ramón G. Avello) y que las toses impidieron enlazar mejor con el Rondó: Allegro realmente fluido, escuchando todas y cada una de las notas escritas por el prodigio de Salzburgo. Digo en estos casos que la música respira y transpira, y como se ha escrito mucho y bien de este concierto, me limitaré a concluir diciendo que disfruté con esta versión "made in Italy".
Y la propina, como en septiembre pasado, Piazzolla, esta vez no el Oblivion de entonces sino las Ausencias que yo parecía prevenir (y espero no volver a confundir... bueno leer al final la P. D. 2) haciendo sonar el clarinete cual bandoneón soplado, y recuperando estos arreglos donde toda la música del argentino suena bien en cualquier versión, si bien el toque jazzístico no puede faltar incluso en las grabaciones del virtuoso italiano.
La segunda parte nos traería la Sinfonía nº 3 en RE M., D. 200 (1815) de Schubert, para mí redescubierta el siglo pasado por Harnoncourt tras las anteriores versiones de Marriner, y también por el tristemente desaparecido El Cuervo López en su elección de Abbado. Como bien escribe Ramón que todas las sinfonías de Schubert son póstumas, "las más póstumas de las póstumas fueron, paradojicamente las cuatro primeras sinfonías", recordando igualmente las versiones del inolvidable Kleiber, cada vez más citado por los actuales directores como punto de referencia en tantas y tantas obras.
Siguiendo o tirando de ese fino hilo conductor en el tiempo dábamos un paso más clásico y puro en la música occidental, con ecos del gran Beethoven que se mastican en esta sinfonía vienesa casi "de libro" pero con hechuras mozartianas (el Allegretto) y ese aire de lied que se respira en toda la obra de Schubert y en cierto modo del programa escuchado: un culto a la melodía independientemente sea vocal o instrumental. Con la orquesta al completo (16-4-4-2 y viento a 2 más timbales) se consigiuó una lectura mucho más allá de lo académico y con esa unidad lograda en todo el concierto. El Adagio maestoso realmente una obertura llevada hasta el Allegro con brio, sonando como tal. Un Allegretto juguetón que hubiese firmado el mismo Mozart como apuntaba anteriormente, y con un clarinete llevando el protagonismo (que alcanzará el cénit precisamente en el concierto a él dedicado). El Menuetto no sólo mantiene el ritmo sino un excelente nivel en la madera italiana (oboe y fagot) con rememoranzas "al sordo", hasta ese Presto vivace finale que rizando el rizo parece hacer un guiño al Rossini de 1815, y pide a la cuerda un último esfuerzo para mantener perfecto el empaste con el viento.
Mas como cerrando un círculo mágico, otra Obertura de Mozart (Las Bodas de Fígaro) pero de propina, donde si el menú elegido estuvo bien, los postres resultaron exquisiteces no previstas y bien servidas por un conjunto salido de un seismo y con cuya música no sólo consuela a las víctimas sino que ayuda a la reconstrucción y vuelta a la normalidad de los pueblos afectados (como indica en el inicio de las notas al programa).
FOTO de La Vanguardia
El Jueves más conciertos... si el tiempo no lo impide.
P. D. 1: Prensa del martes 26 con reseña en El Comercio y crítica de Pablo Gallego en LNE, ya actualizada y usando la tecnología para la inmediatez, así como:
(1)  donde puedo leer que TODA LA TAQUILA se destina a la reconstrucción, abono y localidades sueltas, lo que me congratula.
P. D. 2: Críticas del miércoles 27 a cargo de Aurelio M. Seco en LVA y de Joaquín Valdeón en LNE, de nuevo con mi ausencia piazzolliana del "Oblivion". El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra... Y las "ausencias" comienzan a preocuparme. 

22 de octubre de 2010

Ana Nebot en el Auditorio Nacional

Entrada original del día 22 de octubre de 2010 a las 00:20 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡y sin FOTOS!:

Este jueves 21 de octubre, la soprano asturiana Ana Nebot ha actuado en el Auditorio Nacional de Música de Madrid cantando la Novena Sinfonía de Beethoven. Concierto organizado por la Fundación Excelentia con un coro amateur de más de 160 cantantes para la última sinfonía del genio de Bonn, con la Orquesta Clásica Santa Cecilia dirigida por Kynan Johns, conocido en Asturias donde me dejó gratamente impresionado y uno de los candidatos a la titularidad de nuestra OSPA. En el programa madrileño también interpretaron la Sinfonía 104 "Londres" de Haydn.
El joven director australiano es asistente de Lorin Maazel en el Palau de Les Arts valenciano, me consta que trabaja muy bien con los músicos, con las ideas muy claras, preciso... y además es un mahleriano convencido (como su "maestro"), dejando aquí el "Adagietto" de la Quinta.
Un buen mes para la lírica regional pues comentaré en breve la actuación de otra soprano asturiana, nada menos que en La Fenice. Y en diciembre, para seguir en la línea exportadora de voces, otra asturiana cantará nada menos que los Rückert Lieder de Mahler con la Orquesta Sinfónica de Córdoba que dirige mi querido Manuel Hernández Silva, otro grande de la dirección... pero tengo que dejar algo para otro día y un poco de suspense para quien no sepa de quiénes se trata...
De momento, espero que mi querida Ana Nebot haya triunfado con una obra que le va como anillo al dedo.

21 de octubre de 2010

No es lo mismo, pero me vale

Miércoles 20 de octubre, 20:30 horas. Auditorio de Oviedo. Ensayo general para el Concierto de Clausura de la XIX Semana de la Música de CajAstur. Coro de la Fundación Príncipe de Asturias, OSPA, Elena de la Merced (soprano), Elisabeth von Magnus (mezzo), Gustavo Peña (tenor), Marco Vinco (barítono-bajo). Director: Maximiano Valdés. Obras de Wagner y Haydn.
De todos es sabido que un ensayo es eso, y nunca será lo mismo que la actuación, incluso se avisó por megafonía que el director podía detener en cualquier momento la música, cosa que no sucedió (no recuerdo ningún ensayo general con público en el que sucediese, al menos con estas formaciones). Y salvo el atuendo de calle de todos los presentes, realmente resultó un concierto gratuito con excelente entrada incluyendo la sala polivalente abierta para estos eventos que amplía hasta las 2040 localidades el habitual aforo de 1505, y que tengo que volver a repetir, cambia la acústica de la sala dejando menos reverberación de la que estamos acostumbrados (al menos es mi humilde opinión).
Tras la obligada interpretación de la "Marcha Real" (Himno Nacional español) que este jueves 21 escucharán los asistentes puestos en pie (el ensayo también resultó así), comenzó el ensayo - concierto con la "Obertura" de Los maestros cantores de Nuremberg (Wagner), un tanto descafeinada y tristemente poco wagneriana pese a los intentos por lograrlo.
Sin apenas respiro y una vez situado coro y solistas comenzó, sin parada alguna para posibles matizaciones o correcciones, la Misa nº 11 en Re m., Hob. XXII "Misa Nelson" (Haydn), obra compleja y hermosa dentro de la amplia colección de misas sinfónico-corales que además ya habían interpretado allá por 1993 y de la que guardo partitura como recuerdo. De entrada detecté cierto desequilibrio en las voces extremas del coro, falta de más bajos que den el sustento necesario, o tal vez menos sopranos sobre el escenario que lograsen el necesario empaste del que suele hacer gala nuestro coro fundacional, y un primer Kyrie con excesiva amplitud de emisión (¡esa E!) que afeó el color propio que tiene la formación dirigida por mi querido Pepu. A su favor haber llevado a buen puerto todas las dificultades de la obra, con numerosas partes en tesituras tensas, cuando no en la llamada "zona de paso", que siempre resultan peligrosas, así como algún desajuste en varias entradas más achacables a la poca claridad gestual conocida del maestro chileno que a otras causas.
 El cuarteto solista resultó aseado, bien afinado y empastado, donde:

  • el tenor canario cumplió sobradamente gracias a un timbre perfecto para la obra (¿qué tienen las llamadas Islas Afortunadas que dan tan buenos tenores?) y con potencia suficiente para no quedar tapada por la orquesta ninguna de sus intervenciones.
  • el sobrino del gran Ivo Vinco es más barítono que bajo, lo que se notó evidentemente en los graves aunque bien conseguidos por los pp donde están colocados.
  • la mezzo austriaca resultó perfecta sin grandes alardes, contenida como debe ser en estas obras.
  • la soprano valenciana (otra tierra de grandes voces) muy querida en Oviedo, lo mejor del ensayo y dándolo todo como si de la actuación se tratase, lo que siempre se agradece. Está en un momento vocal pleno, capaz de enfrentarse tanto a óperas de envergadura como a estas obras sinfónico corales que interpreta con buen criterio, destacando su fiato y un buen gusto en el discurso musical que no me extraña la esté llevando por los mejores pasos líricos.

De la orquesta nadie diría que era la misma del pasado viernes, sin pasión ni tensión, supongo que contagiada en cierto modo del ambiente distendido (por no decir aburrido o hastiado). Me pregunto también por qué la OSPA no se compra (o alquila) un órgano positivo en vez de seguir utilizando los llamados "litúrgicos" con un timbre que no pega ni con cola para esta maravillosa misa haydiniana aunque podría servirnos para Saint-Säens (poco), R. Strauss (algo) o incluso Fauré (más). Reconozco que no hay muchos auditorios en España que cuenten con el órgano en su instalación (en Oviedo perdimos la oportunidad), pero si habría que exigir a los responsables una correcta elección para cada repertorio y época.
Finalmente recordar esta primera visita del maestro Valdés (tras su partida hacia Puerto Rico y Chile) dirigiendo un programa que no parece gustarle, o al menos eso me pareció tras este ensayo "todo p'alante". Esperemos que con la ópera no suceda lo mismo.
P. D. 1: Del concierto del jueves podemos leer las críticas de Aurelio M. Seco en LVA, Ramón G. Avello en El Comercio, y Pablo Gallego en LNE, del viernes 22. Por una vez la prensa se dio prisa en publicarlas.
P. D. 2: No sé cómo llamar lo escrito por Letizia Álvarez en El Comercio del sábado 23, aunque de música ¡poco o nada!... ¿Crónica rosa?  Sí destaca la crítica de Diana Díaz en LNE del sábado 23.

19 de octubre de 2010

Violas apabullantes

Parece mentira que un Centro Cultural de la mayor entidad bancaria asturiana que tanto patrocina la música en nuestro Principado, mantenga la entrada por un callejón al lado del Filarmónica y sin anunciar, para finalmente adentrarnos en "la caja" de madera, pequeña y coqueta pero que nada tiene que ver con su exterior. Sigo pensando lo mismo cada vez que me acerco a los conciertos que aquí se celebran.
El pasado sábado pude escuchar a dos de los cuatro premiados, y tenía mucho interés en escuchar nuevamente a los otros dos con las obras elegidas para la capital.
Sin entrar en crónicas sociales (se las dejo a Regina) hay que volver a apostar por la música camerística que es necesaria para sentar las bases de la afición, y así arrancaba este concierto de cámara con la viola de Juan Ureña (apellido muy musical que acabará siendo saga) y el piano del ex-Virtuoso de Moscú Bezrodny (al que siempre admiré por su profesionalidad pero hoy fue realmente "pianista acompañante") con la Marchenbilder Op. 113 de Schumann, obra en cuatro movimientos de enorme calado, de atmósfera ensoñadora y poética desde ese lied instrumental del Nicht schnell que supone el típico remanso romántico seguido del vertiginoso rondó Lebhaft hasta ese Rasch auténticamente diabólico para el dúo aunque el piano no estuvo a la altura esperada, y que no descansarán hasta la nana del Langsam... obra de necesaria compenetración pero que en Oviedo resultó poderosa sólo desde la viola. Hay premios merecidos, sobre todo los académicos que dan los profesores, y Juan es uno de ellos con toda justicia.
Siguió María Ovín que para estos conciertos de la XIX Semana optó por la Sonata para violín y piano de César Franck, una obra agradecida de escuchar pero dura de afrontar, siempre bien arropada en el necesario diálogo por Mario Bernardo, y pudiendo repetir lo escrito para Luarca pero sin campanadas ni ovaciones del público tras el segundo movimiento. De nuevo técnica al servicio de una musicalidad innata que hace "distintos" los mismos repertorio de un día para otro, y perfecta conjunción como dúo con ese pegadizo último movimiento Allegretto poco mosso que arrancó los mayores aplausos de una sala casi llena. Ya no podemos hablar de promesa sino de auténtica realidad que dará aún mucho de sí con el curso londinense que retomará tras estos tres conciertos en su tierra.
El pianista gijonés Diego Ena se enfrentó, y nunca mejor dicho, con la Fantasia quasi sonata après une lectura du Dante de Liszt, obra de virtuosos (está en el repertorio de Arcadi Volodos) pero todavía con mucho por trabajar (tanto en pedales ó expresión como en mejor memorización y a fin de cuentas más tablas) pero que la afrontó con valentía y vigor dignos de su profesor paisano Luis Vázquez del Fresno. Conozco las dificultades y aplaudo su elección de la obra, pero seguramente hubiésemos disfrutado todos con el elegido para el sábado pasado en Avilés o este martes en Gijón: las Variaciones y fuga sobre un tema de Haendel, Op. 24 de Brahms o El Albaicín de la "Iberia" albeniziana.

Y finalizamos con el mismo instrumento que al inicio, LA VIOLA que hoy no fue hermana pobre en esa masculina "familia Cuerda" sino la auténtica protagonista, máxime con obras especialmente compuestas para ella y además "a cuerpo gentil", sola frente a todos: Jesús Rodríguez González (sin Mario Bernardo al piano pese a esas cosas de los programas que tampoco se leen) que nos brindó una Sonata para viola solo Op. 25 nº 1 de Hindemith apoteósica, vibrante, plena, de técnica apabullante, desgarradora literalmente (casi se queda sin crines en el arco) y a la vez lírica e intimista en un ambiente creado por el único foco proyectado sobre su figura que sólo estropeaba el zumbido del aire acondicionado. Desde el Breit-Sher frusch und straff la viola sonó bien proyectada, con ataques claros en un arco poderoso, y una mano izquierda capaz de unas dobles cuerdas asfixiantes en el pp por el clima logrado. El Sher Langsam sonó como una triste canción de cuna donde nadie se atrevía ni a respirar. Rasendes Zeitmass. Wild. Tonchönheitist. Nebensache me hizo recordarlo como inspiración de los Different Trains de Steve Reich pero mucho más puro, el origina recreado y "simplemente" desde una viola sola. El descanso para el espíritu llegaría con el Langsam, mit viel Ausdruck, nuevamente congoja en el alma tras una interpretación apabullante. Si en Luarca nos dejó un Shostakovich mucho más que digno, en esta obra del alemán resultó una auténtica lección de virtuosismo al servicio de una música cada vez menos extraña para muchos, que sólo retomando la Música de Cámara podemos volver a escuchar en vivo con todo lo que ello supone.

Y lástima que sólo estemos en una Semana Musical (con muchos conciertos cada día que me obligan a elegir), para mí debería haber música todos los días y sin opciones. NO ME CANSO.

17 de octubre de 2010

María Ovín en la XIX Semana de Música Cajastur

Entrada original del día 17 de octubre de 2010 a las 02:41 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act), sin saber la razón porque no hay ni siquiera links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡y con TODAS MIS FOTOS!:
Sábado 16 de octubre, 20:15 horas. Iglesia Parroquial de Luarca. XIX Semana de Música de Cajastur, Premios Fin de Carrera "Ángel Muñiz Toca": María Ovín Carrera (violín) y Jesús Rodríguez González (viola); Mario Bernardo (piano). Obras de C. Franck y Shostakovich.

Mi querida María Ovín ha tenido que hacer un hueco en un año realmente completo para cumplir con su "obligación"como ganadora de los últimos premios del CONSMUPA en la modalidad de violín, dentro de la XIX Semana de Música de Cajastur que la trajo este sábado a Luarca para proseguir el domingo en Gijón y el lunes en Oviedo. Y digo bien lo del año completo porque además del Premio Fin de Carrera que lleva el nombre de nuestro violinista asturiano más renombrado, hay que sumar sus giras con la JONDE (principal de violines segundos y concertino) y la Gustav Mahler Jugendorchester, añadiendo su ingreso en el Royal College de Londres donde está realizando el Master of Performance con Yossi Zivoni. Pese a su juventud es toda una veterana musicalmente hablando, y aún no sabemos cuál será su destino, ya que su potencial todavía está por descubrir como lo atestigua su ya larga trayectoria. Estoy convencido que todavía tiene mucho camino por recorrer y lo escuchado en Luarca es solamente un pequeño paso en su "tour".
Eligió para estos conciertos la Sonata para violín y piano de César Franck, obra agradecida de escuchar pero dura de afrontar, siempre bien arropada en el necesario diálogo por Mario Bernardo, destacando ya desde el Allegretto ben moderato perfectamente conjuntado, pero sobremanera en el Allegro que incluso estuvo acompañado "a tempo" por las dos campanadas obligadas que marcaban la media, en un movimiento duro para los dos intérpretes por las dificultades no sólo técnicas sino de encaje y precisión máxima sin olvidar la enorme musicalidad, cuyo final arrancó ovaciones del público que abarrotaba la iglesia valdesana, partiendo en dos el discurrir musical que aún nos traería un delicado Recitativo-fantasía y el pegadizo Allegretto poco mosso final que mantuvo la homogeneidad de toda la sonata. Quedamos con ganas de más pero la velada debía continuar con el siguiente premiado.

La viola siempre ha parecido la hermana pobre en la masculina "familia Cuerda", pero las obras para ella compuestas han demostrado su papel indispensable en la tesitura a caballo entre el violín y el violonchelo, la franja más cercana a la voz humana que Shostakovich explota  en su Sonata para viola y piano Op. 147 que interpretaron el otro premiado Jesús Rodríguez González de nuevo con Mario Bernardo al piano (me niego a añadir acompañante por el protagonismo compartido en las sonatas). Totalmente distinta al romanticismo franckiano de la primera parte, esta obra parece condensar todo el lenguaje sinfónico del Shostakovich más vanguardista con guiños incluso al Claro de Luna de Beethoven en el Adagio final, desplegando un virtuosismo en la viola al servicio de una música extraña para muchos pero que resultará una cesura en la forma de entender no sólo la forma sonata (Moderato-Allegretto-Adagio) sino el protagonismo tímbrico de instrumentos menos "ligeros" llevados al paroxismo, como bien entendieron los intérpretes.
La cantera de cuerda asturiana aún sigue dando frutos (tendré que escribir pronto de Don Ignacio Rodríguez como nuevo pupilo de Boris Belkin en Maastrich), algo impensable en Asturias no hace tanto. Al menos puedo presumir de estar viviéndolo.

16 de octubre de 2010

TodOS PAra uno

 
Viernes 15 de octubre, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Concierto de Abono nº 1 OSPA; Akiko Suwanai (violín). Director: Rossen Milanov. Obras de Tchaikovski y Prokofiev.
La satisfacción personal nada más salir del concierto era tan grande que lo primero que pensé fue: imposible describir con palabras lo vivivo, tendré que esperar a Radio Clásica y cuando lo emita en diferido para escucharlo de nuevo (grabarlo incluso), prometiendo avisarlo desde aquí, pues ha sido único en los últimos años. Y todo porque ha resultó un viernes de perfecta conjunción planetaria por no hablar de la armonía de las esferas en las llamemos "tres patas de un banco":
  • Un joven director búlgaro de talla internacional, conocedor tanto de ópera como de música sinfónica y nuevo  aspirante a la titularidad con las ideas muy claras que ya comentaba el día anterior en LNE tanto su total disponibilidad si es el candidato final, como la razón de haber elegido «algo nuevo y sorprendente» para este primer programa de abono buscando algo nuevo, “que la audiencia pudiera descubrir”, y puedo asegurar que lo hizo, en especial la segunda obra, aunque la lección de saber "concertar" con la virtuosa japonesa en todos y cada uno de los endiablados pasajes de la obra fue de lo mejor que se puede pedir a un buen conductor: perfecto diálogo y compenetración entre tutti y violin solista, una gama dinámica acorde con la globalidad de la obra y la interpretación perfectamente unificada en cuanto a los criterios estilísticos. Sumar la apuesta arriesgada por obras poco escuchadas que podemos comprobar en el sello Naxos para el que ha gradado.
  • Finalmente LA ORQUESTA, de la que me consta siempre han sido grandes profesionales pero les faltaba ese empuje o motivación extra en muchos programas (de hecho siempre la he defendido y comentado que estaba en PLENA MADUREZ) que esta vez han logrado porque hubo un "conductor" que se implicó y les hizo sonar COMO NUNCA. Además de lo comentado sobre la perfecta dirección en el Concierto para violín Op. 35 de Tchaikovsky, la madera dejó de principales a muchos de los habitualmente coprincipales volviendo a demostrar la calidad de todos ellos, el metal volvió a sonar compacto, afinado e incluso refinado, y la cuerda me sonó rusastur, pues la base rusa ha logrado hacerse asturiana, y en los compositores de su país de origen tienen tal confianza que son capaces de tamizar las melodías zíngaras, bohemias y rumanas del Finale y hacerlas sonar totalmente nuestras, asturianas, con una tensión que a más de uno hizo preguntar si habían cambiado la "grasa del arco" para conseguir sonar como lo hicieron a lo largo de los tres movimientos: un extenso Allegro Moderato como presentando credenciales, con unos tutti sin perder el lirismo, la breve Canzonetta andante realmente melancólica donde se dio ese diálogo que si funciona es toda una lección de buen entendimiento, para encadernarse con el Allegro vivacissimo auténticamente desbordante en todos los intérpretes. Los enlaces que he dejado en los movimientos son de la propia Akiko cuando ganó el premio, aunque con los años ha ganado más "poso" e incluso lo tiene grabado y podemos también escucharlo. En Oviedo, como vulgarmente se dice, "sin comerse ni una nota" y a la vez escuchándolas todas resultó un auténtico placer para el oido.
Pero aún quedaba la Sinfonía nº 4, Op. 112 (versión revisada de 1947) de Prokofiev, obra poco popular y nada habitual, tampoco en grabaciones. Los programas de mano se agotaron rápidamente aunque me comentaron que se habían impreso menos, algo increíble al dejarnos a un montón de abonados sin él -yo que los guardo todos- cuando siempre se tiran cajas con los que sobran (tal vez para ahorrar costes con los que financiar el regalo del portaCDs que ilumina el inicio de esta entrada), pero compartiendo uno pude leer "De Rusia a la U.R.S.S." como título de las notas al programa de Juan Manuel Viana, que leí después en la propia Web de la OSPA. Así resultaría para dos compositores con tanto en común además de la propia tierra, sean ruso o soviético -seguiré llamando malamente rusos a todas las antiguas repúblicas soviéticas- y otra vez la complicidad "rusiasturiana" con el guiño o coincidencias del destino, pues Akiko había interpretado en marzo de 2009 precisamente el Concierto para violín nº 2 en sol menor, op. 63 de Prokofiev y de él recuperábamos hoy nada menos que la Cuarta, sinfonía difícil donde las haya pero que con la orquesta convenientemente reforzada y perfectamente conducida, nos devolvió la esperanza pese a los altibajos emocionales que presenta. Como apuntaba nada más salir del concierto desde el teléfono, "RedondOSPA" hasta Casanova, queriendo reflejar que todos dieron lo mejor de ellos desde una afinación perfecta con detalles que son a tener en cuenta: contrabajos y bombo en feliz unión, piano y tuba recreando timbres impensables, el viento sonando por momentos a banda sinfónica, los timbales sin oscurecer el ambiente... y la cuerda plena, pese a lo plano que pueda resultar el discurso sinfónico algo desigual de esta sinfonía que algunos especialistas tildan de falta de potencia. El I Andante - Allegro eroico resultó tal, el II Andante Tranquilo un remanso rico de texturas y dinámicas muy logradas desde la batuta, el III. Moderato, quasi allegretto el mejor por la limpidez lírica que tiene, para llegar al IV. Allegro risoluto que nos dejó flotando el último ff en el ambiente arrancando un aplauso nada fácil.
Lo dicho por los mosqueteros: "uno para todos, y todOS PAra uno".
En tiempos donde prima tanto la imagen me hubiera encantado que donde va la bandera del Ayuntamiento de Oviedo hubiese una pantalla y bajo ella una pequeña cámara que pudiese proyectar la cara del búlgaro Rossen Milanov, de momento MI CANDIDATO, que espero sea de la "El hijo pródigo" en que si inspira la Cuarta de Prokofiev.
P. D. 1: Este viernes también arrancaba la XIX Semana de la Música de CajAstur con mis queridos Entrequatre en Oviedo y el pianista Manuel Cabo en "nuestro" Mieres. Con todo habrá varios conciertos de este ciclo, previo a la entrega de los Premios Príncipe de Asturias, finalizando el próximo jueves con la OSPA, el Coro de la Fundación Príncipe y la primera escapada de Max Valdés a su "segunda casa" que interpretarán la Misa Nelson de Haydn con la admirada en Oviedo Elena de la Merced entre los cuatro solistas, además de la Obertura de El Holandés Errante de Wagner. La entrada es restringida (ya se sabe, los Príncipes, la Reina, Autoridades y demás "corte"), por lo que intentaré escuchar el ensayo general del miércoles.
 P. D. 2: El Jueves hicieron este concierto en Gijón: crítica de Ramón Avello en El Comercio del sábado 16.
 P. D. 3: Crítica de Diana Díaz en LNE del lunes 18.

13 de octubre de 2010

Savall y "La ruta del plomo"


Martes 12 de octubre, 20:00 horas. Oviedo, "Conciertos del Auditorio": Hespèrion XXI, La Capella Reial de Catalunya, Montserrat Figueras (soprano y cítara ¿salterio?), Jordi Savall (viola de gamba y dirección).
Con el sugerente título de "La ruta de Oriente en tiempos de Francisco Javier" (del que ya hay grabación y comentarios en 2008) se presentaba en Oviedo el músico catalán con sus dos formaciones habituales e incluida su señora que centraba la escena -incluso cuando no cantaba- pertrechada tras una cítara (o salterio, que no me quedó claro). Casi dos horas de música sin descanso alguno, con desiguales resultados musicales que llegaron a rayar en lo plúmbeo y forzando casi al máximo las habituales toses del respetable (?), con más abonados que la pasada temporada y muchos de los cuales no esperaron ni la propina de un Ave María chino que no fue lo peor de este arranque de los Conciertos del Auditorio.

Antes de nada quiero dejar claro que llevo muchos años y discos de Savall a mis espaldas, desde aquel CD doble con la EMI holandesa que rescataba la "música secular de los cristianos y judíos en España de 1450 a 1550", un vinilo de 1976, y los "romances sefardies de la época anterior a la expulsión de los judíos de España en 1492" de 1991, de lo poco publicado entonces de esta época medieval y renacentista junto al Llibre Vermell de Montserrat, sin olvidar el siguiente "aluvión Savall" con el desaparecido sello Astrée-Auvidis que casi arruina mi pobre economía en los 90, montón de discos patrocinados por el "dichoso Quinto Centenario 1492-1992" recogiendo y grabando muchísima música de Cancioneros como el de la Colombina, Medinaceli, Palacio, los "Entremeses del Barroco Hispano (Lope de Vega)", los monográficos dedicados a Guerrero o Victoria sin olvidarnos de Juan del Enzina con sus excelentes "Romances y villancicos" o la inolvidable película y banda sonora "Todas las mañanas del mundo" (que se reeditó en DVD).

Su agrupación entonces tenía el "apellido XX", acorde con el siglo, pero no se quedó en ese periodo histórico sino que se atrevió incluso con Bach y los Seis conciertos de Brandenburgo (ahora reeditados con su propio sello y que vuelve a incluir en sus giras) muy desiguales y con la presencia de un joven Fabio Biondi, así como con "Les quatre ouvertures" (las Suites para Orquesta BWV 1066-1069) con la formación "Les Concert des Nations" que aparecía junto a "La Capella Reial de Catalunya" (por cierto instrumental y vocal para liarnos un poco más en cuanto al nombre de las formaciones de Savall), e incluso un Requiem de Mozart junto a la Oda fúnebre K. 477 "distinto" (¿historicista?) y con más luces que sombras en todos los sentidos aunque aparecía nuevamente Montserrat Figueras que nunca fue de mi gusto (insisto en recalcar que es MI OPINIÓN, pues sé que a muchos les parece exquisita) y bajaba enormemente la calidad global aunque tenga en su haber -de nuevo con el desaparecido sello francés- las "Arie e Lamenti per voce sola" de Monteverdi nada menos que con Ton Koopman liderando el proyecto, y que personalmente estropeaba nuevamente su voz.

Se puede apreciar que mi seguimiento de Jordi Savall es exhaustivo y lo de Oviedo aunque no era el espectáculo de la Dinastía Borgia (música para un documental de la TV3 catalana) que interpretaron el pasado sábado en León -aunque a la vista de lo escuchado tampoco creo que resultase mejor- al menos prometía y me atraía por lo original del planteamiento en siete partes -sin descanso previsto- intercalando números instrumentales, corales, solos de la señora de Savall, narración (a cargo de Francisco Rojas) e instrumentos tradicionales japoneses e indios con auténticos virtuosos y unas notas al programa del propio Savall que incluía los textos traducidos al castellano.
Pero del dicho al hecho mediaba un abismo, y creo que está viviendo de las rentas, máxime leyendo en el programa que "La Capella" está patrocinada por la Generalitat de Catalunya, "Hespérion XXI" por el INAEM y el proyecto-programa financiado con el apoyo de la Comisión Europea dentro del Programa Educación y Cultura.
De entrada el espectáculo estuvo amplificado, algo extraño que tampoco ayudó a hacer legibles los textos (aunque sí la poca voz de la soprano coprotagonista). Los músicos del Hesperiòn XXI traídos a Oviedo, todos especialistas y virtuosos de sus instrumentos (a destacar las arpas de Andrew Lawrence-King), creo que se han tomado esta gira como un "bolo" y en ningún momento dieron sensación de grupo (faltaron muchos de los que grabaron este programa) salvo en números puntuales (en especial la sección de viento); los siete solistas integrantes de "la capilla" así resultaron, siete voces independientes pero no un coro de cámara: ni una entrada a la vez, sin empaste, e incluso desafinación por momentos (hasta en las partes "dobladas" por los instrumentos). Los músicos invitados, con la vestimenta "típica" de sus respectivos países, resultaron excesivos en la duración de sus intervenciones (muchas improvisadas como así figuraba en el programa) y casi ocuparon más tiempo que los "titulares", aunque sí quiero citarlos por su calidad (si bien no asistiría a ningún concierto específico de ellos solos): Hiroyuki Koinuma (shinobue y nohkan), Yukio Tanaka (canto y biwa), Ichiro Seki (shakuhachi) y la habitual en las formaciones savallianas Masako Hirao (viola de gamba baja y shamisen) desde Japón, con el hindú Prabhu Edouard (tablas) y el estadounidense Ken Zuckerman (dhotar y sarod) en los instrumentos del Indostán.

12 de octubre de 2010

Dos necrológicas musicales distintas y cercanas

Entrada original del día 12 de octubre de 2010 a las 17:51 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba y SIN FOTOS:
El otoño es caída de hoja y tristemente época de muertes, tal vez por ese paralelismo de la propia naturaleza como estación de muda y cambio... intérpretes que se van a un Olimpo Musical lleno de figuras que me han marcado y "tocado de cerca" en estos días del puente de El Pilar.

Por un lado mi Lucía preferida, Dame Joan Sutherland fallecida a los 83 años (tampoco tantos aunque llevase más de 20 retirada), de quien se ha hecho eco toda la prensa nacional y  mundial así como el universo blogger, que marcó para siempre esa ópera y personaje entre mis pasiones musicales. Aún atesoro en un vídeo VHS grabado de TVE -ya muy desgastado- su despedida en 1988 desde el Liceo con otro grande en el reparto del más allá, Don Alfredo Kraus. Muchos amigos ya han escrito y recordado a "La Stupenda" y quede aquí mi breve reseña, sin dejar evidentemente el vídeo comentado y sobre mi cadena de música la cantidad de grabaciones suyas (incluso en cassette y vinilo) que la mantendrán siempre viva como otras grandes voces que siguen aumentando ese reparto mitológico. Ha habido muchas "Lucia's" pero como la señora de Bonynge ninguna.


5 de octubre de 2010

Hay que sintonizar OSPA TV

Aprovecho esta semana sin mucha actividad "en vivo" para hacer una entrada distinta, aunque Radio Clásica está a tope y estoy escuchando en vivo la Carmen del Liceo. Eso sí, de las proyecciones de la ovetense en pantalla gigante, El Trovador no está entre ellas ni siquiera en el Auditorio de Oviedo.
Lo dicho, que quiero dejar aquí la excelente campaña promocional de nuestra OSPA que incluye este vídeo, ante una temporada 2010-2011 que ya arrancó con dos conciertos de pre-temporada a modo de aperitivo pero que tiene aún mucho recorido, y recomendar igualmente el "canal" de OSPA Televisión en Vimeo donde Fernando Zorita y Pedro Ordieres practican de reporteros por si la crisis les afectase aún más y tuviesen que "abandonar el arco". Evidentemente gracias por compartir con todos entrevistas con los "interesados" y nunca mejor dicho.

Como la televisión con la TDT no incluye apenas música clásica, pues nada, tenemos Internet, canales de vídeo on-line... y cuando se puede, comprarnos algún DVD pese al precio, porque del formato en Blue-Ray nada de momento (sigo con el de siempre).

2 de octubre de 2010

Más que un aperitivo original "a la italiana"

Viernes 1 de octubre, 20:00 h. Auditorio de Oviedo. Concierto 2 Pretemporada OSPA. Coro "El León de Oro" (Marco Antonio García de Paz, director), Johannette Zomer (soprano), Agustín Prunell-Friend (tenor), Josep Miquel Ramón (barítono), OSPA, Paul Goodwin, director. Obras de Bach, Stravinsky y Gesualdo.
Llegaba el segundo candidato a titular de la OSPA de apellido "buenganar" que parecía premonitorio y la elección de un programa y solistas que al menos resultaba original y nada habitual por lo poco escuchado sobre los escenarios.
El arranque me dejó incómodo porque la versión elegida del conocido Concierto de Brandemburgo nº 3, BWV 1048 no respetó la versión y plantilla original sino que optó por la Sinfonía de la Cantata BWV 174 Ich liebe den Hochsten von ganzem Gemute que incluye dos trompas y dos oboes, resultando para las primeras una pesadilla de ejecución en la tonalidad de SOL M del Allegro que no empañó el buen hacer del resto, con ese único compás del Adagio perfectamente improvisado por Vasiliev más el Allegro final, algo más rápido de lo esperado, que me resultó poco claro aunque válido como ampliación de un repertorio que no debe olvidarse, clave incuido y recuperado la colocación habitual de los cellos a la derecha perdida en anteriores temporadas.
El hilo conductor del concierto resultó la mirada al Renacimiento y el Barroco, siendo Igor Stravinsky el compositor que centró el programa. Su Concierto en Mib M "Dumbarton Oaks" (1938) para orquesta de cámara vuelve a recordarnos la calidad de nuestra formación y su versatilidad con una dirección que sacó de esta obra más que de su deudora precedente no ya en el orden sino en la clara inspiración bachiana (como bien explica Marco A. García de Paz en las excelentes notas al programa que incluyen letras y traducciones). El I. Tempo Giusto resultó tal cual y como deseando "quitarse la espina" inicial, seguido casi sin pausa del II. Allegretto impecable que desembocó en el III. Con moto realmente pleno y vibrante. Nota alta para todos en el apartado camerístico.
Pero la originalidad vendría como cierre de la primera parte al poder escuchar los madrigales originales de Gesualdo en los que Stravinsky se inspira para el Monumentum pro Gesualdo di Venosa ad CD annum (1960). "El León de Oro" es ya un coro de referencia y las 32 voces que se subieron al escenario del auditorio ovetense dieron la talla ante la enorme dificultad de estas joyas polifónicas del Príncipe de Venosa que a continuación "recrea" Stravinsky en la orquesta. Enhorabuena a Elena Rosso Valiña que dio los tonos discreta y efectiva, con colocación de voces blancas flanqueando las graves y a la izquierda del escenario detrás de la orquesta, pero con un empaste, afinación y dinámicas que hicieron las delicias de todos en los madrigales del de Venosa. Sigue asombrando no ya la disciplina o dinámica interpretativa sino la enorme musicalidad de este coro "amateur" (como ya me han comentado aquí en el blog) que está en un momento dulce y completó un concierto para recordar (creo que nadie grabó esta vez). El orden de ejecución fue:
Coro / Gesualdo: Asciugate i begli occhi (del 5º libro de Madrigales) 

- Orquesta / Stravinsky: Mov. I de "Monumentum"

 - Coro / Gesualdo: Ma tu, cagion di quella (del 5º libro de Madrigales) 

- Orquesta / Stravinsky: Mov. II de "Monumentum" 

- Coro / Gesualdo: Belta poi che t'assenti (del 6º libro de Madrigales) 

- Orquesta / Stravinsky: Mov. III de "Monumentum" 

- Tutti / Gesualdo (en un arreglo del asturiano Daniel Sánchez Velasco digno del maestro ruso): Se tu fuggi, io non resto (del 5º libro de Madrigales). Una experiencia única hizo más que original este segundo concierto de pretemporada.

Para cerrar de nuevo Stravinsky y el ballet en un acto Pulcinella (1920) con los solistas arriba citados, curiosamente lo más flojo de la velada pese a ser elegidos ad hoc por su repertorio cercano a esta obra bailable. La verdad que adolecen, como muchos cantantes, de proyección y volumen en el registro grave, salvándose algo más el barítono valenciano. Cierto que por color de voz y empaste mostrado en los tríos lograron "salvar los muebles", pero la vocalización del texto tampoco fue muy correcta -lástima la serenata del tenor Mentre l'erbetta-. Reconozco la dificultad del presto Una te fa la zemprece pero resultó tapado por la orquesta. Las arias antiguas en que se inspira el compositor ruso son de estudio obligado en los primeros años (Se tum'ami) y hubo detalles en la soprano holandesa que en un concierto no se le pueden permitir (hasta Pepe Monteserín ha escrito antes que yo al hilo del aria).
Un ballet que me recordó al mejor Respighi, con la orquesta excelente, compacta, "gustándose" las secciones y solistas, realmente "carnosas" y llevados con maestría por el británico en sus veinte números, bien acompañando y mejor sin las voces, siguiendo en la línea no ya de asentamiento (logrado con creces) sino esperando por alegrías mayores.
El regusto italiano que destiló el programa así como la sabia elección y organización del mismo, donde el coro asturiano resultó lo más destacable, han puesto colofón a los aperitivos con aspirantes a titular (de los que tomamos nota). Ahora toca esperar el menú completo de la temporada de abono que, en la carta, resulta de lo más apetitoso y con platos potentes.