17 de marzo de 2012

Centenario de Montsalvatge con "Eroica"

Viernes 16 de marzo, 20:00 horas. OSPA, Concierto de Abono nº 7: Ana Nebot (soprano), Antoni Ros Marbà (director). Obras de Montsalvatge y Beethoven.
En este año 2012 de aniversarios como el de Debussy sin ir más lejos, España parece que se haya olvidado el centenario de uno de nuestros compositores más internacionales, prolíficos y polifacéticos del siglo XX, que tiene en su haber el Premio Nacional de Música del año 1985: Xavier Montsalvatge (1912-2002), fallecido hace diez años, y del que Asturias con su Orquesta Sinfónica puede presumir de haberse sumado al tributo y homenaje programando su Sinfonía de Réquiem (1985) compuesta por encargo tras el citado galardón del Ministerio de Cultura y estrenada en el II Festival de Música Contemporánea de Alicante por la Orquesta de la Radio de Belgrado con José Luis Temes en la dirección (¡cuánto ha hecho por nuestra música!) y la soprano María Villa el 19 de septiembre de 1986. Bien lo recordó en la conferencia previa al concierto mi admirado Alejandro G. Villalibre, quien también nos ha dejado unas excelentes notas al programa, retazos de un compositor no suficientemente escuchado ni reconocido en nuestra España siempre olvidadiza y a veces ingrata con los suyos.
El concierto trajo como director invitado precisamente a otro catalán que ha realizado creo la única grabación de esta obra, conocedor en profundidad de la misma con amplia trayectoria y currículo en distintas formaciones, habiéndole disfrutado varias veces en Oviedo: Antonio Ros Marbà, que optó también por incorporar en el último número a la soprano ovetense Ana Nebot.
La versión que nos dejó el maestro de L'Hospitalet de Llobregat primó el color sobre el trazo, buscando tal vez el propio espíritu que el compositor expresó para su obra de "sosiego y esperanza", distintos planos sonoros para los seis movimientos sin pausa que exprimieron la paleta orquestal del músico gerundense ya en total madurez donde no parecía querer innovar ni romper sino más bien interiorizar. Algo así pareció transmitirnos Ros Marbà desde el Introitus inicial, placidez del Kyrie, poderío en los bronces para un Dies Irae en la más pura tradición occidental y cinematográfica que Alejandro se encargó de recordarnos antes (yo añadiría incluso a Bergman y "El Séptimo Sello") y el Agnus Dei cual recapitulación tímbrica con dinámicas que sacaban a flote la oración musical plena de luminosidad en Lux Aeterna. Todo un muestrario del intimismo orquestal de Montsalvatge en un "Requiem sin palabras" que finalizaría con las del Libera me entonado desde detrás del palco lateral izquierdo por Ana Nebot "Dales señor el descanso eterno. Amén", perfecto colofón de súplica hecha voz sin perder nunca la esperanza, nuevamente íntimo rezo celestial y recogido (me emocionó la soprano en un pasaje que por breve resulta difícil dar tanto en tan poco) siempre bien "concelebrado" por un Mosén Marbà que hizo con la orquesta lo que deseó, aprovechando un grupo tan formado y cohexionado capaz de superar la probable apatía que una obra como la del catalán puede llegar a provocar en los músicos, consiguiendo con profesionalidad un resultado más que digno.
El ambiente de recogimiento y misa de difuntos pareció continuar con La Tercera de Beethoven más allá de su impresionante Marcha Fúnebre del segundo movimiento. Mantengo mi apoyo de programar en esta dirección, obras de nuestro tiempo con las que nos han ido formando como melómanos y no deben apartarse del directo, aunque todos tengamos nuestra versión preferida y la de Ros Marbà con la OSPA no será una de ellas. Precisamente por escucharla tanto y en interpretaciones de todo tipo sin ahondar en calidades (aún está fresca la última apuesta de Chailly que ya vuelve a sacar comparativas incluso de duraciones), el rumbo tomado por el director catalán no acabó de llenarme, aunque vuelva a reconocer lo dúctil que es nuestra orquesta, capaz de responder a cuando se le exigió, si bien mantengo ese espíritu meditarráneo (casi francés) que venía de la primera parte y contagió la Sinfonía nº 3 en MI b M, Op. 55 "Heroica" (Beethoven), más luminosa que guerrera, contemplativa no exenta de la energía necesaria pero cercana al Mozart de "La 41" por clásica en vez de la rabia contenida romántica. El Allegro con brio estuvo otra vez colorido pero no delineado, esperaba ese "toque germánico" del que adoleció. La sensación de inseguridad en el arranque se repitió en la Marcha fúnebre: Adagio assai, aunque una vez encauzado discurrió con la solemnidad y ritmo de una de las joyas sinfónicas de la historia, con más luces que sombras que brillaron con luz propia en el "breve" Scherzo: Allego vivace donde el trío de trompas se lució junto al oboe de Ferriol. El Finale: Allegro molto-Poco andante-Presto estuvo bien contrastado en todos los aspectos aunque volví a recordar versiones más cercanas a mi gusto (Dudamel me puede y con "La Bolívar" en Bonn les dieron su beneplácito). El resultado final notable aunque mi cuerpo necesitase más agitación interior que contemplación. Supongo que la vuelta de Milanov hará retomar el camino emprendido esta temporada.
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15 de marzo de 2012

Del abismo al paraíso

Miércoles 14 de marzo, 20:00 horas. Conciertos del Auditorio, Oviedo: Midori (violín), OvFi, Marzio Conti (director). Obras de Puccini, Britten y Ravel.
Concierto distinto con la lírica sobrevolando todo él en un estilo que tanto la orquesta ovetense como su actual titular dominan y se sienten cómodos, "cojeando" algo en Ravel pero sobre todo emocionando con Midori.
El Intermezzo del Acto III de "Manon Lescaut" (Puccini) se colocaba al inicio para calentar motores, versión más sinfónica que de foso que siempre agradecen todos al permitir una gama dinámica más amplia y mejor escucha por parte de un público tan operófilo como el carbayón, con un solo del cello de Gabriel Ureña dulce y bien cantabile cual barítono en estado de gracia, seguido por la viola de Igor Sulyga y el violín de Mijlin, trío de ases que despuntaron cual figuras líricas.
El Concierto para violín nº 1, op. 15 de Britten nos presentaba en la capital asturiana (puente entre Florida y Suiza) a Midori, una violinista cuya presencia física menuda y delicada se transforma desde el primer compás. Cual prolongación corpórea su interpretación de esta obra poliédrica, de aristas cortantes, llena de sufrimiento, transmitía con toda la gestualidad pareja a cada nota que su violín (Guarneri del Gesù de 1734) emitía, sin perder el lirismo que ya nos cautivó recientemente en el "Peter Grimes" y ahora la OvFi acompañó como si de la voz se tratase, violín cantante, emotivo, dramático, gimiente, brillante, con un virtuosismo nunca exagerado y planeando todo el dolor y sentimiento del compositor inglés en un 1939 triste históricamente como bien recuerda Aurelio M. Seco en las notas al programa. La concertación de Conti puedo decir que fue operística porque así lo pide una partitura exigente para toda la plantilla, logrando una gama dinámica que hizo suspirar tras cada pianíssimo, siempre atento a la solista que ejerció con mando en plaza. Esfuerzo recompensado dejándonos una versión para recordar de una obra con la que no se atreven muchos solistas ni orquestas, dura no ya para el ánimo.
Todavía con ese malestar que Britten te deja en el cuerpo, Midori nos regaló la Fuga de la Sonata nº 1 en Sol m. BWV 1001 de Bach, auténtica delicia de fraseo, sonido y placer tras el dolor, en un tempo agradecido, nada lento y como terapia necesaria, grandeza que continuó al pedir salir al vestíbulo del primer piso para compartir con el público el agradecimiento mútuo que supone haber dado el mejor regalo: la música.
La segunda parte comenzó con los Valses nobles et sentimentales de Ravel, más plebeyos de lo esperado aunque la plantilla estuviese algo reforzada, bien llevados pero faltando precisamente algo más de sentimentalismo que no es igual que sensiblería. Conti tuvo algunos detalles interesantes pero la orquesta aún no puede alcanzar repertorios de esta envergadura pese al excelente trabajo que están realizando. Ya que la lírica pareció impregnar el programa, como en ella la elección del repertorio es la base para una carrera fructífera que no traiga problemas a la voz.
Creo que el maestro florentino sabedor de esa máxima operística quiso resarcirse con el Capriccio sinfonico de su compatriota Puccini, obra no muy habitual, de paleta sonora cercana al oyente aunque sin la voz para la que tan bien escribirá, sólo resulte evocadora más allá de las melodías apuntadas. Bien las distintas familias orquestales, buen empaste global, nuevamente dinámicas bien conseguidas y una cuerda que va tomando cuerpo, para una obra juvenil del de Lucca donde los motivos de "La Bohème" (triunfante tras "Manon Lescaut") me trajeron mentalmente a Beatriz Díaz como la Musetta con alma de Mimì para quien Don Giácomo no tiene secretos.
Al menos la propina también sonó operística, y la cuerda vibró en el hermosísimo Intermezzo de la "Cavalleria Rusticana" de Mascagni que nos devolvió el color y la sonrisa tras un concierto que surcó lo más recóndito de nuestros sentimientos aunque inicio y final fuesen "intermedios" del abismo al paraíso...

11 de marzo de 2012

Mudanza (duplicando de momento)

A la vista de las pegas, problemas y censuras que Blogger© parece tener como política de empresa y con amenazas de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act, algo así como la SGAE pero todavía con más poder, he abierto otro blog en
De momento voy duplicando las entradas de aquí, y si siguen "tocando las pelotas" pues la mudanza será completa.
Gracias a los que me seguís y perdón por las molestias, pues la "interface" no es igual y me faltan enlaces amigos a otros blogs y demás. Llevaba desde septiembre de 2008 usando el de Blogger© y aunque hubo pequeños retoques, uno sigue siendo animal de costumbres, pero el espíritu sigue igual:
Comentar, siempre desde el corazón, los conciertos y actividades musicales en mi Asturias del alma, así como las escapadas, cada vez menos por los recortes de turno, para seguir disfrutando.
"La música en Siana" sigue...

10 de marzo de 2012

Voluntad de vivir con la máxima exigencia

Viernes 9 de marzo, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, OSPA, Concierto de Abono nº 6: Eldar Nebolsin (piano), Kynan Johns (director). Obras de Dorman, Dohnányi y Nielsen.
En Oviedo estamos asistiendo a unos conciertos donde las obras de nuestro tiempo ocupan programas, incluso con estrenos mundiales o nacionales, caso del sexto abono de la OSPA que nos devolvía a dos conocidos, el director australiano Kynan Johns (que era uno de los candidatos a titular y trabaja en EE.UU. muy cerca de Milanov) y mi querido pianista uzbeko Eldar Nebolsin (afincado hace años en Madrid y que tocó en Oviedo el 18 de marzo de 2010).
Se escuchaba por primera vez en España Astrolatry (2011) de Avner Dorman que quise disfrutar sin leer antes las notas al programa -esta vez de Luis Suñén- que recogen la explicación del propio compositor sobre su obra, buscando la primera impresión sin mediatizarme disfrutando con ella, muy exigente para la orquesta con amplios efectivos, refuerzos por otra parte habituales en partituras para plantillas casi centenarias, donde los efectos tímbricos me sorprendieron buscando la fuente sonora, bien traídos y en simbiosis con unos ritmos muy americanos que beben de las polirritmias y van desde Bernstein al famosísimo Take five de Brubeck. El título de las dos partes ya apuntaba el ambiente recreado desde un lenguaje sinfónico nuevo pero con perfecto conocimiento de la instrumentación, explorando colores y texturas en todas las familias para lograr Revelaciones celestiales: Lento que la percusión de la OSPA dibuja como nadie, contagiando su entusiasmo, hasta una auténtica Noche de San Lorenzo en El culto a las estrellas: Con un sentimiento techno, mecánicamente constante, derroche sonoro bien dibujado por la batuta clara y elocuente del maestro Johns, referencias a Lito Vitale (también tiene su Estrella del Sur) desde un lenguaje sinfónico pleno de nuestro tiempo que para los de mi generación ha convivido perfectamente con otras músicas o estilos. Éxtasis sonoro y auténtica delicia encontrar profesionales y formaciones que apuesten por traernos nuevas obras de auténtica calidad, y una orquesta capaz de amoldarse a lo que le echen estando en un momento realmente dulce.
Las Variaciones sobre una canción de cuna, Op. 25 (Ernst von Dohnányi) es una propuesta del propio Nebolsin admitida para nuestra OSPA que para muchos supone reconocer el excelente oficio de un compositor húngaro un tanto eclipsado por otros compatriotas suyos pero cuyo lenguaje musical se mantiene en el subconsciente colectivo que partiendo de una canción popular -en España la llamamos "Campanita(s) del lugar"- explora distintos mundos sonoros desde Mozart a Stravinski, de Beethoven a Rachmaninov, de Brahms a Britten utilizando una forma compositiva recurrente como es la variación, para desarrollar pasajes y emociones musicales tanto en la orquesta (con los mismos efectivos que la obra estrenada) como en un piano donde Eldar Nebolsin logra unas sonoridades puras y cristalinas desde la primera aparición de la melodía, con guiños humorísticos tan cercanos a su carácter como al de la propia obra del húngaro que la hicieron propia todos los solistas y secciones bien conducidos por el director australiano. Realmente obra densa pero saltarina como en el pasaje donde el fagot (esta vez Falcone de impecable principal) frasea irónicamente y responde el piano con idéntica articulación, rica de matices y dinámicas, contrastes en todas y cada una de las doce variaciones. Concertación excelsa desde la batuta y un nuevo éxito para todos desde la estabilidad emocional y el bienestar sobre el escenario que transmite alegría a pesar de lo exigente de una partitura no suficientemente escuchada en vivo, con varios coprincipales hoy de solistas sin mermar un ápice la calidad que esta orquesta asturiana atesora en sus años (tantos como llevo casado y que este 9 de marzo cumplía 21).
Eldar tras el esfuerzo aún agradeció los merecidos aplausos con una propina decidida ya sentado nuevamente sobre el teclado (el nº 7 de los Op. 25 de Chopin), que fue otro placer de técnica, sensibilidad, sonoridades, buen gusto y cual muestrario de todo lo que atesora en su repertorio y amplio vagaje musical siempre abierto a nuevas propuestas como las escuchadas este viernes.
Para la segunda parte nada menos que la Sinfonía nº 4, Op. 29 "Inextinguible" del danés Carl Nielsen, poco escuchada en vivo y auténtico esfuerzo para todos los profesores en sus cuatro movimientos que se ejecutan sin pausa, a los que tanto la maravillosa escritura orquestal como una exigente dirección les impuso, y mereció la pena. Si la primera parte del concierto resultó explosión sonora, el arranque presagiaba todo lo siguiente. Como apunta Suñén al recoger por qué Nielsen tituló así esta sinfonía "que la pieza trata sobre la voluntad de vivir y ellos es un sentimiento inextinguible", la interpretación fue voluntad de hacer Música, con mayúsculas de cabo a rabo, concentración total desde el Allegro en un despliegue de buen gusto en todas y cada una de las secciones: las maderas, la cuerda con la tensión necesaria, dinámicas sugerentes, contrastes de una Dinamarca que conozco y admiro hechos sinfonía, melodías que se rompen y reconstruyen cual puzzle sonoro, dramatismo y respiro, metales cálidos que sin transguedir pueden eclosionar en un final impactante con dos timbaleros a izquierda y derecha poderosos, amenazantes y apoteósicos, discurrir de solos a cual mejor para desembocar en una melopea total, explosión necesaria tras un esfuerzo del que Johns obtuvo recompensa. El nivel sigue muy alto.
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8 de marzo de 2012

Me han suprimido los 77 borradores que quedaban


A día de hoy, y tras la primera y única hasta la fecha AMENAZA DE CIERRE todavía me quedaban 77 "borradores" de los 148 que me "enviaron" antes de suprimir directamente las entradas del blog (que por cierto no guardo). Estaba intentando recuperarlos poco a poco, siempre con un encabezamiento similar al siguiente:
Entrada original del día N de MES de 201Z a las XX:XX horas, y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡y con MIS FOTOS!:
Evidentemente ésta no es mía


Pero está visto que quien MANDA MANDA y ni siquiera me dieron la oportunidad de quitar unos contenidos que desconozco si son ¿ilegales? pues muchísimas entradas eran conciertos en Asturias de músicos asturianos, incluso solidarios, a los que acudo pagando mi entrada y con fotos sacadas por mí, antes de comenzar o al final, sin flash ni sonido e intentando ser rápido aunque salgan desenfocadas.
Tampoco me contestaron aunque supongo que no les debió gustar mi queja por escrito tras navegar por múltiples formularios "on line" supongo que igualmente robotizados como las búsquedas de páginas tan perniciosas como esta mía...
Pretendían que hiciese 148 a razón de petición por cada entrada. Como diría Astérix "estos romanos están locos".

De seguir así y antes de que clausuren el blog de frente
me mudo... aunque no me dejarán mudo
¿tendré denuncias de envidiosos? ¿el Gran Hermano que no le gusta leer mis comentarios?
Acabo con una lectura que sigue vigente y atribuida a Bertolt Brech aunque sea de Martin Niemöller:

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,




guardé silencio,
porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar. 
P.D.: Como por arte de magia (o que realmente leen lo que publico), el día 10 de marzo  aparecen  y desaparecen ¡64 de los 77 borradores! (¿censurados los que faltan? ¿fallos de Blogger?).
Ya me curo en salud y he abierto otro en WordPress: http://pablosiana.wordpress.com/ que de momento irá duplicando éste.

5 de marzo de 2012

Sobre todo Liszt

Domingo 4 de marzo, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Jornadas de Piano "Luis G. Iberni": Nelson Goerner. Obras de Mozart, Schumann y Liszt.
Argentina tierra de pianistas nos devolvía una promesa que tras muchos años de su primera visita a Oviedo (aún se celebraban las Jornadas en el Campoamor) es toda una realidad. El programa elegido era duro y tal como se desarrollaron las obras, la primera parte sirvió sobre todo para "calentar" y afrontar la segunda, auténticamente deliciosa, lo mismo que en su interpretación en Buenos Aires de junio pasado, y leyendo su biografía acompañante entre otros de Vadim Repim que estuvo en Oviedo el pasado jueves...
La Sonata para piano nº 4 en MIb M., K. 282 / 189g (Mozart) trajo la frescura de Salzburgo, limpia en sus líneas, desde el nada habitual Adagio con el que se inicia, la ligereza del Menuetto I - II y el Allegro final que tiene ya la firma inimitable del genio austriaco, estilo galante pero en cierto modo preromántico, con sonoridades buscadas desde una interpretación muy introspectiva atenta a todos los detalles aunque personalmente no sea de referencia, sin negarle unos fraseos hermosos.
La Kreisleriana, Op. 16 (Schumann) es un caleidoscopio de vitalidad e introspección, alegría y melancolía en el músico enamorado de Clara Wieck y obsesionado por la técnica. El personaje de E.T.A. Hoffmann comenta Ramón Avello en las notas al programa que "la vida imita a la literatura y Kreisler anticipa, en varios sentidos, la vida de Schumann", bipolaridad del compositor que el intérprete tuvo en cuenta solamente en alguno de los ocho números de esta bien llamada "Schumaniana" por mi colega y amigo, sucesión de animados, agitados, lentos, vivos, pero que no siempre comunicaron esos estados de ánimo, tal vez el último "Rápido y juguetón" (Schnell und spielend) como liberación de tensiones en una obra que necesitaría ser protagonista más que acompañante en la velada.
Menos mal que la Sonata para piano en Si m, S. 178 (Liszt) resultó plena de aciertos, volcándose el maestro Goerner literalmente desde el ataque de la primera nota, sacando todo el jugo a esa orquesta de las 88 teclas en que convierte el húngaro su piano, ahuyentando el propio espíritu schumanniano que no comulgaba con ella tras la primera escucha de esta tormenta sonora a pesar de estar a él dedicada, y frente a un amor wagneriano que bebería de la fuente de su suegro. Podría haber titulado esta entrada como "Pianos y Demonios" porque flotaba en el programa Lucifer en cuanto a las diabluras de temas y compositores. Realmente pletórica, íntima y extrovertida, placentera y tortuosa, grandiosa en sonoridades (el Lento así resultó) y ensoñadora, contrastes totales en una visión plenamente romántica por la que mereció guardar fuerzas el argentino en la primera parte y así afrontarla con todo lujo de detalles.
Todavía nos deleitó con dos propinas románticas a no poder que cerró el Estudio nº 4 en Do #m, Op. 10 nº 4 de Chopin, otro de los "endemoniados", realmente virtuoso y pletórico tras el derroche de Liszt. Nelson Goerner para recordar. 

Schubert Klavierstücke - Nelson Goerner - medici... por medicitv
P. D. Sólo reseña en LVA del lunes 5 de marzo; las críticas de Ramón Avello en El Comercio y Joaquín Valdeón en LNE del miércoles 7 de marzo no están disponibles en la versión digital.

3 de marzo de 2012

Milanov triunfa y saca brillo

Viernes 2 de marzo, 20:00 horas. OSPA, Concierto de Abono nº 5: Jose Franch-Ballester (clarinete), Rossen Milanov (director). Obras de Golijov, Oscar Navarro y Dvorak.
Concierto muy emotivo para recibir al ya titular de la OSPA que como en un viaje de ida y vuelta afrontó un programa que espero sea la línea a seguir: obras de nuestro tiempo como la del argentino o un estreno absoluto del alicantino, más una imprescindible en todo repertorio sinfónico como esa "Sinfonía del Nuevo Mundo" premonitoria de lo que todos esperamos de nuestra orquesta de cabecera con el flamance director búlgaro cuya felicidad y buen trabajo contagió a todos, profesores y público en general. Hacía tiempo que no se escuchaban tantos aplausos en el Auditorio.
La cuerda de la OSPA organizada en los dos cuartetos enfrentados puso en marcha "Last Round" para orquesta de cuerda (1996) de Osvaldo Golijov con una dirección de Milanov que hizo vibrar como nunca y sacar sonoridades olvidadas de "la niña bonita" (pues la cuerda asturiana siempre ha asombrado a propios y extraños). Quienes me conocen saben mi querencia por Piazzolla, y la obra de su compatriota bebe de él no ya como homenaje sino natural evolución de la música culta argentina desde un compositor que adopta un lenguaje musical cercano desde lo novedoso (aunque ya menos). Una maravilla los dos tiempos contratados y cómo desde el podio logró sacar de la partitura desde el ritmo trepidante y atmósfera porteña hasta una calma que se transmite en Deaths of the angel tan melódico como tonal en una orquesta de cuerda con identidad propia subrayada todavía más por el búlgaro.
La sorpresa vendría del estreno absoluto de "II Concerto" para clarinete y orquesta" de Oscar Navarro (Novelda, 1981) con el castellonense Jose Franch-Ballester de solista, obra encargo del Institut Valencià de La Música de la Generalitat Valenicana, en línea con el primero que ya había sonado en Oviedo por la JONDE en 2009. El clarinetista solista, natural de una tierra que sigue siendo cantera mundial de los instrumentos de viento, me asombró en su visita de septiembre de 2010 con la directora Virginia Martínez no ya por su interpretación de Mozart sino por una técnica y sonido que nos dejó conmocionados, y hasta la propina de Piazzolla, como si Don Astor quisiese seguir presente tras la primera obra. La obra, bien explicada en las excelentes notas al programa de mi querida Nerea Barrena de la Rúa, nos dejó tan buen sabor de boca que intentaré seguir la programación de Radio Clásica para volver a escucharla y grabarla cuando la emitan. Con un lenguaje ecléctico pero cercano a mi generación (no en vano también compone para cine y televisión) y referencias a Broadway, Bernstein o la llamada "New Age", resultó pletórica en colorido, ritmo, timbres impensables en el clarinete solista, ambientes y "dicción" que Milanov llevó como si la hubiese dirigido cientos de veces, pues la seguridad que transmitió desde la tarima fue clave para conseguir disfrutar todos de un estreno que seguro triunfará muchas veces. La entrega de todos los músicos, con especial peso de una percusión siempre atenta y verdadero sustento de la obra, incluso en la parte de palmas, fue la clave del éxito, y tras la larguísima ovación para obra y compositor presente, repitieron precisamente esta segunda parte de la primera sección con un aroma flamenco en el que el director búlgaro pareció más español que nadie.
Y el cocinero Milanov nos preparó un final de menú con el plato ya degustado muchas veces en esta sala pero totalmente nuevo en condimentación, tiempo de cocción y presentación: la Sinfonía nº 9 en Mi m., Op. 95 "Del Nuevo Mundo" (Dvorak) que casi tendríamos que rebautizarla como "de la Nueva Ospa", pues si los comentarios previos apuntaban maneras, lo escuchado fue como quitar el polvo a una partitura y descubrir notas perdidas, melodías antes oscuras para conseguir un brillo equiparable a la versión que Forma Antiqva ha realizado de las archiconocidas "Cuatro Estaciones" de Vivaldi. Nuevamente pudimos comprobar que cuando los músicos están a gusto y en plena sintonía con el director, el resultado es sobresaliente, y así fue en todos los aspectos la sinfonía del checo dirigida de memoria y con la maestría de buen conocedor convencido de su trabajo. La cocina búlgara apostó por contrastes increíbles y dibujos tímbricos en todas las secciones que sonaron como nunca, con silencios expresivos que dejaron sin toses más espacio del habitual, tiempos ajustados (casi extremos) a la indicación para poder paladear todas las notas en las distintas secciones, vigilando cada sonido en su momento, incluso apostando por trompetas de llaves o flautas de madera: cuerda tensa y agresiva donde debía, madera ensoñadora (qué bien el corno de Juan Pedro) siempre segura y empastada toda ella (los Pears en su línea), más un metal redondo sin estridencias, orgánico por momentos -Largo- y potente en otros. finalizando con el "fuoco" indicado en el Allegro. Éxito total en este concierto con Milanov sacando de la OSPA todo lo que muchos sabemos atesora pero no siempre afloraba. Buenas sensaciones y mucha esperanza.
P. D. 1: Esta vez esperé a reposar sensaciones pues estuve celebrando el concierto como si fuese mío, incluso teniendo que elegirlo frente a otro realmente cercano, pero no podía ni quería perderme el aquí comentado.
Algunos enlaces son de la propia OSPA en Facebook, así como de la prensa de este sábado 3 de marzo, recogiendo el éxito del concierto: Javier Neira en LNE, Aurelio M. Seco en La Voz de Asturias y Ramón G. Avello en El Comercio.
P. D. 2: Críticas del domingo 4 de marzo por Diana Díaz en LNE y más de Aurelio M. Seco en La Voz de Asturias.