26 de febrero de 2011

Beatriz Díaz vuelve a La Fenice

Este sábado 26 de febrero vuelve Beatriz Díaz, nuestra soprano más internacional, a La Fenice para deleitar con su Musetta de "La Bohème" (recientemente cantada en La Maestranza sevillana donde compartió escenario con Ainhoa Arteta, una Mimì que también fue Musetta) repitiendo los días 1, 3, 9, 11 y 13 de marzo dentro del segundo reparto.
El momento vocal de la asturiana es óptimo, máxime en un rol que domina en todos los aspectos y la está llevando a convertirse en referencia dentro de las nuevas voces de la lírica mundial, al menos en Italia a la "piccolina con voce grande" comienzan a adorarla... ¡y darle trabajo!. Se me podrá achacar cariño (que lo hay y mucho) pero no por ello falta de objetividad, siendo una pena no poder disfrutarla más a menudo en nuestra tierra. Y puedo asegurar que tras Mirella Freni sólo ella me ha emocionado cantando a Puccini.
La producción de esta Bohème es propia del coliseo veneciano y cuenta con la dirección artística de Francesco Micheli, escenografía de Edoardo Sanchi y vestuario de Silvia Aymonino, con la Orquesta y Coro del Teatro La Fenice bajo la dirección musical del eslovaco Juraj Valčuha a quien sustituirá los días 1, 2 y 3 el maestro Matteo Beltrami quien también dirigiese a Beatriz Díaz en su debut del mes de noviembre con L'Elisir. La mayoría de fotos que ilustran el comentario pertenecen a esta producción y son propiedad y © del propio teatro.
Los cantantes que darán vida con la asturiana en la ópera probablemente más famosa de Giacomo Puccini (1858-1924) son:
Serena Farnocchia (Mimì), Gianluca Terranova (Rodolfo), Damiano Salerno (Marcello) -que cantó en Oviedo Il Trovatore del 16 de octubre-, Alessandro Battiato (Schaunard), Gianluca Buratto (Colline), Matteo Ferrara (Benoit), Andrea Snarski (Alcindoro) más Carlo Mattiazzo (Parpignol), Raffaele Pastore (vendedor ambulante), Antonio Casagrande (sargento de aduaneros) y Nicola Nalesso (aduanero).
Además de parte de la familia sé que asistirá algún forofo más de la allerana de Boo, lo que siempre es de agradecer fuera de casa, siendo una lástima no poder coincidir en Carnavales con alguna de sus actuaciones, estando la del primer reparto en la tarde del domingo 3 con las entradas prácticamente agotadas.
Como viene siendo mi costumbre para con todas mis amistades musicales y más en concreto las operísticas, ya "le envié" hace días un mercante desde El Musel hasta el Gran Canal cargado con "MUCHO CUCHO®" (siempre más ecológico y asturiano que el consabido excremento de caballo o la más italiana "in bocca al luppo"). Esta vez me / nos lo tendrán que contar otros, pero desde las 15:30 horas "estaré en Venecia" (sólo en alma, el cuerpo puede esperar).
Para quienes tengan posibilidad, me enteré de la retransmisión en directo vía satélite y en Alta Definición (HD) de la función del martes 8 de marzo a las 19:00 horas en algunos cines españoles (por Asturias que yo sepa, no). Lo dicho, A TRIUNFAR pero sobre todo A DISFRUTAR.
P. D. 1: Noticias de última hora confirman telefónicamente el éxito de Beatriz Díaz, con enormes bravos para ella y Terranova. Iremos actualizando datos.
P. D. 2: Reseña ó crónica de Aurelio M. Seco en Codalario. 
P. D. 3: Exclusiva en LVA del lunes 28 de febrero, donde Aurelio M. Seco informa que Beatriz Díaz debutará el 7 de junio con la Lauretta de "Gianni Schicchi" (Puccini) en el Teatro Colón de Buenos Aires.
P. D. 4: Más detalles sobre este debut de "El Colón" en Codalario.

25 de febrero de 2011

Sólo para adultos con espíritu infantil

Entrada original del día 3 de marzo de 2011 a las 14:15 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Si hay una máquina que lee (!) supongo que al leer el título de la entrada la tacharía de pederastia... En fin, quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡y sólo con MIS FOTOS!:

Viernes 25 de febrero, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo: Concierto de Abono nº 5: OSPA, Per Poc (marionetas); director: Kynan Jones. Selección del ballet Romeo y Julieta (1936) de Prokofiev.
Hace un año comentaba en este blog la asistencia con mi alumnado del instituto al Concierto Didáctico con el mismo programa y protagonistas de hoy (lo titulaba "Para todas las edades"), sólo variando director (ahora repetía por segunda semana el australiano aspirante a titular) y público, esta vez "adulto". De hecho las fotos de esta entrada las he rescatado del entonces concierto matutino.
Quiero comenzar felicitando a Dña. Ana Mateo, gerente de la OSPA, por su apuesta de traernos al "gran público" un espectáculo para todas las edades basado en uno de los mejores y más musicados argumentos dramáticos como es el siempre eterno (por atemporal) de Shakespeare. Me consta que la parte escenografiada no fue del agrado de algunos (así me lo comentaron), pero como titulo este comentario, creo que estaba destinado "sólo para adultos con espíritu infantil", algo difícil ante una media de edad más bien alta y no plenamente melómana, más decantada hacia el ya trasnochado "acto social" que supone asistir a un concierto en vez de una mayor apertura hacia nuevas propuestas musicales, además de calidad. Mi alumnado encantado del curso pasado aún no tiene edad ni poder adquisitivo para asistir, pero me consta que se ha hecho afición entre él, incluso repetirá en breve con otro "didáctico" nada menos que con el Cuadros de una exposición... aunque de ésto escribiré en su momento.La calidad estuvo en todos y cada uno de los detalles, desde la adaptación dramática de Albert Plans, hasta la elección y ordenación de los números de la obra del ruso (mezclando de las tres Suites), con apenas una hora de duración para que nadie se inquietase en sus asientos, pasando por un director que en dos semanas entre nosotros ha conectado perfectamente. Si a ello le sumamos la maravilla de espectáculo con unos títeres tan ensamblados en el discurso musical y una narración femenina de Mónica Glaenzel, algo más nerviosa "entre mayores" y amplificada algo más de lo necesario, a mí se me hizo realmente corto y extraño acabar tan pronto, eso sí con "la miel en los labios" porque la OSPA ha vuelto a sonar perfecta en todas sus secciones, con una plantilla que ojalá fuese la titular al cien por cien (maldita crisis), capaz de desenvolverse en estos repertorios con una calidad que sólo quienes no la conocen parecen asombrarse, aunque un tanto más contenida en la interpretación desde el podio, siempre desde MI OPINIÓN. Los quince números escuchados (de los 52), narrados y escenificados están perfectamente explicados en las notas al programa de mi admirada Hertha Gallego de Torres: "Destino, acción, amor y muerte se apoderan de estos fragmentos, como en la obra original shakesperiana, y nos sobrecogen". Y aunque se me comentase en la salida que los trapos sucios sobraban, la delicadeza y expresividad conseguida por la compañía fundada por Santi Arnal tuvo su perfecto paralelismo en la sonoridad de la orquesta, perfectamente conducida desde la penumbra -obligada por el espectáculo- a cargo del maestro australiano que ha vuelto a postularse como uno de mis favoritos (a la espera aún de mucha temporada), algo más ceñido a la partitura que el viernes pasado, debido tal vez al peso escenográfico que pudo "empañar" un resultado musical todavía de más enjundia.

Lo que siento es perderme el próximo de abono donde no estará otro de mis preferidos, Howard Griffith (sustituido por Jayce Ogren) para escuchar las Suites 1 y 2 de Stravinsky y los Conciertos para violín 1 y 2 de Szymanowski con Frank Peter Zimmermann de solista. Me conformaré con la retransmisión en su momento por Radio Clásica, pero "mi OSPA" no tiene cuento...
P. D. 1: Noticia sobre el concierto del jueves en Gijón y crítica del viernes sin firmar (en El Comercio Digital) aunque supongo sea de Ramón G. Avello.

24 de febrero de 2011

Arteta y OvFi ¿ensayo para Madrid?



Miércoles 23 de febrero
, 20:00 horas
. Conciertos del Auditorio. Oviedo Filarmonía, Lorenzo Ramos (director). Cantante invitada: Ainhoa Arteta. Obras de Guridi, Granados, Julián Orbón y Obradors.
El concierto se dedicó a la memoria de Odón Alonso, fallecido el pasado lunes, como defensor de la música española que ocupaba todo el programa.
En un día de recuerdos históricos para la democracia española se programaba un repertorio muy desigual en cuanto a "calidades" aunque todo plenamente exportable bajo el sello hispano, y donde las entradas agotadas desde hacía tiempo (los huecos supongo que eran de abonados) esperaban sobre todo a una "invitada" querida, guapa, famosa, cuyo nombre es suficiente para mover seguidores pero que a la hora de la verdad me resultó una tomadura de pelo como escribía desde el teléfono nada más salir del concierto. Un poco más resposado quiero contar lo sucedido, siempre desde MI OPINIÓN que no tiene que ser compartida ni lo pretendo.
Las Diez melodías vascas de Guridi son muy llevaderas, agradecidas, bien compuestas y perfectas para una orquesta como la OvFi, pero resultaron desiguales, con algún desajuste desde una dirección que se mostró más preocupada de dirigir y marcar que de interpretar realmente. Las "segundas" Amorosa y De ronda sonaron mejor que las "primeras" como si aún no hubiesen entrado en juego, pero la Festiva que cierra esta aportación orquestal del maestro vasco sólo lo fue en el título. La orquesta carbayona suena bien, compacta, pero no puede dar más de sí cuando desde el podio no había ideas claras, y ni siquiera el zorcico sonó a tal.


Vestida de rojo pasión aparecía la soprano tolosarra para cantar cuatro Tonadillas en estilo antiguo (1910) de Granados en arreglo de Albert Guinovart: La maja de Goya se quedó en boceto, con una letra ilegible y un registro grave inaudible entre una orquesta no muy numerosa y bien tratada en el "paso desde el piano". El majo tímido más escénico que vocal, nuevamente plano aunque me descubriese un color de voz distinto (más cercano al de mezzo) pero poco "goyesco". El "tra la la" y el punteado pareció ir más acorde al color elegido para vestirse que al de una versión donde el maestro nacido en Viena se las vio y deseó para poder concertar correctamente, algo difícil cuando manda la diva. Finalizó con El majo discreto, plenamente acorde con el calificativo. Entre el público, además de las toses entre las tonadillas y las prisas por aplaudir antes de cada final, algunos nos preguntábamos la causa del ¿éxito?.
El inicio de la segunda parte nos recuperaba al avilesino Julián Orbón de las Danzas sinfónicas (1959) obra colorista, vibrante, rítmica y con claras reminiscencias de su maestro Copland pero que resultó gris, monótona, arrítmica y sin referente alguno, muestra creo que una falta total de convencimiento (no creo que conocimiento) en la obra. Lástima y flaco favor para una composición que es una joya hispanoamericana y un compositor al que el propio Dudamel está haciendo renacer


Con otro vestido de recuerdo marinero (por las rayas azules y blancas), y partitura sobre el atril, las Canciones clásicas españolas de Obradors orquestadas también por Guinovart serían protagonistas de la segunda entrada de la cantante vasca. Obras intimistas de escritura pianística delicada, difícil de llevar a la orquesta (incluso tras lo escuchado desvirtuando figuraciones complicadas como las de la penúltima) y con un canto interiorizado poco propenso a excesos vocales -suelen interpretarla tenores, sopranos pero también mezzos- resultó in crescendo en cuanto a interpretación, desde un La mi sola, Laureola con los mismos defectos ya comentados de ilegibilidad o poco volumen en el registro grave, Corazón ¿por qué pasáis? igual de interrogante, para ir mejorando en los Dos cantares populares (pese a un Cabello no muy sutil en medida o respiraciones) y finalmente dar un poco más en las Coplas de Curro Dulce, también difícil de acompañar por un director para el que la orquesta no puede responder como un piano. Una pena porque Arteta sabemos que es capaz de mucho más. No hubo emociones, convicción, ni siquiera un repertorio (al que llamamos en Asturias caxigalines) que exigiese un esfuerzo enorme -sin cronometrar no llegó a la media hora-, tan sólo esperaba algo más de musicalidad y ganas de "gustarse" para poder transmitir un poco de emoción, y las obras elegidas están llenas.
De primer bis repitió las Coplas con algo más de gracia, memoria y poderío vocal. El segundo una interpretación ¡totalmente nueva! y distinta de El majo discreto transformado en curioso, explosivo, potente, juguetón e incluso "goyesco", donde me volvió a asaltar la duda ¿por qué no lo cantó así la primera vez?. Cosas de los artistas, supongo...


Esperaba más de Ainhoa Arteta en todos los sentidos, pero parece estar descubriendo su voz y experimentando con ella, lo que a estas alturas resulta peligroso, remitiéndome a lo escuchado este miércoles en Oviedo, aunque mis últimas "audiciones" con ella tampoco me convencieron.
Las notas al programa y breves reseñas biográficas de Rafael Banús Irusta parecían presagiar (por lo aseadas y de compromiso) el concierto que más pareció un ensayo para el del viernes en el Auditorio Nacional de Madrid. Por el bien de todos esperemos que resulte mejor.
P. D. 1: Prensa de "El día después": crítica en El Comercio de Gijón, supongo que de Ramón G. Avello, reseña en LVA, y comentario personal de JN -Javier Neira- en LNE, comprobando cómo la prensa digital en Asturias va espabilando en cuanto a rapidez e inmediatez.
P. D. 2: Críticas de Aurelio M. Seco en LVA y de Joaquín Valdeón en LNE el viernes 25.
P. D. 3: Reseña del concierto en el Auditorio Nacional Madrid en LNE del domingo 27.

19 de febrero de 2011

Poesía, Metamorfósis y Transfiguración de la OSPA

Viernes 18 de febrero, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo: OSPA, Abono nº 4. Dietrich Henschel (barítono), Kynan Johns (director). Obras de Javier Santacreu i Cabrera (1965), Mahler y Richard Strauss.
La excelente conferencia previa titulada "Música y poesía" a cargo del musicólogo cubano, doctorando en Oviedo, Iván César Morales Flores -autor de las notas al programa y en la foto superior- en la que "apenas tuvo tiempo" de analizar los Rückert Lieder dejándonos con la miel en los labios (Mahler da para mucho), era el preámbulo de uno de los conciertos más esperados por mí, y que evidentemente no me defraudó: hay VIDA después de la MUERTE.
Qué lujo para un compositor compartir su obra en este programa "poético" con una orquesta espoleada por sus últimas apariciones y premios, al mando de un director que aspira a la titularidad dejándose la piel tanto en esta nueva composición como en las otras tres que completaban la velada, auténticas maravillas de la más "reciente" historia musical sinfónica.
El Poema Sinfónico De la belleza inhabitada (2006) del alicantino Santacreu se escuchaba por tercera vez (el jueves en Avilés era la segunda -ver P. D. 1-) tras el estreno en Murcia hace un mes como ganadora de la V Edición del Concurso de Composición AEOS, 2009 por su "seguridad de trazo" y su "maestría", según el fallo del jurado. Inspirada en el poema El joven marino (1936) de Luis Cernuda, aunque música pura como bien destaca el autor, quien nos pedía en la prensa asistir sin prejuicios al estreno de su composición, resultó un perfecto aperitivo para orquesta y director, quienes extrajeron auténtico lirismo instrumental en todos y cada uno de los músicos, desde el protagonismo de la cuerda simbolizando al joven protagonista, el yo poético de las maderas y el mar de metales y percusiones consiguiendo sonoridades cálidas muy elaboradas desde una estructura podríamos llamar clásica por su organización en introducción tres secciones y coda final como bien indican las notas al programa. Parece que aún quedan compositores con oficio, preocupados por algo más que texturas, tímbricas y poliritmias, y el de Benissa es uno de ellos (del recién premiado por la propia OSPA en su Concurso de Composición XX Aniversario, Israel López Estelche, fallado unos momentos antes de la conferencia y concierto, escribiremos en otro momento), aunque el tiempo dará el poso siempre necesario para volver a escucharla y analizarla.
Y si buscábamos "música y poesía" no podía faltar Mahler, esta vez los Rückert Lieder cantados por el barítono berlinés Dietrich Henschel que sustituyó a última hora a Stephan Genz por motivos de salud (algo pasa con los cantantes). Músico integral, esta vez en la parte solista, nos cantó los seis bellos poemas con buena línea expresiva en la que hubo de todo -por momentos quedó tapado por la orquesta, que no es el piano-, desde la propia organización de los lieder que finalizaron no con el V. Liebst du um Schönheit sino con el III. Un Mitternacht, supongo que buscando más carácter musical que poético propiamente (o siguiendo las directrices de su maestro el gran Dietrich Fischer-Dieskau con Barenboim), hasta un color de voz algo desigual pero apropiado al lied, más algunos desajustes con la orquesta que el director no pudo evitar. Tal vez las premuras impidieron un resultado más redondo, aunque siga decantándome por la versión masculina frente a la femenina (y las hay de auténtica referencia, incluso "adaptadas").
Como cierre de la primera parte, llena de poesía, dejo aquí el fragmento de Cernuda:
Y una vez, como rosa dejada,
Flotó tu cuerpo, apenas deformado por las nupciales
caricias del mar,
Más pálidos los labios, lo mismo que si hubieran
dado paso
A toda su pasión, el ave de la vida;
Igualmente bello así, joven marino,
Desgarradoramente triste con tu belleza inhabitada,
Como al tornasolar la vida tus miembros melodiosos.
Pero en la segunda parte reinó Richard Strauss, llevado de memoria por el australiano, quien demostró cómo un director que domina las obras y "deja hacer" a sus músicos es capaz de hacer sonar a la orquesta diferente. La Metamorfosis, TrV290 (Estudio para 23 instrumentos solistas de cuerda) está considerada como "la suprema obra maestra del compositor", y todo un reto para la sección que muchos consideramos la seña de identidad de la OSPA. Difícil expresar el sonido aterciopelado en este largo Adagio de vastas proporciones con ese tributo final (el autor escribe In Memoriam) de la Marcha fúnebre de la "Heróica" de Beethoven que bien podría compararse (gracias Maestro) a la pata de un oso, almohadillado y silencioso pero capaz de soltar sus garras feroces, el paso de la serenidad elegíaca que va acelerando hasta ese tutti agudo de los violines hasta la caída al unísiono oscuro del grave, fatídico y consolador de los tres chelos y tres contrabajos. Irrepetible aunque lo volvamos a escuchar en su momento por Radio Clásica.
Pero la orquesta es un TODO aunque la cuerda sea parte importante y auténtico cimiento sonoro, así que la Muerte y Transfiguración, Op. 24 resultaría más ésta que aquélla, terrible agonía pero sobre todo liberación en el Más Allá, epílogo de discurso musical clásico y tenue perfectamente conducido con mano maestra por Mr. Johns que hizo sonar a todos y cada uno de sus músicos con una musicalidad extrema que no abunda precisamente. La enorme dinámica de la obra llevada al máximo sin paroxismos, percusión y viento potentes, afinados y empastados sin extridencias, y nuevamente "la cuerda", como si el reciente Tristán supusiese el mejor "ensayo" posible para este Strauss que escribía "Ahora puedo afirmar que todo lo que compuse en Muerte y Transfiguración era perfectamente justo". Versión de referencia que tardaré tiempo en olvidar y disfrutándola hasta el último suspiro gracias a un público que permitió "masticar" los finales sin problemas respiratorios, contagiados del ambiente creado desde el escenario sin miedos ni complejos.
Faltan muchos conciertos para saber quién será el titular, el australiano repite el próximo de abono, pero se está perfilando como la elección perfecta, al menos bajo su dirección nuestra OSPA suena COMO NUNCA. 
P. D. 1: Ramón G. Avello en El Comercio de Gijón publica este sábado 19 su crítica del concierto de Avilés.
P. D. 2Crítica de Diana Díaz y comentario de Pepe Monteserín en LNE del domingo 20.

16 de febrero de 2011

Esperando a la OSPA

Uno ya comienza a tener mono de nuestra orquesta, y sobre todo en concierto pues la hemos disfrutado en el foso no hace mucho. El fin de semana pasado actuó en Bilbao dentro del intercambio habitual entre formaciones sinfónicas, con un programa que no pasará por Oviedo actuando la violinista Karen Gomyo bajo la batuta del indio Adrián Prabava, y nada más llegar se encontraron con la feliz noticia que la Asociación Cultural Camerino 22 le ha concedido su premio anual (mi querida Beatriz Díaz lo obtuvo hace dos años), precisamente por su inestimable aportación a la recién finalizada temporada de Ópera, noticia recogida igualmente en LNE y LVA de este miércoles 16. Ya comenté el excelente papel en Katia Kabanova con Max Valdés y sobre todo el Tristán con Guillermo García Calvo que cerró el ciclo. Premio merecido que seguro les animará aún más en futuras actuaciones.
En Bilbao me consta por amigos y conocidos el éxito logrado, y para seguir constatando el nivel alcanzado, el jueves 17 de febrero Radio Clásica emite a partir de las 20:00 horas el concierto del 5 de marzo con Pablo González dirigiendo el Don Juan, Op. 20 de R. Strauss, y la Sinfonía nº 12 en Re m., Op. 112 "El año 1917" de Shostakovich, digna de escuchar de nuevo incluso por la TDT con calidad digital (es mi opción).
Por eso espero este viernes el regreso al Auditorio con los conciertos de abono, donde vuelve al podio Kynan Johns (esta vez de candidato a director y no invitado, aunque entonces me dejó un excelente recuerdo) para ofrecernos un programa de los que me gustan, particularmente "la edad dorada", aunque siempre está bien escuchar estrenos "bien colocados" al inicio:
De la belleza inhabitada (Javier Santacreu), premio AEOS 2009, los Rückert Lieder (Mahler) con el músico, esta vez actuando de barítono, Dietrich Henschel, y dos joyas de Richard StraussMetamorfosis más Muerte y transfiguración, op. 24.
Estoy convencido que tanto el maestro australiano (que también ha dirigido a nuestra Ana Nebot) como "nuestra orquesta" volverán a darnos lo mejor. Desde aquí espero contarlo y compartirlo, aunque sea difícil expresar emociones musicales con simples palabras.

P. D.: Entrevista en Radio Asturias a la gerente Ana Mateo, comentando el concierto.

12 de febrero de 2011

Placeres barrocos

Entrada original del día 12 de febrero de 2011 a las 01:12 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act) aunque el texto y las FOTOS sean todas mías. Quitados dos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba:

Viernes 11 de febrero, 20:00 horas. Centro de Cultura Antiguo Instituto: Academia de Música Antigua de Gijón (AMAG): Recital de música del siglo XVIII para violín y clave: Emilio Moreno y Aarón Zapico.
En Asturias celebrábamos el "Día del profesor" y sin clases pero por auténtico placer me escapé a Gijón a disfrutar de "otra clase" con dos profesionales que pasarán el fin de semana impartiendo su magisterio en el Módulo 2 de la AMAG. El aperitivo tenía que ser plenamente musical sin olvidar la parte pedagógica, no ya por las obras elegidas y perfectamente explicadas por Aarón y Emilio, sino por partir de la práctica para ir a la teoría, y no al revés.
Comenzaba el recital con la obra del milanés Gian Paolo Cima (1570-1630) "Sonata a Violino e Violone" (Roma, 1610), en este caso para violín y clave en perfecta "armonía", para proseguir con las Disminuciones realizadas por Riccardo Rognoni (1550-1620) del motete de T. L. de Victoria (1548-1611) "Vadam et circuibo civitatem", homenaje en el IV centenario de nuestra mayor figura en la historia musical española, donde como bien explicó el Maestro Moreno, el violín lleva la voz de la soprano y el clave las otras tres. Certera elección y aún mejor recreación de una forma musical tan de moda en el barroco y un lujo contar con profesores de esta talla.
A continuación la "Canzona a soprano solo" del agustino Bartolomeo de Selma y Salaverde (1585-1638) con auténtico sabor italiano y heredero de la tradición fagotística de la familia de este compositor español plenamente integrado en la Venecia de la primera mitad del XVII. Nuevamente el violín desgranando melodías que se iban ornamentando con la complicidad del clave, en unión plena de timbre y sentido.
No podía faltar una forma tan barroca como la Suite, esta vez con Aarón Zapico en solitario interpretando de Henry Purcell (1659-1695), "el Bach inglés" del que se conoce muy poco de su extensa obra como nos recordaron a los presentes (Dido y Eneas o The Fairy Queen), siendo excelente la obra para teclado donde ocupa lugar preferente su Suite VI (Londres, 1696) de cuatro movimientos perfectamente diferenciados en carácter y procedencia que el maestro plasmó y su intérprete recreó con virtuosismo y delicadeza: Prelude, Almand, Saraband y Courant. Creo que no la incluirá en el próximo disco de clave con Winter&Winter, "Phantasia", pero no me importaría volver a escucharla cuantas veces quisiera junto a Frescobaldi ó Jakob Froberger.
Y para cerrar este recital, nada mejor que el virtuoso del violín Arcangelo Corelli (1653-1713) y su Sonata Op. 5/9 en LA M. publicada en Roma el 1 de enero de 1700, donde además de explicársenos que por entonces se publicaba sólo una mínima parte de lo escrito (y siempre tras haberse tocado recordando a Schubert como el "primer ingenuo" en componer sin interpretar ni escucharse antes su obra) y la razón por la que Corelli quiere dejar en esa fecha tan señalada su legado para el instrumento que dominaba, el dúo Moreno-Zapico nos regaló una auténtica recreación musical del periodo barroco italiano. El violín virtuoso con el acompañamiento del bajo continuo desgranó cada uno de los tres movimientos perfectamente diferenciados y nunca iguales: el Preludio. Largo con toda su carga emocional, la Giga. Allegro alegre danza rememorando gaitas medievales, y el Adagio - Tempo di Gavotta. Allegro que nos transmitió toda esa alegría desbordante capaz de llenar de vitalidad al heterogéneo público que llenó la sala. Un auténtico placer barroco y nuevamente mi gratitud para músicos e instituciones que apoyan y luchan por la llamada música antigua (afortunadamente más moderna que nunca), como es el caso de los Hermanos Zapico y la AMAG que patrocina la Concejalía de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Gijón desde el referente que supone para la Villa de Jovellanos su "Antiguo Instituto", con René de Coupaud apostando siempre por La Música como responsable de esta parcela.
No insistiré en la relajación de modales que está llenando todos y cada uno de los conciertos, sean gratuitos o de pago, extensible al día a día cotidiano pero más onerosa en recintos donde la música en vivo es la protagonista (muy distinta a escucharla en la casa de cada uno). Sigue cabreándome ver marchar gente a mitad de un movimiento, estar enredando con la Blackberry último modelo en vez de escuchar (diferente a oír), toser de forma indiscriminada sin intentar mitigar lo más mínimo, o dejar la puerta abierta en medio de una melodía bellísima mezclándose con el bullicio de la calle. La llamada educación cívica creo que es todavía más necesaria que la musical...
P. D. 1: No tiene desperdicio la entrevista de Eduardo G. Salueña a Aarón Zapico en LNE a propósito de este Módulo 2 que ocupará el fin de semana.

11 de febrero de 2011

Descafeinado corto de café

Entrada original del día 11 de febrero de 2011 a las 11:01 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), pues los vídeos de YouTube© caso de retirarlos así figura al intentar reproducirlos, la dejo como estaba ¡y con MIS FOTOS!:

Jueves 10 de febrero, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo: Jornadas de Piano "Luis G. Iberni". Miguel Ituarte Zárraga (piano), Oviedo Filarmonía, Martin Braun (director). Obras de Ravel y Mozart.
Volvía el piano como protagonista trayéndonos a Oviedo un profesor e intérprete vasco capaz de afrontar los dos conciertos de piano de Ravel, obras de una exigencia tal que se hacía raro encontrar a alguien dispuesto al reto y a la vez la posibilidad de escuchar seguidas dos obras concebidas simultáneamente. Miguel Ituarte comenzó con el Concierto para la mano izquierda en RE M., más que anecdótico por la dedicatoria a Paul Wittgenstein (su biografía es sobrecogedora) o las famosas interpretaciones de Leon Fleisher. Y recuerdo precisamente haberlo escuchado en Oviedo al también vaso y gran pianista Joaquín Achúcarro. Con una instrumentación potente que el francés hace brillar a lo largo del único movimiento de que consta, realmente los cambios de tempi marcan tres secciones que "no buscan un tejido sonoro ligero sino un estilo más próximo al que gusta en el concierto tradicional, voluntariamente impotente" (en palabras del gran Alfred Cortot) no exentas del clima angustioso ya desde el arranque -algo titubeante- del contrafagot y el contrabajo, más los toques de jazz todo en busca de un cierto clima sonoro nublado y de tristeza opresiva. La versión en cambio resultó muy "blue" y lineal, con una técnica impresionante a cargo del solista y las líneas bien dibujadas en una orquesta que volvió a sonar "redonda" en todos los momentos, de los solos a los tutti con todas las familias bien ensambladas pero falta de pegada. Y eso que este concierto es un auténtico prodigio de escritura pianística y cargado de un poder maléfico con estallidos cercanos al paroxismo tan del gusto raveliano, de ambiente inquietante en los silencios (rotos siempre por las toses). Faltó el punch para llegar a conseguir el ambiente necesario.
Recobrada una plantilla orquestal más "clásica" y menos cargada que en el anterior, pasábamos al Concierto para piano y orquesta en Sol M. tras el inicio súbito del golpe de látigo que asustó a más de uno de uno de este público tan tristemente maleducado (como ya es "norma de la casa"). Ravel deseaba llamar a esta obra "divertimento" y aunque "el virtuosismo pianístico no tiene comparación con el de la orquesta" (como escribe Michel Parouty) sí hay mucho de la estructura clásica del género y con referencias tanto a Mozart (modelo absoluto en lo formal) como a Saint-Saëns (el efecto brillante) junto a la influencia del jazz que tanto marcó a los compositores de estos primeros años del siglo pasado.

Muy rítmico el Allegremente con los diálogos entre piano y orquesta superponiéndose las dos tonalidades que buscan reforzar la agresividad de la atmósfera, aunque hubo demasiada delicadeza en todo este primer movimiento.

Esperaba el bellísimo Adagio assai con ganas de recrearme en el enorme colorido de este movimiento que han bordado todos los grandes intérpretes (Argerich con Temirkanov no hace mucho, o el anterior con Ceccato, el gran Zimerman, el inmenso Arturo B. Michelangeli con Celibidache, la más reciente Helene Grimaud con Vladimir Jurowski, o mi preferida por Bernstein, ilustrando esta entrada) con esa fuerza inquietante que consiguen las extrañas armonías y disonancias, pero nuevamente me quedé con las ganas, no me emocionó pese a reconocer el titánico esfuerzo de solista y orquesta así como de un director que supo concertar y conectar muy bien, destacando el papel del corno inglés.

La carrera infernal del Presto con esas persecuciones del piano y combates con el clarinete (enhorabuena a Julio Sánchez Antuña con el requinto, en Mib), piccolo y trombón fueron ganados por el viento. Otro tanto pasó con la marcha donde faltó más fuerza sonora al solista totalmente engullido por los metales en una lujuriosa orquestación para buscar un dramatismo que se quedó en sucesión de sorpresas, reconociendo el mérito y técnica del pianista vasco pero incapaz de transmitir emociones, de ahí el título de descafeinado.
El Vals La plus que lente de Debussy de propina, mucho más íntimo y delicado, corroboró la "impresión" de falta de fuerza en un Ravel que exige mucho más poderío.
El hilo argumental cogiendo un poco por los pelos el tributo a Mozart de un Ravel de espíritu clásico, nos dejó para la segunda parte la Sinfonía nº 40 en Sol m., KV. 550 del genio de Salzburgo, obra tan escuchada y desgraciadamente manida (habrá que añadir en los programas que por favor no se tararee) que resulta imposible aportar cosas nuevas cuando además las referencias y recuerdos atesorados nos llevan a auténticas cimas interpretativas. El joven director berlinés esbozó muchas ideas que no llegaron a cuajar (seguramente necesitase más ensayos), desde unos tiempos para mi gusto poco "reposados" hasta unas dinámicas poco lógicas donde las planteó sin olvidarme de los fraseos un tanto cojos en cuanto al devenir de unas frases tan cuadradas por Mozart que no necesariamente troceándolas resultan más digeribles. No me gustó nada el minueto con trío, sobre todo por el cambio de tempo en la vuelta al Menuetto del que desconozco la intención desde el podio. La orquesta cumplió y bien con lo que se le indicó, mostrándose como es costumbre, de lo más maleable y capaz de cualquier repertorio, pero el Allegro assai febril y enérgico se quedó sólo en aseado, a temperatura ambiente, con poca potencia y nada de paroxismos.
Aunque el descafeinado sea de máquina (nada del instantáneo), se podría haber cargado un poco más, sin necesidad de llegar a tomarlo solo. Personalmente siempre pido cortado con una gota de leche, aunque cada español es un café...
P. D. 1: Reseña en LNE del viernes 11.
P. D. 2: Crítica de Joaquín Valdeón en LNE del sábado 12.

9 de febrero de 2011

En Forma Antiqva

El grupo asturiano "Forma Antiqva" de los Hermanos Zapico siguen trabajando duro, con algún proyecto "aparcado" por la dichosa crisis, y a pesar de ello cosechando éxitos allá por donde va a lo largo de estos más de 13 años juntos (¡y parece que fue ayer!). La Academia de Música Antigua de Gijón por ellos creada, imparte este fin de semana del 11 al 13 de febrero el Módulo 2 con Emilio Moreno (violín barroco) y los hermanos Pablo (cuerda pulsada) y Aarón (clave), éste además incorporado a la plantilla del CONSMUPA en su especialidad, todo un logro para el conservatorio ovetense que al fin apuesta por la música antigua. Como aperitivo y "refuerzo docente" darán un recital de violín y clave este viernes 11 en el Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón (del Módulo 3 previsto para mayo informaremos a su debido tiempo). Y sin apenas descanso partirán hacia Madrid para presentar en el Auditorio Nacional su Programa "Soberano Manjar" el próximo sábado 19 de febrero. Los que hemos tenido la suerte de escucharlos en directo, tanto en recitales como en su estreno operístico ovetense, sabemos que era hora de recoger lo sembrado. Estamos orgullosos de que lleven el nombre de Asturias allá por donde actúan ¡y triunfan!. En solitario, a dúo, en trío, con otros acompañantes ¡siempre un placer escucharlos!.
Evidentemente todo trabajo bien hecho trae consigo su recompensa. Se les ha concedido el Premio al Mejor Grupo del Año 2010 de la Televisión del Principado de Asturias y es Grupo Recomendado 2010-2011 de la Asociación Española de Festivales de Música Antigua; también han sido nominados a los International Classical Music Awards (algo así como los óscar de la música clásica) por su primer trabajo con Winter&Winter sobre Händel.
Del último estoy disfrutando desde antes de Navidades (agradezco desde aquí el detalle de enviármelo a casa) por "tenerlos conmigo" casi a diario -no he sacado todavía el disco de la cadena de música- en su formación original de trío, que está cosechando excelentes críticas incluso en Asturias. A destacar el cariñoso reportaje de Pablo Gallego "Concierto íntimo" en LNE del día 6 de diciembre así como la crítica firmada por Diana Díaz que titulaba "Ellos mismos", destacando que los Zapico mantienen "la frescura y vitalidad que les caracteriza", y suscribo en su totalidad. Y como por telepatía -pues no comentamos nada- mi amigo Aurelio M. Seco también se hace eco del nuevo lanzamiento que cuenta ya con dos meses de vida plenos de éxito. Al menos remamos en la misma dirección...
De este último trabajo, auténtica joya para el oído insistir que está cosechando elogiosos comentarios y reportajes. Por citar algunos:
El Blog "Casa de la danza" dedica un tag (entrada) el día de Todos los Santos titulado "No nos contéis más cuentos" donde surge, cómo no, Forma Antiqva en el párrafo "De lo antiguo a lo actual: Música y más música" finalizando con esta frase: "El barroco prodiga la mística del cuerpo"Arturo Reverter escribe de ellos el pasado 21 de enero en el suplemento "El Dominical". La revista "Variaciones" les dedicó la portada de enero y una amplia entrevista reportaje: "Tres esencias para un solo grupo". Diverdi lo califica de "Imparable" y recuerda que está recomendado por la Revista CD Compact, así como amplia entrevista y un dossier que recoge la propia web de Forma Antiqva, así como la entrada titulada "La fuerza de la sangre". No podía olvidarse tampoco de ellos Ritmo incluso desde su web Forum Clásico.
Y por último es la revista Scherzo, que ya les puso en portada más un amplio reportaje, la que en su último número de febrero lo incluye entre los 12 Discos Excepcionales. El crítico sevillano Pablo J. Vayón, quien ya les dedicase una entrada en su blog el día de Santa Lucía así como un seguimiento desde las distintas publicaciones en que escribe, es quien nos hace ver ya en la reseña todo lo que aporta esta grabación: "Concerto Zapico puede escucharse como una sola pieza en la que, con fluidez y naturalidad desarmantes, van improvisando sobre esquemas armónicos y rítmicos de los siglos XVI a XVIII". La extensa crítica en el interior (página 81 de la edición impresa) es igualmente excelente, como la calidad del trabajo de los hermanos Zapico que siguen estando
"En Forma" Antiqua.

7 de febrero de 2011

La Novena de Mahler, Bernstein y Dudamel

Entrada original del día 7 de febrero de 2011 a las 22:35 horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡y SIN FOTOS!:

No me he olvidado de Mahler en este su segundo año de aniversario ni tampoco de Dudamel, que el día de mi cumpleaños actuó en el Auditorio Nacional de Madrid con su "otra orquesta titular": Los Angeles Philharmonic (pues todavía sigue con la Göteborgs Symfoniker) y mantiene, como no podía ser menos, actuaciones puntuales con "La Bolívar". Supongo que Radio Clásica emitirá dentro de unos meses el concierto porque la Novena Sinfonía de Mahler (que está interpretando con "sus" distintas formaciones) se ha sumado a las ya dirigidas por el barquisimetano, y con críticas de todo tipo, en general positivas aunque las negativas son más por su edad para afrontarlas y sobre todo por la agenda de vértigo que le lleva a dirigir por todo el mundo incluso repitiendo con la Filarmónica de Berlín, sin dejar de citar que la discográfica con quien tiene contrato es nada menos que "la del Sello Amarillo".
En Madrid al menos Juan Ángel Vela del Campo en El País titula su crítica "La honestidad del joven Dudamel", recordando otros directores que han pasado por la capital española precisamente con la Novena mahleriana
Lo cierto es que al enterarme de la digitalización de los archivos de la New York Phiharmonic y visitar algunas de las joyas ahora compartidas (aquí dejo la primera página con "permiso" de los propietarios) me encontré la Novena con las anotaciones de Bernstein (quien sigue siendo referente para el bohemio). Dudamel se caracteriza por una memoria prodigiosa (incluso cuando acompaña cantantes, caso del concierto de San Silvestre con Elina Garança en Berlin) que parece compartir con el gran Zubin Mehta, asistiendo ambos a los conciertos "del otro" en esta gira de ambos con sus formaciones. Me gustaría ver las anotaciones de Dude y compararlas con las de Lenny, aunque tampoco me importarían las de mi querido tocayu Pablo González, si bien con él tengo amistad y con el joven Gustavo no...

Mientras tanto seguiré disfrutando de las versiones que atesoro, de las que están "colgadas" en La Red (mientras La Sinde no lo impida) y si no me queda muy lejos, alguna que otra en directo. Me perdí la del 23 de enero pero el lunes trabajaba y no era plan hacerlo sin dormir por mucho Mahler y cumpleaños como disculpa... Las entradas llevaban tiempo agotadas.