OSPA de celuloide hasta la Orgía


Entrada original del día 8 de enero de 2010 a las 23:58 h., y suprimida (censurada) por Blogger© tras "denuncia" yanqui (de la DMCA, Digital Millennium Copyright Act). Quitados unos pocos links de la llamada "tierra de la libertad" (por si es parte de su "queja"), la dejo como estaba ¡CON MENOS FOTOS!:

Viernes 8 de enero, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo. Concierto de abono: OSPA, Guillermo Figueroa (violín); director: Max Valdés. Obras de Silvestre Revueltas, Miguel Del Águila, Guridi y Joaquín Turina.
La gran nevada que cubre medio España y también de Europa se notó en la media entrada de un concierto con auténtico sabor cinematográfico (excelentes las notas al programa de Juan Manuel Viana) donde las imágenes las puso el público y la música un mexicano, un uruguayo, un alavés y un sevillano, dos de cada lado del Atlántico, todo con nuestra OSPA cada vez mejor, empasatada, afinada, equilibrada, con unos músicos de primera en sus solos pero también en cada uno de los pasajes, solamente algo desajustados por una dirección, de nuevo, algo irregular del maestro Valdés en un repertorio y elección de solista donde se notó su mano pero tal vez falto de algún ensayo para sacar aún más partido a las partituras de esta tarde blanca y transatlántica.
Comenzaba el concierto con Silvestre Revueltas y la suite Redes (1935) -originalmente Pescados-, fue su primera composición para el cine y la orquestación de los tres números (Introducción, Funeral y Fiesta del trabajo) nos trajo lo mejor de nuestra formación sinfónica en cuanto a calidad sonora e interpretativa, en especial su final, y reconozco que el ambiente marino que se pretende evocar casi llegó hasta el olor del salitre...
Lo mejor sería el estreno en España del Concierto para violín op. 94 "Viaje de una vida" (2007) del pianista y compositor uruguayo Miguel Del Águila y Guillermo Figueroa de solista con un Stradivarius que sonó a "gloria celestial", aunque también sea un excelente director (titular de la New Mexico Symphony) y amigo de nuestro Max, con quien comparte batuta en la Sinfónica de Puerto Rico como principal director invitado, habiendo sido quien lo estrenó en Alburquerque precisamente con "su" sinfónica mexicana.
Obra de reminiscencias piazzolianas pero también con esa "vidala" tan de Ginastera, que nos cuenta en un lenguaje musical realmente propio y agradecido tanto para intérpretes (me encantó la utlización de la celesta o la marimba) como para el público, la vida de un emigrante andaluz en Argentina en cuatro cuadros de nuevo con remembranzas del celuloide por el discurso narrativo: I. Cruzando el océano hacia un nuevo mundo, un inicio con violín solo que inundó la sala principal del auditorio ovetense. II. En la tierra púrpura la orquesta no sólo sonó clásica y el violín "lunfardo", sino que la pampa argentina a ritmo de la vidalita rememoró toda la música esconcida en la bien llamada América Latina. La sección de cuerda sonó como una guitarra acompañante del emigrante convertido en gaucho. Aún faltaba la "puesta en escena" de un grupo de cámara con el arpa en el centro frente a la tarima, cellos, contrabajo y fagots iluminados sólo por la lámpara de sus atriles más el del director, y el violín fuera escuchándole por una megafonía perfecta realmente "caído del cielo", protagonista en la penumbra similar a la de los cines con Max Valdés de "acompañante obligado" con orquesta en vez del piano y hablando con el mismo "acento mexicano" que su colega. Finalmente IV. Confrontación y derrota que pese al regusto amargo del solitario y fracasado emigrante resultó musicalmente un "maridaje y triunfo" dignos de elogio. Enhorabuena a todos por este estreno que intentaremos volver a escuchar cuando Radio Clásica lo emita. Y para no perder el sabor porteño, qué mejor propina que un Tango Estudio nº 3 de Piazzolla realmente broche perfecto en todos los sentidos.
La segunda parte nos trajo de nuevo a España con dos compositores totalmente distintos aunque de nuevo con un nexo común en el cine al haberse utilizado mucho sus músicas, incluso para la publicidad: las Diez melodías vascas (1940) de Guridi, auténticos cuadros sonoros y deudoras de sus maestros y "vecinos franceses" (el inicio es digno del aprendiz de Dukas) pero también del lenguaje cinematográfico que el vitoriano tiene en algunas otras obras, aquí un muestrario que trasciende el foklore de Euskadi y con momentos inolvidables de lirismo en la IV. Epitalámica, VII. De ronda o esa VIII. Danza a cargo de los primeros atriles que volvieron a emocionar a los asistentes.
Y para finalizar más música "bailable" por el título como "cinematográfica" por la cantidad de evocaciones visuales que presentan las Danzas Fantásticas op. 22 (1919) de Joaquín Turina, enormes en su versión original de piano pero cuya orquestación "tan sinfónico flamenca" que finaliza en esa Orgía que muchos recordamos con "El Toro" de nuestro brandy más famoso anunciado en televisión, vuelve a corroborar que nuestra orquesta, vigorosa y plena, se adapta a cualquier repertorio como la mano al guante, e insistir de nuevo en que sus solistas son auténticos virtuosos -no me cansaré de repetirlo sin entrar en ninguno porque hoy todos estuvieron a la altura-, incluso los mínimos refuerzos. Puedo decir que hoy los bronces (como llama Max a los metales) estuvieron afinados y contenidos, con el protagonismo justo y el siempre deseado equilibrio dinámico con el resto. Merecidísimos aplausos para todos ellos aunque marché antes de que se retirasen porque la nieve obligaba a tomar el tren de vuelta a Siana para poder contárselo.
P.D. 1: ¿No se le ocurrirá a ningún "gestor" regalar algún dulce típico de Oviedo -y hay muchos- a los artistas, en vez de las ya socorridas flores? Seguro que lo agradecen más y recordarán durante tiempo, palabra de un goloso empedernido.
Como "quiero dejarles con la Orgía", aunque no sea la OSPA me sirve la JOSC (Joven Orquesta de Castellón) desde la aún fresca en la memoria Musikverein Großer Saal de Viena bajo la dirección de Sergio Alapont (otro mahleriano):

P.D. 2: Crítica del sábado 9 en "El Comercio" sin firmar del concierto celebrado el jueves 7 en el Teatro de La Laboral y una entrevista con Max Valdés este domingo.
P.D. 3: Crítica de Diana Díaz en LNE del domingo 10.
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