Organistas y españolas

Viernes 13 de mayo, 19:30 h.XXII Festival de Órgano "CajAstur": Iglesia de San Tirso, Oviedo.
Ana Belén García Pérez ( Andoaín, Guipúzcoa). Obras de Grigny, Cornet, Sweelinck, Muffat, Farnaby, Buxtehude y Bach.
Segunda organista del festival y además española. Como bien comentó al principio del concierto José Mª Martínez, Chema para los amigos, el panorama organístico español en estos 22 años ha cambiado totalmente, y los músicos españoles ya se forman en las grandes escuelas europeas con los maestros que en las primeras ediciones venían invitados, siéndolo ahora su alumnado, y además con un predominio femenino como nunca antes se había visto salvo la siempre admirada Montserrat Torrent, de quien la intérprete guipiuzcoana también ha recibido clases, al igual que del gran Zsigmond Szathamary entre otros muchos organistas famosos.
El programa elegido por la teclista vasca para sacarle el mayor partido al instrumento de Acitores, construído en 1993 y estrenado precisamente por la Sra. Torrent, se centró en el Barroco europeo (de sus tres períodos: temprano, pleno y tardío), dejando el español para órganos que se prestan más a ese repertorio donde el pedalero no se utiliza.
El viaje musical arrancó en Francia con el himno Veni Creator (Nicolas de Grigny, 1672-1703) de su única obra titulada "Primer Libro de Órgano" (1699), perfecto para ir "aclarando" los cromormos que en principio "gemían" e incluso algún tubo no abrió, pero poco a poco irían respirando en la Fantasía 8 toni (Peeter Cornet, 1575-1633), obra barroca temprana de este compositor belga, con predominio de los flautados bien empastados en teclados y pedalero.
Ya con el instrumento templado seguimos viaje hasta Holanda de donde pudimos escuchar una magnífica interpretación de la Fantasía chromática (Jan Pieterson Sweelinck, 1562-1621), donde los registros de tutti, y una parte fugada con una mano izquierda realmente prodigiosa de sonoridad clara para una obra que juega aún con la música modal, pero que el órgano engrandece más que interpretada al clave.
Alemania es tierra de órganos y organistas, y de ella es la Tocata prima (Georg Muffat, 1653-1704) pese al origen escocés del compositor que conocía perfectamente los estilos francés e italiano incorporándolos al barroco alemán, de sonoridades potentes bien elegidas por parte de la organista aunque con algunos pequeños problemas en encontrar los "sanos" más apropiados, felizmente ayudada y asesorada por Chema, pues hay muchísimos cambios exigidos por la partitura, al igual que en la Ciacona, aunque los flautados de 4' elegidos respondieron perfectamente.
Entre las alemanas escuchamos un "juguete" inglés, A Toye (Giles Farnaby, 1563-1640) a caballo del Renacimiento y el Barroco temprano, con registros que recuerdan la literatura del laúd o el virginal, muy apropiados para la época (incluso tiene referencias españolas) y un contraste ideal entre las alemanas así como para abrir boca ante las dos últimas obras que supondrían todo un derroche tímbrico aprovechando la excelente tubería y registros de esta pequeña joya del taller de Federico Acitores.
La Ciacona in E minor, BuxWv 160 (Dietrich Buxtehude, 1637-1707) es una de las obras maestras de un compositor aclamado y admirado por tres países que lo sienten como "propio" (los Helsingborg / Helsingør en Suecia / Dinamarca, y Alemania), donde no suele faltar en sus festivales ni en el repertorio de todo organista. Así lo demostró Ana Belén García con una madurez interpretativa increíble y un despliegue de registros capaz de pasar de unos flautados de 8' a los plenos siempre al servicio de las melodías "italianizantes" del gran Dietrich.
Y no podía finalizar el concierto más que con Bach y esa maravilla estrenada en Dresde que es la Pasacaglia and fugue in C minor, BWV 582, auténtico examen sonoro y técnico para instrumento e intérprete, desde el ostinato del inicio en pedalero hasta todo ese desarrollo a lo largo de las 20 variaciones del primer tema, que desembocará en la doble fuga, el tema fugatum, "Arte Total" en El Kantor llevado al instrumento rey que con esta obra tiene más que asegurado el título (de hecho existen orquestaciones como la de Leopold Stokowski).
Mi más sincera felicitación a la joven intérprete guipuzcoana por el excelente concierto ofrecido en Oviedo, arriesgado, difícil y felizmente ejectuado, que repetirá parte del programa este Sábado 14, a partir de las 19:30 h. en la Iglesia de San Pedro en Soto del Barco, con el órgano "heredado" de Sto. Tomás de Avilés, pagado por el Principado, "volviendo" resucitado y restaurado igualmente por el Taller de Federico Acitores en colaboración con el propio Chema y mi admirado Raúl Prieto. Volver a las palabras previas al concierto en cuanto a lo importante que es el Festival en cuanto a recuperar órganos, que deben mantenerse, y sobre todo volver a instaurar la figura del organista profesional que los haga "respirar" más a menudo. Por lo menos un órgano nuevo como el de Santo Tomás de Avilés permitió trasladar y restaurar el viejo a un municipio vecino, un órgano que "suena a gloria", pero ésto lo contaremos desde aquí, si el tiempo no lo impide.
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