30 de mayo de 2011

Cerrando un XXII Festival muy femenino

Entrada original del día 30 de mayo de 2011 a la 00:40 horas, y suprimida (censurada) por Blogger tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad", la dejo como estaba ¡y con MIS FOTOS!:

Domingo 29 de mayo, 19:30 horas. Clausura XXII Festival de órgano CajAstur, Iglesia de San Pedro, Gijón: Saskia Roures Navarro. Obras de Bovet, Bach y Liszt.
Podía haber titulado "cuatro de cinco" al llegar la cuarta organista de los cinco que han conformado esta edición que pone mayo como el mes del órgano en Asturias. Cerrando ciclo en el órgano gijonés Saskia Roures afrontó un programa durísimo apostando por obras que exigieron demasiado al instrumento que pareció quedarse pequeño por momentos.
Escuchaba por primera vez los Tres bocetos japoneses (2001) del genial Guy Bovet (1942), en su estilo rompedor y endiablado técnicamente, jugando esta vez con melodías y registros de flauta aunque el órgano no tenga el de shakuhachi. Esbozos de referencia directa nipona, tan distintos en todo a nuestra cultura, musical también, las Variaciones sobre Gujyo-bushi buscaron registros de tapadillos y quincenas así como nasardos, siempre con la disonancia no ya de la tubería elegida sino de la propia partitura, al igual que la Meditación sobre Akatombo, con nuevos registros y combinaciones mecánicas de teclados y pedalero, tradición japonesa pero con toques occidentales que en la mente de Bovet revuelve y hace múltiples variantes con exigencias que fuerzan siempre los límites tímbricos y técnicos, disonancias unidas a percusiones en registros extremos que utilizan cada teclado con colores diferenciados. La Fantasía sobre Tokyo-ondo es realmente una forma barroca en cuanto a su organización, partiendo de esta canción japonesa reelaborada en el arranque del siglo XXI con el shock rítmico y de plenitud sonora buscados conscientemente. Una auténtica diablura organística que la intérprete maña afrontó con auténtico virtuosismo y lucha con un órgano que por momentos le jugó alguna mala pasada (mezcla de teclados y pedalero que "anulaban" notas, enganches que fallaron, trémolos desiguales...).
Mi adorado Bach no podía faltar y nuevamente con la Passacaglia y Fuga en Do m., BWV 582, aunque el órgano de San Pedro no es el de San Tirso ni el de Soto del Barco (escuchados con Ana Belén García), la registración elegida no resultó tan plena ni brillante como era de esperar desde los ocho primeros compases de pedal, y la técnica exquisita de la organista no tuvo planos sonoros bien diferenciados, restando "pegada" sobre todo en la primera parte, siendo el fugatum menos oscuro en los registros y permitiendo contrastar más las voces, si bien se acercó mucho al "sonido germano" que tan bien conoce por su formación. Debe ser mi exigencia para con el Kantor lo que me dejó insatisfecho, pese a la propina final que nos devolvió la calma de espíritu.
Y para cerrar, quién mejor que Liszt con su Weinen, Klagen, Sorgen Zagen (1863), obra de plenitud pianística desde la adoración y respeto hacia el Bach de la Sinfonía que inicia la Cantata BWV 12 pero en un Weimar cien años más viejo con nuevas sonoridades esta vez "de vuelta al origen" con toda su grandeza tanto en la primera parte como en la segunda. Tristemente el órgano de San Pedro creo que no respondió o bien la organista prefirió recurrir a registros ya conocidos o memorizados (los flautados de Bovet para el Crucifixus), porque si bien el despliegue técnico en los tres teclados y pedal fue impresionante, la tímbrica para esta joya del Abate, salvo momentos puntuales del Preludio (recordándonos casi el sonido del armonio) se quedó algo corta para lo esperado.
Con todo, las organistas han sido las protagonistas de esta vigesimosegunda edición, con repertorios de siempre pero también arriesgados y nuevos que van incorporándose para deleite de muchos aficionados y mantenimiento de unos instrumentos que tienen que mantenerse vivos, vamos funcionando con más asiduidad. Lo próximo, como dice Chema, el organizador y responsable del festival, será instaurar la figura de organista titular. Personal joven y preparado ya está saliendo ¡formándose en Europa!.

28 de mayo de 2011

Zarzuela solidaria en Mieres

Viernes 27 de mayo, 20:00 horas. Auditorio "Teodoro Cuesta", Mieres. Todo Zarzuela, Concierto favor del Club Solidario (Brasil). Alumnado de la Escuela de Canto y Piano Acompañante "Haragei", y del Colegio Santo Domingo de Guzmán de Mieres. Entrada donativo: 8 €.
Música y solidaridad van muchas veces de la mano cual sinónimos del espíritu humano. Subirse a un escenario para ayudar a los demás es compartir esperanzas. La Zarzuela, nuestro patrimonio lírico más internacional, volvía a Mieres en versión concierto para un público de edad madura que la disfruta porque la conoce como los jóvenes "Los 40 principales". Los cantantes, alumnado aventajado, e incluso profesional, de Elena Herrero (alma mater de estos conciertos solidarios), con el piano de Manuel Burgueras, siempre un lujo de acompañante, hoy casi protagonista por el volumen y dificultad de las partituras, y más en este repertorio que domina como nadie (no hay que olvidar su trabajo con Montserrat Caballé), fueron desgranando algunas de las romanzas más conocidas del mal llamado "género chico" frente a otras que nada tienen que envidiar a durísimas arias de ópera.
La música de mi tocayo Pablo Sorozábal abrió recital por partida doble, "Noche hermosa" (Katiuska) por Elisabeth Expósito, y "Recuerdas aquella tarde" (Adiós a la Bohemia) por María González Alfaro, dos sopranos de color vocal muy distinto pero igualmente bellas. Continuaron Gloria Díaz Morán con "Qué te importa que no venga" (Los Claveles) del maestro Serrano, mezzo rotunda de largo recorrido, timbre y sentimiento apropiadísimo para esta romanza, más Ana Peinado con la "Canción de Paloma" (El Barberillo de Lavapiés) de Barbieri,  ágil y con salero castizo. El tenor Faustino San Timoteo ofreció una versión contenida y casi íntima del "Paxarín tú que vuelas" (La pícara molinera) de Pablo Luna, diría que recreación personal porque Alfredo Kraus sólo hubo uno.
La ferrolana, afincada en Oviedo, Patricia Rodríguez Rico cerró esta primera parte con "La pena me hace llorar" (El Huésped del Sevillano) de Guerrero, con poderío y gusto pese a estar saliendo de un fuerte proceso gripal, pero siempre dándolo todo sobre el escenario sin excesos canoros para la galería. Los pequeños del Colegio "de las Monjas" se marcaron una simpática coreografía del conocidísimo pasodoble Los Nardos ("Por la calle de Alcalá") de Las Leandras (F. Alonso) que popularizase Celia Gámez, arrancando sonrisas y muchos aplausos antes de la pausa necesaria (en especial para los fumadores).
 
La segunda parte se abrió con otro "doblete" Sorozábal (¡qué gran compositor!) con "En un país de fábula", la "Canción de Marola" (La tabernera del puerto) excelentemente interpretada por Elisabeth, con una limpieza y lirismo en las agilidades digna de encomio, siguiendo "No corté más que una rosa" (La del manojo de rosas) por Patricia la ferrolá, emotividad y buen gusto en esta bellísima romanza de Ascensión, aún más con el acompañamiento lleno de musicalidad del maestro Burgueras.
Una gala de zarzuela tiene que programar a Chapí y de él escuchamos por Ana Peinado "Mi tío se figura" (El rey que rabió), bien fraseado e interiorizado faltándole un poco más de empuje, para proseguir con uno de los dúos más románticos, el "Cállate corazón" de Javier y Luisa Fernanda (Moreno Torroba) por María y Faustino, bien afinados y empastados, antes de los dos últimos números: de El huésped del sevillano (que empató en el ranking del concierto con Luisa Fernanda) "Cuando el grave sonar de la campana" interpretado por Patricia R. Rico desde un registro casi dramático en el amplio sentido de la palabra, solventado con profesionalidad además de acierto, y el jovencísimo tenor Ignacio Vallina que con un coro "ad hoc" de sus compañeros y profesora, cantó El soldadito, conocida como la "Canción del soldado" o incluso "El saboyano" de Luisa Fernandatarareada más que susurrada por todos los asistentes, volviendo a demostrar el potencial que atesora y lo bien enfocado del repertorio desde un estudio serio dirigido con maestría por Elena Pérez-Herrero.
Nuevamente el baile con música en play-back que me recordaba los tiempos de "Escala en Hi-Fi" de los pequeños trajeron humor, alegría, desparpajo y casticismo a raudales con La verbena de la Paloma (Bretón) donde el numeroso público solidario cantó con ellos los "ná-na" de las seguidillas "Por ser la Virgen de la Paloma" levantándonos para aplaudir una tarde de zarzuela ¡y solidaridad!.
Gracias a los numerosos colaboradores de la gala y en especial a mi querida Elena por seguir en su línea.
Y como coda, volver a sentir pena por haberme perdido el Concierto Didáctico de la OSPA "Una excursión fantástica" esta mañana de viernes en el mismo marco de la gala de zarzuela solidaria, dirigiendo Daniel Sánchez Velasco, con la narración de John Falcone, más el penúltimo concierto del XXII Festival Cajastur de Órgano, a la misma hora que la zarzuela, en la Iglesia de S. Francisco de Asís de Oviedo con la maña Saskia Roures Navarro en un programa prometedor con Bovet-Bach-Liszt-Bach... Al menos espero escucharlo el domingo en Gijón...

27 de mayo de 2011

Reflexiones postelectorales sin resaca

Aunque parece que seguimos en una permanente campaña política no está de más pararse a pensar o como se dice mucho últimamente, reflexionar.
Tras el 22-M donde se votaba para la elección de alcaldes más los diputados en casi todos los parlamentos autonómicos (excepto Galicia, País Vasco, Cataluña y Andalucía) creo que muchos podemos suscribir la reflexión de mi admirado Luis Cansino, no ya como un barítono que triunfa cantando ópera y zarzuela, sino como ciudadano español que lleva el nombre de España allá por donde actúa, y suponiendo tenga a menudo necesidad de contestar "fuera de casa" muchas preguntas que le harán sobre nuestra situación política... Con su permiso transcribo:

REFLEXIONES POSTELECTORALES SIN RESACA...
de Luis Cansino, Lunes 23 de mayo de 2011, 12:58 horas
Con algo menos del 38% de los votos y por haber sacado 10 puntos de ventaja en este país un partido se dice que ha arrasado... Mal uso hacemos de nuestro hermoso castellano... Yo, particularmente, lamento que en unas elecciones MUNICIPALES y AUTONÓMICAS se haya votado bajo coyunturas nacionales y no valorando exclusivamente la gestión de ayuntamientos y autonomías, que se haya hablado poco o nada de lo que se va a hacer en cada ciudad o Comunidad Autónoma en sanidad, educación, políticas sociales y hayamos asistido a una guerra de cuchilladas por obtener el poder a cualquier precio; lamento que se consienta que imputados o supuestos imputados vayan en listas electorales sean del partido que sean, me es igual, y que no se les mida con el mismo rasero que a los ciudadanos como tú y como yo, comunes y que somos los que sacamos a este país adelante con nuestro esfuerzo y trabajo... Si de verdad queremos una democracia real, hay que empezar, desde luego por no quedarnos en nuestras casas e ir a votar para luego exigir pero votar sabiendo lo que votamos y para qué votamos... Ayer me daba lástima escuchar a unas señoras digamos con todo respeto "humildes" en el centro de Madrid: "a ver si ganan y dan trabajo y acaban con el paro" como si de unas elecciones generales se tratase... Es triste que después de más de 30 años de Democracia la gente en su mayoría no sepa bien las competencias de cada administración y que los partidos mayoritarios no tengan interés en aclarar ésto ni educar a la ciudadanía y siempre se vote en clave nacional o estatal...
¿Para cuándo en España una reforma de la ley electoral donde el voto de cada uno valga lo mismo y donde todos los votos cuenten? Por ejemplo, yo entiendo que en las elecciones generales deberíamos ir a la lista única nacional para el Congreso: cada partido presentando una lista de 350 candidatos y que se obtengan tantos escaños como votos se han obtenido... NO SOY VOTANTE DE IZQUIERDA UNIDA pero es lamentable que tengamos un sistema electoral que prima a los grandes partidos en detrimento de los otros y que muchos votos se pierdan, así uno podría hablar de mayorías absolutas si realmente más de la mitad de los votantes le han votado, ¿no? Y luego que el Senado sea de verdad la Cámara de representación Nacional, bien eligiendo sus representantes en virtud de los resultados de las elecciones autonómicas o bien usando, aquí sí, las circunscripciones electorales pero sin esa historia de 4 senadores por provincia y el que gana se lleva 3 y el otro 1 porque es injusta y que se vote al candidato pero de verdad y no al partido.
En fin... Deseo como creo la mayoría lo mejor para España y para todas las sensibilidades nacionales que las hay y hay que respetarlas; NUESTRA GRANDEZA COMO PAÍS ES ESA: NUESTRA DIVERSIDAD, NUESTRA MULTICULTURALIDAD, NUESTRO PLURILINGÜISMO... ¿Cuándo nos daremos cuenta de todo ello? Tal vez ese día nos hagamos ya mayores de edad... Enhorabuena a los vencedores que como siempre pasa han sido todos o casi todos y ahora a cumplir en ayuntamientos y autonomías, cabildos, juntas, etc... Y recordemos que es el año que viene cuando decidimos el futuro de nuestro país en las elecciones generales.
Perdonad la disertación... y buen día a tod@s!!!
Lo dicho, grandeza y lucidez de un gran barítono pero mejor ciudadano. Como amigo, ¡un tesoro!
Suscribo y publico.

23 de mayo de 2011

El alma sobre el escenario: Raúl Prieto en Rusia

Mi querido y admirado Raúl Prieto, probablemente el organista español con más proyección mundial, ha estado en Moscú, siendo entrevistado en "Rusia hoy". El enlace lo encontré por su compañera la pianista Mª Teresa Sierra, con quien forma un dúo único, "MusArt". La entrevista no tiene desperdicio y aquí la dejo con fotos del archivo personal del organista:
6 de mayo de 2011
Elena Nóvikova
El alma sobre el escenario | Rusia Hoy
El 27 de abril el organista español ofreció un concierto en la Casa Internacional de la Música de Moscú. Durante su corta estancia en la capital rusa ha concedido una entrevista exclusiva para Rusia Hoy en la que ha hablado del inicio de su carrera profesional, de la relación entre el público y el intérprete y del papel que tiene el músico en la sociedad.

¿Qué obras ha elegido para su concierto en Moscú?
Me gusta hacer programas mixtos, tener un público con diversos gustos o de diversa procedencia. El programa que he presentado en Moscú contiene distintos caracteres de música. Por ejemplo, muestro un Bach místico y luego más humano, más divertido incluso. Después interpreto la “Danza macabra” de Saint-Saëns que es una manera de introducir al público en un ambiente más poetico, y dentro de ese ambiente poético toco dos transcripciones mías de estudios de Franz Liszt. Empiezo la segunda parte con Mozart para poner un poco los pies en la tierra por razones de higiene. (Se ríe)

¿Tiene compositores preferidos? ¿Qué obras le parecen más fáciles de interpretar o más dificiles?
Depende del día. En general, cada compositor tiene sus peculiaridades, no hay uno que sea más difícil que otro. Las dificultades de interpretar a Mozart son muy distintas a las de interpretar a Brahms o Schumann. No tengo capacidad para compararlos. Para mí, es como si fueran joyas, y depende del día me apetece ponerme una u otra.

¿Por qué ha elegido el órgano? ¿Cuándo empezó a tocar este instrumento?
A los 11 años. Fue un encuentro casual. En Radio 2 había un programa de órgano de una hora cada semana. Me sorprendió mucho el sonido del instrumento, me empecé a aficinorar pero en mi pueblo no tenía acceso. Entonces empecé a ir a todas las bibliotecas de colegios y fotocopiaba la entrada de la palabra órgano en los diccionarios hasta que obtuve un dossier importante. Todas las semanas compraba un cassette y grababa el programa de Radio 2. Y así fui conociendo el repertorio del órgano antes de poder tocarlo. A los 13 años mis padres me compraron un pequeño teclado de plástico de cuatro octavas y empecé a aprender por mi cuenta.



¿No iba al conservatorio?
Sí, pero realmente no lo aproveché. Me echaban de clase continuamente, yo no quería ir, para mí no había relacición entre lo que hacía en la escuela y lo que aprendía en casa por mi cuenta. Eran como las antípodas. En la escuela teníamos un libro de solfeo que era insoportable para un niño de mi edad. Mientras que en mi casa me dedicaba a aprender a solfear leyendo partituras de Bach que me enviaba mi hermano desde Madrid, y aprendí a manejar el teclado tocando.

¿Cuándo empezó a estudiar música profesionalmente?
Con 18 años empecé a estudiar filosofía en Salamanca y simultáneamente música en el conservatorio. Me di cuenta de que lo que yo buscaba en la filosofía lo encontraba en la música. La razón por la que empecé a estudiar filosofía me llevó hacia la música.

¿Y cuál fue esa razón? ¿Qué estaba buscando?
Desde pequeño siempre he sido muy particular y siempre he tenido una manera de percibir las cosas como muy naturales. Incluso la muerte también me parece natural, por eso no me asusta. La fenomenología me permitía explicar mi forma de ver el mundo. Mientras buscaba las respuestas en la filosofía, conocí al director de orquesta Sergiu Celibidache y me di cuenta de que en la música podía encontrar más cosas, por lo que dejé la filosofía.

¿Qué lugar ocupa el órgano dentro de su filosofía de vida?
El órgano es un instrumento que me permite abarcar la totalidad del lenguaje musical. Es decir, la mayoría de los instrumentos de viento son homofónicos, solamente tienen una voz. Sin embargo, el órgano me permite dar la totalidad de la polifonía y de la tímbrica, en este sentido es más completo que el piano y otros instrumentos.

¿Qué profesores le guiaron en el inicio de su carrera profesional?
En Barcelona trabajé con el pianista ruso Leonid Sintsev, catedrático del Conservatorio Rimski-Kórsakov de San Petersburgo. No pretendía ser pianista pero me impresionó su manera de relacionarse con el instrumento y su forma de ver la música. De él aprendí la dignidad que debe tener un músico cuando se pone delante del público y la humildad que debe tener cuando se levanta cada día en casa para trabajar. Ludger Lohmann fue mi profesor de órgano en Stuttgart. Lo que soy ahora como organista se lo debo a él. Me descubrió durante un peridodo difícil en España y me invitó a Alemania, con él trabajé durante cinco años en Stuttgart.

¿Por qué se fue? ¿No encontraba una salida en España?
Para lo que yo quería hacer, no. Desgraciadamente la tradición organística en España y la manera de tocarlo no me ofrecían respuestas a lo que yo buscaba como músico. La escuela organística española tiene una manera limitada de concebir el órgano y tienen que pasar unos años para que pueda abrirse y ser más flexible a otras concepciones. En España se piensa sobre el órgano como se pensaba en Alemania en los años 60.

¿Cuándo llegó su reconocimiento y empezaron a invitarle al extranjero?
Uno de los primeros países a los que fui a tocar fueron los Estados Unidos.Fueron conciertos en los dos órganos más importantes del país. Supuso un trampolín enorme que me abrió los ojos. Vi que mi manera de tocar tenía un lugar en el panorama internacional. Después de mi examen en Stuttgart todo han sido éxitos: obtuve la máxima calificación, hice el posgrado de concertista solista que es el máximo reconocimiento del gobierno alemán. Ahora hago dos giras al año por EE UU, trabajo con el agente de organistas más importante de este país, a menudo voy a Inglaterra, también me invitan a Rusia cada año.

¿Cómo le recibe el público ruso? ¿Es diferente al público de otros países?
Me siento muy a gusto con el público ruso y el americano porque ambos tienen la capacidad de identificarse mucho con el intérprete. Vienen al concierto a recibir algo, notas que hay algo que fluye entre el público y el intérperte. Además, cuando acaba el concierto son muy agradecidos. Si les ha gustado te lo muestran. Yo salgo a escena para ofrecer algo al público y compartirlo. Cuando los espectadores esperan que le des lo que ellos quieren, entonces la cosa no funciona. Esto jamás me ha pasado en Rusia o en Estados Unidos.

¿Y el público en España? ¿Le conoce?
Durante un par de años llevé la dirección artística de la actividad del órgano del Auditorio Nacional de Madrid y funcionó muy bien. Antes hacía conciertos en la Basílica de Santa María de Mataró en Barcelona y tenía una media de 800-1000 personas. En Madrid no tenían público, apenas una veintena de personas según las cifras de taquilla y dejaron de hacer el ciclo de órgano durante un año. Al año siguiente me contartaron para que hiciera lo mismo que en Barcelona. Y en seis meses conseguimos que las cifras de taquilla fueran de 700-800 personas de media. Las cifras de asistencia se multiplicaron por 30. Creo que fue entonces cuando la gente me conoció en España.



Participa en diversos proyectos sociales, da conciertos para los niños, etc. ¿Por qué?
Me acuerdo de mí mismo con 11 años escuchando el programa del Radio 2. Ahora que he recibido formación y que la sociedad se ha gastado un dinero en ello, tanto en mi país como en Alemania, cuyo gobierno ha invertido en mí mucho más que yo mismo. Considero que tengo la responsabilidad de devolver una parte de esa formación para ayudar a otras personas a conocer el patrimonio cultural. Los músicos tenemos que bajarnos un poco del pedestal y entender que debemos llegar a la sociedad aunque no nos quiera oír. Es una batalla, la música pop está continuamente invadiendo el mercado y tiene un valor efímero. Sin embargo, lo que hacemos nosotros es realmente original, y no lo hacemos para ganar dinero. Tenemos que dar guerra y no situarnos en lo alto de un pedestal pensando que somos dioses.

La vida de un músico requiere una dedicación total: sacrificio, trabajo… ¿Cómo lo lleva?
Es una vida de ermitaño, el músico tiene que saber que no puede hacer su trabajo ni por dinero ni por vanidad. Tiene que hacerlo sólo porque cree que es importante y yo estoy convencido de ello. La música es la expresión más directa del alma, es practicamente aconceptual (a diferencia de la literatura o la pintura) y para interpretarla es necesario poner el alma en el escenario. No importa si al concierto vienen 50 ó 800 personas. La gente tiene que recibir algo que la vida diaria no tiene. No es posible sentir la emoción de la música de Liszt, ni entender el universo de Bach si uno tiene que levantarse a las seis de la mañana y acaba en un atasco para al ir a trabajar. Pero cuando el público puede vivir esa emoción en un concierto, la música hace que se sienta en armonía con el mundo.

¿Cómo suele ser un día normal de su vida?
Te levantas por la mañana, miras por la ventana y dices: ¡qué mundo tan bonito, hay que luchar y trabajar por él! Así que, te sientas al instrumento y dedicas las horas que hagan falta para conseguir que lo que suceda en la escena, vaya directamente al alma del que te está escuchando. No se trata ni de tocar más limpio, ni de tocar más rápido, se trata de conseguir que la música llegue al alma, y la manera de hacerlo está dentro de uno mismo. Si lo que tocas está en sintonía contigo, también estará en sintonía con el público. Y bueno, son horas y horas, soledad, mucha soledad, muchos hoteles y aviones. Pero estoy muy feliz con lo que hago y disfruto haciéndolo.
Mi más cordial ENHORABUENA y la esperanza de escucharlo pronto en directo, porque es todo un espectáculo y aprovecho para saludar a nuestro común amigo Paolo Zacchetti, disfrutando en el siguiente vídeo pero "desde el otro lado" (no el oscuro):

Felices 20 a nuestra OSPA

Este jueves 12 de mayo celebramos los 20 años de la OSPA, la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, con un concierto extraordinario que llenará el Auditorio de Oviedo (y seguirán Avilés y Gijón), y del que dejaremos puntual comentario.
Estos días de cumpleaños se está publicando mucho y bueno de este aniversario (incluso unas páginas especiales en LNE versión papel de hoy), partiendo de formaciones a las que he tenido la suerte y el placer de escuchar en distintos momentos de mi vida y que bien recuerda Ramón G. Avello en El Comercio.
La miopía política la recuerda Max Valdés en esta vuelta para la celebración, porque aún quedan responsables (!) que la crisis la intentan arreglar recortando de la música... olvidando, como bien dice el maestro chileno que "la OSPA es irreemplazable en la cultura asturiana".
Cosme Marina, además de escribir las notas al programa de los tres "conciertos del cumple", hace un repaso en LNE a la historia de estos primeros veinte años y aportaciones de las que no se cansa pero que pocos escuchan.
Ana Mateo, gerente de la orquesta asturiana desde hace casi cuatro años, dice en entrevista al diario gijonés: "Mi máximo reto es que nadie pregunte en ningún lugar quién es la OSPA", y creo que el de los aficionados que esperamos cada concierto como algo irrepetible, es el de apoyarla siempre y ayudar en darla a conocer.
He sido crítico y seguiré siéndolo en el amplio sentido de la palabra (ver nota al final), pues siempre debemos comportarnos con mirada constructiva, denunciando lo que no nos gusta y alabando los aciertos (que los hay y muchos), por supuesto con todo el respeto pero también con el derecho de los que pagamos de nuestro bolsillo no ya vía impuestos sino con los abonos y entradas parte de la "inversión musical" (me negaré a escribir gasto). La subjetividad en los gustos y opiniones es total, aunque personalmente me sienta como un integrante más de la OSPA, que como bien cuenta Jantien "la holandesa" a Javier Neira en LNE, "Un buen músico de orquesta deja de lado su opinión, atiende al director y oye a los compañeros", y al final llego a casa para compartir sentimientos desde aquí. Me considero imparcial y totalmente crítico, sin deuda moral alguna y con la satisfacción de considerar a la OSPA como "nuestra orquesta", la de todos los asturianos.

Somos muchos los abonados que seguimos a la OSPA como si fuesen de nuestra familia, incluso hemos establecido vínculos fraternos con nuestros compañeros de butaca año tras año, incluso con algunos de los músicos como parte esencial de nuestro ocio y afición, y es que una larga convivencia da para todo, algunos disgustos y sobre todo muchas alegrías.
Espero tener tiempo en otro momento para contar "mis años musicales" además de los 20 con la OSPA, curiosamente tantos como los que llevo de feliz matrimonio, pero lo escrito por Antonio Gallego en el Facebook© de la OSPA, "otro compañero de viaje" con mucho más peso, formación y experiencia, es todo un lujo y recomiendo su lectura (el enlace está en el subrayado).
Del concierto aniversario sí escribiré desde casa, como casi siempre desde finales de aquél septiembre de 2008 en que tuve la "ocurrencia" de contar lo que no era capaz de hablar, cosa difícil en mí.

NOTA: copiado del DRAE:
crítica.
(Del gr. κριτική).
1. f. Examen y juicio acerca de alguien o algo y, en particular, el que se expresa públicamente sobre un espectáculo, un libro, una obra artística, etc.
P. D. a 23 mayo de 2011: desconozco la causa por la  que esta entrada ¡del 12 de mayo! se ha "descolocado" cronológicamente y aparece como nueva en esta fecha... No creo en las "meigas" pero la informática tiene cosas así, y me consta que muchos la han leído en su día. 
Disculpas por las molestias que pudiera causar.

En Covadonga gana Bach

Entrada original del día 23 de mayo de 2011 a la 01:1435 horas, y suprimida (censurada) por Blogger tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad", la dejo como estaba ¡y con MIS FOTOS!:

Domingo 22 de mayo, 19:30 horas. Basílica de Covadonga, XXII Festival de Órgano CajAstur: Fernando Álvarez Menéndez, Programa J. S. Bach.

 
Aunque mi aldea estuviese celebrando Santa Rita y a las elecciones las llamen "la fiesta de la democracia", nada mejor que un domingo de órgano, por la mañana en Pravia y después a "la cuna de España" para escuchar música de Mein Gott Bach por el único organista de un festival este año dominado por mujeres... y además ¡de casa!.
Asturiano, belmontino de nacimiento y polesu de corazón más educación (alumno del siempre recordado Ángel Émbil) aunque casi tan de Covadonga como la Santina o la propia Escolanía (que no abandonará), nadie mejor que "Fernando el organista de Covadonga" ¡desde 1983! y además celebrando cumpleaños, los 10 años de otra joya de Federico Acitores y su taller, el más grande del Principado perfectamente tocado por el instrumentista que mejor lo conoce y rendidos ante un monográfico de Bach. Un orgullo para todos poder escucharle y con mucho público pese al día, hora o lejanía.
De los llamados "Ocho pequeños preludios y fugas", solamente pequeños en alemán (8 Kleine Präludien und Fugen) y siempre en cuanto a su duración (en inglés Shorts Preludes and Fugues), que comprenden del BWV 553 al BWV 560, son tremendos en cuanto a esfuerzo, pero aún tuvo nuestro organista la feliz idea de emparejarlos e intercalar entre ellos tres corales del Orgelbüchen (BWV 599 a 644) relacionándolos tonalmente con los preludios y fugas, aún más duros, en un intento de llevar al máximo no ya el concepto barroco del contraste en su más amplia expresión, sino de mostrar la globalidad desde la capacidad de registros del instrumento del que casi diríamos es como su hijo, sobre todo por el conocimiento y horas que pasa trabajando pero también disfrutando con él.
En todos ellos supo combinar registros variados para los tres teclados y pedalero, recreándose en esos finales ritardando tan barrocos que parecen no llegar a la conclusión de la cadenza final en las distintas tonalidades que estos preludios y sus correspondientes fugas exploran, más para no decaer ¡los tres corales!. Pero sobre todo quiero destacar la forma de recrearse en los silencios, dejando que el sonido del órgano quede flotando en el aire antes de atacar la siguiente nota y subrayado dramático no siempre conseguido por tantos colegas suyos más preocupados del "arsenal sonoro" que de la "necesaria puntería". Lo dicho, todo un despliegue de buen gusto en la elección de registros y un saborear melodías, desde inicios potentes en muchos preludios a unas fugas perfectamente delimitadas en fraseo y planos sonoros, salvo en algunas donde pudieron ocultarse por el pedalero, aunque sin enturbiar en ningún momento el resultado final, destacando la elección de tiempos que ayudaron a ello.
Aquí dejo el programa con enlaces (para no perder la costumbre):
Preludio y fuga, en DO M., BWV 553
Preludio y fuga, en Re m., BWV 554
Herr Gott, num schleuss den Himmel auf, BWV 617, en La m. (vídeo)
Preludio y fuga, en Mi m., BWV 555 (vídeo)
Preludio y fuga, en FA M., BWV 556 (vídeo)
Nun komm' der Heiden Heiland, BWV 699, en FA M. (vídeo)
Preludio y fuga, en SOL M., BWV 557
Preludio y fuga, en Sol m., BWV 558
Kommst du nun, Jesu, von Himmel herunter, BWV 650, en SOL M.
Preludio y fuga, en La m., BWV 559
Preludio y fuga, en SI b M., BWV 560
Tras los largos y merecidos aplausos aún nos dejó de propina la Sonata K492 de D. Scarlatti (si mi memoria no falla) cual juguete para relajarse tras la tensión que el Kantor siempre exige en sus obras.
Mi más cordial enhorabuena a Fernando, un lujo para todos los amantes del instrumento rey...

El órgano en Pravia: impecable Melcova

Domingo 22 de mayo, 13:15 horas. Colegiata de Pravia, XXII Festival de Órgano: Mónica Melcova. Obras de Trabaci, Cabezón, W. Byrd, Frescobaldi, Correa de Arauxo, Muffat, Melcova  y Rodríguez Monllor.
 
Llegaba la tercera organista del festival en esta joya organística de la Iglesia de Santa María La Mayor y con un programa perfectamente adaptado al instrumento. Sólo tengo palabras de elogio para la intérprete eslovaca afincada entre Granada y San Sebastián porque el nivel mostrado es para sentirse orgulloso. Su técnica es precisa, impecable, con limpieza en cada ornamentación, clara en todas y cada una de las notas y sobre todo un exquisito gusto para la registración del que muchos adolecen. Supo sacar todo el partido del órgano barroco que data de inicios del siglo XVIII, junto con el de La Corte de Oviedo, formando parte de los cuatro órganos históricos, y se licitó su restauración en 2.001, y tuvo la inestimble ayuda de otro intérprete de lujo como es Juan María Pedrero-Encabo, intentando hacer pequeñas anotaciones a las obras escuchadas.
Gagliarda quarta a 5 alla spagnola de Giovanni María Trabaci (c.1575-1647), con una trompetería que nunca atronó.
Romance "Para quien crié yo cabellos" y Diferencias sobre la gallarda milanesa de Antonio de Cabezón (1510-1566), jugando con flautados en el primero y añadiendo dulzainas a la segunda, perfectamente elegidos para las "diferencias".
Voluntary for my Ladye Nevells de William Byrd (1543-1623), obra extensa y llena de riqueza tímbrica que subió el nivel sonoro y técnico.
Partite sopra l'Aria di Follia de Girolamo Frescobaldi (1583-1643), impresionante derroche combinatorio y una limpieza en la ejecución que engrandeció la propia registración, mucho más plena que en la versión de clave pero con la misma digitación precisa que ésta.
Canto llano y tres glosas sobre el canto llano de la Inmaculada Concepción de Francisco Correa de Arauxo (1584-1654), aún más sobresaliente que en la anterior, con el instrumento respondiendo a cuanto se le exigió (apenas un "gemido" en la chirimía, flautados de 8 y 16 en equilibrio e incluso paralelismo de teclados adaptado a cada glosa.
Nova Cyclopeias Harmonica de Georg Muffat (1653-1704) supuso una inflexión sonora rendida a un juego de trinos cristalinos donde la técnica siempre estuvo al servicio de la música.
No podía faltar una Improvisación sobre "Chema" a cargo de la propia Mónica Melcova (1974), con cuatro notas como "disculpa improvisatoria" en la línea de aquéllas románticas sobre "Bach" y aquí jugando con las notas C (Do), H (Si), E (Mi), M (Mi grave) y A (La), de sonoridades contemporáneas francesas y alemanas en un órgano barroco.
Corrente italiana de Juan Cabanilles (1644-1712), otra joya de nuestra literatura para teclado y nuevo derroche tímbrico pero siempre separando manos y teclados para no perder nunca la línea melódica, prístina y delicada, personalmente equiparable al anterior Arauxo y pese a no ser especialista en el barroco español (su fuerte es el siglo XX), lo mejor del concierto dentro de una calidad y excelencia que no me cansaré de remarcar (vídeo).
Y para cerrar concierto la Tocata a la italiana con clarines de Vicente Rodríguez Monllor (1690-1760), más que fuegos de artificio y poniendo a prueba todo el potencial sonoro que podría servir para concluir: el órgano respondió y la organista convenció (vídeo).
Tras la comida, ¡nos vamos hasta Covadonga...!

21 de mayo de 2011

Reflexionando con el Requiem de Verdi

Sábado 21 de mayo, 20:00 horas. Conciertos del Auditorio, Oviedo. Orquesta y Coro del Teatro Regio de Turín (director del coro: Claudio Fenoglio)Tamar Iveri (soprano), Daniela Barcellona (mezzo), Maksim Aksenov (tenor), Ildar Adbrazakov (bajo); Gianandrea Noseda (director). G. Verdi: Messa da Requiem (1874).
Jornada de reflexión en España por las elecciones y nada mejor que escuchar esta obra criticada por cierto agnosticismo del compositor, católico no practicante y anticlerical en la Italia del Risorgimento. Curiosidades y coincidencias aparte, su Requiem es una obra que necesita para resultar redonda un cuarteto vocal de primera, un gran coro perfectamente ensamblado y una orquesta flexible capaz de amoldarse al responsable final: el director. Creo que esta vez fue más bien poliédrica.
El maestro Noseda fue la figura necesaria y capitán de una nave que nunca hizo agua pero casi zozobra por excesos que no empañaron en absoluto la calidad y colorido italiano de una orquesta bien equilibrada en todas las secciones y con el guiño de colocar cuatro trompetas enfrentadas a pares en los laterales de anfiteatro, logrando así el efectismo que no falta a la obra verdiana, perfectamente analizada en las notas al programa por la profesora (y soprano en la Capilla PolifónicaMiriam Perandones, y de la que el director comentaba a LNE que "están todas las emociones y las tensiones de la vida".
Un coro poderoso por sus casi 80 voces, afinado, empastado y equilibrado, aunque de vocalización poco clara en muchos números, compensado por su amplia dinámica casi siempre controlada por el maestro, muy atento y preciso, pero que siendo profesionales deberíamos exigirles un plus que les faltó. Estuvo bien en los números a capella y algo "gritones" en los tutti fortísimos que les demandaba el maestro pero perfecto en el Sanctus para las exigencias del mismo (la fuga pudimos disfrutarla aunque la letra solamente la intuimos).
El cuarteto solista, ubicado delante del coro, resultó más que aseado, en especial durante el Offertorio, destacando "los rusos" sobre "la italiana" y destacando sobremanera Adbrazakov, un bajo que pese a su edad (nacido en 1976) estuvo pleno en todas sus intervenciones (impresionante sus Tuba Mirum y Confutatis con el coro), de color vocal precioso y sobre todo una musicalidad digna de mención. No estuvo a la zaga "la Iveri", sustituta de la inicialmente prevista Sondra Radvanosky (esperando no cancele para la próxima ópera ovetense), con un registro uniforme que no cojeó en el grave y de proyección amplia. Bien Aksenov aunque algo tirante por momentos en el agudo que compensó con un gusto muy traviato, siendo "la Barcellona" quien desequilibró por momentos el cuarteto, sin estar floja pero esperando mucho más de ella. Cierto que su presencia y dominio técnico es incuestionable, su empaste en dúo del Recordare con la soprano estuvo conseguido, más en obras como este requiem, hay que interpretar y poner algo de su cosecha para ser un poco diva.
Por lo demás Verdi siempre es grande, encandila al público y su obra suele estar casi siempre por encima de las interpretaciones por buenas que sean. Conste que firmaba muchas como la de esta jornada de reflexión...
P. D. 2: Críticas del lunes 23 en la prensa regional: Aurelio M. Seco en LVA, Ramón Avello en El Comercio y Joaquín Valdeón en LNE.

Riesgo, contundencia y triunfo

Viernes 20 de mayo, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Concierto de Abono nº 13: OSPA, Víctor y Luis del Valle (piano), Guillermo García Calvo (director). Obras de Roussel, Poulenc y Janáček.
Rogelio Álvarez y Ana Mateo. ©Marta Barbón, OSPA
Con un país algo revuelto, unas elecciones que pueden traer aún más recortes y privatizaciones, y mi aldea en fiestas, esperaba el nuevo concierto de la OSPA como un auténtico bálsamo sobre todo por director y repertorio. Incluso no quise perderme la conferencia previa donde el gran pianista mexicano Rogelio Álvarez Meneses, profesor de la Universidad de Colima y realizando una tesis sobre el piano en el siglo XIX con el catedrático Ramón Sobrino, "platicó" con auténtico magisterio, humor y afabilidad no sólo de los compositores franceses elegidos y las obras que escucharíamos a continuación sino que como el propio título indicaba, hizo una "Relectura del pasado musical del siglo XX", ampliando sus excelentes notas al programa y relacionando las tres obras entre sí: "representativas del siglo XX, realizadas por encargo y compartir ciertos rasgos comunes de corte neoclásico,... escritas cuando sus respectivos autores ya poseían un lenguaje creativo propio y personal. A esto habrá que agregar el hecho de que son obras cuya ejecución demanda una gran solvencia técnica y musical de los intérpretes...".
Guillermo García Calvo me dejó impresionado en el último Tristán ovetense, escribiendo entonces sobre él: ... una OSPA sinónimo de excelencia para mantener el nivel necesario de la ópera wagneriana, y sobre todo un García Calvo debutante en el foso ovetense con esta obra pero con la inteligencia, madurez y maestría concertadora de las grandes figuras con las que está trabajado. Sería un acierto ficharlo como el próximo titular. Por una vez creo que hubo unanimidad en toda la prensa (recogido en la propia web del director) y público en general.
Lo visto y escuchado esta tarde me reafirma en la primera impresión, aunque temo que tristemente también "lo dejarán escapar", pero el perfil del nuevo candidato a la titularidad -y están pasando auténticos maestros- para esta OSPA que tiene más de 20 años (como bien sabemos ¡muchos más que el aniversario "oficial"!) sigue siendo perfecto desde mi humilde opinión. Las declaraciones a La Voz de Asturias también invitaban a disfrutar.
La Sinfonía nº 3 en Sol m., Op. 42 de Roussel es una joya poco escuchada precisamente por las exigencias que apuntaba el director y también el maestro mexicano en sus notas y conferencia. Con una dirección precisa desde el primer acorde del Allegro vivace, detallista y minuciosa en los detalles, sobremanera los líricos del Adagio con el siempre sutil virtuosismo de nuestro Vasiliev y el impecable Ferriol, entre otros, muy claro en el rítmico Vivace así como un conocimiento puntual de todos los recursos que la orquesta le ofrece (los solistas están todos en su punto álgido), brindándonos una versión impecable y rotunda, jugando con las amplias dinámicas y permitiendo el siempre arriesgado pero necesario "desfogue" en los pasajes ff que resultaron triunfantes, destacando todos los finales de sus cuatro movimientos delimitados al milímetro para poder saborear las últimas notas en el ambiente, en especial el del Allegro con spirito y mi más cordial felicitación por el impactante resultado conseguido. Como dijo el conferenciante, "esta obra es la expresión madura de un compositor que sabe lo que tiene en las manos (...), hace un uso excelente y maduro de la orquesta".


 
Otra apuesta supuso el Concierto para dos pianos en Re m, FP 61 de Poulenc, que además contó con unos solistas malagueños de proyección internacional: los hermanos Del Valle. Hay que recordar la influencia y magisterio del pianista catalán Ricardo Viñes (1875-1943) en tantos alumnos suyos que pasaron por París y entre los que estaba Poulenc, componiendo esta maravilla concertante (encargada por la heredera Singer y estrenada en mi querida Venecia), donde nuevamente el maestro García Calvo mostró sus enormes cualidades como concertador junto a dos pianistas que suenan como uno (por la increíble compenetración que parece destinada solamente a los vinculados por la convivencia: hermanos, parejas... Además de las deudas u homenajes a Stravinsky o el Mozart del Elvira Madigan, este concierto supone un entendimiento entre todos y cada uno de los músicos, no ya los solistas que son auténticos herederos de mis admirados Frechilla-Zuloaga, referentes de dúo pianístico, sino de una orquesta virtuosística donde no hay momentos de respiro para nadie (impecable la percusión de Rafa Casanova). De nuevo la contundencia de los pianos hermanos unida a una textura orquestal perfectamente dibujada por el gran maestro concertador. La técnica al servicio de la musicalidad y un preciso "encaje de bolillos" nos deparó un Allegro ma non troppo inolvidable, seguro desde la entrada conjunta a tutti, un admirable virtuosismo juguetón hasta en las castañuelas, un Larghetto no ya deudor del citado Mozart sino rachmaniniano (y si se me apura gershwiniano) de puro humor y sabor francés, para concluir con ese Finale: Allegro molto realmente impactante hasta el último acorde.
 
Tantos y merecidos aplausos "obligaron" a los malagueños a regalarnos una propina deliciosa, pletórica, brillante e impactante: las Variaciones sobre un tema de Paganini de Lutoslawski, que parecieron leerme el pensamiento tras mi referencia a Rachmaninov. Obra digna de figurar sola en programa desató aún más bravos y otra joya con auténtico regusto cubano aunque fuese Brasileira de Scaramouche, de Milhaud. Ese danzón de sabor francés tamizado por la jovialidad boquerona (realmente se hacen querer) me devolvió un nuevo recuerdo del dúo "Los pianos barrocos" de Camacho-Vilches, haciéndome rejuvenecer con la música ¡con qué sino!...
 
Y la segunda parte nada menos que la Sinfonietta JW 6/18 (1926) de Janaček, también conocida como Festival Sokol (que se la encargó), incluso con subtítulos para sus cinco movimientos. Si cabía alguna duda ante todo lo anteriormente escuchado, de por sí auténtico reto interpretativo para una formación cada vez en mejor forma -y eso que llegaban en autobús a las 6 de la mañana del concierto del jueves en el Auditorio de Santiago de Compostela-, la obra del polifacético Leoš sería coronar la cumbre pletórica de musicalidad y color orquestal.
El prometedor director madrileño afirmaba en rueda de prensa que "con la OSPA hay complicidad, confianza y comunicación", tres razones más que suficientes para alcanzar la excelencia desde la fanfarria inicial del Allegretto, con los trece metales (bronces que decía Max y sirvió de duda entre algunos pensando en 13 trompetas en vez de 4+4+3+1+1: trompas, trompetas, trombones, trombón bajo y tuba, que se utilizaron esta vez) perfectamente ensamblados. Continuó el "examen" para la madera en el Andante (El castillo) perfectamente arropada por el resto, y de nuevo un colorido melódico en nuestra impresionante cuerda para el Moderato (El monasterio de la reina). Pidiendo nuevo protagonismo aparecen las demás secciones en el Allegretto (La calle hacia el castillo) para finalizar con un "ayuntamiento" que cierra el caracter cíclico de esta maravilla checa, el Andante con moto que volvió a mostrar lo mejor de nuestra orquesta con riesgo y contundencia, triunfando con un solvente García Calvo porque con él ¡suena única!.
P. D. 1: Críticas del domingo 22 a cargo de Diana Díaz en LNE y Ramón Avello en El Comercio.
P. D. 2: Más críticas del lunes 23 en LVA"Codalario" de Aurelio M. Seco.

20 de mayo de 2011

Clase magistral del Maestro Leonhardt

Jueves 19 de mayo, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo: Jornadas de Piano "Luis G. Iberni". Gustav Leonhardt (clave). Obras de Froberger, J. C. Kerll, Johann Christoph Bach, Pachelbel, C. Ritter, George Boehm y J. S. Bach.
Aunque las jornadas ovetenses estén dedicadas al piano, la apuesta por un concierto de hora y media abundante con el clavicémbalo de protagonista fue arriesgada: muchos huecos de abonados y espantada al descanso, pero poder asistir en vivo a una auténtica clase magistral del clave y sus obras, preparando una primera parte auténticamente histórica y complementaria de un J. S. Bach que llenó la segunda, no es algo al alcance del llamado "gran público", así que pocos fuimos los "elegidos" que disfrutamos de este Bach vs Leonhardt.
Escribe Pablo J. Vayón en la revista Scherzo de este mes un excelente artículo en la sección "Con nombre propio" sobre El maestro Gustav Leonhardt que comienza así: "Aunque el apelativo de "maestro" es habitual en el mundo de la música incluso para referirse a jóvenes intérpretes, pocos reúnen  hoy día más meritos que Gustav Leonhardt ('s Graveland, 1928) para ostentarlo sin complejos". Igualmente comenta que "A estas alturas de su carrera y de su vida, bien podría el holandés refugiarse en repertorios trillados para conseguir el aplauso fácil, pero, como ha sido siempre bastante común en él, su programa resulta ser ya una incendiaria declaración de intenciones". Mejores palabras para comenzar a contar el concierto de Oviedo, imposible.
La caja escénica para la ocasión resultó perfecta, y previamente testada por Aarón Zapico, que El Maestro aprobó pese a una primera impresión dubitativa al ver la inmensa sala principal (gracias a Cosme Marina por la información): se acercó la habitual hacia el patio de butacas menguando espacio al escenario pero llevando el delicado sonido del clave a cualquier rincón del auditorio, y logrando un clima y ambiente destinado solamente a Los Grandes Intérpretes, y el Maestro holandés lo es. La perplejidad (puede que también el desconocimiento) llevó incluso a no aplaudir las diferentes obras, salvo las Tres fugas de Pachelbel.
Si las notas al programa de María Sanhuesa Fonseca eran mucho más que unos apuntes de lujo titulados "Clavierbüng" donde desgranaba vidas y obras, la clase práctica a cargo del Maestro Leonhardt fue inolvidable, incluso comenzada la segunda parte no pudo abstraerse de su magisterio y quiso explicarnos (en inglés) la conexión entre la Chacona en Sol M. de BöhmBoehm) y el joven Bach por los recursos armónicos y rítmicos precisamente en una obra compuesta por El Kantor con apenas 18 ó 19 años que llenó, en el amplio sentido de la palabra, esta segunda parte: Aria Variata BWV 989 (Cuatro pequeños preludios, más el de propina). Como si tras una hora desgranando autores y obras no siempre agradecidas pero totalmente lógicas en el discurrir sonoro, y con un clave (afinado por él mismo) no siempre virtuoso ni agradecido por su "escuálida" sonoridad, paralela al físico de este octogenario con mitón / venda negra en su mano izquierda, necesitase explicación, realmente resultó prólogo y lógica aplastante para reflejar el magisterio de obra e intérprete, con fraseos para anotar en todo intérprete barroco que se precie y una sonoridad desde el clave sólo al alcance de los elegidos.
Igualmente impagable la Allemande de Ritter y el siempre "pegadizo" Pachelbel que en la interpretación del Maestro resultó más hondo de lo que parece en otras versiones.
Al menos dejar aquí el programa ovetense tras los conciertos de Madrid y San Sebastián:
Johann Jakob Froberger (1616-1667): Meditación sobre mi muerte futura (Toccata nº 3, Fantasía nº 2, Toccata nº 21).
Johann Kaspar Kerll (1627-1693): Toccata di durezze e ligatura - Canzona nº 4.
Johann Christoph Bach (1642-1703): Preludio en DO M.
Johann Pachelbel (1653-1706): Tres fugas.
Christian Ritter (ca. 1645 a 1650-post 1717): Allemande por la muerte de Carlo XII de Suecia.
J. Pachelbel: Fantasía en MIb M - Aria Sebaldina con partite.
George Boehm (1661-1733): Chacona en SOL M.
J. S. Bach (1685-1750) Cuatro pequeños preludios (Aria variata, BWV 989).
Lo dicho, una clase magistral de Don Gustavo, Maestro con mayúscula.

P. D.: Crítica de Joaquín Valdeón en LNE del sábado 21.