Premios musicales

Seguimos en Asturias y con premios como el otorgado por la Asociación lírica Alfredo Kraus al tenor cordobés Pedro Lavirgen Gil, precisamente el primero que escuché en vivo en mi primera ópera de Oviedo, Andrea Chenier en 1971, y que me "marcó" verlo salir de la representación por la puerta trasera abrigado hasta las cejas con una "mochila" que resultó ser un Magnetófono de aquellos de bobina, y cojeando, camino del Hotel Tropical donde se hospedaba. Me alegro por él y por el presidente de la asociación Carlos Abeledo, siempre defensor de las "viejas glorias" que, mal que nos pese, no volverán aunque nos quede el recuerdo y muchas grabaciones. Y el presente operístico pasaba hoy por Oviedo para escuchar en versión concierto El Compendio Sucinto del avilesino Ramón Garay, de la que ya escribí en la entrada del 4 de diciembre y que no he podido escuchar por cuestiones laborales. Nuevas obras y nuevas voces.
Los Premios Nacionales de Música 2008 se otorgan en los campos de la creación e interpretación tanto de Danza como de Música, recayendo los musicales en Carles Santos y José Luis Temes. Al primero se le ha llamado el pianista o músico transgresor (a Abeledo no le gusta, como es "lógico") mientras que el segundo es uno de los difusores como director de la música del siglo pasado, la del siglo XX, que ya va siendo de llamarla contemporánea (hoy ya no) o de vanguardia (en el siglo XXI la vanguardia, además de un periódico catalán, es otra cosa). Compositor y director (titular de la Filarmónica de Málaga) premiados, además de años, siguen siendo "modernos" para muchos melómanos que no pasan de 1909 (como ya apuntaba Ángel Medina en su conferencia).
Quiero finalizar "linkeando" a Luis Suñén el pasado 6 de diciembre en EL PAÍS citando precisamente a Temes, que hubo de explicar (al perderse los programas) y defender, en un concierto organizado por la centeneria UGT madrileña, a una pléyade de compositores olvidados injustamente, castigados por la Guerra Civil y el franquismo, o como figuraba en el propio título del Concierto La generación rota, por lo que a un director preocupado por "lo nuestro", como hizo y le sucedió a nuestro Torner, seguirán colgándole la etiqueta de director de músicas "modernas", o peor aún, el "insulto" de algunos atriles de la antigua URSS reacios (y reaccionarios) a todo lo posterior a Stalin, "director da capo". PEOR PARA ELLOS.
Enhorabuena de corazón a todos los premiados.