11 de junio de 2009

Mañana fin de temporada con la OSPA

Este viernes 12 de mayo a partir de las 20:00 horas y en la sede habitual del Auditorio de Oviedo, será el concierto de clausura de la Temporada 2008/2009 de mi querida OSPA, con Max Valdés dirigiendo un programa que, al menos en el papel, promete.
El pianista canadiense Louis Lortie, que estudió en Montreal nada menos que con Yvonne Hubert (a su vez alumna del gran Alfred Cortot) y en Viena con Dieter Weber, entre muchos otros, y hace poco pasó por León, llega mañana a Oviedo para interpretarnos el Concierto para piano en la menor, op. 16 de Grieg. Por coincidencias o azares del destino, ayer lo escuché en Radio2 en un programa llamado "Correo del Oyente" en una grabación de Entremont con Ormandy y la Filarmónica de Cleveland con unos tempi endiablados.
Aunque de este pianista canadiense (como el gran Glenn Gould) desconozco cuáles son sus preferencias (mejor que decir especialista en...), estoy seguro que del conocidísimo y único concierto escrito por el compositor noruego que vivió tres años en mi siempre añorada Dinamarca o fue feliz en sus recitales de la bachiana Leipzig (de nuevo salen esas coincidencias no sé si buscadas con mis gustos, y la de haber escrito sólo un concierto para piano como Schumann, también con estancia en Leipzig, y con quien en el programa radiofónico antes citado establecía cierto paralelismo) nos lo interpretará bien acompañado por nuestra orquesta donde Max sabrá sacarle todo el partido a esa partitura maravillosa dentro de la literatura para piano de la que tantas versiones en vivo y grabadas atesoro (incluyendo una de mi querida Carmen Yepes y Ari Rasilainnen con nuestra OSPA el 21 de noviembre de 2003).
Y la segunda parte la espero aún con más ilusión porque no hay nada mejor que cerrar una temporada con altibajos de nuestra orquesta, pero siempre respondiendo a las órdenes desde el atril, con Valdés dirigiendo la Titán de mi admirado e idolatrado Mahler. Me consta el amor del chileno por el músico y director bohemio, que comparte con su tío materno Gastón Soublette, todo un personaje al que tengo siempre presente en el Blog (Curiosidades), quien le dedica precisamente el libro escrito sobre Mahler, pasión extensiva también a la orquesta, de la que me consta espera cerrar esta temporada de abono como ella sabe, siendo Mahler y su Primera los perfectos ingredientes para dejarnos un buen sabor de boca.
Este año he visto, escuchado (en directo porque de lo grabado mejor ni hablo) y leído mucho de Mahler, al que siempre tengo como "músico de cabecera". Reconozco que la escucha de una obra musical es muy subjetiva y que el estado de ánimo influye en las percepciones, sentimientos al fin y al cabo. He aprendido que las comparaciones no tienen por qué ser odiosas, que para gustos se hicieron colores y se compuso tanta música... y que en un año Mahler ha sido nexo de unión a través (o con la disculpa de su música) del blog con muchas "almas gemelas" que comparten y difieren (nunca a partes iguales) de MI MAHLER. Espero que las ganas de escuchar este concierto no acaben en decepción, pero la fe y la esperanza no me llevarán a la caridad... y el resultado final no puede ser malo. Lo contaré el sábado, porque por una vez, llegaré a casa y dejaré reposar los sentimientos. El día siguiente con todo más calmado, lo contaré.
Hasta entonces.
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