
El
Dr. D. José Antonio Abreu, cuyo aspecto es el de un
Maestro o un abuelo con mucha historia (y con ella mucho dolor pero también mucha
ilusión a sus cansadas espaldas) está
exportando su "
Sistema" de
Orquestas Infantiles y Juveniles en una Venezuela que sigue
funcionando "a pesar de"
Chávez, y que el
Premio Príncipe de Asturias de las artes 2008 ha potenciado aún más. Esa idea del
Maestro Abreu, que es una hermosa realidad, está teniendo, como era lógico, el
apoyo de las grandes batutas:
Abbado,
Rattle, nuestro
Max Valdés,
Michael Tilson Thomas (que no
Michael Wilson Thomas como escribe
EL PAÍS) y es
Dudamel el ejemplo más visible de una idea que cuajó, pero sin perder de vista toda la "
cantera" de
La Simón Bolivar:
Diego Matheuz,
Christian Vasquez, otros que
"suenan menos por nuevos", así como muchos primeros atriles salidos del "sistema" que comienzan a poblar las mejores orquestas mundiales (
Edicson Ruiz es contrabajista de la
Filarmónica de Berlín). Evidentemente no son casualidades ni casos aislados sino que parte de una idea excelente, bien desarrollada, mueve más de UN CUARTO DE MILLÓN de músicos en Venezuela, evita "llenar las calles" de chavales desilusionados y LA MÚSICA no sólo los forma sino que LOS TRANSFORMA. Lo triste es que nuestras "mentes pensantes" hayan tardado tanto tiempo en
caer de la burra. Ahora pidamos y esperemos que NO LO ESTROPEEN, y que
el bueno de Abreu aún tenga fuerzas para velar por su idea y evitar que venga alguien a
joderla. Mientras, en España, la materia "Música" en la Enseñanza Obligatoria, cada vez está más recortada y denigrada; donde se enseña "música" todavía se llama
Conservatorio (mal nombre para "otro sistema", el nuestro, que lleva 500 años de retraso) aunque cada vez más centros privados se alejan (por supervivencia y visión económica: invertir) de esta caduca forma de
enseñar (mucho)
y disfrutar (poco)
la música. Y hablo en primera persona, vamos como un sufridor que fui de ese Sistema. Lástima que el
Dr. Abreu no pasara antes por España.