30 de enero de 2013

Confluyendo emociones

 
Martes 29 de enero, 19:45 horas. Teatro Filarmónica, Sociedad Filarmónica de Oviedo, Año 107, Concierto 2 del año 2013 (1.884 de la Sociedad). Dúo Adolfo Gutiérrez Arenas (chelo), Judith Jáuregui (piano). Obras de Beethoven, Schumann, Bloch y Brahms.
Duelo de titanes eran las primeras palabras en mi twitter© al finalizar la primera parte donde Beethoven y su Sonata Op. 102 nº 1 abrían la velada y Bach dejaba su sitio al Adagio y Allegro Op. 70 de Schumann. Un poco más reposado desde el móvil titulaba "Solistas en dúo" alabando un encuentro de dos artistas que tienen química por separado, tanto el asturiano nacido en Munich con genética musical en sus venas, como la joven e internacional donostiarra, y que juntos suman uno en el siempre difícil mundo de la música de cámara donde además de conjugarlo con carreras en solitario o con orquesta, grabaciones más la agitada vida de estos artistas, poder reencontrarse en un programa como el ofrecido en la Filarmónica carbayona es siempre un placer.
La sonata de Beethoven resultó poderosa y cálida en ese lenguaje propio del alemán que encontró en el dúo reflejo estilístico y pasional. Por su parte el Schumann camerístico resume a la perfección sus obras sinfónicas que ambos intérpretes dominan y conocen, haciendo confluir ambas visiones en este dúo impagable por la versión ofrecida, romántica pero contenida, musicalidad a flor de piel y emoción en los dos movimientos.
Para la segunda parte una auténtica joya de engarce preciosista From Jewish Life (Bloch) que vuelve a recordar la humanidad del cello en su registro, capaz de remover la fibra sensible de todos por su cercanía a la voz, orando (Prayer), suplicando (Supplication) y cantando (Jewish song) con el subrayado delicado del piano y donde toda la tradición judía se hizo música en esta hermosísima partitura.
El cierre nada menos que la dura y siempre única Sonata Op. 38 (Brahms), exigente para ambos intérpretes capaces de diabluras técnicas sin perder una musicalidad innata en ambos, entendimiento hasta en las emociones de los tres tiempos, un Allegro no troppo bien trazado, Allegro quasi menuetto en diálogos sin palabras y ese Allegro final apoteósico cual espectáculo de fuegos artificiales.
Si la chispa encendió pasiones, el arreglo de la Meditation de la ópera "Thaïs" (Massenet) pondría el sosiego y remanso de un concierto donde este nuevo encuentro Judith - Adolfo colmó las espectativas de todos. Que este nuevo maridaje musical se mantenga muchos años ya que las carreras de ambos con sus respectivos instrumentos seguirán dándonos todavía más alegrías.

19 de enero de 2013

Músicos asturianos por el mundo

En esta tierra mía podemos presumir de muchas cosas aunque a veces nos llamen "grandones", pero los datos no mienten y así Oviedo tiene una actividad musical que ya quisieran otras ciudades mayores, afición más que centenaria pero también cantera de intérpretes en todos los campos, a los que siempre recuerdo desde aquí e incluso les mando para sus actuaciones un carro con "MUCHO CUCHO®" que resulta más nuestro que la socorrida MUCHA MIERDA históricamente de caballo y referida al éxito de público en los estrenos por la abundancia de carruajes. Los italianos prefieren In bocca al lupo (la boca del lobo) aunque en ella me meto yo solo más de una vez, pero es lo que tiene esto de teclear sin más límite que el del momento.
El director de orquesta carbayón Pablo González Bernardo, titular de la OBC "cruzaba el charco" y dirigía el fin de semana pasado a la Dallas Symphony Orchestra añadiendo nuevos hitos a un currículum que no para de crecer, siempre uniendo calidad y éxito, con un programa donde estaban la Obertura Carnaval Op. 92 de Dvorak, Tchaikovsky y su concierto de violín con Nicola Benedetti de solista más "La Primera" de Brahms (que le escuché en Barcelona hace un año) y la crítica no pudo ser mejor. Tendremos el placer de reencontrarnos con la OSPA en el mes de abril con otros dos autores que domina a la perfección: Beethoven y Schumann. Siempre vuelve a casa y con una agenda como la suya es de agradecer.

Y si hace nada comentaba que los langreanos Forma Antiqva actuarán el sábado 8 de junio en el Festival Händel de Halle con un programa que avanzarán en el VII Ciclo Febrero Lírico del Teatro Real Coliseo Carlos III (El Escorial) donde estará María Espada, me llegaba la noticia de la retransmisión este domingo 20 de enero a las 12 del mediodía por el canal de música antigua de la BBC (The Early Music Show, BBC3) de dos piezas del "Concerto Zapico" grabadas en vivo durante el concierto que ofrecieron el pasado mes de julio en el Festival de Música Antigua de Praga: las Folias gallegas de Santiago de Murcia y el Fandango de Domenico Scarlatti (también en el disco "Concerto Zapico" de 2010 para el sello alemán winter&winter del que son artistas exclusivos) que también escuché este martes en Gijón, autor el italiano que sonará junto al alemán en su casa natal. El programa de la BBC3 es el más importante de música antigua de la radiodifusión inglesa y se emite todos los sábados y domingos al mediodía. Se turnan en la presentación Lucie Skeaping y Catherine Bott, soprano especializada en interpretación histórica, que es quien ha escogido los fragmentos del trío asturiano para su programa del domingo. Para quien no pueda seguirlo en vivo, lo tienen una semana en el archivo de la propia web británica.
Del avilesino y ex-alumno Roberto Álvarez flauta y piccolo en la Singapore Symphony Orchestra, aún le debo un comentario al CD "La noche" con la arpista Katryna Tan con música de nuestro siglo donde no sólo hace patria sino que ha grabado obras de compositores asturianos de ahora como Fernando Agüeria, Jorge Muñiz o Miguel Prida por citar sólo tres, y que fue portada de la revista RITMO. Delicia sonora de interpretación, ambientes y escritura para un dúo poco habitual que rompe etiquetas.
Que me sigan llamando grandón pero poder exportar músicos asturianos al mundo me llena de orgullo y son los mejores embajadores de mi tierra con un producto que los gobernantes parecen olvidar: CULTURA. ¿Cuándo se enterarán estos desWERTgonzados? 

18 de enero de 2013

Wagner se sumó al poderío ruso

Jueves 17 de enero, 20:00 horas. Conciertos del Auditorio, Oviedo. Orquesta Sinfónica del Teatro Mariinsky de San Petersburgo, Valery Gergiev (director). Obras de Mozart, Wagner y Shostakóvich.
Una hora antes del concierto la violonchelista Marie-Elisabeth Hecker tendría un desmayo con posterior envío al hospital y nos privaría de escucharla en las Variaciones sobre un tema rococó, Op. 33 de Tchaikovsky que figuraban en el programa. Claro que una orquesta y director como los de esta velada son capaces de remontar y regalarnos el primer Wagner del año con los preludios de los actos I y III de Lohengrin.
Mozart y su Sinfonía nº 40 en Sol m., K. 550 abrían boca y oídos para un auditorio lleno hasta la bandera ante el primer acontecimiento musical de primera en este otro año de crisis e impidiendo asistir a la presentación de "La misa de gaita. Hibridaciones sacroasturianas" de Ángel Medina una hora antes en el Paraninfo de la Universidad de Oviedo con presencia de muchos amigos y conocidos y recordando a mi querido Lolo "el de Cornellana", pero Gergiev mandaba y sobre todo por la esperada segunda parte.
Mozart me resultó algo exagerado en plantilla aunque sean capaces de sonar cual orquesta clásica. Versión de disco pero que no me emocionó aunque reconozca detalles del maestro ruso. Molto allegro no tal cual sino "menos", sin excesos, un Andante equilibrado, reposado, juego bien llevado, Menuetto: Allegretto-Trio donde la colocación vienesa se agradece para paladear un movimiento con enjundia, y el Finale. Allegro assai tan aseado y bien ejecutado escuchando todas y cada una de las notas, diría que aséptico e impecable pero sin engancharme.
"No hay mal que por bien no venga" y escuchar los dos preludios wagnerianos resultó una bocanada de tensión y energía, brillo y sabiduría desde el pianissimo inicial de unos violines perfectos en el primero hasta el poderío de metales redondos y humanos del tercer acto, siempre conducidos con el estilo tan personal pero eficaz de Gergiev con su orquesta, pues así la debemos considerar. Cambiar el programa una hora antes y hacerlo con la calidad y consistencia demostradas no está al alcance de cualquiera. Ya quisiera haber sonado así en el Concierto de Año Nuevo de este año con el soso Welser-Möst.
La Sinfonía nº 10 en Mi m., Op. 93 de Shostakóvich sería la protagonista del esperado concierto, una hora que pasó volando y donde cada nota parece correr por las venas de esta formación. Aurelio M. Seco en las notas al programa explica perfectamente esta sinfonía que refleja en palabras de Viora "la horrible crueldad del asesino de masas" y le sumaría el carácter obsesivo que subyace en toda ella junto con los toques marciales, sin olvidar las palabras del propio compositor de introducir "mas tempi lentos y episodios líricos que pasajes heróico-dramáticos y trágicos". La orquesta es un bloque perfecto en todas sus secciones y solistas, logrando unas texturas perfectas para "la décima" y un impulso vital que convierte esta obra de 1953 en una de las grandes del pasado siglo y protagonista asidua desde hace unos años para toda formación y director que se precie. Claro que el binomio Mariinsky-Gergiev la sitúa como cimera e inigualable, molestándole las pausas entre movimientos porque entiende las obras en su globalidad, y este Shostakóvich fue como beber directamente de la fuente, el auténtico poderío ruso donde Mozart hizo de telonero y Wagner se sumó a la fiesta.

17 de enero de 2013

Banquete Zapico

Miércoles 16 de enero, 20:00 horas. Teatro Jovellanos, Sociedad Filarmónica de Gijón, Año 105 (Concierto 1.537): Concerto Zapico. Pablo Zapico (guitarra), Daniel Zapico (tiorba) y Aarón Zapico (clave): "Música Ibérica para consort de continuo", obras del repertorio ibérico e italiano de los siglos XVII y XVIII.
Siguiendo mi enero musical por las sociedades filarmónicas asturianas recalé en Gijón para volver a disfrutar de los Hermanos Zapico y su espectáculo Concerto Zapico o lo que es lo mismo, Forma Antiqva en estado puro, trío siempre único, cada vez más maduro y técnicamente perfectos, desgranando un repertorio que han hecho propio cual menú musical. A otro espectáculo le llamé "Manjares y colores", ellos tienen "Soberano manjar" y repito referencias culinarias porque con los mismos ingredientes pueden cocinar platos muy distintos. No habrá estrellas ni tenedores pero el éxito allá donde van está asegurado porque la calidad es de categoría especial. Podría haber elegido la coctelería en el mismo sentido pero cada concierto es tan sólido que me alimenta bien y no deja dolor de cabeza.
El hermano mayor deja unas notas al programa suficientemente explicativas de las que resaltaría dos frases: "el mutuo empeño de explorar y ampliar sus posibilidades como músicos" con "un repertorio que les resulta cercano y familiar". El resultado siempre único, cercano y para disfrutar, como una comida entre amigos.
Las obras conforman todo un placer para el espectador y los propios músicos que disfrutan cocinando cada plato, y donde Aarón cede más protagonismo a los gemelos aunque sus intervenciones siempre resulten virtuosas, con ornamentaciones de vértigo en su punto, y el sustento necesario en las distintas apariciones solistas.
Aperitivo de Fandangos, Blasco de Nebra y Santiago de Murcia, dúo de cuerdas pulsadas cada vez más unificadas con un Pablo virtuoso y preclaro bien secundado por Daniel.
Entrante de Marionas Gaspar SanzXácara.
Un primer plato fuerte con Obras por 5º tono, Preludio Grabe y Giga de Murcia según A. Corelli, aderezado con Toccata XI de Kapsberger y el punto delicioso de las Diferencias sobre la Españoleta, como un toque de albahaca.
Sorbete de Preludio Roncalli, Passacaglia Kapsberger y Bayle del Gran Duque totalmente digestivo, alegre, para cambiar sabores en el paladar auditivo.
Segundo plato de Improvisaciones sobre Caponas y Chaconas, sugerente hasta en el título, Cumbees de Murcia y Diferencias sobre las Folías, otro toque exquisito y con técnicas al servicio del sabor.
Surtido de postres: Colascione Kapsberger, Passacaglia Ferdinand Fischer, Recercada I Ortiz y siempre rematando sabores Diferencias sobre El Baile de las Antorchas.
Cual cafés y copas, siempre con caldos nuevos producto de la investigación, Folias Gallegas de Murcia y el bouquet de la casa que es el Fandango Domenico Scarlatti.
Cocineros de formación clásica que preparan platos bien condimentados, de presencia agradable y sabores increíbles, siempre una sorpresa para el público.
El lugar donde paladeamos este banquete, perfecto entorno para paladares de cualquier época y gusto.
La ruta gastronómico-musical de "Los Zapico" y Forma Antiqva no para, España y resto de Europa como Amberes ya han probado sus combinaciones, y pronto servirán su menú nada menos que en la casa natal de Händel, aunque aún están con la cesta de la compra pero los ingredientes, María Espada incluida, están anotados.

15 de enero de 2013

David Menéndez recordando a Félix Lavilla

Martes 15 de enero, 19:45 horas. Teatro Filarmónica, Sociedad Filarmónica de Oviedo, Año 107, Concierto 1 del año 2013 (1.883 de la Sociedad). Dúo David Menéndez (barítono) - Rubén Fernández-Aguirre (piano). Obras de Gounod, Guastavino, F. Alonso y Moreno Torroba.
Con el recuerdo por el fallecimiento del pianista pamplonés Félix Lavilla, todo un referente para tantos músicos españoles y muy especialmente el mundo de la lírica, el concierto resultó un perfecto homenaje a cargo del barítono local David Menéndez y el pianista Rubén Fdez-Aguirre, un dúo así entendido en tanto que el repertorio elegido exigía de ambos, perfecta simbiosis muy trabajada que pasó por Bilbao y más recientemente Santiago de Compostela.
Dedicar la primera parte a Gounod y su "Biondina" es una auténtica maravilla, más cuando antes de cada número pudimos escuchar la perfecta declamación, otra recreación poética de los textos en español a cargo del tenor asturiano Jorge Rodríguez Norton. Los doce números requieren toda una dramatización, buen decir, vocalización perfecta e interiorización hecha arte para pasar del enamoramiento al placer del amor, la boda, el dolor y la muerte, siempre remarcado y subrayado por un piano igualmente protagonista en la mejor línea de los lieder, con un Rubén Fdez-Aguirre capaz de sacar todas las emociones subyacentes en el texto: campanillas de Cupido, cuerdas de mandolina, campanas de boda y también de entierro, vientos de cipreses, alegrías y angustias instrumentales que la voz de David Menéndez bordó con una técnica impresionante, gama dinámica increíble, dramaturgia plena en una interpretación rica de matices y sobre todo, como mi primera impresión, de gusto en el canto. Todo un descubrimiento esta "Biondina" en el registro del barítono castrillonense y el pianista baracaldés.
Mucho más liviano y menos trágico pero igualmente colorida resultó la segunda parte con seis canciones de las doce "Flores argentinas" de Guastavino, la segunda "G" de la velada, caleidoscopio rítmico y melódico del folklore porteño elevado a la categoría de concierto, casi diría que como nuestro Falla, músicas con auténtico perfume hermano del otro lado del charco pero con acento nuestro, ¡qué lindo!: jazmines y madreselvas, plumeritos y claveles evocadores y embriagadores. Nueva lección de canto y piano, perfecto ensamblaje en el marco perfecto de un Teatro Filarmónica que tantas veladas líricas acogió en sus cientos de conciertos, incluido el póstumo homenaje del propio Rubén a Félix Lavilla con "su" Teresa Berganza.
El público entrado en años aún disfrutaría con dos romanzas de zarzuela que fueron auténticos números uno por barítonos como Marcos Redondo y sobre todo Manuel Ausensi, la canción de Vidal "En una dehesa" de la Luisa Fernanda de Moreno Torroba, orquesta desde el piano y poderío vocal recreándose como el propio personaje en cada matiz y cada palabra, en cada gesto y cada nota, para rematar ese "borrico" canción del gitano de "La Linda Tapada" del Maestro Alonso.
De regalo ese "Lejos de tí" (M. Ponce) que sigue emocionándome cuando lo escucho por Kraus, esta vez por la voz más natural de las graves, el barítono, canción que David Menéndez interpretó bien apoyado por el piano, siempre en su sitio, tapa abierta y volúmenes apropiados por parte del maestro Fdez-Aguirre.
Y estando en la llamada capital de la lírica española, en nuestra casa, no podía faltar la sidra, quitar el chaqué y la pajarita, remangarse la camisa y cantar el Xuanón de M. Torroba, estribillo del "Canto a la sidra" en dos partes con la salva de aplausos de un público que disfrutó con este espléndido concierto de la centenaria sociedad musical carbayona.

13 de enero de 2013

Camilos carbayones

Sábado 12 de enero, 20:00 horas. Conciertos del Auditorio, Oviedo: Alexandre Da Costa (violín), Oviedo Filarmonía, Marzio Conti (director). Obras de C. Saint-Saëns.
Arrancaba mi 2013 del Auditorio ovetense con el regreso del violinista Alexandre Da Costa, esta vez con la OvFi dirigida por su titular y en un monográfico Saint-Saëns que se grabará para el Sello Warner en estos días. Reconozco que el compositor francés no está entre mis elegidos, sin entrar en la "corriente de opinión que desvalorizaba a este compositor acusándolo entre otras cosas de frío academicismo..." que comenta en las notas del programa la profesora Miriam Perandones, pero resultó un placer seguir comprobando el crecimiento artístico de la orquesta carbayona y el buen entendimiento con el maestro italiano que está dándole a la formación nuevos colores y el espíritu mediterráneo del que Haider carece pero que nos hace más cercana en los repertorios y sus interpretaciones.
Además del protagonismo del virtuoso violinista canadiense y su Stradivarius "Di Barbaro" (1727) con un arco Sartory, cortesía de la Fundación Canimex, una delicia completa, la orquesta con Monti estuvo a su altura, todo un logro haciendo que Oviedo tenga ahora dos Camilos: Camilo de Blas y Camilo Saint-Saëns, destronando a Wolf-Ferrari del repertorio discográfico emprendido con el maestro austriaco.
La Introducción y rondó caprichoso en La m., Op. 28 abría el concierto, obra que tiene mucho de nuestro virtuoso español Sarasate no ya por haberla estrenado y dedicatario de la misma sino por la cantidad de temas hispanos, con una orquestación muy académica pero también exigente desde ese inicio en pianísimo hasta todo el desarrollo cual catálogo de exhibición violinística. El canadiense sacó de la joya una amplísima gama de sonidos siempre presentes en primer plano, con una técnica impactante perfectamente concertada por Conti que llevó a la orquesta a ser perfecta acompañante. El disco dejará constancia de ello.
Más complejo, igualmente estrenado y dedicado a mi tocayo navarro, el Concierto para violín y orquesta nº 3 en Si m., Op. 61 está entre los habituales del repertorio. Sus tres movimientos resultaron bien contrastados y ejecutados, poderío en el Allegro non troppo, lirismo en el Andantino quasi allegretto y fortaleza en el Molto moderato e maestoso, majestuoso encuentro solista y orquesta que la obra, con sus altibajos emocionales, resultó más que aseada, equilibrada y por momentos plena de emotividad. Destacar nuevamente el entendimiento entre solista y orquesta que brillaron con luz propia.
Una versión a solo de la Asturiana de Falla fue un regalo con guiño local desde la universalidad de la música, donde no lloró el pino sino el violín de Alexandre, expléndido nuevamente.
La segunda parte nos trajo la nada habitual Sinfonía nº 3 en Do m., Op. 78 con el compositor Guillermo Martínez al órgano (bien amplificado incluso con un subwoofer) y el piano a cuatro manos de Olga Semouchina y la mierense Silvia Carrera, protagonistas dentro del conjunto orquestal que así concibió Saint-Saëns y volviendo a preguntarme por qué no hay órganos de tubos en todos los auditorios, enriqueciendo una tímbrica que la orquesta ovetense comienza a tener como signo de identidad en todas sus secciones, no ya la cuerda que ha alcanzado su madurez a pesar de la plantilla siempre corta, sino en una madera bien ensamblada, unos metales seguros y nada estridentes, más la percusión siempre con un toque de calidad que envidio para otras formaciones queridas.
Los dos bloques de la sinfonía estuvieron bien delineados por el maestro italiano el Adagio-Allegro moderato - Poco adagio claro de diseño, sacando a flote los recovecos melódicos que esconde y jugando con las dinámicas y cambios de tempo, más la irrupción orgánica y pianística del Allegro moderato - Presto - Maestoso - Allegro perfectamente encajados cual bloque cálido jugando con los protagonismos de todas las familias instrumentales. Versión brillante de esta sinfonía "orgánica" casi pariente lejana aunque con menos recursos que el posterior Preludio Festivo Op. 61 de R. Strauss.
La Jota Aragonesa para orquesta en LA M., Op. 64 fue la propina a plantilla completa para cerrar este monográfico, aunque vuelve mi opinión de la falta de "pegada" en esta partitura del compositor francés dedicada a Paquita Sarasate y deudora de la de Pablo o Tárrega, frente a orquestaciones mucho más brillantes para obras de un folklore como el español que tanto ha inspirado (y lo que queda aún) a músicos de muchas y distintas generaciones, aunque dentro de la grabación ayude a completar la duración y visión española de Monti y la Oviedo Filarmonía. Esperaremos a disfrutarla también en CD.

6 de enero de 2013

Más que un regalo musical de Reyes

Sábado 5 de enero, 22:00 horas. Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela. Concierto de Reyes: Beatriz Díaz (soprano), Real Filharmonía de Galicia, Manuel Hernández Silva (director). Obras de Mozart, Haydn y Schubert. Entrada: 15€.
"Noche mágica" titulaba a la salida de un concierto en horario nada habitual pero que tuvo una excelente entrada en la Sala Ángel Brage de acústica perfecta. La orquesta gallega es la excelencia musical en todas sus secciones y perfecta para el programa elegido. El maestro venezolano pergeñó una selección del clasicismo vienés que domina como nadie, transmitiendo todo su conocimiento a los profesores que funcionaron como el gran instrumento que es la orquesta cuando al frente se pone un director de la talla y carisma de Manuel Hernández Silva, quien además comentó cada obra con el humor y gracejo suyos haciendo gala de su vertiente pedagógica. El premio del roscón de Reyes fue la soprano asturiana Beatriz Díaz con unas arias operísticas nuevas pero ya plenamente integradas en una voz que ha ganado cuerpo en el registro grave y le abren un abanico de roles que eran impensables no hace mucho, unido a su teatralidad inconmensurable viviendo cada papel sobre el escenario, contagiando su saber estar y cantar a todos, algo que el director supo ver y sacar a flote.
El concierto comenzaba con la obertura de La Clemenza di Tito, KV 621 (Mozart) que sonó impecable en una orquesta dúctil y de sonoridad cristalina, conducida con gusto y dominio.
Papá Haydn nos trajo dos arias de la ópera jocosa La vera costanza, Hob. 28/8 para disfrutar de Beatriz Díaz en estado puro, verdadera constancia la suya: "Non s'innalza, non stride sdegnosa", la mandamás y metomentodo Baronesa Irene, papel de amplia gama dinámica y de tesitura perfectamente solventado por la allerana, y "Con un tenero sospiro" de la pescadora Rosina, dulzura y buen hacer global, metamorfósis total para dos interpretaciones casi antagónicas como bien explico el maestro Hernández Silva antes de escucharlas. Grandes ovaciones en esta primera aparición vocal lógicas por el resultado global, orquesta en su sitio y protagonismo vocal.
El "Menuetto" de la Sinfonía nº 3 en RE M, D. 200 (Schubert) sonó puramente vienés, "prevals" bien explicado por la acentuación de la tercera parte que los profesores de la Filharmonía bordaron al responder en total comunión con la batuta, entendimiento como si el maestro venezolano llevase con ellos toda la vida.
Y volvía el gran Mozart de Le Nozze di Figaro, KV 492, primero la Obertura "de disco", todas las notas dibujadas y escuchadas en una cuerda de lujo y un viento siempre claro, el preludio de esa ópera única en la historia lírica que más allá del libreto de Da Ponte la música del de Salzburgo ilumina. En el aria "Giunse alfin il momento" la orquesta fue un acompañamiento soñado para el gusto en grado sumo que derrochó Beatriz Díaz (alumna aventajada de La Freni) desde el recitativo, deleitando con unos pianissimi siempre presentes y arropados por la musicalidad de una orquesta de lujo funcionando como un único instrumento tocado por la batuta de Hernández Silva. Todo un descubrimiento esta Rosina "Condesa de Boo" que el público valoró con atronadores aplausos y varias salidas de la soprano para saludar.
Quedaba todavía la Sinfonía nº 35 en REM, KV 385 "Haffner" interpretada como nunca antes había escuchado en vivo, posible por la simbiosis de director y orquesta en una obra tan interiorizada por el venezolano quasi vienés (sus 20 años de residencia en la capital austriaca se notan siempre) que los cuatro movimientos fueron auténticas delicias, fuego, amor y rapidez máxima posible que el propio Mozart dejó anotado en la partitura estrenada en Salzburgo como bien nos contó el maestro: desde el Allegro con spirito, fogoso sin perder nunca ímpetu y abanico de dinámicas; el Andante auténtica declaración amorosa hecha música sinfónica, delicadeza en cada plano sonoro, en cada acento, en cada matiz, en cada intervención instrumental y sobre todo en cada gesto del director; un Menuetto sublime de paladeo en todo su desarrollo, incluyendo el trío; y ese Finale. Presto tan rápido y preclaro que sólo una orquesta con el virtuosismo unido a la calidad de la orquesta gallega es capaz, y Hernández Silva logró que lo diesen todo. Realmente apoteósica.
La noche mágica todavía nos depararía el "premio" de los roscones de reyes al volver Beatriz Díaz para regalarnos "Una voce poco fa" de El Barbero de Sevilla (Rossini), sorpresa y nueva lección interpretativa donde las cadenzas y rubati jugosos de esta nueva Rosina fueron engarzados con el oro directorial de Manuel al mando del instrumento sinfónico atento y respetuoso, escuchándose todos en ese juego musical que resultó esta joya cantada por la asturiana. El público rendido, nueva salva de aplausos y  BraBoos de izquierda a derecha del patio de butacas, un aria conocida y recreada que surgió por sorpresa añadiendo un nuevo papel en el amplio repertorio de nuestra adorada Beatriz Díaz.
La cuerda de la RFG soltó arcos y con el humor que solo la maestría de los grandes logran sacar de los profesores, cerraron la Noche Mágica con una Pizzicato Polka de los hermanos Johann y Josef Strauss que igualó las mejores de Año Nuevo por lo jugosa en matices, calderones, cambios de tempi... ¡Tan sólo faltó el triángulo para hacerla insuperable!
Imposible comenzar 2013 mejor. Gracias a la orquesta, a Beatriz y a mi admirado y querido Manolín... Esta vez llevé "MUCHO CUCHO®" personalmente y el regalo imperecedero.

5 de enero de 2013

Carta a SS. MM.

Como todavía me queda algo de inocencia (serán los años), lo único que les pido a Los Magos (lo de reyes sigo sin llevarlo bien por esta tendencia mía a La República) tras los "Años Mahler" sin lograrlo, es poder escuchar en Asturias la Octava Sinfonía "De los Mil"
con todas nuestras orquestas (OSPAOvFilOrquesta Clásica de Asturias, la Sabugo Filarmonía...), nuestros coros ("El León de Oro", grandes, chicas y peques, igual que el de la Fundación Príncipe y también la Escolanía San Salvador...) con nuestros solistas, que tenemos un montón y de primera (Beatriz DíazElena Pérez HerreroAna NebotLola CasariegoDavid MenéndezCelestino Varela, Miguel Ángel ZapaterJuan Noval-Moro, Aurelio Gabaldón...) en mi querida Asturias.
No quiero olvidarme de queridos amigos admirados en otras partes (Pablo GarcíaAna PucheLuis CansinoAmparo Navarro..), incluidos los portorriqueños (Magda NievesCésar TorruellaCarlos SeiseCésar HernándezMelliangee PérezPatricia Helena Vásquez Duarte o Jossie Pérez) porque tendrán seguramente peticiones parecidas a la mía y más cercanas.
Mantengo mi ilusión en tener a Pablo González como director de un acontecimiento que me copió Dudamel, al que le perdono todo... incluso que mi tocayu quisiese llevarlo hasta Barcelona...
Pablo González y Mahler .
Es la ilusión infantil en este día aunque tampoco quiero olvidarme de Entrequatre o Forma Antiqva, para quienes vuelvo a pedir un Grammy clásico (se lo merecen, sobre todo los hermanos Zapico, que en el recién acabado 2012 siguieron "a tope" y haciendo historia desde casa).
También sigo recordando a mis queridos pianistas con Carmen Yepes a la cabeza (trabajado duramente desde Madrid) o Diego Fernández Magdaleno al que sí le trajeron el Premio Nacional de Interpretación. para continuar triunfando. Mantengo ilusión y pido más composiciones de Rubén DíezJorge Méndez y del siempre "redescubierto" Guillermo Martínez, esperanzado de que los llamados gestores culturales se olviden de esta crisis que no parece acabar, y les den mucho trabajo...
No sé si ya les han escrito pidiendo para mis adorados violinistas Ignacio RodríguezMaría Ovín y María Díaz-Caneja para traerles mucho éxito en sus estudios fuera de Asturias y trabajo en casa, aunque yo me sumo a esos deseos, y de lo pedido en años pasados faltaron muchas cosas (supongo que por pedigüeño) pero a mi edad no tengo freno, parece que me hizo la boca un diputado.
De mi adorada Beatriz Díaz ya les escribiré otra carta porque se merece todo lo que traigan y más, sé que Vds. lo saben por ser Magos, aunque 2012 haya sido bueno...
Para la Ópera necesitaría otra carta de adulto, pero mis papás dicen que ya está bien de pedir... sobre todo viendo que a Baltasar ya le aplicaron un ERE ¡quién nos lo iba a decir!, que han desaparecido la mula y el buey, que ahora en vez de esperar algo de "los Reyes" se lo piden "al yerno", y todas esas cosas que enfadan a mis mayores aunque digan que soy todavía pequeño para entenderlas (¡si ellos supieran!).
A todos ellos les mando siempre "MUCHO CUCHO®" antes de cada actuación, normalmente de vaca asturiana, y podría escribir una carta más detallada para tantos amigos músicos que tengo repartidos por el mundo (para que luego digan de la "maldición" ENTRE MÚSICOS TE VEAS), pero aún tenemos este recién nacido 2.013 por delante para seguir celebrando más centenarios, entre ellos los de Verdi y Wagner (un clásico y no los Madrid-Barça), sin olvidarme de Britten.
Mientras tanto espero que la palabra corrupción vaya apareciendo menos en nuestra cotidianidad y que la crisis se olvide de la MÚSICA y de toda la CULTURA en general, donde "tijeretazo" se escuche menos que "hoja de ruta" ¡lo qué ya es decir!, para este año 13 que acaba de nacer, aunque nuevamente parezcan estar "duros de oreja" (supongo que con los recortes sanitarios no tendrán ni para un sonotone y la edad no perdone). A propósito, si pudieran parar la Ley Wert donde la música en la educación será algo ínfimo y optativo, entonces tiraría fuegos artificiales... pero ya ven que no está entre las peticiones musicales.
Gracias a Los Magos (de donde vengan y utilizando el tranporte que tengan) por seguir llenándonos de esperanza e ilusiones.
Pablito, 12 años.