21 de diciembre de 2009

Regalo navideño

Domingo 20 de diciembre, 20:00 horas. Teatro de La Laboral de Gijón. Concierto Extraordinario de Navidad: El Mesías (Händel). OSPA, Coro de la Fundación Príncipe de Asturias (maestro de coro: José Esteban García Miranda), Julia Sophie Wagner (soprano), Madeleine Shaw (mezzo), Nathan Vale (tenor), Martin Snell (bajo). Director: Paul Mann. Entrada: 29 € (aunque me regalaron una invitación, fila 13 butaca 25).
Como escribía nada más finalizar el concierto, "Wonderful" (Isaías 9:6) que cantaba el coro, por lo maravilloso del concierto y sobre todo de mis amigos que se acuerdan de mí para estos conciertos. Me negaba a pagar un espectáculo que en Oviedo fue gratis y hubiese quedado en Mieres para escuchar Zarzuela -Los Gavilanes- (el día anterior en Langreo), pero ante un regalo de corazón, pese al día infernal de nieve y hielo, marché a Gijón a escuchar a "mis chicos del coro" con la otra media OSPA (recordar que han tenido que "dividirse por culpa de Händel" entre Ariodante y El Mesías que es cita obligada en estas fechas, repitiendo el director del año pasado).
El auditorio de la antigua Universidad Laboral sigue siendo cómodo y de una acústica idónea incluso para un oratorio. Nuestro coro se conoce a la perfección esta obra. La OSPA está desde hace tiempo en un momento dulce. Si los solistas resultan homogéneos (aunque me quedo con la mezzo) y el director tiene complicidad con todos ellos, sintiéndose cómodo sobre el podio, el resultado fue más que digno y realmente fue un regalo que me brindó mi querido Chonchi y todos los que sobre el escenario estuvieron.
Sólo conozco los comentarios de algunos asistentes y la crítica de Diana Díaz (en LNE) del concierto del viernes 18 en la Catedral, pero por lo escuchado en Gijón:
  • El bajo "kiwi" neozelandés me demostró un color de voz y un dominio de este repertorio sólo oscurecido por algún pasaje "tenso" en los agudos.
  • Del tenor galés en la línea que le exige la partitura, voz adecuada sin mucho volumen pero de color "inglés" y suficiente para lo que se le exigía.
  • La soprano alemana muy elegante, de dominio y conocimiento musical por los adornos típicos barrocos no escritos, resolviendo sus arias más que con dignidad, gusto y un buena línea canora que en la ópera resultaría corta pero que para estas obras vocales es la idónea.
  • Mención especial para la mezzo escocesa, una Madeleine Shaw que supo ser sobria cuando la partitura lo exigía, brillante en otras arias, de amplio registro que no "sufrió" en el grave y resultó perfecto en los agudos, de dicción exquisita y musicalidad muy superior a sus compañeros solistas. Por su repertorio puede afrontar cualquier rol y me gustaría escucharla sus próximos compromisos como "El sombrero" de Falla o la "Muerte en Venecia" de Britten en La Scala para el 2011, y jugaremos todas las semanas a la lotería para intentar lograr "este capricho".El Coro de la Fundación está en un momento "de paso", donde continúan alternando el repertorio de base y preparando obras nuevas (Misa Glagolítica de Janacek), y tengo miedo de que las obras ya trabajadas caigan en cierta "rutina" sin dar más de lo que son capaces. Paul Mann es un director que les ha mimado, al igual que a solistas y orquesta, pero también exigido, con algunos tempi, personalmente, demasiado rápidos (en el Hallelujah casi se hacía difícil tomar aire para el fraseo), lo que impide disfrutar de la homogeneidad que caracteriza nuestra formación coral para quedarse en una masa sonora potente pero poco delicada. Pese a todo hubo momentos "a capella" realmente logrados, las dinámicas mostradas fueron excelentes (máxime con una orquesta "barroca") pero faltó como dicen los flamencos, "pellizco", aunque el resultado final haya sido más que notable.Dejo para el final una orquesta dúctil, capaz de sonar tan barroca como la que más sin criterio historicista alguno, donde los primeros atriles son todoterrenos capaces de lo mejor. De nuevo ese Cárdenas al cello que en los recitativos, junto al clave de Olga Semouchina y el órgano de Óscar Camacho, nos demostró su camaleónica técnica para transportarnos a ese universo tan difícil de interpretar como es el barroco.Lo dicho, un excelente regalo de navidad de mis amigos.
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