
Por fin
se hizo la entrega oficial por parte del Ayuntamiento de Oviedo del Título de
Hijo Adoptivo de Oviedo para el recordado
Luis Gracia Iberni (Zaragoza, 1964, 3 de diciembre de 2007)
a su madre Paquita Iberni, y precisamente en la
Universidad Complutense de Madrid a la que estaba
ligado (y también al
INAEM y la
SGAE) tras su larga estancia en Oviedo donde vino a
su universidad a cursar los estudios de
"Historia y Ciencias de la Música" (siempre lo hemos llamado
Musicología), para
quedarse como profesor,
escritor,
crítico e impulsor de toda la "nueva vida" musical carbayona desde
cualquier "atril" que tuviese a su alcance, siendo su partida
profesional para la capital de España (allí se "lo llevó con él"
Emilio Casares) muy sentida, aunque nunca se desligó de nosotros, sabedores que en el nuevo
centro neurálgico de Madrid su amplia
capacidad de
trabajo tendría aún
mayores logros. Su temprana
pérdida conllevó no solamente la
tristeza y el
recuerdo de todos quienes
tuvieron la suerte de compartir con él muchas actividades en la capital del principado, y por supuesto su amistad, sino también el
reconocimiento público de su trayectoria, dándole su nombre a las
Jornadas de Piano del Auditorio de Oviedo, así como su
nombre a la Sala de Cámara del mismo, o a
una calle, y posteriormente el reconocimiento al
"bueno de Iberni" de
HIJO ADOPTIVO de una ciudad en la que estaba como en su propia casa, pues como
decía su madre en el acto de entrega (que recoge el periódico "La Nueva España" del día 29 de abril):
"Luis amaba Oviedo, donde pasó los mejores años de su vida".
Realmente tardaremos años en poder valorar como se merece, todo
lo que escribió, todo lo que hizo (y aún continúa) por la música en Asturias e incluso
en España.

Nos deja mucho de
su saber, sus
entrevistas y conferencias, sus críticas en prensa, su clarividencia (
conocedor de "El Sistema" antes que muchos que ahora lo vitorean, o apostar por
nuevas óperas, apostar por una
ópera española,
organizar un simposium sobre la zarzuela...), sus
dossiers, las
ediciones críticas de partituras inéditas y olvidadas, sus
libros y
artículos, sus
recuerdos, sus
alumnos y
seguidores por donde quiera que los haya... y sobre todo nos ha dejado la mejor herencia posible: unas
ideas para la programación musical (sin olvidar los
registros fonográficos) que estamos recogiendo y disfrutando en una "ciudad de provincias" como Oviedo, pero extensible a Gijón, Avilés y muchas más que hacen llegar el nombre de Asturias a todo el mundo gracias a una actividad imparable que
Iberni dejó diseñada... y lo digo con conocimiento de causa.
Los
10 años del Auditorio tendrán un
concierto de los que le gustarían a Luis, nada más y nada menos que la
Novena de
Beethoven con
el Donostiarra, la
Symphonica Toscanini y
Maazel a la batuta (a quien entrevistó en Valencia para
"El Cultural" el 28 de abril de 2005). Nos quedaremos sin poder leer sus comentarios, su crítica o al menos escucharle comentarlo al final mientras fumamos un cigarrillo a la puerta.
Lo bueno de morir joven (?) es que no se envejece... le recordaremos así, eternamente joven y jovial, siempre vivo en el recuerdo. ¡Qué mejor forma de vida!
Comentarios
Nada más enterarme, en casa, he dejado al divino Wolfgang A. y su "Così Fan Tutte" en su honor.
Un abrazo, Luis, a donde quiera que estés.
Un saludo astur