22 de diciembre de 2010

¡¡VACACIONES DE NAVIDAD!!


Y como se dice en estos casos
FELIZ SALIDA Y ENTRADA DE AÑO
Que 2011 sea también MUY MUSICAL
El regalo de hoy lo disfrutaré en la distancia, los próximos están por llegar...
Gracias por estar ahí e incluso leerme.

21 de diciembre de 2010

Bach, Meine Freude

Lunes 20 de diciembre, 19:45 horas. Iglesia de San Pedro (Gijón). "12 corales de Adviento y Navidad": J. S. BachOrgelbüchlein, Parte I (Pequeño Libro para órgano). Versión coral: Melisma (director: Fernando M. Viejo); versión de órgano: Adolfo G. Viejo.
Mis habituales sabe que Bach es "mi Dios" y también "mi alegría", por lo que en cuanto me entero y puedo asistir donde haya su música en vivo, allá voy. Si además son conocidos, cerca de casa además de la última oportunidad (tras San Juan el Real de Oviedo el sábado y en el nuevo órgano de la iglesia de Sabugo de Avilés el domingo) de escuchar al Kantor de Leipzig, con una música elegida para la fecha cantada por un coro especializado en gregoriano, a una sola voz cual ceremonia protestante con el complemento del órgano, comentando cada coral y la visión de los mismos al órgano, con los textos traducidos así como el análisis didáctico de los corales organísticos en el programa de mano (que dejaré transcrito a continuación para goce común, con los enlaces correspondientes Made in el blog de Pablo Siana), estaba claro que me plantaría en la iglesia del muro de Gijón.
La idea arrancó allá por abril con los "Corales de la Pasión", ahora Adviento y Navidad. Me hacía recordar cómo participa el pueblo en los países protestantes, viajando de Gilleleje a Eisenach o de Helsingør a Arnstadt sin moverme de la villa de Jovellanos.
Dejo a continuación íntegro el programa por gentileza de Fernando y Adolfo, "los Viejos", para al final comentar alguna "cosina", lamentando el poco público y el gemido de algún tubo en un instrumento que necesitaría un repaso para recuperar su sonoridad, así como usarlo a diario que sería la mejor medicina.
1. NUN KOMM, DER HEIDEN HEIL
Ven, Salvador de los pueblos, que todos te reconozcan como el Hijo de la Virgen y que todos se maravillen. Es obra de Dios tal alumbramiento.
VERSIÓN DE ÓRGANO
En este coral el órgano recoge la esperanza, el anhelo y la serena ansiedad que rezuma el texto del coral cantado.
2. GOTTES SOHN IST KOMMEN
El Hijo de Dios ha llegado a la tierra en humilde cueva para alegría de todos y nos ha librado de las ataduras del pecado.
VERSIÓN DE ÓRGANO
Las voces extremas despliegan la melodía principal del coral en un canon a la 8ª, que es muestra y símbolo de las ataduras del pecado. Las dos voces intermedias, en contrapunto, simbolizan la idea de liberación a través de “anábasis” y “catábasis” (melodías ascendentes y descendentes).
3. HERR CHRIST, DER EINIG GOTTES SOHN
Señor Jesucristo, Hijo único de Dios en la eternidad del Padre, salido de su corazón según las Escrituras. Él es la estrella de la mañana. Su brillo abarca todo el espacio con la luz de las estrellas.
VERSIÓN DE ÓRGANO
Mientras la voz primera muestra la melodía principal, las restantes voces hacen un acompañando saltarín mostrando el gozo y la alegría como si se tratase del pulso cardíaco del corazón de Dios.
4. CREATOR ALME SIDERUM (Gregoriano)
a. Santo creador del orbe, luz eterna de creyentes,
Jesús, Redentor de todos, escucha tú nuestras preces.
b. De corazón te pedimos, oh Juez del supremo día,
que tu gracia nos ayude a superar toda insidia.
c. Virtud, honor y alabanzas demos al Padre y al Hijo
y al Espíritu divino por los siglos de los siglos.
VERSIÓN DE ÓRGANO
Bajo la melodía del coral, que discurre por la parte aguda, dos voces intermedias muestran una alegría desbordante a través de la repetición de un animado ritmo dactílico.
5. PUER NATUS EST
Un niño ha nacido en Belén, por eso Jerusalén se alegra. Aleluya.
VERSIÓN DE ÓRGANO
El balanceo rítmico de las voces que acompañan a la melodía principal se asemeja al arrullo de una canción de cuna.
6. GELOBET SEIST DU, JESU CHRIST
Alabado seas, Jesucristo, porque has nacido hombre de una Virgen y todo el ejército celestial se alegra. Kyrieleis.
VERSIÓN DE ÓRGANO
En esta ocasión la línea del bajo (el pedal) a través de un movimiento quebrado, muestra una exaltada alabanza mientras las voces intermedias van mostrando una alegría discreta y contenida.
7. DER TAG, DER IST SO FREUDENREICH
Es día desbordante de alegría para todas las criaturas, el Hijo de Dios bajó del cielo sobre todo lo creado. Nació de una Virgen y María fue elegida como madre. ¿Cómo puede suceder tal milagro? El Hijo del Dios del reino celeste se hizo hombre.
VERSIÓN DE ÓRGANO
El pedal, con sus constantes escalas, representa la bajada desde el cielo. En las voces intermedias, para mostrar la alegría navideña, Bach utiliza una figuración rítmica llena de gracia infantil mientras la voz principal va en la voz aguda.
8. VOM HIMMEL HOCH, DA KOMM ICH HER
Yo vengo de arriba, de los cielos (dice el ángel), y os traigo una buena nueva de la que os quiero hablar y festejar.
VERSIÓN DE ÓRGANO
El constante movimiento de las cuatro voces en dirección ascendente y descendente
-circulatio-, quiere reflejar la algarabía y el revoloteo de los ángeles ante la nueva noticia.
9. IN DULCI JUBILO
En dulce júbilo alegraos y cantad. El tesoro de nuestro corazón yace en un pesebre y brilla como el sol desde el regazo de su Madre. Alfa y Omega.
VERSIÓN DE ÓRGANO
En este coral hay una maravilla contrapuntística de Bach: el desarrollo paralelo de dos cánones a la octava, el de la melodía principal del coral en las voces extremas y el de las voces intermedias realizando un suave balanceo con figuras de tresillos.
10. JESU, MEINE FREUDE
Jesús, mi alegría, el deleite de mi corazón. Jesús, mi tesoro. Oh, cuánto tiempo mi corazón suspira y tiende hacia ti. Cordero de Dios, mi esposo. Fuera de ti no puedo encontrar en la tierra nada más querido.
VERSIÓN DE ÓRGANO
Bach, ante este texto piadoso, emplea un acompañamiento de carácter contemplativo con una maravillosa armonía cargada de nostalgia.
Sin ser éste un canto propiamente navideño, Bach lo inserta a modo de meditación serena y reposada.
11. A SOLIS ORTU CARDINE (Gregoriano)
a. Desde que aparece el sol hasta el ocaso, cantemos a Cristo, Príncipe, que la Virgen ha engendrado.
b. El que creó el universo y tomó cuerpo de esclavo, con su carne salvó al hombre y salvó todo lo humano.
c. Se alegra el coro celeste, ángeles cantan a Dios y Él, Pastor entre pastores, fue quien todo lo creó.
d. Gloria a Jesús que nació de la Virgen y es el Hijo, gloria al Padre y al Espíritu por los siglos de los siglos.
VERSIÓN DE ÓRGANO
Bach utiliza una vez más un tema gregoriano (el himno de Laudes de Navidad) para confeccionar este coral que, por razones de variedad, el coro interpreta en versión gregoriana. El autor, fiel al texto, utiliza un simbolismo especial -“desde la salida del sol…”- haciendo escalas descendentes y ascendentes desde las zonas más extremas del instrumento y sugiriendo una alabanza del cosmos entero a Jesucristo como Príncipe.
12. IN DIR IST FREUDE
En ti está la alegría dentro de todas las penas, oh Tú, dulce Jesucristo. Gracias a ti disponemos de bienes celestiales ya que tú eres el verdadero Salvador. Defiéndenos de las calamidades, líbranos de los bandidos. Quien confía en ti ha edificado bien y permanecerá para siempre. Aleluya.
Nuestro espíritu responderá a tu bondad y a ti se unirá en la vida y en la muerte. Nada nos separará de ti.
VERSIÓN DE ÓRGANO
En este caso Bach realiza una fantasía coral tomando los inicios melódicos de frase y haciendo una llamada a la alegría desbordante con el ostinato del bajo que, a la vez, representa la firmeza en la fe.
13. HERR GOTT, NUN SCHLEUSS (Canto del anciano Simeón. Lucas 2,29-32)
Señor Dios, ábreme ya el cielo, mi tiempo llega a su fin y he terminado mi carrera, de lo cual se alegra mi corazón.
He padecido bastante, por eso, llévame dulcemente hacia al eterno reposo y permite que circule sobre la tierra todo aquello que sea buenventurado.
VERSIÓN DE ÓRGANO
Toda la línea melódica del bajo se mueve en una figuración ternaria y, a momentos, sincopada, con lo cual Bach quiere mostrar el lento y cojo caminar de un anciano.
En la parte superior va la melodía del coral en canon simultáneo a la quinta. La línea fluyente y continua de semicorcheas recoge, en la parte intermedia, la constante confianza en Dios.
FINAL: Pastoral en FA M. BWV 590
SOLO ÓRGANO
COMENTARIO
Esta pieza consta de cuatro movimientos. Se le dio el título de “Pastoral” en el siglo XIX por el carácter amable y navideño de la obra. Puede ser considerada como una Suite con Preludio, Alemanda, Zarabanda y Giga.
Preludio en DO M.
Como "cosinas" (diminutivo muy asturiano de cosas) dejar constancia que solamente había 14 hombres pese a los intentos de buscar voces blancas para hacer los corales a 4 voces, pero hubo que desistir por el desequilibrio al no conseguir el número suficiente. El listón estaba alto, y para un coro especializado en Gregoriano (comprobado y corroborado en los números 4 y 11) cantar las melodías de estos corales les resultó difícil, incluso "tirante" en algunas, pero de elogiar el esfuerzo y la musicalidad siempre presente, con buenas matizaciones y empaste. Hubo algún pequeño problema de afinación puntual que se notó más de lo normal al estar con el "acompañamiento" del órgano eléctrico (más bien completando las tres voces restantes) por parte de su director Fernando Menéndez Viejo, que bastante tenía con ello, desquitándose en los números gregorianos que son lo más trabajado.
Del órgano de la iglesia de San Pedro lo apuntado al principio, y darle la enhorabuena a Don Adolfo Gutiérrez Viejo por el esfuerzo diría que sobrehumano de afrontar hasta este 2.010 que estamos despidiendo casi la integral de Bach para el instrumento rey. Su elección de registros distintos para cada uno de los corales supuso un trabajo ímprovo y el instrumento no siempre le respondió, así como personalmente la combinación de algunas chirimías de por sí desafinadas, el tempo algo rápido en otros, o el volumen bajo del pedalier en pocos, compensado con los tutti justos y algunos ripieni realmente logrados en general. La grandeza en alguno de los corales quedó flotando en el aire tras la "preparación" vocal de Melisma.
Un acierto poder ver en pantalla el trabajo del maestro leonés afincado en nuestra tierra, a quien habrá que recordar siempre por su amor hacia la música, y al órgano de "nuestro Bach" en particular (impagables los comentarios a las obras elegidas).
Finalmente la enhorabuena a todos los intérpretes, de largo recorrido (y "valor demostrado" como se decía en el desaparecido Servicio Militar Obligatorio) en el campo musical, por ayudar a divulgar estas joyas eternas, en especial a "los Viejos" de segundo apellido pero "Jóvenes" de primero. Siempre es de agradecer el toque didáctico del mi querido colega y amigo Fernando M. Viejo a quien me une precisamente la misma pasión, aunque la mía sea "desde este lado".

14 de diciembre de 2010

Cosecha del 83: Guillermo Martínez, tomen nota

Entrada original del día 14 de diciembre de 2010 a las 22:29 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). No hay links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), aunque nombre N. Y., pero ¡nunca se sabe!, así que la dejo como estaba ¡y con MIS FOTOS!:

Lunes 13 de diciembre, 20:00 horas. Catedral de Oviedo: "Concierto de Navidad 2010", Coro Universitario de Oviedo, Escolanía de Covadonga, Orquesta de Cámara. Solistas: Patricia Rodríguez Rico (soprano), Ana Peinado (soprano), Christian Carlo Gil-Borreli (contratenor). Director: Joaquín Valdeón.
Fiel a su cita anual llegaba a una catedral llena a rebosar, incluso antes de la hora, el esperado concierto navideño de uno de mis coros queridos, el Universitario de Oviedo, con el habitual Gloria en RE M, RV 589 para solistas, coro y orquesta de Vivaldi, casi seña de identidad desde los tiempos de Luis Gutiérrez Arias que llegaron a grabar en St. Patrick de Nueva York con Max Bragado a la batuta el 16 de marzo de 1980, LP que para aquella época era todo un logro.
Nunca hay suficiente dinero para la cultura y menos en estos tiempos de crisis, pero cuando hay ganas de trabajar unidas a una pasión por la música que une como nada, todo se arregla. Incluso la calidad de todos los intérpretes nadie diría que "costó tan poco", pues el nivel de los intérpretes estuvo muy alto y con "personal de casa" (ya se sabe, cobran menos ¡o nada!), desde el titular del coro a una orquesta con muchos atriles de nuestras formaciones sinfónicas (Héctor Corpus esta vez de concertino) y las voces elegidas auténticamente "profesionales", alumnado de mi querida mezzo Elena Pérez Herrero, al que estoy siguiendo "de cerca" siempre que tengo la oportunidad en los recitales "fin de curso" que organizan por todo Asturias (de la promoción tendré que escribir en otro momento), así como el alumnado que con Manuel Burgueras pasa por su Escuela "Haragei", y que a la vista de los resultados supongo tendrán más lista de espera que la Seguridad Social. Por la academia de Oviedo están pasando muchos coralistas así como solistas de toda España que están actuando en distintos coliseos con buenas críticas, así que no solamente predica con el ejemplo (estará en Córdoba este jueves 16 cantando los Rückert Lieder bajo la dirección de Manuel Hernández Silva) sino que comparte con todos estos "descubrimientos".
El arranque del Gloria resultó rápido, sin complejos ni miramientos, aprovechando la reverberación catedralicia como sólo los que han trabajado mucho en ella conocen, pudiendo "masticar los silencios" y trabajando las dinámicas para no formar el típico "barullo sonoro". Joaquín Valdeón además de director y violista también es cantante, lo que se notó en todo el concierto, ayudando a las voces en todo momento, desde la "pequeña" del contratenor hasta la enorme de mi admirada Patricia Rodríguez sin olvidarme de Ana Peinado, en continuo progreso (el dúo del III. Laudamus Te resultó empastado, afinado y valiente), todo con una emisión suficiente para llegar hasta mi última bancada, lo que de por sí ya es destacable, sin olvidar una musicalidad perfecta para esta obra barroca en todos y cada uno de los protagonistas, sin olvidar una dirección clara y precisa tanto hacia el coro del que es titular (recuperando cíclicamente altas cotas de calidad) como a la orquesta "armada para la ocasión" (y que sonó como si llevasen años tocando juntos). Y como esto de Internet tiene de bueno la rapidez, dejo un vídeo rodado y "subido" a YouTube® por alguno de los presentes (con cuchicheos, ruidos y llanto de niño incluidos)...

... Continúa el resto en el Canal de waalandia, para publicitar a quien ha tenido la gentileza de compartir esta "Gloria de Vivaldi".
Pero lo mejor vendría a continuación. El compositor Guillermo Martínez (1983) nos presentaba el estreno absoluto de la segunda parte del tríptico que arrancó hace ahora un año de nuevo con la ferrolana Patricia Rodríguez: la cantata Solsticio d'oro, portico di Natale, precedida de otro estreno del cántabro afincado en Asturias, conferenciante y miembro del Coro Universitario Israel López Estelche (1983): Intemerata Dei Mater, noticia y crítica recogida en LNE de la nochebuena de 2009 firmada nada menos que por el Doctor Ángel Medina, y donde actuó también otra alumna de la "cantera Haragei" pero más aventajada y en pleno camino del estrellato: mi querida Beatriz Díaz.
La cantata Vetrata di Avvento. Sogni di Luce para soprano, coro mixto, coro de niños y orquesta de cámara la disfrutamos ahora en este 2010, esperando la conclusión del tríptico para el próximo año. Guillermo Martínez además de organista y miembro del laureado Coro "El León de Oro" de Luanco, comienza a tener hueco como compositor, acaba de finalizar con las máximas calificaciones su Doctorado en Composición nada menos que en la Universidad de Manchester, becado por CajAstur, y la obra estrenada demuestra el nivel académico y compositivo alcanzado, no ya en el terreno coral (realmente increíble y seguramente con un sustrato fuerte por el repertorio al que está acostumbrado con "los leones") sino también en el instrumental, un lenguaje orquestal lleno de guiños a toda su herencia y gustos, muy cinematográfico por el sentido del discurso narrativo y las melodías plenamente tonales, pero también sinfónico-coral por la combinación de texturas que hubiese resultado aún más impactante de haber tenido mayores efectivos para el estreno. Nuevamente la soprano Patricia Rodríguez fue la encargada de poner la voz solista (como en el primer número del tríptico de hace un año), pudiendo repetir las palabras sobre ella del Catedrático Medina: "desplegó cualidades cuasi wagnerianas para transmitir la belleza, sentimiento y concentración afectiva de esta página, en un ambiente orquestal que tiene afinidades más espirituales que directas con los grandes maestros centroeuropeos de las primeras décadas del siglo XX, como Mahler, Zemlimsky o Korngold". La ferrolana me enamora con su voz cada vez que la escucho, sus facultades son increíbles y el trabajo conjunto con su maestra está dando los frutos esperados.
Y de la orquestación puedo añadir y copiar otro tanto: "Guillermo Martínez es ya, pese a su juventud, un mago de la orquestación", si bien para mi gusto la trompeta solista (excelente por otra parte) se irguió en demasiado protagonista por momentos, desconozco si por propia indicación en la partitura, aunque trompas y maderas estuvieron en su plano de conjunto con la cuerda y buen sustento a las partes vocales, todas perfectamente conducidas por la batuta de Joaquín Valdeón, auténtico valedor de la composición y plenamente implicado en llevarla a buen puerto.
Pero sigo quedándome con las partes corales (y también acompañadas de órgano) realmente impresionantes. El II. Salvacondotto presenta por momentos pasajes de una hondura armónica madura para alguien tan joven como este compositor, y las disonancias del IV. Azzurro los escolanos de Covadonga las solventaron con una profesionalidad encomiable, así como el parlato desde el púlpito a cargo de uno de los universitarios. Momentos sobrecogedores con una percusión de mucho peso en la obra, "sustos incluidos" (golpes secos de bombo) que subrayaban el texto, y unos Tutti complejos pero sonoramente impactantes como en el III. Intraducible fiamma y V. Aria ed Epistola que clausuraba el concierto. Tendremos que meditar sobre la importancia de la experiencia y formación coral en nuestros "compositores del 83" porque conocen mejor que nadie los entresijos de las obras tanto desde la propia partitura hasta la ejecución, lo que supone un paso más allá de la pura teoría.
Habrá que esperar otro año para completar el tríptico de cantatas, pero creo que merecerá la pena, pues si vengo comentando el buen momento de voces e instrumentistas asturianos, no podemos perder de vista esta "Cosecha del 83" con Guillermo Martínez como un Gran Reserva.

12 de diciembre de 2010

Comienzan las Navidades musicales

Entrada original del día 12 de diciembre de 2010 a las 01:03 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡y sólo con MIS FOTOS!:

Estamos metidos en fechas navideñas y los eventos musicales comienzan a multiplicarse y coincidir para poner difícil la elección, tanto por apego familiar o amistoso como por calidades diversas.
Este sábado 11 de diciembre tuve la suerte de acudir en los Cines Yelmo de Oviedo a la proyección en directo desde el MET neoyorkino del Don Carlo de Verdi al haberme tocado en el sorteo de la revista "Ópera Actual" desde la Red Facebook® dos entradas para esta función, lo que aprovecho para dar las gracias por la iniciativa independientemente de haber sido uno de los afortunados (precio de la entrada: 16 €).
La sala estaba completamente llena (muchos habituales de la ópera ovetense pero también melómanos en general) para una función que arrancaba a las 18:30 horas en HD (Alta Definición) y sonido estéreo, con pequeños cortes en la emisión pero que aguantó hasta las 23:15 con dos amplios descansos donde la Coca-Cola sustituyó al más glamouroso champán (palomitas ¡no, gracias!), y mejor que en el salón de casa por calidad de visión y escucha.
Mereció la pena esta producción de Nicholas Hytner de lo más clásica (por ambientación y vestuario), con la dirección del joven canadiense Yannick Nézet-Séguin al frente de una orquesta envidiable, y un reparto de "los buenos" que no defraudó: Ferruccio Furlanetto (Felipe II), Marina Poplavskaya (Isabel de Valois), Roberto Alagna (Don Carlo) sustituyendo al surcoreano Yonghoon Lee, Anna Smirnova (Princesa de Éboli), Simon Keenlyside (Rodrigo) y Eric Halfvaron (Gran Inquisidor). Citados en orden de gusto personal aunque todos excelentes, con algún pequeño reparo al tenor francés por algún pasaje (mínimo) algo tenso en el agudo que no empañó su actuación (hubiera preferido, hoy por hoy, a Jonas Kaufmann), y la sorpresa de comprobar el buen momento de la mezzo rusa o el barítono inglés, así como poder contar con el "duelo de bajos" entre Furlanetto (no pasan los años por su voz) y Halfvaron de los que no siempre salen tan bien, aunque no debemos olvidar que los micrófonos e ingenieros de sonido funcionan dando un resultado global no del todo igual al escuchado en el teatro. Con todo, volveré (incluso pasando por taquilla) porque la Lucía del día de San José con Natalie Dessay no me la quiero perder.

Este domingo comienzan las cinco representaciones de L'elisir d'amore en la LXIII Temporada del Campoamor, ópera que no me cansa aunque habrá que ver la puesta en escena "Años 50" o Dolce Vita de Daniel Slater (la "llanisca algo olvidada" -pese al recordatorio de 2007- de Sagi y el fallecido Julio Galán también la ví) con la del próximo sábado 18 fuera de abono y un reparto en el que estarán mi querido Luis Cansino (que vuelve a Asturias) como Dulcamara y la gran promesa cordobesa Auxiliadora Toledano (otra de las voces seguidas de cerca por Plácido Domingo). El director musical en la obra de Donizetti será el joven madrileño José Miguel Pérez Sierra, y para los bolsillos vacíos a estas alturas del año (ante la menguada paga navideña que nos espera mejor no pensar), se emitirá GRATIS y en pantalla gigante la del viernes 17, que espero proyecten en Mieres, aunque muy lejos de las calidades del MET. Así todo no nos faltará El Mesías en Catedral y Laboral (con la OSPA, Coro de la Fundación y a la batuta Benjamin Bayl junto a unos solistas "nuevos en la plaza") los próximos viernes 17 y sábado 18, teniendo nuevamente que elegir dónde ir...
También este domingo en el Teatro Jovellanos de Gijón la Orquesta Sinfónica "Ciudad de Gijón" que dirige Óliver Díaz tenía dos jóvenes solistas asturianos: María Díaz-Caneja (violín) y Jesús Rodríguez (viola), a los que sigo siempre que puedo, y un programa dedicado precisamente a músicos que antes que clásicos "tuvieron que ser... jóvenes rebeldes" (como rezaba la publicidad), con Mendelssohn (el Concierto para violín nº 2) y Paganini (Sonata para la gran viola) además de Beethoven (Las criaturas de Prometeo). La labor realizada en el Ciclo "Música Maestro" de conciertos familiares y escolares es encomiable y lleva muchos años funcionando muy bien (sus materiales didácticos no deberían faltar en ningún centro educativo), con la habitual función dominical del mediodía más la de la tarde ya sin "gente menuda" (precio: 4 €) pero con el mismo programa e intérpretes.
Esta semana que comienza con evaluaciones para muchos docentes, se prepara muy animada también en cuanto a música se refiere, además de la aquí recordada. Espero ir contándolo puntualmente.

11 de diciembre de 2010

Ángeles y demonios con Bach sobrevolando

Entrada original del día 11 de diciembre de 2010 a las 04:30 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡y con MIS FOTOS!:
Viernes 10 de diciembre, 20:00 horas. Concierto de Abono nº 3, OSPA. Adolfo Gutiérrez Arenas (violonchelo), Anu Tali (directora). "75º aniversario de Arvo Pärt". Obras de Elgar y Pärt.
Volvía por segunda vez la guapa directora estonia para seguir buscando el flechazo aunque afrontando un concierto un tanto complejo por las obras elegidas, tras la conferencia previa de Israel López Estelche precisamente sobre la obra del paisano de la Sra. Tali recordando el cumpleaños de los tres cuartos de siglo, y habiendo declinado la invitación de estar entre nosotros, en parte por su edad avanzada y para alivio de la maestra por lo que supondría preparar una obra con el compositor al lado que siempre hace cambios de última hora sobre la partitura (y de lo que los músicos de la OSPA tienen experiencia en carne propia con Penderecki).
El concierto lo abría el cellista astur-leonés Adolfo Gutiérrez Arenas al que "nacieron" en Munich (cuando su padre el organista Adolfo G. Viejo completaba su formación en tierras alemanas) con una obra que domina y tocase el pasado mayo nada menos que con la London Symphony Orchestra dirigida por nuestro paisano Pablo González: el Concierto para violonchelo en Mi m., Op. 85 (1919), de Elgar, estrenado por Felix Salmond y la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por el propio compositor, con la curiosidad de contar con Sir John Barbirolli de cellista en la formación, quien años más tarde lo grabaría dirigiendo a Jacqueline du Pré en una versión histórica (anécdota que se recoge en las notas al programa del conferenciante de este viernes). La maestra estonia ya demostró la semana anterior sus dotes como buena concertadora con Bártok, y en el complejo concierto de Elgar volvió a confirmarlo, llevando a nuestra orquesta con gesto amplios y claros, con "menos batuta y más manos" ante los tiempos lentos y melancólicos que Adolfo G. Arenas encumbró con una sonoridad realmente increíble y por momentos llorosa en los glissandi. "Hay música en el aire, música alrededor nuestro, el mundo está lleno de ella y simplemente tomas la que necesitas" decía el propio Elgar. La amplia dinámica y cambios de compás del Adagio-moderato-lento resultó muy apropiada, destacando no ya la cuerda (increíble casi siempre) de la OSPA sino una madera perfectamente empasatada con el chelo unificador conseguido por todos ellos. Contrastado Lento-allegro molto con el solista tocando en el registro alto nuevamente melancólico pero potente de sonoridad, sobre todo en el final de este segundo movimiento. El Adagio se hizo duro por ese ambiente acongojante que sobrevuela en toda la obra (angustia, desesperación, desilusión tras el fin de la Gran Guerra y mirada introspectiva a la muerte y la mortalidad), con las trompas y la madera contenidas desde el podio para subrayar una sonoridad aún más sombría frente a un chelo plenamente dulce que supo fundirse nuevamente con el tutti. El Allegro moderato-allegro ma non tropo desplegó la parte más virtuosa del solista no exenta por ello del lirismo del anterior movimiento con el vigor final que nos dejó esa sensación de último suspiro antes del descanso, en el amplio sentido de la palabra, de este "concierto del dolor".
La propina no podía ser otra que Bach y la Zarabanda de la Suite nº 5, siempre una delicia para el oído en una interpretación "contagiada" por la angustia que aún mascábamos del excelente Elgar. Un buen broche para este gran año de cellistas en Asturias, precisamente con uno "de la tierra". Lástima el "acompañamiento" (ver P. D. 3) de toses y portazos más el murmullo de fondo de los pasillos (se celebraba a la misma hora en la Sala de Cámara el Pregón de Navidad y Concierto del Joven Coro de la Fundación Príncipe de Asturias que dirige mi amigo José Ángel Émbil Miranda, que se hizo más ostensible al finalizar la segunda parte en pleno ppp orquestal. La mala educación aumenta peligrosamente...


La segunda parte nos trajo el estreno en España de la Sinfonía nº 4 "Los Ángeles" (2008) de Arvo Pärt (Paide, 11 de septiembre de 1935), bien desgranada en la conferencia y notas al programa por el compositor Israel L. Estelche que deberían ser "obligadas" antes de la escucha de obras tan complejas como la disfrutada por servidor y algunos más este "primer viernes después de Jacobs", llena de sutilezas que van más allá de lo meramente acústico.
La directora y compatriota del compositor domina las obras del siglo XX y esta sinfonía la dirigió el pasado septiembre a la Gothemburg Symphony (de la que es titular Dudamel junto a la de Los Ángeles donde relevó a Esa-Peka Salonen quien estrenó precisamente esta obra como si cerrásemos el círculo místico), por lo que supo sacar de la cuerda, arpa y percusión utilizadas en la orquestación lo mejor de ellas, con una tensión permanente donde el silencio forman parte importantísima de esta sinfonía dedicada tal vez a unos ángeles negros, demonios cual ángeles caídos que remontan el vuelo desde una "escritura vocal" tan propia de Pärt y deudora de la música medieval, renacentista o barroca (siempre con "nuestro Bach" presente) tamizada por una religiosidad espiritual, oriental y zen de vacíos perfilados a la vez que occidental y minimalista sin llegar a romper moldes como otros contemporáneos suyos.


En la crítica de la grabación de esta sinfonía que hace Juan Carlos Moreno en el último Scherzo, la titula "Misteriosa e hipnótica" y así resultó toda la interpretación magistralmente llevada por la directora estonia, respirando esa atmósfera irreal, extraña y como ajena al mundo. Momentos de rebelión y final sin apoteósis, dudoso cual gigantesca interrogante que quedó flotando ¡como un ángel!.

La respuesta está en nosotros, en cada uno de los que escuchamos esta obra hermosa e inquietante. Mis tan leídos críticos de juventud "Contrapunto" (LVA) y "Florestán" (LNE) tal vez escribirían sobre la necesidad de una segunda escucha para formarse mejor opinión. Internet con YouTube® nos permite disfrutarlas casi desde el día del estreno o incrustarlas en este comentario. Pero el directo, con nuestra OSPA y Anu Talli han sido irrepetibles. Al menos Radio Clásica lo grabó (de nuevo coincidencias angelicales: a la misma hora emitían el último de febrero) para repetir.
P. D. 1: Crítica de Ramón Avello en El Comercio del concierto del jueves en Gijón.
P. D. 2: Crítica de Diana Díaz en LNE del domingo 12.
P. D. 3: Genial artículo en LNE del siempre inspirado Pepe Monteserín a raíz de las toses.

9 de diciembre de 2010

Debut de Beatriz Díaz en La Maestranza... con alma

Aprovechando que Beatriz Díaz, nuestra soprano más internacional debuta este Jueves 9 de diciembre en el Teatro "La Maestranza" de Sevilla con La Bohème de Puccini compartiendo protagonismo con Ainhoa Arteta (que también comenzó como Musetta antes de ser Mimí), he aprovechado para lavarle un poco la cara al blog y hacerlo un poco más cómodo de leer, mientras rememoro su actuación de hace dos años en el "Carlo Felice" de Génova que dejo a continuación.
Las entradas llevan tiempo agotadas, incluso las últimas de taquilla, teniendo que añadir una octava representación para el sábado 18 de diciembre ante la gran demanda y expectación (14.000 localidades vendidas). Curiosamente a pocos kilómetros, en Córdoba, el jueves 16 actuará su profesora y cantante, la mezzo mierense Elena Pérez Herrero con los Rückert Lieder de Mahler y la Orquesta de Córdoba dirigida por nuestro común amigo el venezolano Manuel Hernández Silva, quien ya ha dirigido a ambas en un compromiso personal por llevar estas voces asturianas a su lugar de trabajo. Volviendo a Sevilla, tanto la producción del Covent Garden, como el reparto y la dirección de Pedro Halfter son merecedoras de éxito, y para Beatriz Díaz supondrá estar en primera fila dentro del primer reparto ya lista para futuros y prometedores proyectos.
Presentación de "La Bohéme"
No voy a poder estar en ninguna de ellas aunque me consta que tendrá amigos y seguidores en esta ciudad tan operística (de Carmen al Barbero), y los envíos con "MUCHO CUCHO®" (Made in Asturias) no le faltarán. Tras la Adina en "L’elisir d’amore" de Donizetti en La Fenice, volverá precisamente en carnavales como Musetta, no sin antes pasar por Santa Cruz de Tenerife el 22 de diciembre para un recital lírico, y continuar por tierras italianas, donde es muy querida, admirada y apreciada desde hace años (no olvidemos que Riccardo Muti la ha llamado varias veces), con la Susanna de "Le nozze di Figaro" (Mozart) para octubre de 2001 en La Fenice, y antes, en mayo el Teatro Verdi de Trieste con Lauretta ("Gianni Schicchi" de Puccini) y Monica ("La Médium" de Menotti).
La buena elección de repertorio, las ideas claras y un momento vocal excelente demuestran que el camino emprendido por Beatriz Díaz de Boo es imparable y el salto a América parece que está cerca, por lo que se nos hará muy difícil volver a escucharla en nuestra tierra, siempre por el "buen ojo" de los programadores y en tiempos de crisis económica que afecta sobremanera a la cultura (en Italia ya lo saben, Argentina también, y en Asturias como el resto de España comenzamos a comprobarlo, y el artículo de Cosme Marina este jueves 9 en LNE, no tiene desperdicio). Pero siempre nos queda la satisfacción de seguir exportando talentos musicales, voces, violinistas y todo un plantel que, como siempre, deben emigrar para triunfar. La ceguera cultural no tiene cura.
P. D. 1: El Diario de Sevilla recoge la noticia de este estreno: "El amor en las buhardillas de París", mientras ABC de Sevilla comenta "La Bohème llega a Sevilla con 14.000 entradas vendidas" la foto del ensayo general del pasado lunes día 6, donde aparece nuestra Beatriz Díaz en primer plano y Ainhoa Arteta sentada al fondo.
P. D. 2: Reseña de Ecodiario y crítica del Diario de Sevilla del viernes 10, donde podemos leer "No le faltó chispa en el fraseo ni brillo en los agudos a la asturiana Beatriz Díaz como la Musetta descarada y frívola de los actos centrales. Su transformación al final resultó incluso más creíble que lo que resulta habitual con cantantes más experimentadas".
P. D. 3: Comentario del estreno (con otra foto del ensayo general) en LVA por Aurelio M. Seco.

8 de diciembre de 2010

Ópera nada fingida con René Jacobs


Martes 7 de diciembre, 20:00 horas. Conciertos del Auditorio (Oviedo). Mozart: La finta giardiniera, KV 196 (dramma giocoso en tres actos: versión de 1978, en concierto). Freiburger Barockorchester (Orquesta Barroca de Friburgo), Alexandrina Pendatchanska (soprano), Sunhae Im (soprano), Marie-Claude Chappuis (mezzo), Jeffrey Francis (tenor), Topi Lehtippu (tenor), Michael Nagy (barítono-bajo). Dirección: René Jacobs.
Lo sucedido desde el viernes pasado en España por culpa de los controladores aéreos no tiene palabras, y además de dejar sin "puente" a muchos (el musical ya lo hice yo), hubo consecuencias muy graves a las que la música no ha sido ajena, y así lo escuchado este martes en Oviedo acabó siendo primicia nacional por la suspensión de las dos funciones de Madrid, con todo en el aire (nunca mejor dicho) para la organización asturiana -si bien se vendieron más de 200 entradas de "last time"- y sumándose la baja de última hora nada menos que de la soprano Sophie Karthauser, cuyo papel tuvo que asumir con todo lo que ello conlleva (supresión de algunas escenas, arias y recitativos) la surcoreana Im, auténtica protagonista por el doble rol que le tocó "apechugar".
Aunque el maestro Jacobs diga que "el mundo de la ópera está enfermo", puedo asegurar que sus proyectos la sacan de la UVI, Mozart es siempre un seguro de éxito (qué bueno su artículo La finta giadiniera per amore en traducción de Llorenç Serrahima que abría el programa de mano), y con el elenco "vienés" que pudimos disfrutar también en Oviedo, les aseguro que las casi tres horas y media me pasaron "volando", pudiendo decir sin miedo a equivocarme que estamos ante el redescubrimiento de esta ópera (mal llamada menor pese a ser de "juventud") donde no echamos de menos escenografía alguna por la propia libertad dada a los cantantes que se movieron mejor que nunca por detrás y por delante de una orquesta llamada a hacer historia llevada por las manos del ex-cantante como nadie mejor que él puede hacer. Ya lo decía en la entrevista telefónica con Pablo Gallego para LNE: "Para mantener sana la ópera lo primero debe ser la música. Después, todo lo demás". Incluso las supresiones obligadas por la ausencia de Sandrina / Marquesa Violante que podrían complicar el hilo argumental, apenas se notaron en el discurrir general asumidas por ese doblete Serpetta / Sandrina realmente difícil pero que incluso supo sobrellevar la soprano norcoreana con un tul amarillo que diferenciaba visualmente, cuando era posible, ambos roles. Lástima privarnos de una voz pero alegría por mantener la función como excelentes profesionales que se mostraron.
La orquesta es una maravilla escucharla desde la obertura, con la concertino Anne-Katharina Schreiber tan pendiente de ellos como el propio director, con el clave (que por momentos sonaba a pianoforte) en el centro -excelente Wiebke Weidanz- y dispuesto el viento a la derecha (salvo las trompetas, que no intervienen mucho, atrás a la izquierda con los timbales), antiguos ó "historicistas" por el material y digitación de oboes, flautas, fagots y trompas naturales, pero de sonido totalmente "moderno" y apropiado también para el genio salzburgués. Una maravilla escuchar una formación tan afinada y compacta, límpida en todas sus familias, sabiendo destacar cuando así se le exigía desde el podio, con unos recitativos increíbles por lo sutiles, y sin la cual la calidad global no hubiese sido la misma.
De las voces, todas homogéneas y equilibradas que dieron el excelente resultado final, con unos conjuntos bien resueltos (que suponen una de las mayores aportaciones de Mozart a la ópera), achacar como viene siendo habitual hoy en día el poco volumen del registro grave o una mejor proyección de la voz (Topi Lethippu como Conde Belfiore), aunque compensado por una musicalidad excelente en todos ellos y una "puesta en escena" que nos introdujo a todos perfectamente en el liante argumento tan del gusto de la época. Quiero volver a destacar el esfuerzo de la norcoreana (mozartiana pura y de las preferidas por Jacobs), además de la excelente mezzo suiza (también habitual en estos papeles) como Don Ramiro, originalmente escrita para castrato / soprano como apunta el crítico cinematográfico y gran melómano Manuel González Cuervo en las notas al programa, y en especial el Nardo / Roberto de Michael Nagy, sin desmerecer tampoco Don Anchise, el Alcalde de Jeffrey Francis. Pero insistir en lo equilibrado del elenco vocal siempre necesario para unos resultados más que brillantes.
Del maestro belga René Jacobs poco nuevo podríamos añadir, auténticamente implicado en estos proyectos que van de Monteverdi al Clasicismo de los Haydn y Mozart hasta llegar a Rossini, porque cuando caminas de espaldas no ves el lugar al que te diriges, siempre con las ideas claras primero como cantante y después como director "sin batuta". Una actuación que ya ha quedado constatada como inolvidable no ya en Viena, también en Oviedo (y por una vez en España).

4 de diciembre de 2010

Sombras luminosas

Viernes 3 de diciembre, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo: Concierto de abono nº 2, OSPA, Dezsö Ránki (piano) y Anu Tali (directora). Obras de Bártok y Mozart.
Nueva candidata a la titularidad de la OSPA que además tendrás una segunda oportunidad el próximo viernes, con dos obras muy distintas para calibrar sus posibilidades. En entrevistas previas comentaba: "necesito una historia de amor con la orquesta", y creo que hubo flechazo porque en Asturias diríamos que "ye piquiñina pero mandona", la calidad no se mide por la talla física sino artística, y la maestra Tali puedo asegurar que sobre el podio y esgrimiendo la batuta resultó inmensa.
Para abrir boca y quitarnos el sabor agridulce del último piano ¿flamenco? llegaba el Concierto para piano y orquesta nº 3 en MI M., Sz. 119 de Béla Bartok en las manos del también húngaro Dezsö Ránki, un virtuoso en el amplio sentido de la palabra, que nos brindó una interpretación del regalo (y obra póstuma) de Bártok a su esposa (y también pianista) Ditta Pásztory que resultó serlo también para los presentes (con muchos huecos al ser "puente" malogrado por unos controladores aéreos españoles que deberían estar en la cárcel).
Tercer concierto de piano muy diferente a los dos anteriores y en una versión muy trabajada (el propio Ränki la ha interpretado decenas de veces) por los claroscuros que esconde no solo el piano protagonista sino todo el acompañamiento orquestal (sin fisuras), y que la directora estoniana supo concertar con auténtica maestría.
 El delicado Allegretto inicial es de una fragilidad que el húngaro supo transmitirnos con una ligereza que no dejó nota alguna por escuchar pero con la firmeza necesaria.

El Adagio Religioso resultó cual oración y miedo al más allá hecho música por el compositor moribundo que busca redención precisamente con sus notas, o mucho mejor descrito por Ana Vega  (¿Toscano?) en las notas al programa "Abismo y paraíso se mezclan y conjugan en este duelo final que el espectador intuye, del que participa con cierto temblor en sus manos, con un pálpito indeterminado en el corazón que le conduce al hombre que hay tras la obra", unas sonoridades en el piano perfectamente contrastadas con la orquesta cual coral luterano del siglo XX.

El desenlace del Allegro Vivace nos devuelve la luz con una cuerda única que llevo defendiendo hace tiempo, compacta, vigorosa en el diálogo con el solista, dejándonos deslumbrados tras las sombras anteriores. Me consta que Radio Clásica lo grabó y tendremos que estar atentos a su emisión para volver a recrearnos con un concierto digno de las "Jornadas de Piano".

La segunda parte la ocuparía Mozart con su Sinfonía nº 41 en DO M., K. 551 "Júpiter", triunfal para seguir jugando con "oscuridades que iluminan" nuestras vidas, y esta última sinfonía del genio de Salzburgo es una de ellas.
El Allegro vivace resultó así de velocidad, sin complejos porque la orquesta responde sin problemas, sin jugar con rubato alguno y dejándonos un primer movimiento vigoroso.
El sublime Andante cantabile fluyó solo, nuestra formación lo sabe y creo que la directora se percató de ello, una serenidad y madurez alcanzada con los años que logra transmitirla al público. Por una vez no se escuchó ni una tos pese al aire acondicionado o el frío de la calle.
El Menuetto (Allegretto) rítmico y elegante de nuevo nos convenció de las bondades instrumentales de todos y cada uno de los músicos de la OSPA bien llevados por la estoniana que marcaba cada pasaje, cada melodía, cada acompañamiento...
Faltaba el Molto allegro del Mozart deslumbrante e impactante, premonición de saberse su última sinfonía, la misma que como dice mi admirado John Falcone "no deja indiferente a nadie" (igualmente recogido en las notas al programa). Qué razón tiene porque se consiguió un auténtico flechazo entre todos y cada uno de los asistentes, músicos y público, una versión ágil, brillante, que nos supo a poco. Al tener otro concierto nada menos que con el Concierto de cello de Elgar y el Part de la Sinfonía de "Los Ángeles" (que ha dirigido en Gotemburg) supongo que la primera impresión se corrobore y lleguemos a mayores tras el flechazo de este encuentro que promete.
De Mozart nunca se cansa y este martes 7 tendremos un plato fuerte, pero de ello ya contaremos... de momento dejo OSPA TV: