Penderecki dirige a Penderecki

Viernes 17 de abril, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo. Penderecki dirige a Penderecki. OSPA, Kun-Woo Paik, piano.
Por una vez no quise leerme nada de las notas al programa y me dispuse a escuchar directamente desde la vertiente más hedonista y sin prejuicios al no conocer nada de lo programado para hoy, excepción hecha de orquesta y director, que además era el compositor de todo el programa, y en parte comprobando antes, durante y después que mi futuro como "adivino" no es muy bueno: el aforo era el habitual (tres cuartos en butaca), los ruidos fueron mucho menores a lo que desgraciadamente estamos acostumbrados, sí algunos comentarios y murmullos durante las interpretaciones y sobre todo el generalizado a mi alrededor antes de comenzar: la escasa duración prevista en el programa: 8, 7 y 30 minutos, es decir tres cuartos de hora cuando estamos habituados a las dos horas largas, aunque al inicio se nos avisó por megafonía de la necesaria pausa de 15 minutos para reubicar el piano en su sitio de solista para la última obra.
Comenzaba la sesión con una composición de 1974, Als Jacob erwachte, muy en la línea del estilo polaco de estos años, con una exploración de la tímbrica orquestal que domina como nadie de los actuales, con "artilugios" (ocarinas, caracolas de mar...) en todo el viento que iban "permutando" con sus instrumentos tradicionales, gran peso de la percusión y una gama dinámica que sacó lo mejor de cada músico de la OSPA, tanto en conjunto como en los distintos solos. Al escucharla pasaban por mi cabeza miles de imágenes tan abstractas como las sonoras de mi oido, incluso recordándome experimentaciones electrónicas de aquellos 70's como el grupo alemán Tangerine Dream, pero aquí sin electrónica, con los instrumentos tradicionales.
De 1961 y sólo para la sección de cuerda escuchamos Polymorphia, personalmente una "broma musical" de las tantas que nos han deparado los llamados compositores contemporáneos (aunque muchos ya muertos y más del siglo XX que del XXI). De nuevo mucha tímbrica para imágenes y un auténtico tour de force para los músicos de arco, utilizándolo incluso percusivamente sobre el atril y otra vez me retrotrajo a la época de la psicodelia, es decir que con "un poco de droga en el cuerpo" en esta obra me habría "dado un viaje". No hay que olvidar el uso que el cine ha dado de la música del polaco en películas de terror. Y lo de tildar esta obra de broma es porque tras el breve en duración pero intenso "devaneo tímbrico y rítmico", finaliza en un perfecto acorde de DO Mayor. Como me comentaba mi amigo Julio Antonio Díaz Fernández (ex-director del Coro del Centro Asturiano de Oviedo) al salir, tuvo que experimentar para llegar a lo siguiente.
Pero como no iba a ser todo tan abstracto ni filosófico, esperaba el Concierto para piano "Resurrección" (revisión 2007) y al coreano Kun-Woo Paik (del que sí me leí su biografía antes del concierto), como lo mejor del programa y así resultó. Obra dificilísima para todos los intérpretes, con el piano integrado como uno más pese a ser el solista, de nuevo con un dominio no sólo de la escritura y tímbrica orquestal sino con una alternancia de "estados de ánimo" y pequeños movimientos sin descanso (no tiene la estructura habitual pero internamente sí funciona así el único movimiento de que consta) que me dejó realmente conmocionado y como escribiría en mis años de estudiante de piano -mediados de los 70- el crítico musical de "La Voz de Asturias" Contrapunto (Merlot, profesor mío de Estética en el Conservatorio), "necesitando una segunda audición para corroborar esta excelente primera impresión". Precisamente era el "contrapunto" de Florestán, el crítico de "La Nueva España", menos "complicente". Me tocó explicar qué era el altavoz de la derecha del escenario: estaba conectado a un lector de CD donde estaban grabadas unas campanas de iglesia y el percusionista hubo de utilizar el volumen del altavoz precisamente para conseguir el crescendo y diminuendo que figurarían en la partitura.
Penderecki, enero 2009 en Noruega
Más relajado y ya en casa me dispuse a leer las notas del programa, a cargo de Hertha Gallego de Torres. Segunda sorpresa, primero porque de haberlo hecho como debía antes y no después, muchos interrogantes que se me plantearon hubieran quedado explicados, y más cuando por fin encuentro álguien que puede poner en palabras la música de Penderecki. La madrileña Hertha Gallego estudió en el Real Conservatorio Superior de Música de su ciudad natal y licenciada en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, ha ejercido de documentalista para distintas fundaciones: Fundación Isaac Albéniz (Exposición “ Rubinstein y España”, 1987), Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero y en la Biblioteca de Música Española Contemporánea de la Fundación Juan March. Ha organizado exposiciones como “Jacinto Guerrero, 1895- 1995” y “Pablo Sorozábal: La tabernera del puerto” (1995), además de ser colaboradora de la revista opusmusica.com, y de redactar notas al programa para diversos organismos, como en el caso del "Concierto Penderecki" de este viernes, siendo igualmente colega de profesión desde 1998 (Profesora de Música de Educación Secundaria en el Instituto “Arquitecto Ventura Rodríguez” de Boadilla del Monte-Madrid-). Y quiero documentar la biografía y currículo de la madrileña como ella hizo con unas notas realmente excelentes y de consulta obligada para próximas audiciones de la música del polaco. Dominadora no sólo de la sociología sino de la música, pudo entrevistar a Ramón Barce antes de su muerte, realiza excelentes críticas y conoce la música "seria" de nuestra época muy bien documentada: Carlos Cruz de Castro, Javier Jacinto, Zulema de la Cruz, Consuelo Díez, Alvaro Guijarro , Ramón Paús, Sebastián Mariné, Jacobo Durán-Lóriga. Me encantaría subir las notas del programa al blog íntegras, pero la propiedad intelectual me lo impide aunque cite la procedencia, pero intentaré contactar con ella para conseguir su permiso. Realmente no tienen desperdicio.
Como titulaba hoy LNE el "avande de la crítica de mañana" (o eso supongo) de Pablo Gallego, "Penderecki muestra nuevas facetas de la OSPA". Más bien creo que nos mostró nuevas facetas de la música y el público, inesperadamente, creo que lo agradeció. La OSPA de nuevo totalmente profesional, madura y capaz de afrontar "lo que le echen", tal vez espoleada por los propios piropos del director y compositor polaco... Y lo mismo podemos pensar tras leer lo escrito por Eduardo G. Salueña en LNE (otro "especialista" en las llamadas músicas de vanguardia) y mi colega y amigo Ramón G. Avello en El Comercio tras este mismo concierto en Gijón, y donde mis "dotes adivinatorias" fueron para los "playos" en vez de los "carbayones". Tendré que cambiar la ubicación de la bola de cristal.
P.D.: Crítica de Diana Díaz en LNE del domingo 19 de abril.
1 comentario

Entradas populares