30 de abril de 2011

OSPA, Gran Reserva del 91

Viernes 29 de abril, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Concierto de Abono nº 11: OSPA, Ari Rasilainen (director). Obras de Glinka, Tchaikovsky y Sibelius.
Asturias tiene que sentirse orgullosa de tener una Orquesta que hace veinte años pocos apostaban por ella. Y es que como los vinos, hay que tener paciencia y trabajar mucho para lograr cosechas "Gran Reserva". Hay cepas buenas, el clima de lo más propicio, y los enólogos que saben de ello, han conseguido el mejor vino tras el menú del jueves.
Volvía con la OSPA 8 años después el director finlandés Ari Rasilainen (aunque estuvo en Oviedo en enero de 2009 con la Orquesta de Castilla y León en un monográfico de Finlandia), entonces un 21 de noviembre de 2003 con una primera parte Grieg: la Suite Holberg y el Concierto para piano con Carmen Yepes de solista, más La Tercera de Sibelius tras el descanso. El recuerdo que ambos teníamos de aquella primera visita aún lo mantenemos, y tras lo escuchado en este último concierto abrileño, creo que Asturias ya no la olvidará.
Esta vez la elección fue "plenamente rusa", tomando a su compatriota Sibelius como tal (y del que tengo un CD con Kullervo dirigiendo él en 2005 a la Staatsphilarmonie Rheinland-Pfalz -Orquesta Renana del Palatinado- con el coro masculino KYL), pues la historia común está ahí, esa pugna entre Rusia y Finlandia que tantas vueltas dió en el tiempo. El programa era de examen no ya para el nuevo candidato a la titularidad de la orquesta de todos los asturianos, sino para la propia formación. Finalmente resultó otra velada cálidamente nórdica.
Primera prueba nada menos que la obertura de Russlan y Ludmilla (Glinka), escuchada no hace mucho, ligera pero sin pasarse de revoluciones, para poder escuchar todo lo escrito en esta obra de inicio grandioso, fortissimo y con ágiles escalas que pudimos degustar hasta el mínimo detalle pese a las exigencias que tiene para todos.
La Suite nº 4 en Sol M., Op. 61 "Mozartiana" (Tchaikovsky) es una joya en cuanto al homenaje directo que el ruso hace de su admirado genio, perfectamente explicada en las notas al programa de la profesora Nerea Barrena de la Rúa, mi "Ne-Re". Los cinco movimientos resultaron a cual mejor, disfrutando sobremanera (y por las connotaciones recientes) del III. Preghiera, sobre el "Ave Verum Corpus" K. 618 donde tras la breve intervención de la madera, nuestra cuerda que enamora a todos los directores sonó a coro siempre perfectamente empastado con el resto, y el último movimiento Tema y variaciones, con especiales intervenciones solistas de Vasiliev en la variación IX, siempre delicado y artistazo, el clarinete de Andreas sonando pletórico y seguro, más el "olvidado" glockenspiel de Casanova "Dalaipercu" que yo sí quiero mencionar aquí.
Y si todo fue rodado, lo mejor estaba por llegar. Rasilainen se encontró con que "el lenguaje de Sibelius está en la OSPA", además de mucho sentimiento (tal y como comenta Ramón Avello del concierto en Avilés). La Segunda Sinfonía en Re M., Op. 43 pondrá fin a las composiciones "románticas" pero hay que reconocer que es original y exige una sonoridad que el director finlandés logró de nuestra orquesta. Mi amigo David Revilla hubiera disfrutado con esta interpretación (que grabó Radio Clásica para su posterior emisión) desde las once negras en la cuerda del inicio hasta el gran crescendo final, porque no se pueden poner pegas y el resultado final resultó perfecto.
Sección a sección los músicos respondieron dándolo todo ante una dirección clara, precisa, nada ostentosa pero totalmente eficiente, y de eso se trata. Creo que cuando se trabaja bien y a gusto logramos reencontrarnos con lo mejor de nuestra formación.
El caracter del Allegretto plenamente pastoril se logró con un viento arropado por una cuerda siempre potente. El Tempo andante, ma rubato resultó un nuevo placer en la cuerda y un dúo de los fagotes sobrecogedor, llevado desde el podio con un saber estar que maravilló. Incluso hasta en el Vivacissimo pudimos saborear la "simpleza" compositiva, el ambiente cambiante de lo pastoral a lo tempestuoso, de lo rápido a lo lento y con una intensidad que nuestra OSPA logra como ninguna, para finalizar en los cuatro temas melódicos y ese gran crescendo que no parece acabar y cierra el círculo de un sinfonismo impresionante. Enhorabuena al sumiller finlandés Rasilainen que ha sacado todos los aromas en boca / oído a este vino asturiano de primera.
 
Sólo queda cambiar la letra del tango "que 20 años no es nada" porque sin olvidar las anteriores orquestas que desembocaron en la actual y a todos los maestros que pasaron por el podio, ese tiempo de trabajo conjunto es mucho y motivo para titular nuestra OSPA, Gran Reserva del 91.
P. D.: Crítica de Diana Díaz en LNE del lunes 2.

29 de abril de 2011

La Pasión "Asturiana" de Beatriz Díaz en Palermo

Este jueves 29 de abril a las 20:30 horas tenía lugar el estreno en Italia de la ópera en cuatro actos del compositor checo Bohuslav Martinu "La pasión griega" (The Greek Passion) en la versión de 1957 con libreto del propio compositor basado en la obra del griego Nikos Kazantzakis "Cristo de nuevo en la cruz", en el Teatro Massimo de Palermo, cantada en versión inglesa, donde el rol de Lenio lo interpreta Beatriz Díaz, nuestra soprano más internacional que tiene en Italia su "segunda casa" y repite en Palermo (algo que por méritos propios está sucediendo allá donde actúa). La dirección a cargo del israelí Asher Fisch al frente de la orquesta y coros del propio teatro, y con los siguientes personajes e intérpretes de casi los cinco continentes, muchos de ellos provenientes de la Ópera de Seattle, con todo lo que supone para la de Boo el "otro lado del charco", y que repetirán funciones los días 30, 3, 4, 5 y 8 de mayo:
 
Priest Grigoris: Mark Doss [29, 3, 5, 8] - Phillip Joll [30, 4]; Patriarcheas Archon: Markus Hollop; Captain / An old man: Jeremy Milner; Schoolmaster: Bruno Lazzaretti; Ladas: Elia Schilton; Kostandis: Nicolò Ceriani; Manolios: Ladislav Elgr [29, 3, 5, 8] - Sergey Nayda [30, 4]; Yannakos: Jan Vacik [29, 3, 5, 8] - Alexander Krawetz [30, 4]; Michelis: Martin Šrejma; Panait: Cristiano Olivieri; Andonis: Alberto Profeta; Nikolio: Marco Frusoni; Widow Katerina: Judith Howarth [29, 3, 5, 8] - Irini Karaianni [30, 4]; Priest Fotis: Luiz-Ottavio Faria [29, 3, 5, 8] - Ramaz Chikviladze [30, 4]; Despinio: Veronica Lima; An old woman: Pinuccia Passarello; Dimitri: Giovanni Lo Re [29, 3, 5, 8] - Gianfranco Giordano [30, 4].

Aunque la crisis económica se esté llevando la cultura por delante y la ópera en particular, y en Italia realmente es preocupante, se agradece que aún haya teatros que apuesten por estrenos y repartos como en el que está nuestra Beatriz Díaz.
Las fotos pertenecen al propio Teatro y a la Fundación. Como siempre hago desde aquí, ya mandé camiones cargados con "MUCHO CUCHO®".

Oro para un menú de despedida

Jueves 28 de abril, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo: Jornadas de Piano "Luis G. Iberni". Oviedo Filarmonía, Coro "El León de Oro" (director: Marco Antonio García de Paz), Javier Perianes (piano), Friedrich Haider (director). Obras de Mendelssohn, Schubert y Beethoven.
Tras siete años se despedía el maestro austriaco invitando al coro con el que trabajó incluso "su Wolf-Ferrari"y al gran pianista onubense, confeccionando un menú donde habría de todo aunque flotando en el ambiente la emoción y el agradecimiento por la labor realizada en la OsCo (Orquesta Sinfónica "Ciudad de Oviedo") que con él se convirtió en Oviedo Filarmonía.
Entremeses:
Calidad a rebosar con el coro asturiano más laureado con el reciente segundo premio del Festival de Maribor, y en un momento vocal óptimo donde pueden cantar lo que les pongan delante, y con orquesta capaces de afrontar repertorios como el de esta despedida. Para la ocasión Triple Leipzig:  un Mendelssohn "Wie der Hirsch schreit nacht frischem Wasser", Psalm 42, op. 42, impecable, emocionante, y doble de Schubert: los coros de "Rosamunde", Op. 26 D. 797: "Hier aud den Fluren mit rosigen Wangen" (pastores) y "Wie lebt sich's so fröhlich im Grünen" (cazadores), en la línea de perfección vocal de los gozoniegos, con una emisión clara pese a estar mermados en número, sobre todo las voces blancas, una dicción alemana que dominan desde hace tiempo, y un chef Haider recreándose con esta formación que le (nos) ha dado tantas alegrías.
Primer Plato:
Difícil combinación al paladar para el Concierto para piano y orquesta nº 5 en MI b M., Op. 73 (Beethoven), pues no hubo forma de encajar los ingredientes, siempre de primera calidad, ni la proporción en el aderezo: "Emperador" con salsa vienesa y pescaditos de Huelva. Lástima que uno por otro no hubiese maridaje pese a detalles que dejaron intuir genialidades sin resolver. El resultado fue un plato donde faltó definir el sabor ante la falta de autoridad: no hubo finales bien concertados, ni tempi claros entre solista y director, ni tan siquiera dinámicas románticas bien marcadas, con un piano que sonó apagado y una orquesta que sonaba olvidándose del protagonista. Qué distinto del servido con el Cheff Pablo González en Barcelona... ¡o incluso el tercero en Madrid!.
Sorbete de Nerva:
Mazurka Op. 17 nº 4 en La m (Chopin) donde al menos el Maestro Perianes quiso dejar buen sabor para cambiar el regusto anterior, delicado y solitario aunque con poca pegada pese a que el concierto programado se enmarcaba en unas jornadas de piano. La propina al menos así "me supo".
Segundo Plato:
Sinfonía nº 4 en SI b M. Op. 60 (Beethoven): Toda la carne en el asador para degustar este Sandwich vienés emparedado entre las impares, una delicatessen bien condimentada por el Chef aunque necesitase la receta delante. Ingredientes y buen aderezo en los cuatro componentes (mi tercera degustación esta semana), con definición y poderío ante un plato que parecería menor en el menú, pero que resultó ligero y un buen broche.
Postre:
Farandole de la Suite "La Arlesiana" (Bizet), propina no escuchada hace mucho aunque con más sabor francés-monegasco y mejor presentación. Tras las palabras de despedida del Maitre-Chef agradeciendo la estancia entre nosotros y abogando en tiempos de crisis por La Música como un derecho y no un artículo de lujo: Sangre vienesa con fondo astur. Buen regalo de todos los músicos al maestro y por extensión a todos los asistentes.
La carta bien presentada con textos, traducciones y unas excelentes notas del sumiller Alejandro G. Villalibre, donde la elección de "Les Luthiers" para el "Emperador" es de quitarse el sombrero a pesar de sus dudas iniciales, y resultó autentica inspiración para este comentario mío de hoy retomando el "Encuentro en el restaurante" de Mundstock.
Este viernes en el mismo restaurante degustaremos una cena opípara, al menos el menú y el Cheff finlandés prometen.
P. D. 1: Crítica de Joaquín Valdeón en LNE del sábado 30.
P. D. 2: Interesante entrevista de Javier Neira en LNE a Herr Haider.

28 de abril de 2011

Dando vueltas en el alma... por mi querido Lolo

Entrada original del día 3 de abril de 2011 a la 14:15 horas, y suprimida (censurada) por Blogger tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). No hay links que quitar de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡y con MIS FOTOS!:

Miércoles 27 de abril, 20:15 horasCasa Municipal de Cultura, Avilés. Concierto 9 de la temporada 525 de la Segunda Época, 625 de la Sociedad Filarmónica AvilesinaOrquesta Clásica de AsturiasCarmen Yepes (piano), Daniel Sánchez Velasco (director). Obras de John FalconeMozart y Beethoven.
No pude concentrarme en el concierto de Avilés como sí hice en el del día anterior. Eran los mismos intérpretes, las mismas obras, aunque la grandeza de la música y la dureza de la vida hacen que NADA SEA IGUAL, sobre todo para el oyente.
Llegaba a Avilés de despedir a mi querido amigo Lolo de Cornellana y mi mente seguía con él, el dolor me atenazaba y todavía sigo con el alma herida. A los 61 años nos dejaba a todos huérfanos, viudos, doloridos, incrédulos... aunque siempre seguirá vivo en nuestro recuerdo. Juan Manuel Menéndez González, amante de la música, amigo de sus amigos, trabajador incansable, defensor de sus creencias, vital, alegre... ¡Lolo!
Ya no volveremos a escucharle la Misa de Gaita en San Marcelo cada primer domingo de agosto (las fotos son del último), que ahora cantará de nuevo con su querido Manolín Quirós... Todo mi cariño para su mujer Aurora Alba (componente del Coro de la Fundación Príncipe de Asturias), su hija Nuria, amiga, colega y compañera (extensivo a su marido Isaac G. Azurmendi) y cómo no, a su hermano José Antonio, "Pepe". Naturalmente el más sentido pésame para toda la familia, ahí estuvimos y estaremos todos dándole el penúltimo adiós, porque no podemos créernoslo todavía.
Se acabaron los sufrimientos aunque sólo te faltó aguantar un poco más y conocer al primer nietu. ¡Qué güelu más grande serías!. Nos queda la certeza de una vida plena haciéndonos felices a quienes compartimos tantos momentos. Descansa en Paz Lolo.
Este jueves recibirá cristiana sepultura en su Cornellana natal tras el funeral en el Real Monasterio de San Salvador donde tantas misas cantó, aunque esta vez tendrá que limitarse a escucharla... bueno seguro que cantará con todos, menudo es para la música.
Rezaré por tí en el funeral de mi Abuela Lucía a la misma hora durante el primer aniversario de su partida. La voz no me saldrá pero la música de este miércoles en Avilés te puedo asegurar que sonó por y para tí.
Del concierto volver a escuchar la obra de John, las "Vueltas para orquesta" que más que nunca eran "vueltas en mi corazón" me hizo trabajar mis recuerdos. El público volvió a disfrutar, pero sobre todo con el Concierto nº 25 para piano y orquesta K. 503 en DO M. de Mozart, con Carmen Yepes pletórica técnica e interpretativamente, y aún mejor concertada desde el podio que en Oviedo. Volví a saborear y disfrutar su exquisito fraseo, las limpias cadencias y en el viejo Steinway menos opaco que el carbayón pese al enorme desgaste pero que no estaba tan desajustado como era de esperar, aunque la obra requería un mejor instrumento.
Para la segunda parte la Sinfonía nº 4 en Si b M., Op. 60 de Beethoven (el jueves será la tercera vez consecutiva), un poco mejor en todas las secciones, más seguros en los cuatro movimientos (Adagio-Allegro VivaceAdagioAllegro molto e vivace - Trio. Un poco meno allegro y Allegro ma non troppo), con las carencias que se subsanan con trabajo. Nuevo esfuerzo enorme por parte de los músicos, algo mejor la afinación (que todavía queda cuidar) y seguir avanzando más allá del papel como hace Daniel Sánchez desde el podio, con una dirección que me gusta cada vez más.
Por esta vez  prueba superada. Aquí dejo las fotos.

27 de abril de 2011

Vueltas a casa

 
Martes 26 de abril, 19:45 horas. Teatro Filarmónica, Oviedo. Concierto 8 del año 2011 y 1.857 de la Sociedad Filarmónica de Oviedo. Orquesta Clásica de Asturias, Carmen Yepes (piano), Daniel Sánchez Velasco (director). Obras de John Falcone, Mozart y Beethoven.
Todos esperábamos un nuevo concierto de la OCA y más volviendo a casa de solista nuestra pianista (extensivo a familia, amigos, compañeros...) Carmen Yepes, actualmente compaginando interpretación y docencia desde Madrid. El programa elegido por el Maestro Sánchez Velasco sigue la línea emprendida desde la fundación de "su orquesta" en 2009, con unos objetivos claramente marcados entre los que sobresalen dos por seguir el concierto de este martes: "Colaborar con diferentes entidades para acercar la música al público" y "colaborar con diversos compositores para difundir sus obras". El primero, además, desde obras del Clasicismo que siguen siendo la base para el oyente que esperamos acabe melómano total, y ahi estaban Wolfgan y Ludwig, mientras el segundo objetivo servía de inicio para un concierto "capicúa" como intentaré explicar a continuación.
John Falcone es un neoyorkino ya medio asturiano, fagot de la OSPA desde 1.991 pero del que no podemos olvidar sus múltiples facetas de saxofonista, jazzman, compositor, director de bandas de música, la labor pedagógica y sobre todo una profesión que es pasión por "La Música".
"Vueltas para orquesta" es una breve composición para una plantilla orquestal clásica, hoy dispuesta a la vienesa, que como bien explica Daniel en la prensa de hoy, "Se basa en un tema, en un solo de clarinete, muy conocido y le da todas las vueltas que un estudiante, un músico, le daría hasta dominarlo. Lo aborda de izquierda a derecha, por todas las tonalidades e instrumentos". Continúa explicando que "El tema sale del último tiempo de la cuarta sinfonía de Beethoven que tocaremos al final, así que el programa es capicúa. El estreno, en un concierto capicúa, gustará mucho en el Filarmónica". Todo un juego musical donde desde una óptica atemporal con guiños al jazz (que no podía faltar) juega con melodías y tímbricas que realmente le dan vueltas al Allegro ma non troppo beethoveniano con trazos finos y algún que otro brochazo, el sentido del humor del Gran John siempre presente y con mucho oficio a sus espaldas llevado a la partitura. Realmente disfrutamos y tuvo que salir a saludar, pues como todos sabemos, la música escrita si no se toca, se queda muerta, y estas "vueltas" están realmente vivas.
El Concierto nº 25 para piano y orquesta K. 503 en DO M. de Mozart, es una de las joyas del genio de Salzburgo que pese a la aparente facilidad de tonalidad y agradecidas melodías, son todo un reto para interpretar al tener tanta profundidad que como bien comentaba nuestro común amigo Francisco Jaime Pantín, convierten a Wolfgi en el compositor más difícil y este concierto en el más brillante de los compuestos para piano. Carmen Yepes está en plena madurez y lo demostró con esta preciosidad de obra, muy bien concertada desde el podio y con la orquesta empastando perfectamente con el piano por momentos, aunque estuvo algo desigual. Los tempi pactados resultaron adecuados para poder saborear el exquisito fraseo de la pianista mierense (a la que "nacieron" en Oviedo) ya desde el Allegro Maestoso inicial, más una cadencia limpia y cristalina, como todas las demás que no brillaron más ante un Steinway algo opaco y desgastado que no estaba lo ajustado que la obra requería y la intérprete demandaba. El Andante resultó lírico a más no poder, de nuevo bien secundado por la orquesta, en especial la madera que tanto protagonismo comparte, reposado, degustándolo en cada detalle tanto sola como concertando, para afrontar el Finale Allegretto con una seguridad pasmosa y perfectamente logrados esos endiablados cambios de ritmo para todos los intérpretes, dando una versión personal, fresca y con mucho poso tanto desde el piano como la batuta.
Tras los muchos aplausos y la caja de bombones de Peñalba nos deleitó con la Sarabande de la Partita nº 4 en RE M., BWV 828 de Bach, evidentemente no en versión San Sokolov pero sí con todo el pianismo que el Kantor preveía en sus obras para tecla, y que Carmen Yepes supo sacar a flote con auténtica maestría.
Testigo de excepción fue el finlandés Ari Rasilainen (invitado por Daniel) quien la dirigiese en noviembre de 2003 con El nº 1 de Grieg y la OSPA, con la que volverá esta semana pero dirigiendo Sibelius, entre otros. En conversación con él antes durante el descanso, recordaba con cariño y muy buenas sensaciones aquél concierto, y espero hacerle llegar una copia del mismo el próximo viernes en el Auditorio. Realmente asistió a otra excelente interpretación de Carmen aunque con distintos acompañantes y un piano algo mermado.
La segunda parte estaría ocupada por la no siempre muy escuchada y dinámica Sinfonía nº 4 en Si b M., Op. 60 de Beethoven (aunque la tendremos de nuevo el jueves con la OvFi), desigual en sus difíciles cuatro movimientos (Adagio-Allegro Vivace, Adagio, Allegro molto e vivace - Trio. Un poco meno allegro y Allegro ma non troppo), donde hubo carencias de distinta índole que se irán subsanando con el trabajo no siempre tan habitual y constante como todos desearían. Me consta que el esfuerzo es grande, la idea de interpretar el ciclo completo es realmente digna de elogio, pero es necesaria más seguridad, una mejor afinación, escucharse más todos y avanzar yendo más allá del papel como intenta el maestro avilesino desde el podio, con una dirección de gesto claro y preciso, más un trabajo previo grande (se van añadiendo las anotaciones de D. Aldo Ceccato). La versión escuchada sólo se quedó en aseada, aunque fueron de menos a más (bien el tercero y poco claro el cuarto por la "indefinición" de la cuerda) para una plantilla ajustada a lo compuesto por el de Bonn, y colocada, como ya indiqué, a la vienesa: violines a ambos lados, contrabajos atrás a la izquierda con los timbales y viento atrás, con metales a la derecha y madera en el centro. Violines y violas están reforzados por compañeros de Daniel en la OSPA, con Héctor Corpus de concertino, así como uno de los dos trompas, lo que siempre es de agradecer para el resto, pero saben que les queda mucho camino por delante aunque haya "mimbres para tejer el cesto", buenas maneras y sobre todo muchas ganas de trabajar.
Podemos presumir auténticamente de "Made In Asturias", pero "como los malos estudiantes" repetirán este miércoles en Avilés, seguro que mucho mejor. Lo contaremos desde aquí esperando superen con nota la nueva prueba.
P. D.: Reseñas de LVA y LNE del miércoles 27.

23 de abril de 2011

Más que un clave

Sigo con las santas vacaciones y disfrutando de mucha música en casa. Esta vez una de las novedades regaladas por músicos amigos como es el primer trabajo en solitario de Aarón Zapico Braña (1978): "Phantasía". Es curioso que la anterior entrada comentando discos, algo que no suelo hacer, fuese también de dos compañeros suyos en el Departamento de Tecla del CONSMUPA, pero hay que reconocer que el nivel no ya docente sino artístico que emana Oviedo es internacional. En el caso del mayor de los Zapico, siempre con las ideas muy claras, ha logrado incluso para el Conservatorio que el clave figure en la oferta educativa, lo que es todo un hito del que todos debemos sentirnos orgullosos, sin olvidar la Academia de Música Antigua de Gijón (AMAG) que está resultando un referente no ya en lo docente sino incluso en lo concertístico.
 
Del trabajo y amor por la música antigua de los Hermanos Zapico hay para escribir largo y tendido, años de estudio, preparación (mucha fuera de España), investigación, y lucha por consolidar una formación que desde Asturias está triunfando allá donde va. Como últimos "logros" de Forma Antiqva resaltar la firma del contrato en exclusiva para el prestigioso sello alemán Winter & Winter, su participación en la SMR de Cuenca del 2010, "La Poppea" del Campoamor (para algunos críticos muy reseñable y sobre todo inolvidable), lograr tener sede en el Auditorio de Oviedo como conjunto residente, y su próxima actuación en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada donde su paso por el Auditorio Manuel de Falla el día 7 de julio (San Fermín) a las 22:30 h. también será llevado a CD nada menos que con una "reinterpretación": Estaciones Asturianas de Vivaldi con el propio Aarón Zapico dirigiendo desde el clave con el violinista carbayón Aitor Hevia de solista. El programa, que arrancará con la Sinfonia per archi RV 111a, ya avanza que "El conjunto afrontará en Granada todo un reto, un nuevo acercamiento a las celebérrimas Cuatro estaciones de Vivaldi, que, conociendo los antecedentes de las antiguas producciones del grupo, que incluyen por norma un generoso y creativo componente improvisatorio, estarán sin duda repletas de sorpresas".
De esta magnífica grabación en solitario ya hay una excelente crítica de Cosme Marina en LNE titulada "Imparable", porque realmente así es la trayectoria de estos hermanos, con el primero capitaneando un proyecto que no les impide continuar su trabajo como solistas, y el disco es prueba de ello, grabado cuando "Concerto Zapico" en la Sala de Cámara del Auditorio de Gerona durante junio de 2010, con el instrumento que utiliza ahora, un "William Dowd after Mietke, Paris (France)" de 1984, y la siempre cuidadísima presentación de los discos, en este con fotos de algunas obras del japonés Yoshiyuki Miura expuestas en la sede muniquesa de la discográfica. De lo escrito por Cosme merece destacar: "Aarón se lanza a ofrecernos un verdadero festín de música magnífica, interpretada con energía, rigor y fantasía expresiva. Estamos ante un recital de clave que se convierte en una desbordante fiesta para los sentidos por su frescura e imaginación".
El repertorio elegido, desde un trabajo previo muy arduo pero que le llega en un momento de total madurez (profesional y personal), se sustenta en dos "compositores clave" de la primera mitad del XVII: Froberger y Frescobaldi, que suenan siempre nuevos, distintos, haciendo maravillarse de la capacidad tímbrica del instrumento con una pulsación sutil que desgrana melodías claras y acompañamientos nunca pesantes. Esplendorosa interpretación en cada uno de los 22 cortes que conforman la grabación, y todo un catálogo y juego de danzas de la época donde me encantó en especial el "ballet húngaro" de Giovanni Picchi, apostando por autores menos conocidos pero igualmente importantes y con abundante literatura para el harpsichord en los dedos de un clavecinista asturiano que se codea con los mejores.
Gracias por estos regalos.

19 de abril de 2011

Dos en uno

Entrada original del día 19 de abril de 2011 a la 22:26 horas, y suprimida (censurada) por Blogger tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡y con MIS FOTOS!:

Aprovecho estas vacaciones de Semana Santa para quedarme en casa escuchando música con más atención de la habitual, es decir, masticar cada nota, leer las notas de los discos y reivindicar todavía el soporte físico aunque el iPod ayuda. Mi generación seguimos atesorando (que no amontonando) libros, discos, cintas de cassette, vídeos... tal vez porque necesitamos mucho contacto físico aunque el espacio libre sea cada vez menor y nuestras esposas "sufridoras" pongan el grito en el cielo con cada nueva adquisición.
En mi amplia "cedeteca" comienzan a abundar muchas grabaciones compradas a los intérpretes en los propios conciertos pero también regalos de los propios artistas, muchos amigos de los que aprendo siempre y con los que comparto la alegría de estos "hijos sonoros", pues no en vano cada disco es como un nuevo retoño que ve la luz y dejamos en herencia para disfrute de todos los que vengan detrás.
Hoy quiero comenzar con la pareja formada por Mª Teresa Pérez Hernández y Francisco Jaime Pantín, grandes y laureados concertistas, juntos y como solistas, pero todavía mejores personas, Mayte y Paco para sus cercanos, cuyos destinos canario-asturianos tenía que unir la música, y que además han inculcado esta pasión también a los suyos, no ya como profesores de piano en el Conservatorio de Oviedo (¡menudo departamento de tecla!) a una amplia lista de alumnado que está triunfando en distintos campos, sino también "en casa" (su hijo Daniel es la mejor prueba aunque se decantase por el violín), algo que no siempre ocurre.
Por cuestiones que no vienen a cuento, lograron una subvención del Gobierno de Canarias para llevar al disco con el Sello "Tránsito Record" parte de las Obras para piano a Cuatro Manos de Franz Schubert, conservar para siempre sus interpretaciones irrepetibles como "Dúo Wanderer", y además, una vez que me enteré del proceso, grabado en casa, en su piano Steinway (Paco es todo un experto en El Rolls de los pianos y a él le debemos la elección del que tenemos en el Auditorio de Oviedo entre otros) recuperando el auténtico ambiente para el que fueron creadas muchas partituras y la línea que muchos productores musicales desean para sus nuevos productos: el gusto por lo artesano, el sentirse a gusto haciendo música, pues la tecnología actual permite estas maravillas alejadas de los siempre fríos estudios o salas de concierto.
Cosme Marina dedicó un excelente artículo en LNE al disco, titulándolo "Un callado rumor", que refleja perfectamente lo que atesora: "configuran un discurso musical emocionante que va de lleno a la entraña del piano romántico o, lo que es lo mismo, a la plenitud del instrumento. La interpretación del dúo es fascinante en su cuidado estilístico, en el preciosismo con el que se recrean en los pasajes más líricos, y en la capacidad para transmitir la pasión por una música de arrebatadora belleza y, quizá por ello, con el poso melancólico de un tiempo perdido y casi olvidado. La hondura expresiva de cada versión redondea este disco cercano en el que la buena música manda por sí misma sin necesidad de grandes alardes dejando que esta música fluya con su exquisita nobleza". Las obras elegidas han sido las Variaciones sobre un Tema Original D. 813, la Fantasía en Fa m. D. 940, el Allegro en La m. D. 947 "Lebensstürme" y el Rondó en La m., D. 951.
Pero para los de mi generación, si la parte sonora es una auténtica maravilla, descubriendo sonoridades a cuatro manos realmente únicas, cercanas, capaz de percibir todas y cada una de las melodías que se entretejen (Paco en los graves, Mayte en los agudos), la parte escrita que acompaña al CD es como no podía ser menos, una auténtica clase del Catedrático Pantín titulada "El Piano a Cuatro manos en la música de Franz Schubert", de lectura obligada, escrito por un profesional con las ideas siempre claras, para todo estudiante de música y perfecto complemento para una audición atenta y detenida de las obras elegidas.
Quiero entresacar algunas de las frases no ya de análisis de las cuatro obras elegidas sino de los comentarios porque son muy indicativos de lo grabado: como auténtica preparación a la escucha escribe: "La relación de intimidad, de cohesión y complicidad que se establece entre dos pianistas que comparten el mismo teclado es la más cercana, directa y entrañable de todo el universo camerístico". No podría concebirse desde una tecnología que grabase a cada uno por separado y luego se mezclase (aunque de todo hay en la botica discográfica). Lo mejor es cuando comenta que "es la única formación en la que incluso el contacto físico es inevitable y quizás precise de una complicidad que se establece entre los intérpretes más allá de lo musical", auténtica respuesta a mi pregunta sobre la unidad que tienen todas las obras en el plano interpretativo (el Allegro D 947 realmente derrocha ardor y pasión), la complicidad más allá de lo musical pero con la música como principio y final (el Rondó D 951 sólo puede alcanzar la serenidad, elegancia y lirismo desde la vida y profesión común del matrimonio Wanderer). Hay dúos fraternales como el de las Hermanas Labeque que pueden corroborar ese vínculo necesario para afrontar este Schubert, incluso padre e hijo como Artur y Karl Ulrich Schnabel o  Emil y Elena Gilels, su hija.
Buenas parejas musicales ha habido siempre, y "parejas de hecho" muchas, algunas increíbles por no decir míticas como Jacqueline Du Pré y Daniel Barenboim, donde las relaciones personales trascienden a sus interpretaciones, como por otra parte es lógico. La "química" siempre es necesaria, y cuando hay mucho arte y "poso", entre dos intérpretes de primera el diálogo se hace monólogo gratificantemente unificador (Nelson Freire y Martha Argerich). En la música de cámara aún más, precisamente por la cercanía, recordándonos Pantín que "el hecho de tocar a cuatro manos suponía un modo de intercambio, una metáfora de la "amicitia", un verdadero símbolo de unión fraternal en un mismo universo afectivo". La Fantasía D 940 es en sí misma todo ese universo, obra única y "nueva referencia al camino como metáfora de la vida". En el caso del "Dúo Wanderer" todo lo aquí grabado es La Vida de Schubert respirando auténtico AMOR, y el disco rebosa de él.
Gracias a Mayte y Paco por compartirlo.

18 de abril de 2011

"El León" sigue haciendo historia


Entrada original del día 18 de abril de 2011 a la 10:28 horas, y suprimida (censurada) por Blogger tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡y con MIS FOTOS más VÍDEOS de YouTube©!, que cuando los retiran así aparece indicado:

"El León de Oro" que dirige Marco A. García de Paz continúa haciendo historia y son como una leyenda viva. Han alcanzado el SEGUNDO PREMIO del International Choral Competition de Maribor que podríamos llamar como el "Mundialito de coros" celebrado este pasado fin de semana en esa localidad eslovena. Competían con formaciones de Filipinas (dos coros), Servia, Eslovenia, Alemania, Polonia, Ucrania y Suecia. El nivel de todos ellos podemos contemplarlo en el Canal de YouTube al que iban subiendo las actuaciones. Los gozoniegos empataron con una media de 89,1 puntos para el segundo lugar junto a los filipinos del Ateneo de Manila College Glee Club, siendo el primero para los suecos Sofia Vocalensemble de Estocolmo, dirigidos por Bengt Ollén (que también obtuvo el premio al mejor director) y obtuvieron una media de 93,5 puntos de un jurado igualmente internacional. Por los mensajes leídos en distintos foros y redes sociales, el nivel, como no podía ser menos, fue altísimo, y estar en el podium era tarea titánica al alcance de unos pocos, pero ahí estuvieron "nuestros leones".
Compartimos la alegría por este nuevo premio que se suma a la larguísima lista de los logrados, y sobre todo nuestra enhorabuena por el trabajo continuado y el esfuerzo que a la larga trae estas satisfacciones, llevando el nombre de Luanco, Asturias y España a lo más alto del mundo coral. El vídeo que abre abre la entrada corresponde al Gloria de la "Missa brevis Pro Pace" de Javier Busto, quien antes del viaje escribía en la Web de Coralea: "… el ENTUSIASMO QUE IRRADIA EL CORO, tocará los corazones de los jurados y audiencia". El doctor no se equivocó.
Un orgullo para todos los melómanos y en especial para la música coral española.
P. D. 1: De la prensa regional, El Comercio saca la noticia el martes 19 por su corresponsal en Luanco.
P. D. 2: Noticia en LNE del jueves 21.

17 de abril de 2011

Excepcional clausura de la Semana Avilesina

Sábado  16 de abril20:15 horas"XXXIV Semana de Música Religiosa de Avilés"Iglesia de Santo TomásCoro Femenino "Vocalia Taldea", director Basilio Astúlez (1975): "Lauda", Música sacra de los siglos XX y XXI.
No podíamos tener mejor forma de clausurar "la Semana" que con música coral de compositores vivos, siempre más avanzados en muchos aspectos que los sinfónicos, esta vez con repertorio totalmente sacro, y por supuesto música más "cercana" al público, sobre todo al asturiano (y avilesino en particular) por una tradición coral casi tan larga como el vasco, de donde venía esta laureada formación de voces blancas fundada en el año 2.000 por iniciativa de su director (auténtico motor coral), seguidor de la que podríamos llamar "Escuela de Javi Busto" y con una profesionalidad que hace posible investigar e interpretar nuevos repertorios que luego "exportarán" al resto de coros, aunque la distancia entre los "aficionados" en muchos casos hace impensable (imposible nunca) poder cantar joyas como las escuchadas esta víspera del Domingo de Ramos. Todo un muestrario de compositores corales que nos dejó con un excelente sabor de boca en voces femeninas que también tienen un hueco importante en el mundo coral.
El concierto comenzaba cantando en procesión hasta el altar con el bombo marcando la pulsación Media Vita de Michael McGlynn (1964), homenaje al Gregoriano, a la Escuela de Notre Dame de Leonin y Perotin, y con el conocimiento que el compositor irlandés tiene del mundo coral, haciéndonos partícipes de la sonoridad cercana de estas voces blancas que impresionarían por su colorido, empaste, afinación exquisita y riqueza dinámica que nunca debe olvidarse.
En plenos aniversarios no podía faltar el homenaje Duo Seraphim de Victoria, enriquecedor nuevamente por escucharlo con voces blancas. Y rápidamente retomaríamos compositores de nuestro tiempo, esta vez Mater Christi de Pekka Kostiainen (1944), finlandés y otro director de coros además de compositor, proveniente del país con más coros por metro cuadrado. Polifonía en estado puro con voces impresionantemente equilibradas y llenas de matices.
Un salto estilístico y muy apreciado por técnicas como los hoquetus, polirritmias, disonancias imposibles, glissandi y parlatos, crescendi eternos y pasajes fugados, resultó el De Profundis clamavi del polaco Pjort Janczak (1972), perfecta conjunción del catolicismo vocal "a capella" que bebe de fuentes ancestrales y donde se notó un poco el ser coro de voces iguales aunque el equilibrio siempre estuvo presente, pero hubiéramos agradecido (al menos la obra) el sustento de unos bajos que siempre dan mayor empaque a esta maravilla compositiva.
De otro país con coros de primera división mundial proviene el joven filipino John August Pamintuan (1972) de quien escuchamos Oremus y cerrando programa Crucifixus, en la línea compositiva del polaco donde el coro femenino se volcó interpretativamente, con un colorido propio más allá de las voces blancas, y obras realmente exigentes por dificultad pero de una emoción que se transmite desde un latín que parece resucitar gracias a la música.
Dos compositores húngaros son Miklos Kocsár (1933) de quien escuchamos su Salve Regina, muy "clásico" en cuanto a su armonización y donde el coro se sintió como pez en el agua, breve "respiro" dentro de un difícil programa que no daba descanso a nadie, y Ádám Cser (1979) con su Ave Maria, obra bellísima para voces femeninas, impresionante de dificultad y realmente sobrecogedora en la interpretación de Vocalia Taldea.
No podían faltar compositores vascos, para quienes la música vocal es su génesis, y así escuchamos Ave, Maris Stella de la donostiarra Eva Ugalde (1973) -Los Peques del León de Oro ya han cantado alguna obra suya- y Salve, Regina (J. Busto), obra interpretada mundialmente que forma la columna vertebral de muchos coros femeninos por todo lo que encierra esa escritura tan peculiar de El Doctor (y que "El León de Oro" interpreta como nadie, ¡palabra de leónigan!).
En medio dos obras para voces blancas, otro Ave Maria compuesto por el canadiense David McIntyre (1952), y para cerrar Lauda Sion del magiar György Orbán (1947), y el comentado Crucifixus. Nueva lección coral por la veintena de voces Vocalia Taldea, bajo una dirección magistral del maestro alavés Astúlez, gesto claro y preciso, fraseos impecables, entradas bien marcadas y dando los tonos reales (¿tenemos un contratenor de director?), que con formaciones profesionales así puede trabajar tan bien estos repertorios, esperemos, habituales en los conciertos sacros del siglo XXI.
De propina bisaron el De Profundis, creo que la mejor partitura de la noche y nuevamente impresionando la interpretación y rango dinámico, todo bañado de una calidad y calidez únicas.
A la salida compré a precio "de crisis" (15,00 €) su último CD que lleva por título Maria Mater, muy en la línea de todo lo escuchado para continuar mis "gozos y sombras de Cuaresma", supongo que sin penitencia pese al pecado.
En breve subirán al Canal YouTube de la Semana alguna de las maravillas que pudimos disfrutar, y supongo que Paloma Mantilla estará al quite... Mientras tanto, seguiré con mis Santas Vacaciones Musicales.
P. D. 1: Ya están en YouTube el Ave, Maris Stella de Eva Ugalde y Crucifixus de J. Pamintuan.
P. D. 2: Crítica de Diana Díaz en LNE del lunes 18, y entrevista a Chema en LNE, donde comparte la necesidad de que la crisis no afecte a la próxima Semana del 2010.
P. D. 3: Artículo de Luis M. Alonso sobre el galardón avilesino a Chema en la sección "Opinión" de LNE del jueves 21.