Beatriz Díaz y el homenaje a Colombia

Miércoles, 23 de junio, 20:15 h. Auditorio de Oviedo. Concierto del Bicentenario: Asturias con Colombia. Oviedo Filarmonía, Beatriz Díaz (soprano), Alejandro Posada (director).
Veinticuatro horas después aún me queda el buen sabor de boca y la felicidad de asistir a un "aperitivo operístico" con una orquesta que está hecha para estos repertorios, un director que encajó un programa al que titulé en el móvil nada más salir "Café con caviar" por unir repertorio de su tierra con seis arias de ópera, algo que no parecía "encajar" mucho, pero que servía perfectamente para disfrutar de mi querida Beatriz Díaz: pletórica, madura, en un momento excelente de su carrera y con una selección de arias totalmente distintas en las que pasó sin problemas de un registro a otro metiéndose en cada uno de los papeles y con un acompañamiento que aunque no estuviese en el foso la encumbró en esta gala solidaria y conmemorativa.Fue pasando de la aún "fresca" Micaela en Je dis que rien ne m'epouvante de "Carmen" (Bizet), la durísima Adieu notre petite table de "Manon" (Massenet), la alegre Margarita en el aria de las joyas Ah, je ris de me voir si belle del "Fausto" (Gounod), para transmutarse de nuevo, incluso de vestido, en la segunda parte: la Violeta del Addio del passato de "La Traviata" (Verdi) donde sólo me faltó contestarle cual Alfredo "Si", "La rondine" (Puccini) con Chi il bel sogno di Doretta (un lujo el piano de Sergei Bezrodni, virtuoso de Moscú) para un regalo con el que no contaba de "La bohème" pero no de Musseta, Si, mi chiamano Mimí que me erizó la piel como solamente lo hizo una de sus maestras y precisamente enamorada de Puccini como ella.
Realmente memorable mi querida Beatriz Díaz a la que volveremos a disfrutar con la Antología de la Zarzuela en julio, con un elenco de casa y todo Made in Asturias, donde la allerana será una de las estrellas...
Además de las oberturas en cada parte de "Carmen" y "La Traviata", para dar paso a las respectivas arias, perfectamente interpretadas por la orquesta local, el folklore colombiano orquestado y llevado por el nativo Posada hizo que la OvFi también se despachase a gusto, en especial la percusión y metales tan apropiados en las orquestaciones de temas como Kalamarí (Lucho Bermúdez - Alejandro Tovar), que bisaron al final, el vals muy melódico del Pueblito viejo (José Alejandro Morales), Serenata en Málaga (Alejandro "Alex" Tovar) donde la cuerda sola se lució, y esos dos temas auténticamente "bailones" como Yo me llamo cumbia (Mario Gareña) que convirtió el auditorio en una sala de baile (excelente la clarinete solista de Inés Allué) o el Prende la vela (Lucho Bermúdez) mucho más sinfónico y elaborado.La "sorpresa de Mimí" que hizo contener la respiración al respetable dió paso a un Asturias, patria querida de cierre tras haber comenzado con los himnos oficiales de España y Colombia. Una fiesta musical con sabor a café y el caviar de Boo.
P.D. 1: Críticas de Joaquín Valdeón en LNE y Ramón G. Avello en El Comercio del viernes 25.
P.D. 2: Blog del Concierto donde se completa toda la información..
P.D. 3: Crítica de Aurelio M. Seco en LVA del Lunes 28.
2 comentarios

Entradas populares