31 de mayo de 2009

Clausura de altura

Domingo 31 de mayo, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, último concierto de la temporada del ciclo "Los Conciertos del Auditorio". Orquesta Sinfónica de Viena (Wiener Symphoniker), Fabio Luisi, director.
Obras: Concierto para violín y orquesta en RE M., Op. 35 (Tchaikovski): Mikhail Ovrutsky, violín. Sinfonía nº 2 en RE M., Op. 73 (Brahms).
Con el cambio a última hora del violinista solista Julian Rachkin (no anunciado ni en su web oficial, e ingresado en un hospital de Noruega con una fuerte afección vírica según nos cuenta la prensa) por Mikhail Ovrutsky, hubo que hacerlo necesariamente con la obra prevista, "bailando" el concierto para violín de Stravinski por el siempre duro concierto de violín de Tchaikovski, lo que personalmente, creo que no influyó en el resultado final, más bien pienso que salimos ganando con obra e intérprete.
Con un aforo casi al completo pese al día y la climatología, así como la actuación en el Teatro Campoamor de "Los pequeños cantores de la Coral de Saint Marc ", famosos por la película "Los Chicos del Coro" o "Les Choristes", a la misma hora (y también lleno según me comentaron), pero con una orquesta vienesa -dicen que "la segunda" tras la Filarmónica- que mueve melómanos y aficionados en general, había "para todos los públicos", desde los noveles de mi izquierda que aplaudían cada movimiento, hasta el maestro Haider a mi derecha, titular de la OFIL que el 11 de junio estará acompañando al piano a Edita Gruberova en el Auditorio Nacional de Madrid, con un recital que incluye obras de Mozart, Schubert, Dvorak y R. Strauss.
El "Gioffredo Cappa" fabricado en Turín hacia 1700 tocado con la maestría de Mikhail Ovrutsky, un norteamericano de origen ruso, ganador del V Concurso Pablo Sarasate, entre otros muchos galardones, es fiel exponente de la "nueva generación" de violinistas, y en una obra que dominan todos ellos como el Concierto para violín y orquesta en Re Mayor, Op. 35 de Tchaikovski, no podía resultar mal. Todo el poderío del Allegro moderato nos regaló un sonido claro, brillante por momentos, con unos armónicos increíbles, una paleta dinámica y un tempo que Fabio Luisi propuso y mantuvo, como para dejar claro quién estaba "al mando". La Canzonetta - Andante nos mostró un Ovrutsky totalmente lírico, con menos problemas de entradas con la orquesta, y donde el maestro "le dejó" algo más de libertad, para volver a imponerse en ese Finale - Allegro vivacissimo que casi dejó extenuado al "yanqui" (que también interpreta a nuestro Rodrigo). Las cadenzas, sin la presión añadida de encaje con la orquesta, fueron de lo mejor que pudimos escuchar. Seguramente hubiese necesitado ensayar un poco más con la sinfónica vienesa, o al menos que el maestro genovés le hubiese "mimado" un poco, aunque reconozco que el solista salió indemne del reto y con nota.
Foto de Pablo, la música en Siana (móvil)

Para dejar el mejor sabor de boca posible en este ciclo de "Los 10 años del Auditorio" que ha estado repleto de lo mejor del panorama musical mundial, y ya en unas fechas que están cerrando los distintos programas y temporadas ovetenses, nos esperaba la Segunda de Brahms. He tenido la inmensa suerte de escuchar en Salzburgo a la Filarmónica de Viena, y ahora en Oviedo a la Sinfónica de la capital austriaca. No voy a descubrir nada de la obra del hamburgués fallecido y enterrado en Viena, los comentarios de la musicóloga Miriam Perandones al programa lo explican mejor que yo: "más fácil de abordar (que la primera) y ejerce una seducción sonora mucho más inmediata por su lirismo. El propio Brahms la consideraba como una obra inocente y alegre". Pero realmente el sonido de la "orquesta del foso de la ópera vienesa" es eso, más vienés que la Sacher Torte -tarta de chocolate-. No sólo es la cuerda, todas las secciones son como el terciopelo, con un empaste y afinación "de disco", con unos solistas que no fallan nunca, desde una madera con "dos flautas de oro" (en el amplio sentido de la palabra), un clarinete de sonido "redondo", un fagot que recordaba más un cello, el oboe que sonaba a "gloria" (nada de sonido nasal), y unos metales donde las trompas recordaban los Alpes, y con trompetas, trombones y tubas conseguían rememorar el órgano del Brahms "cercano a Dios". Hasta los timbales ayudaban a "complementar" unos contrabajos de fábula... y la gama dinámica es capaz de pasar de los fff a unos ppp realmente epatantes. Y no olvidar la interpretación de Fabio Luisi, que es para grabar y poner a los estudiantes de dirección: grandilocuente cuando es necesario, gesto claro y preciso, expresivo, mandando en todo momento, con la partitura en "edición bolsillo" puesta en el atril casi como decoración... Es el titular desde 2005 y los músicos le respetan y le siguen con devoción; hasta su expresión facial, como comentaba una asidua, reflejaba el buen hacer de todos ellos en perfecta comunión. En el Allegro no troppo ya vislumbraba el "color vienés" con el tema que recuerda su "Canción de Cuna" en unos cellos "potentes" contestados por los violines en una masa sonora de delicadeza suma. Y qué decir del Adagio non troppo, realmente lírico en cada pasaje que brotaba solo de cada pentagrama y que el genovés (ver las fotos de la web) de formación y carrera plenamente germana, sonsacaba con la pericia de un tallador de diamantes. La danza popular, la alegría del Allegretto grazioso, quasi andante fue contagiosa desde el podio, con esas reminiscencias de la Pastoral del Beethoven al que Brahms tanto admiraba y que tan cerca de él yace en el cementerio vienés. Y para finalizar un Allegro con spirito que de nuevo nos brindó toda la riqueza que la formación vienesa atesora y pone broche de oro a una interpretación que perdurará en mis recuerdos musicales (y son muchos).
Foto de Pablo, la música en Siana (móvil)
Los aplausos obligaron a saludar varias veces, aunque con los primeros salieron dos músicos (para el triángulo y otro instrumento más que no pude ver) que presagiaban una propina, cómo no, del querido Brahms: su Ungarische Tänze (Danza húngara) nº 1, no tan famosa como la nº 5 (que recordaba no hace mucho por la película "El Gran Dictador", por algunas coincidencias curiosas) y un auténtico "arco iris" sonoro e interpretativo a cargo de "los sinfónicos vieneses".
Excepcional cierre de un ciclo que ya anunciaba el próximo y del que iremos desgranando ese avance, aunque el listón cada vez está más alto y la crisis económica también llega a la música.

Como no se permite grabar, y para los que no pudieron asistir al concierto, dejo aquí de YouTube® una versión (de otra sólo el enlace a un ensayo de la Sinfónica de Stuttgart con Georges Pretre) que "en nada desmerece" la escuchada esta noche (en la que mi Real Oviedo ascendía a Segunda División B y el Sporting de Gijón se mantiene en la Primera División del fútbol español):
La Berliner Philharmoniker con Claudio Abbado.

Debe ser lo máximo escucharlos pero en vivo...
P.D. 1: Para despedir bien los ciclos, ya se ve cómo coinciden dos conciertos en Oviedo a la misma hora, más uno excepcional en Gijón con la Orquesta Sinfónica de esa ciudad, y que dirige Óliver Díaz en un programa asturiano muy atractivo y al que la "buena vista" (¿localismos en Asturias?) de los gestores programadores nos impide asistir. En este caso "yo me lo pierdo".
P.D. 2: Noticia en LNE del lunes 1 de junio, y breve crítica de mi amigo Ramón G. Avello en El Comercio del mismo día, ampliada el martes día 2.

30 de mayo de 2009

Finaliza el XX Festival de Órgano de Asturias

Viernes 29 de mayo, 20:00 horas: Iglesia de San Tirso (Plaza de la Catedral), Oviedo: cierre del XX Festival de Órgano CajAstur 2009: Crista Miller, órgano. Obras de: J.S. Bach (1685-1750), Antonio de Cabezón (c.1509-1566), Georg Böhm (1661-1733), Correa de Arauxo (c.1576-1654), Charles M. Widor (1844-1937), Jean Langlais (1907-1991), O. Messiaen (1908-1992) y Naji Hakim (1955).
Crista Miller en Oviedo. Foto de Pablo, la música en Siana (móvil)
Como en conciertos anteriores, Chema Martínez, responsable y director del Festival de Órgano, nos hizo una exposición de las obras que íbamos a escuchar y de la semana que estuvieron con la concertista él personalmente y el tío de la norteamericana, para poder estudiar bien toda la registración del órgano de San Tirso e intentar adaptarla a obras que no están precisamente compuestas para un instrumento como éste de Acitores S.L. De su web simplemente reflejar aquí la ficha técnica, para los "muy organeros":
Dos teclados manuales de 56 notas / teclado pedalero de 30 notas / 19 juegos reales con 25 registros / 1328 tubos sonoros / mueble estructural de roble macizo. La disposición de los registros también se puede consultar en la web de Acitores S.L. (pinchando sucesivamente en obras, órganos nuevos, De Iglesia, Parroquia de San Tirso).
La velada musical contó con una iglesia casi llena, lo que me alegra y en parte confirma que no puede haber varias actividades a la misma hora en Oviedo, aunque en Gijón actuaba el Ensemble de Metales de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Lara, que forma parte del Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela.
El concierto arrancó con Bach y su Preludio y Fuga en RE Mayor, BWV 532. Creo que sirvió sobre todo para "calentar dedos e instrumento", pues hubo algunos desajustes no sólo en los registros elegidos sino también "alguna fuga", tempo no del todo correcto... (claro que si "pinchan" en la versión de Karl Richter, parece otra obra).
Prosiguió con un guiño al genio español del órgano, precisamente en quien se "miró" el Kantor de Leipzig, y lo digo porque cuando estudiábamos a Cabezón le llamaban "El Bach español", tal vez para evitar llamar a Bach "El Cabezón alemán"... El órgano de San Tirso está bien para obras renacentistas y barrocas, como esta Diferencia sobre el Canto Llano del Caballero, aunque de nuevo noté cierto "distanciamiento sonoro" entre la melodía original y "las diferencias", tal vez achacable a problemas con la elección correcta de las combinaciones tímbricas para una obra que no las necesita (de hecho se ejecuta mucho más en clave), y no es simplemente contar con "trompetería horizontal" (razón tal vez esgrimida para elegir estas obras).
En esta inicio alternante entre Barroco y Renacimiento, seguimos con el coral Vater Unser in Himmelreich ("Padre Nuestro que estás en el Reino de los Cielos") de Georg Böhm. No puedo criticar la técnica de la organista norteamericana -carezco de los conocimientos- pero sí su interpretación de este repertorio que dista mucho de la concepción alemana o danesa (por donde ha estado dando conciertos en mi querido Odense), que es la del "día a día", la del organista como oficio y la "música que llega a Dios", faltando cierto cantabile que haría "cantar con el pueblo" el bello coral luterano elegido por Böhm.
Y otro tanto, de nuevo con el órgano renacentista español de una generación posterior a la de Cabezón, la de Correa de Arauxo, de quien tocó el Tiento XXIX de medio registro de tiple de séptimo tono, a quien puedo repetir el comentario sobre las Diferencias.
Pero "solventado" este rodaje previo, quedaba lo mejor del concierto, más por la complejidad sonora y todo lo que supuso de ayuda para intentar compensar la ausencia del pedal de expresión con los centenares de cambios en los registros que pudieran reflejar la magnitud tímbrica con la que nos íbamos a encontrar a partir de la Symphonie IV, Op. 13 de Widor, de la que nos ofreció un elegante y más melancólico tercer movimiento Andante Cantabile. Aquí debo reconocer que descubrí unos registros en el órgano de San Tirso (contruido en 1993) nunca antes escuchados, en parte como ya había "prevenido" en el avance del concierto mi amigo Chema: un violón y/o nasardo que "engancharon" perfectamente con la flauta chimenea, o una quincena con un lleno, realmente bellos al oído y muy adecuados al romántico Andante de Widor.
Aún quedaban tres autores y obras que, personalmente, fueron lo mejor del recital, pese a las ya apuntadas "carencias" del instrumento:
Cinq Soleils (1983), el II. Soleil du Midi, del organista ciego y compositor francés Jean Langlais. Punto de inflexión de la música de órgano del ya pasado siglo XX, nos devuelve todo el poderío del que se ha llamado "el rey de los instrumentos" desde un lenguaje contemporáneo adaptado a un instrumento secular, y donde Crista Miller se desenvuelve con mayor comodidad, aunque parezca un contrasentido a la vista de las obras anteriores.
En esta línea del órgano actual no podía faltar Messiaen, y así de la Misa de Pentecostés (1950) nos ofreció IV: Communion: Les oiseaux et les sources (Los pájaros y los puentes), con unos registros realmente cercanos a la mayor devoción del compositor francés, esos cantos de pájaros que tan bien supo reflejar en el papel, y donde un flautín 2' en su octava más aguda, o una címbala 3 hs. 2/3' consiguieron recrear el ambiente canoro. Aún quedaba el V. Sortie - Le vent de l'Espirit, con ese Messiaen aún no reconocido en su magnitud, tal vez por las dificultades técnicas (y sobre todo auditivas) que su obra para órgano conlleva.
Antes de finalizar el concierto, la concertista nos agradeció desde la barandilla al lado del órgano con unas palabras (escritas) en castellano nuestra presencia y acogida en una Asturias de la que se lleva muchas cosas... al menos también nuevos admiradores entre los que me apunto.
Crista Miller saludando, foto de Pablo, la música en Siana (móvil)
Y qué mejor final que escuchar una obra del organista -de la St. Trinité en Paris o del Sacre Coeur -, y alumno precisamente de Jean Langlais, el también compositor libanés nacionalizado francés Naji Hakim, que ya estuvo en Asturias en la edición del XVIII Festival en 2007 y fue profesor de nuestra organista, que nos deleitó nada menos que con el Te Deum (1997), donde los "ayudantes" de la organista no pararon ni un momento para conseguir desplegar -y nunca mejor dicho- toda la paleta sonora que esta obra requiere (adaptándola al instrumento ovetense) y que tantas horas previas supusieron para poder disfrutar de esta maravillosa obra de nuestros días. El domingo 31 a partir de las 19:30 horas en la Iglesia de San Pedro de Gijón (último concierto con parecido repertorio, y ya cual acto de clausura del XX Festival) ofrecerá de este compositor su Ouverture Libanaise (2001), del que me tendré que conformar con citar aunque pueda ver y escuchar en YouTube®, al tener el mismo día a la Orquesta Sinfónica de Viena con Fabio Luisi en el cierre de "Los Conciertos del Auditorio" (aunque nada de lo previsto inicialmente...). Pero esto lo dejamos para el domingo.

26 de mayo de 2009

Esperaba más: solo un aprobado alto

Martes 26 de mayo, 20:00 horas. Auditorio del CONSMUPA de Oviedo. Concierto de la Orquesta de Cámara, Coro de Ópera y Zarzuela y alumnado de "Canto y Concertación" de la profesora Begoña García-Tamargo. Director: Francisco Vigil Sampedro.
Álvaro González y Orquesta de Cámara, en Pablo, la música en Siana (móvil)
Programa variado para este concierto-examen donde solamente doy, globalmente, un aprobado alto, esperando que lo escuchado hoy sea fruto de una "clase con público" o un "examen fin de curso" más que realmente de un concierto, pese a los intentos del maestro Vigil (al que no hicieron mucho caso sus alumnos-intérpretes), y al que alguna página "le sonó" más a "su Banda" que a la orquesta de cámara que tenía delante. Así lo tomaré aunque, como "profe", no puedo regalar nada... y para el final de curso esperaba "mejores notas".
Comenzó la Orquesta de Cámara (con algunos músicos de excelente curriculum y trayectoria pero también alguna que otra "ausencia") que nos "interpretó" la conocida Suite Nº 2 en Si menor BWV 1067 de J.S. Bach, con ALVARO GONZÁLEZ CORTÉS de flauta solista (siendo alumno de Juan Manuel Díaz Fernández "Lito" para los de Mieres y el mismo con quien estudió Pablo González - buscar en el PDF la entrevista de ambos-). La orquesta tuvo dificultades de afinación en toda la velada, en especial la cuerda, que estaba "sola" en esta suite bachiana, y que no hubo en ningún momento "sintonía" con el solista pese a que el director lo intentó. También debo criticar lo "poco barroco" que resultó en todo esta suite orquestal de Bach, más pastiche que deleite para el oido, con problemas de todo tipo. El estudiante de flautista aún precisa más "dedos y pulmones" para acometer con seriedad esta obra del Kantor de Leipzig (por otro lado recordar que también fue un excelente flautista), limitándose a intentar "tocar todas las notas" (lo que ya es un logro), siendo tapado por la orquesta (pese a los pp) y sin "acertar" con la articulación ni el "color" que la obra requiere.
Continuaron las alumnas de canto (todas sopranos) que "lucharon" con Mozart en distintos dúos: Via resti servita (Begoña Calleja y Margarita Sierra), Aprite presto, aprite (Margarita Sierra y Sandra Gutiérrez) y Sull'aria (Sandra Gutiérrez y Begoña Calleja) de "Le nozze di Figaro", con muchos años de estudio aún por delante aunque "apunten" buenos modos, en especial Margarita Sierra, con tablas -lleva cantando desde niña en el Coro "Peña Santa"- y recursos suficientes (la han seleccionado para la EuropaChorAkademia); algo menos Begoña Calleja, pese al "poderío" y cualidades que deberá seguir trabajando, y la "poca voz aunque agradable" de Sandra, que suplió con más escena que el resto -pero ésto no es suficiente-. Y para todas ellas algunos problemas de "memoria" (no se puede permitir cantar con partitura las obras de hoy), dudas en muchas entradas, falta de "empaste" entre ellas y desajustes de tempi con la orquesta, aunque ya se pueden contentar en poder cantar con algo más que un piano (y con reducciones de orquesta que a veces son "imposibles de tocar") como hasta no hace mucho tenía que conformarse el alumnado de canto. El "bueno" de Vigil hizo lo que pudo para intentar concertar. Continuaron "mozarteando" con dos dúos del "Cosí fan tutte": Ah, guarda sorella y Prenderò quel brunettino con Sandra Gutiérrez y Vanesssa del Riego (otra soprano que, con más sobriedad en todo que sus compañeras, resultó la más "centrada" de todas).
Coro y Orquesta, en Pablo, la música en Siana (móvil)
Para el final el esperado "Coro de ópera y zarzuela", 28 voces (14+14, menos de las "previstas" y donde estuvieron todos los solistas) bien afinadas, "sin complejos", notándose los estudios de canto de sus voces en todo: emisión, afinación, medida, seguridad, "desparpajo"... lo mejor del programa, y con una selección de obras conocidísimas que arrancaron los aplausos de los muchos familiares de los concertistas y del poco público presente (no se llenó el pequeño auditorio, perfecto para veladas como la de esta tarde).
Comenzaron con el famoso "Coro de esclavos" (Va, pensiero) del "Nabucco" de Verdi, donde eché en falta un fiato final mayor -no acabar antes que la orquesta- así como más compenetración entre las distintas secciones orquestales con el maestro (de nuevo Vigil lidiando con un toro contestón).
Prosiguió el conjunto músico-vocal con la Mazurca de las sombrillas de "Luisa Fernanda" de Federico Moreno Torroba, donde los solistas fueron la ya citada Sandra Gutiérrez y un Pablo Romero (al que no me atrevo a llamar tenor). Musicalmente, el coro bien, la orquesta "rapada" y de nuevo díscola y desobediente (habrá que reñirles un poco más en clase o ponerles de castigo más escalas con bemoles) y un dúo para olvidar, teniendo la "osadía" de repetirlo como bis. Mi "tocayo" de nombre torero aún está muy verde en todo, incluso le faltaron ganas... y en una obra tan conocida no se puede limitar a "intentar dar bien las notas de la partitura" -que es lo mínimo-, se le escuchó poco y mal, "haciendo buena" a su compañera.
Y el programa finalizó con el Chotis del Elíseo Madrileño de "La Gran Vía" de Chueca y Valverde, de nuevo con Margarita Sierra como solista, que cumplió (aunque fue más "La Pequeña Caleya" de Cangas y Onís, y "capeando" más que "bailando sobre un ladrillo" esta célebra página del género chico, tal vez poco apropiado para su color vocal). Con todo, creo que fue la más centrada y madura de todas las sopranos escuchadas hoy.
Orquesta, Coro, Sandra Gutiérrez y Pablo Romero, con Vigil, en Pablo, la música en Siana (móvil)
El bis ya comentado no lo puedo llamar regalo, pero sí lo fue poder ver sobre el escenario todo este alumnado que me hace sentirme orgulloso y feliz de compobar que, al menos en música, algo se está mejorando con los años (y no son muchos). Sirva de ejemplo una ex-alumna hoy profesora del centro, Yolanda Montoussé que triunfó recientemente (el pasado sábado 21) en el Festival "Mozart" de La Coruña con el papel del Arbate del "Mitridate, re di Ponto".
Pero como "profe" tengo que pedir más trabajo a todos, hay que buscar siempre el "sobresaliente", y la nota de hoy es baja para lo mucho que pueden hacer.
P.D. Como suele ser más frecuente de lo deseado, a las 19:00 horas había otro concierto en el Paraninfo de la Universidad a cargo del Cuarteto de Guitarras "Fredonia".

Dudamel entrevistado en Los Imposibles

El famoso programa de la televisión venezolana "Los Imposibles" de Leonardo Padrón, que incluso antes de emitirse ya estuvo rodeado de alguna polémica, emitió el pasado domingo 24 de mayo a las 22:00 horas de Caracas en "Venevisión" una larga entrevista (organizada en 9 actos y cierre) con el gran Gustavo Dudamel que no quiero se la pierda nadie porque nos muestra la sencillez de la grandeza... y de ahí mi deseo de ponerla en el blog.
El enlace de la entrada principal de hoy está "linkeado" (vinculado) al blog "Turocola" que la incluye completa, sin pausas.
Para verla en sus cinco "partes" aquí las "incrusto" desde YouTube® porque no tienen desperdicio ninguna (recomiendo las cinco aunque sea con un cigarrillo o un café entre ellas), ni en el entrevistador ni en el entrevistado, y como entrevista cordial, sincera, podemos pasar un rato delante de la pantalla como si estuviésemos con la televisión. Aquí están:
PARTE 1

PARTE 2

PARTE 3

PARTE 4

PARTE 5

Lo dicho, disfrutar como ya lo hice personalmente... Dudamel, el mismo placer escucharle hablar que dirigir, y mostrándonos hasta "sus secretos más íntimos".

24 de mayo de 2009

Ópera en concierto: "Le Villi"

Domingo 24 de mayo, 20:00 horas: Auditorio "Príncipe Felipe", Oviedo: "Los Conciertos del Auditorio": Le Villi -ópera en concierto- (Puccini). Oviedo Filarmonía; Coro de la Fundación Príncipe de Asturias (director: José Esteban G. Miranda). Cristina Barbieri (soprano), Luis Dámaso (tenor), Ángel Odena (barítono); Director: Friedrich Haider.
Foto del final de la ópera en concierto, en Pablo, la música en Siana (móvil)
Llegó el penúltimo de los conciertos del auditorio para esta temporada con una ópera en versión concierto (como ya hiciera la OSPA con Lohengrin), esta vez la orquesta que se creó hace diez años "para el foso", es decir las temporadas de Zarzuela y Ópera de Oviedo. Buena entrada con algunos "claros" (que seguramente decidieron ir al fútbol o escuchar a Bach en saxo).
Pero toda formación necesita de vez en cuando "subirse al escenario" aunque sea para afrontar otros repertorios (como hará el próximo domingo la Sinfónica de Viena con Fabio Luisi en la clausura de este ciclo y nada de lo previsto inicialmente -Sibelius y Mahler- con dolor de corazón, sino el Concierto para violín de Stravinski con Julian Rachlin, y la Segunda de Brahms que no es lo mismo) o directamente el "repertorio habitual" pero en versión concierto, dado "lo poco que cabría esperar" de esta ópera prima del genio de Lucca, y que el Auditorio no es el Campoamor, aunque parece que ha servido de ensayo para un próximo CD (no hay muchas versiones grabadas de esta pucciniana primeriza) con los mismos protagonistas.
Los solistas elegidos son puccinianos reconocidos, y algunos "como de casa": Cristina Barbieri (soprano) en el rol de "Anna", Luis Dámaso (tenor) en el rol de "Roberto", y que suele actuar regularmente en nuestra región habiendo cantado ya con la orquesta ovetense (y no muy buena crítica del 2005), y Ángel Odena (barítono) como "Guglielmo", y podríamos decir que "casi de Oviedo" pues es de los que vuelve a casa vuelve... (como el anuncio del turrón navideño) cada dos años: ya cantó Tannhäuser en 2005 , Thäis en 2007 y Ballo este 2009). ¿Volverá para 2011? Realmente cumplieron los tres (sino que se lo pregunten a todos los conocidos y entendidos hoy en "mi fila 13": a la derecha y del pasillo hacia mí, Cosme Marina, crítico musical y asesor cultural del Ayuntamiento de Oviedo, Ana Nebot y María Ablanedo, cantantes, María Sanhuesa, musicóloga, profesora y experta en ópera, y a la izquierda Ramón G. Avello, compañero de profesión y crítico musical..) y reconozco que poseen colores vocales idóneos para Puccini. Personalmente me gustó el catalán y su "poderío vocal".
Del Coro de la Fundación que dirige mi amigo Pepu sólo cosas buenas (salvo algún pequeño desajuste y/o entrada dubitativa), un papel en general poco agradecido con pasajes realmente duros (en especial para las sopranos), que solventaron con la profesionalidad habitual, y al que el austriaco exigió emplearse a fondo (nada de sotto voce ni pp).
La orquesta sonó realmente plena, "redonda", afinada, cada vez más madura, y obediente a cada gesto (algo grandilocuente por momentos) del director titular. Realmente Le Villi (1884) sonó a Puccini desde el inicio (algo que pensaba no sucedería al ser su primera ópera) pero tengo que "mandar al foso" al director con su orquesta, porque no debe olvidar el protagonismo vocal, lírico, por encima del instrumental, siendo los solistas (que no el coro, evidentemente) tapados en algunos momentos con unos fff que hacían imposible seguir la línea "canora" de los buenos cantantes de esta función dominical. Parece mentira para Herr Haider que se dejase "arrebatar" por la tímbrica y dinámica pucciniana de Le Villi con "La Filarmonía", la misma que sí "mimó" cuando acompañó a "la Gruberova"... (en junio lo hará de nuevo en Madrid pero al piano, menos mal -para la diva-).
De agradecer la inclusión de los textos originales y su traducción que se pudieron seguir con la sala iluminada, así como las notas al programa del renombrado crítico de cine, el asturiano Manuel González Cuervo, que también escribe en el libro de la LXI temporada de ópera de Oviedo, licenciado en Filología Hispánica en Lingüística y Literatura, y es traductor, director de cortos, actor y asesor cinematográfico de la citada ópera ovetense.
Y es que finalmente quien siempre triunfa, es Puccini, para muchos entendidos y profesores, quien mejor escribió para la voz.

23 de mayo de 2009

Jóvenes asturianos en la EUYO y más

Ya avanzaba el día 19 la noticia: María Ovín Carrera entraba en la EUYO (European Union Youth Orchestra). Pero reconozco que tengo que ser más objetivo y citar a los cuatro asturianos que lo han hecho como así recoge mi tocayo Pablo Gallego en LNE de hoy sábado:
Foto en LNE del 23 de mayo de 2009, en PABLO, LA MÚSICA EN SIANA
De izquiera a derecha se lee bastante bien el pie de foto pero están "cambiados" Héctor y Santi que paso a "aclarar" (siempre a vueltas con la "desinformación"): la ovetense de 21 años María Ovín Carrera (violín), el avilesino de 17 años Santiago Novoa Illés (trombón tenor), el mierense Héctor González (trombón bajo) y el pontevedrés de 24 años Iván Fernández (tuba).
De 128 músicos seleccionados por la orquesta sólo hay 15 españoles, y de ellos 3 asturianos más el "gallego" que está estudiando también aquí, que tendrán un verano inolvidable.
Todo un éxito para la enseñanza musical asturiana pero sobre todo para el estudio de estos jóvenes y el sacrificio de ellos y sus respectivas familias, aunque no quiero olvidar que en el ambiente "de sus casas" se respira música por los cuatro costados, y conozco de primera mano la familia Ovín-Carrera así como la trayectoria de Santiago Novoa Marchena con el que coincidí en mis "años activos", siendo uno de los tantos músicos que ha dado la Escolanía de Covadonga, sobre todo en los tiempos de Leoncio Diéguez como director de la misma.
Y no quiero dejar de citar a otros jóvenes que están despuntando, una de "mis chicas", la violinista gijonesa María Díaz-Caneja que en el último concierto su padre Moisés, amigo y compañero de trabajo, me contó otro "hallazgo" que daría que hablar (confirmado el jueves por Pepu en el Conservatorio) y también estaba presente sobre el escenario del CONSMUPA: el violonchellista avilesino Gabriel Ureña Hevia, ya con gran experiencia pese a su juventud (pronto cumplirá 20 años), y quien precisamente acaba de obtener el Premio "Cello Arquillos" de Jaén, a quien dejo aquí interpretando una obra que no falta en el repertorio de cualquier cellista, Luigi Boccherini y su Concierto para violonchelo y orquesta en si bemol mayor, G 482 con la Orquesta Sabugo Filarmonía bajo la dirección del también avilesino, clavecinista y pianista Rubén Díez Fernández en el Concierto "Jóvenes Intérpretes" ofrecido el 23/05/2008 en el Auditorio de la Casa de Cultura de Avilés, y donde participaron muchos de los aquí citados hace ahora un año.

Lo dicho y escrito hace tiempo: Avilés, Gijón, Oviedo, Mieres, Aller... HAY CANTERA.

22 de mayo de 2009

Sigue el XX Festival de Órgano

Viernes 22 de mayo, 20:00 horas: Iglesia de San Tirso (Plaza de la Catedral), Oviedo: XX Festival de Órgano CajAstur 2009: Ferruccio Bartoletti (La Spezia -Italia-, 1962), órgano. Obras de: G. Muffat (1653-1704), G. Frescobaldi (1583-1643), D. Buxtehude (1637-1707) y J.S. Bach (1685-1750).
Órgano de San Tirso, Oviedo, en Pablo, la música en Siana (móvil)
Penúltimo intérprete del festival patrocinado por la entidad bancaria asturiana y dirigido por el "incombustible" Chema Martínez, quien al principio nos disertó sobre la importancia del órgano y del perdido oficio de organista que debemos recuperar, así como la importante labor de seguir dotando de este instrumento a las iglesias de los pueblos como forma de hacer llegar la música también a ellos, y de conservar los instrumentos actuales con todo lo que supone de mantenimiento (comparándolo con el de un coche parado). También se lamentó de no poder contar, como en otros años, con una pantalla gigante donde se proyectasen los movimientos del organista, todo un espectáculo visual además del sonoro, y que la crisis también afectó a esta idea, aunque no a los intérpretes ni a la "puesta a punto" de los órganos que hay en este vigésimo festival asturiano. Finalmente recordó lo que supone este ciclo o festival, las figuras que han pasado por los diferentes órganos asturianos, su compromiso con esta "nueva cruzada", y el concierto del pasado domingo en Covadonga, y el final de la próxima semana con Crista Miller, para presentar al italiano que nos ocupó en esta tarde de viernes, con Oviedo arrancando su Feria de la Ascensión y mi aldea de Siana con las Fiestas de Santa Rita.
El concierto de Ferruccio Bartoletti (quien dará un "especial Bach" el domingo en la Iglesia de San Pedro de Gijón) no tuvo la "grandilocuencia" del de Covadonga (con tres teclados manuales más pedalero), puesto que el Órgano de San Tirso de Oviedo es más pequeño (sólo dos teclados y pedalero), adaptado más al repertorio barroco que al romántico, y con una reverberación menor que en la Basílica o en la propia Catedral ovetense, aunque esta acústica le gustó al intérprete ("le gusta tocar legato" comentaba Chema) y va perfecta para el repertorio elegido. Unos registros algo desiguales, con una trompetería (Corneta 4hs. m.d. y Trompeta Real 8') más "sobresaliente" (en el peor sentido) de lo requerido en Bach, o gran desigualdad entre el volumen y registro de los teclados y pedalier, aunque sirvió para remarcar el tema al que asignó dicha combinación sonora, resultando por ejemplo más apropiado el Bajoncillo-Clarín 4'-8' en la obra propia que nos dejó de "propina.
La elección en el teclado I de violones, octavas y tapadillos, más los del teclado II con flautados, quintas, llenos y demás registros, siempre personales y buscando el mejor discurrir sonoro de las obras, para las demás obras, creo que resultó más acertado, en especial el lleno.
Dejar constancia del programa, para los seguidores de un instrumento que, con estos festivales, retoma el protagonismo que países protestantes tienen a diario, y donde el "oficio de organista" está reconocido socialmente.
G. Muffat: Toccata I.
G. Frescobaldi: ; Canzona (Messa della Madona - Fiori Musicali); Toccata VI sopra i pedali dell'organo e senza.
D. Buxtehude: Passacaglia en Re menor, BuxWV 161; Preludio BuxWV 137.
J.S. Bach: Schmücke dich. O liebe Seele BWV 654; Preludio y fuga en Si b menor BWV 544.
La técnica e interpretación de todas ellas no soy quién para criticarla, simplemente me gustaron los "dos grandes", el danés y el alemán, por conocidos y también por "afectos personales": para mí Helsingor y Leipzig son "familiares" precisamente en busca de ambos...
De regalo nos brindó una obra propia, muy contemporánea (como era lógico) y donde sí pudo aprovechar toda "la artillería" del coqueto órgano de San Tirso.
La Ascensión en Oviedo, en Pablo, la música en Siana (móvil)
Finalizar comentando lo bien construidos que están todos estos órganos que salen del Taller de Organería Acitores S.L. (en su web se pueden ver todos los detalles técnicos) en Torquemada (Palencia), y en el que se está construyendo también el aquí ya mencionado de la Iglesia de Santo Tomás de Cantorbery en Avilés, que Chema también recordó al inicio del concierto, incluso el precio... Mejor emplear el dinero en órganos que en cafeterías.
A la misma hora actuaba en el Teatro Filarmónica la Real Filharmonía de Galicia (abono OSPA sólo para los de Gijón ¡en Oviedo!) con Juanjo Mena en "Homenaje a Haydn"... la crítica de Diana Díaz en LNE del lunes 25 de mayo.
Y el domingo más...

21 de mayo de 2009

Estreno de Pablo Geijo con Purita de la Riva al piano

Jueves 21 de mayo. 20:15 horas. Auditorio del CONSMUPA, Oviedo. Concierto Fin de Curso "A beneficio de "Calor y Café", institución de Cáritas Diocesana que presta atención a personas sin techo". Orquesta y Banda Sinfónica del CONSMUPA.
Oviedo 21 de mayo de 2009, en Programas musicales y autógrafos
Primera parte:
Orquesta Sinfónica del CONSMUPA. Piano: Purita de la Riva (Oviedo, 2 de febrero de 1933), director: José Esteban García Miranda (Pola de Siero, 1960).
Estreno de Pablo Geijo Domínguez (Madrid, 1980): Concierto para piano y orquesta (Misterioso - Lento - Vivo).
Dvorak: Sinfonía nº 8 en Sol Mayor, Op. 88: Allegro con brio.
Una orquesta de buenos estudiantes realmente madura, que se atrevió con el estreno de una obra difícil tanto para ella como para el piano solista. Ya la elección de plantilla, muy amplia, auguraba una masa orquestal a la que la acústica y dimensiones del auditorio del Conservatorio no ayuda: cuerda extensa (en la que eché de menos algún contrabajo más ante el resto) con arpa, madera "casi al completo" (flautín, flautas 2, oboes 2, corno inglés, clarinetes 2, clarinete bajo, fagotes 2), metales otro tanto (trompas 4, trombones 3 -con el bajo-, y tuba), más timbales con "percusión generosa" que incluía platillos, plato suspendido, triángulo, gong, caja, bombo, vibráfono, marimba y glockenspiel, si no me falla la memoria ni la vista.
El concierto estructurado en tres movimientos contrapuestos como los clásicos, y con una escritura muy personal, dominadora tanto de la tímbrica y las texturas como de los tempi y el instrumento solista (Geijo es pianista), con una dirección de José Esteban García Miranda pendiente de cada detalle instrumental y las distintas entradas del piano, llevando la obra "de la mano" como me gusta decir.
En la obra hay todas reminiscencias de los "grandes" que queramos buscar: Rachmaninov, Debussy, Ravel, Shostakovich, bandas sonoras desde el Alberto Iglesias de El jardinero fiel al John Williams de Harry Potter, con una escritura pianística llena de melodías modulantes, arpegios paralelos y opuestos, trinos, un virtuosismo exento de mera técnica y al servicio del conjunto, con partes dialogadas, otras integradas como un instrumento más e incluso la cadenza correspondiente, cambios de compás, polirritmias, todo con una "increíblemente joven" Purita de la Riva que demostró de principio a fin esa maestría que lleva ejerciendo no sólo en "su casa" sino en directo y atreviéndose con "lo que le echen", reflejando todo lo que el compositor puso sobre el papel. Seguro que el profesor de composición y maestro Leoncio Diéguez le apoyó en ese lenguaje ecléctico pero no por ello agradable de escuchar y que el público aplaudió con fervor. De los tres movimientos totalmente contrapuestos, es como si el compositor quisiera ofrecernos todas sus "ideas", un Misterioso literal, un Lento repleto de lirismo y sobre todo un Vivo que resultó una paleta de texturas con un "puente" a ritmo de 3/4 que de nuevo me transportó al cine, esta vez al Shostakovich que Stanley Kubrick usa en Eyes Wide Shut. Realmente una obra que apuesto por ella con formaciones profesionales y no como un "mero trabajo fin de carrera".
Los protagonistas saludando, en Programas musicales y autógrafos
Y la primera parte, más "académica", concluyó con Allegro con brio de la Sinfonía nº 8 en Sol Mayor, Op. 88 de Dvorak, "la menos compleja en cuanto a sus aspectos formales y anímicos, con una armonía que conserva sin embargo la riqueza de los giros inesperados y la eficacia de las apoyaturas. La oscilación entre modos mayores y menores está empleada con suficiente destreza como para consolidar la emocionalidad del devenir sonoro" (ver la referencia). Realmente el calificativo "con brio" del primer movimiento escuchado viene "como anillo al dedo", desde la introducción con unos violoncellos se mostraron sobrios, así como las demás secciones de esa "exposición de sonata", brío en una obra de mucha enjundia de la nos hicieron partícipes.
Segunda parte:
Banda Sinfónica del CONSMUPA. Francisco Vigil Sampedro, director.
Shostakovich: Obertura Festiva (aunque no figura de quién es el arreglo o adaptación para banda).
José Ferrer Ferrán: Concierto para oboe y banda sinfónica "El Bosque Mágico": Los Elfos, Las Hadas, Los Gnomos; José Ferrer Hernández, oboe solista y profesor del CONSMUPA.
Pablo Luna: Una noche en Calatayud (Pasodoble).
Banda Sinfónica del CONSMUPA en Programas musicales y autógrafos
También "potente" la Banda Sinfónica en el amplio sentido de la palabra, y el maestro Vigil tan claro en el gesto como siempre. La única "pega" de la acústica de la sala, sobre todo para la primera obra que era la de "mayor contingente sonoro". El Bosque Mágico realmente sugerente y jugando con la tímbrica específica de la banda sinfónica como es lógico en la trayectoria del compositor (Licenciado en Dirección de Orquesta de Vientos y Composición por “The Royal Schools of Music”, en Londres, Catedrático de Composición en el Conservatorio Superior de Música de Castellón, Director Titular de la Orquesta de Vientos “Allegro” de Valencia, de la Primitiva de Paiporta y Director de Allegro Centro Musical.), y los dos pasodobles contando el de propina, Guadix de Primitivo Azpiazu, con ese "color típico de banda", predominio melódico de los clarinetes, diálogo con las trompetas, contrapunto en los saxos, percusión bien marcada... en lo que yo llamo "repertorio básico de banda" perfectamente ejecutado.
Como siempre que acudo a estos conciertos (el martes 26 de mayo tendremos a la Orquesta de Cámara que también dirige el maestro Vigil, con el Coro de Ópera y Zarzuela del CONSMUPA) salgo orgulloso de ver cuánta gente joven se dedica a la música, algo que la propia Purita de la Riva nos recordó a los asistentes. Cuándo iba yo a pensar que nuestro Conservatorio tendría tanta actividad si lo comparamos con los años 60 y 70 allá en la calle Rosal. Nos queda el consuelo de haber puesto nuestro pequeño granito de arena y de poder disfrutarlo ahora.

20 de mayo de 2009

Otra gran semana musical (¿descoordinada?)

Está muy bien proclamarse "capital cultural" y ofertar múltiples actividades musicales, incluso entrando en "circuitos turísticos" (como el último concierto de Maazel). Lo malo es cuando coinciden, como sucede más de lo deseado. Con todo, y como es costumbre, no me quejo completamente: mejor mucho -aunque tenga que decidir- que nada. Vamos con el "rosario musical desgranado" e ilustrado con los "marcos incomparables", pues también desde aquí promocionamos culturalmente Asturias:
Miércoles 20 de mayo, 19:45 horas: Teatro Filarmónica, Oviedo: Polish Chamber Philharmonic Orchestra, director: Wojciech Rajski. Obras: Obertura «Egmont» y Sinfonía nº 3 «Heroica» (Beethoven), Concierto para piano nº 1 (Brahms). Organiza la Sociedad Filarmónica Ovetense (sólo para socios. Crítica de Diana Díaz en LNE del sábado 23).
A unos 20 metros y con 15 minutos de diferencia en el inicio:
Miércoles 20 de mayo, 20:00 horas: Paraninfo de la Universidad, Oviedo: Cuarteto de Tubas y Agrupaciones del CONSMUPA, directores: Adolfo Cueto Álvarez y Luis Fuego Casielles. Obras: «Divertimento en mi b mayor» (Gordon Jacob), «Conséquences» (Michael Forbes), y «Serenade Op. 44» (Dvorak).
Jueves 21 de mayo, 20:00 horas: Teatro Filarmónica, Oviedo: Real Filharmonia de Galicia, director: Juanjo Mena. Obras de Haydn: Sinfonía nº 6 en Re Mayor, "La mañana", Sinfonía nº 7 en Do Mayor "El mediodía" y Sinfonía nº 8 en sol mayor "La noche". Concierto 8 de Abono sólo para los abonados de Gijón, aunque en Oviedo (por la reforma del Jovellanos).
A unos 300 metros (cruzando la Plaza de la Catedral, Tránsito de Santa Bárbara y Corrada del Obispo) y con 15 minutos de diferencia en el inicio:
Jueves 21 de mayo, 20:15 horas: Auditorio del CONSMUPA, Oviedo: Orquesta Sinfónica del Conservatorio, Purita de la Riva (piano), director: José Esteban G. Miranda. Obras: estreno del «Concierto para piano y orquesta» del compositor, pianista y profesor Pablo Geijo Domínguez (Madrid, 1980), alumno de 5º curso de Composición e intérprete de muchas obras de otro compositor afincado en Asturias, Jorge Muñiz). Aunque la prensa no indica nada, la publicidad indica que es «A beneficio de "Calor y Café", institución de Cáritas Diocesana que presta atención a personas "sin techo"», figurando sólo la Orquesta y Banda Sinfónica del CONSMUPA, y avisando que hay "Fila 0".
Conservatorio de Oviedo, en Pablo, la música en Siana (móvil)
Viernes 22 de mayo, 20:00 horas: Iglesia de San Tirso (Plaza de la Catedral), Oviedo: XX Festival de Órgano CajAstur 2009: Ferruccio Bartoleti (La Spezia -Italia-, 1962), órgano. Obras de: G. Muffat (1653-1704), G. Frescobaldi (1583-1643), D. Buxtehude (1637-1707) y J.S. Bach (1685-1750).
Domingo 24 de mayo, 19:30 horas: Iglesia de San Pedro, Gijón: XX Festival de Órgano CajAstur 2009: Ferruccio Bartoleti (1962), órgano. Obras: monográfico de J.S. Bach.
Domingo 24 de mayo, 20:00 horas: Auditorio "Príncipe Felipe", Oviedo: "Los Conciertos del Auditorio": Oviedo Filarmonía; Coro de la Fundación Príncipe de Asturias (director: José Esteban G. Miranda); solistas (algunos "como de casa"): Cristina Barbieri (soprano), Luis Dámaso (tenor que suele actuar regularmente en nuestra región y que ya cantó con la orquesta ovetense y no muy buena crítica del 2005), Ángel Odena (barítono "casi de Oviedo" quien ya cantó Tannhäuser en 2005 , Thäis en 2007 y Ballo este 2009); Director: Friedrich Haider. Le Villi -ópera en concierto- (Puccini).
De nuevo "a las carreras" y teniendo que elegir, lo dicho... pronto llegarán "las vacas flacas". Para la próxima temporada de Ópera de Oviedo ya comienzan las cancelaciones... ¿Salud, mala elección de repertorio, mejores ofertas económicas...?