Don Alfredo se sentiría orgulloso

Viernes 26 de noviembre, 20:30 horas. Iglesia de San Isidoro El Real: Clausura del VI Ciclo de Música Sacra "Maestro de la Roza": Vetera et Nova, Escolanía de San Salvador (Gaspar Muñiz Álvarez, director; Elisa García Gutiérrez, órgano y directora Pueri Cantores).
Emotivo y difícil concierto el que prepararon los organizadores de este ciclo bajo el título genérico de "El hombre que busca"que tuvo como colofón las palabras de Ignacio Rico Suárez, Presidente de la Escolanía (y autor de la foto que abre esta entrada) agradeciendo el trabajo de todos los que han hecho posible que un ciclo de música sacra llenase todos y cada uno de los conciertos en los cuatro viernes de noviembre como si de un milagro se tratase en los tiempos que corren.
El título "Vetera et Nova" de las obras elegidas para este frío viernes carbayón, que no impidió hacer cola en la plaza treinta minutos antes del concierto, reflejaba a la perfección lo que significaba: música "vieja y nueva" porque partían de los "viejos" cantos gregorianos, cantos llanos, religiosos... que los distintos armonizadores usaron para reconstruir unas obras llenas de "nuevas" disonancias que hacían aún más difícil lograr los resultados finalmente alcanzados, pero también voces "viejas y nuevas" pese a la juventud de la agrupación que fundase en 1973 nuestro querido Alfredo de la Roza Campo, Don Alfredo, viejas porque aún quedan de las primeras y nuevas por los Pueri Cantores que dirige la gran profesional que es Elisa García, alcanzando más de 70 voces en la actualidad con lo que la continuidad está más que asegurada.
El repertorio lo dejo arriba escaneado tal cual, para pasar a comentar algún detalle como estar todos los cantantes en el altar mayor (que tampoco tenía una iluminación del todo adecuada para "los mayores" al quedar algo en penumbra la parte trasera) y "los pequeños" estoicamente delante aunque no participasen en todas las obras (hubo incluso alguna indisposición rápidamente resuelta), así como las campanadas de las 9 de la noche tanto de la iglesia como el "Asturias Patria Querida" del carillón de la Caja de Ahorros, que quisieron sumarse al concierto final.
En el apartado puramente musical, las cuatro primeras interpretaciones estuvieron a cargo de los veteranos de la Escolanía dirigidos por Don Gaspar (siempre diapasón en mano), arrancando algo inseguros el arreglo de Koester, mejor en el de Marco Frisina, para sumarse el órgano en la armonización del director, compositor y también organista David Willcokcs, obra muy difícil afinación y empaste añadido por la ubicación de coro y órgano, de espaldas ambos y con el instrumento no en muy buen estado pese a los esfuerzos que está llevando a cabo sin ningún apoyo oficial Jorge Méndez y el párroco D. José Luis Alonso Tuñón. Lástima porque sucedió otro tanto en la armonización de Andreas Boltz cuando en la segunda parte de la obra (Nova canticum) entró un órgano demasiado "lleno" con una trompetería desafinada que obligó a forzar el volumen vocal de los escolanos.
La organista bajó corriendo para dirigir la quinta obra sólo a los Pueri Cantores, con más problemas de los deseados en la armonización de Oliver Sperling (director del Coro de la Catedral de Colonia). Tras llegar de regreso a los teclados, todos juntos afrontaron el O Filii et Filiase en armonización de Bernhard Blitsch, donde con las disonancias de la obra y un tutti desafinado en el órgano me hizo difícil captar toda la esencia de esta composición.
Menos mal que a capella se "desquitaron" y mostraron toda su calidad vocal y de muchos ensayos en el Alleluia de Oliver Sperling, probablemente lo mejor del concierto junto con "los Pueri" en el Pange lingua gloriosi de Winfried Bönig (también ligado a la Catedral de Colonia), pues los "pequeños" han trabajado duro para afrontar repertorios de esta dificultad, y el descanso hasta el final del concierto se lo ganaron.
La parte final solamente con "los mayores" más tranquilos y confiados, seguros en afinación y empaste, nos brindó las armonizaciones de Thomas Martin Kuras (1950-1997) sobre el Adorote Devote, y del Cardenal florentino y compositor Domenico Bartolucci con una soprano pueri solista que cantó como los ángeles 1(Andrea Pardo, gracias a Iván Román) el O sacrum Convivium (también de lo más destacable del concierto), para finalizar, como no podía ser menos, con los "veteranos" ya en primer plano cantando el Lex Domini de Don Alfredo, ese "Gradual para la fiesta del Apóstol Santiago", realmente emotivo por todo lo que encierran el autor y esta obra para el propio ciclo del Camino desde El Salvador a Santiago de Compostela, pues ya está escrito que quien va a Santiago y no al Salvador, visita al Siervo pero no al Señor.
Y qué mejor propina que volver a escuchar la obra estrenada el pasado año 2009 en este Ciclo también "En memoria de Don Alfredo" por encargo de la propia Escolanía: In Paradisum del polaco Henrik Jan Botor (también gran organista), que pese a su tesitura tan aguda y "tirante" para los tenores, emocionó a intérpretes y público por esa oración cantada en espera de La Resurrección, aunque la música mantenga Siempre Vivos a sus "fieles servidores", y Don Alfredo sigue entre nosotros...
A la salida compré el CD doble "Omnes" que ya está sonando en casa y recopila 35 años de vida coral desde Oviedo al mundo con algunas obras de su fundador que resuenan en todo el orbe. Dejo aquí la publicidad de la Escolanía y el programa con sus próximas actuaciones, porque se merecen todo el apoyo posible para continuar con su labor.

P. D. 1: Crítica de Iván Román en LNE del lunes 29.
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